La empresa de tokenización Securitize ha protagonizado hoy el primer debut de un unicornio español en Wall Street, con una subida del 11% en el Nasdaq y una valoración superior a los 1.250 millones de dólares (cerca de 1.100 millones de euros). La firma empezó a cotizar bajo el símbolo SECZ tras completar su fusión con la SPAC Cantor Equity Partners II.
Un estreno por todo lo alto
La salida a bolsa ha sido arrolladora. En los primeros compases de negociación, las acciones de Securitize se llegaron a disparar más de un 16%, reflejando el apetito inversor por un negocio que se sitúa en la intersección de la tecnología blockchain y los mercados de capitales. Con este movimiento, la compañía se convierte en una de las primeras empresas del mundo dedicadas a la tokenización en debutar en bolsa, un hito que marca la madurez de un sector que hasta ahora operaba en el ámbito privado.
La valoración alcanzada confirma el estatus de primer unicornio español en Wall Street. Fundada en 2017 por Carlos Domingo, exdirectivo de Telefónica, Securitize ha levantado capital en múltiples rondas y ya era uno de los nombres más prometedores del ecosistema tokenizado. El salto al parqué neoyorquino supone un espaldarazo a la credibilidad de la tokenización como infraestructura financiera.
De la tokenización al parqué: la visión de Carlos Domingo
La operación que ha permitido la salida a bolsa es una fusión con una SPAC, vehículo que permite a empresas de alto crecimiento acceder a los mercados sin pasar por la OPV tradicional. Los accionistas aprobaron el martes la fusión con Cantor Equity Partners II, entidad creada específicamente para esta transacción. A partir de hoy, la nueva compañía cotiza con el símbolo SECZ en el Nasdaq.
Carlos Domingo, CEO y fundador de Securitize, no oculta su ambición: “Cuando fundamos Securitize, creíamos que la tecnología blockchain se convertiría en la infraestructura de los mercados de capitales de próxima generación, mucho antes de que la adopción institucional alcanzara la escala actual”, declaró. “Convertirnos en una empresa pública nos permite seguir construyendo la infraestructura que las instituciones y los inversores necesitan a medida que más mercados de capitales migran a la tecnología blockchain”. Estas palabras resumen la apuesta: llevar la tokenización de los criptoactivos a los valores regulados.
La entrada de Securitize en el Nasdaq no es solo una operación financiera: es la confirmación de que la tokenización ha dejado de ser una promesa para convertirse en infraestructura de mercado.
Un hito para el ecosistema tokenizado
La irrupción de Securitize en el parqué tiene lecturas que van más allá del precio de la acción. En primer lugar, legitima la tokenización de activos ante los inversores institucionales, y los reguladores. La SEC, la CNMV y otros supervisores llevan años debatiendo cómo encajar los activos tokenizados en el marco legal; que una compañía como Securitize cotice en Estados Unidos con sus cuentas auditadas y bajo la supervisión de la SEC envía un mensaje de normalización.
Además, el caso de Securitize pone en el mapa el talento español en el ámbito fintech. Aunque la empresa tiene su cuartel general operativo en Estados Unidos, su origen y la figura de Carlos Domingo reflejan la capacidad del ecosistema español para generar empresas globales en sectores de vanguardia. No es casualidad que sea el primer unicornio español en Wall Street: el camino hacia la tokenización de los mercados tradicionales pasa por combinar la agilidad de las startups con el rigor de las infraestructuras financieras.
Sin embargo, el reto no es menor. La competencia en el espacio de la tokenización es intensa –con gigantes como BlackRock explorando productos tokenizados– y Securitize tendrá que demostrar que puede mantener su ventaja tecnológica y regulatoria. El mercado valorará ahora no solo los contratos que ya tiene, sino la capacidad de escalar la plataforma para integrar a bancos, gestoras y emisores de valores en todo el mundo.




