Nokia se cuela entre los grandes ganadores de la inteligencia artificial en bolsa gracias a su reconversión en infraestructura

La finlandesa encadena cuatro sesiones al alza y avanza en su salida discreta de China, donde los ingresos cayeron de 2.200 millones en 2018 a 913 millones en 2025. Nvidia ya controla el 3% del capital y aporta la tecnología AI-RAN.

Nokia se ha convertido en uno de los ganadores inesperados del auge de la inteligencia artificial en bolsa. La finlandesa acumula una revalorización cercana al 140% en lo que va de 2026 y encadena cuatro sesiones consecutivas al alza en Helsinki.

Claves de la operación

  • La revalorización de Nokia supera el 140% en 2026. Es una de las cotizadas más alcistas del Stoxx Europe 600 y recupera niveles que no visitaba desde 2008.
  • Nvidia invirtió 1.000 millones de dólares en octubre de 2025. La alianza AI-RAN combina redes móviles e inteligencia artificial con los chips del gigante estadounidense.
  • La salida de China despeja riesgo geopolítico, aunque tiene coste. Los ingresos en ese mercado cayeron de 2.200 millones de euros en 2018 a 913 millones en 2025.

El pasado viernes, las acciones de Nokia cerraron con una subida cercana al 15% en la bolsa de Helsinki, hasta 9,36 euros por título. La cotización sigue lejos del máximo de 52 semanas de 14,92 euros, pero la secuencia de cuatro jornadas en verde refleja la confianza que el mercado deposita en la compañía finlandesa.

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El asalto a la infraestructura de IA: Nokia se apoya en Nvidia

En octubre de 2025, Nvidia anunció una inversión de 1.000 millones de dólares en Nokia y adquirió en torno al 3% del capital. El movimiento no se limitó a una participación financiera: fue una declaración de intenciones sobre el papel de la finlandesa como proveedor de infraestructura para la IA.

La materialización del acuerdo es AI-RAN, una arquitectura de redes móviles que integra cargas de trabajo de inteligencia artificial con la infraestructura de telecomunicaciones. Nokia aporta el software de red, mientras que Nvidia suministra los chips y los sistemas de computación acelerada para ejecutar esos modelos dentro de la red.

En la práctica, la red puede decidir automáticamente cómo repartir la capacidad entre los usuarios y aprovechar mejor el espectro disponible. El objetivo es ofrecer más velocidad y menor latencia sin tener que construir antenas nuevas, una ventaja clave para el futuro 6G.

La entrada de Nvidia ha provocado que los la compañía elevó su previsión de crecimiento del mercado de IA y nube al 27% anual entre 2025 y 2028, frente al 16% que estimaba antes del acuerdo. La mejora del guidance refleja cómo la alianza ha cambiado la percepción interna y externa de Nokia.

Mientras el mercado premia la apuesta por la IA, Nokia ejecuta una retirada discreta de China, un mercado que llevaba años perdiendo relevancia y que hoy implica más riesgo que beneficio dada su alianza con Nvidia.

La reconversión de Nokia no se mide solo en revalorización: se mide en la capacidad de salir de China sin romper la cuenta de resultados.

La salida silenciosa de China, un lastre convertido en estrategia

Nokia IA infraestructura

Los ingresos de Nokia en China cayeron desde 2.200 millones de euros en 2018 hasta 913 millones en 2025. La cuota de mercado se estima por debajo del 3%, una cifra que palidece frente a la posición de Huawei en Europa y que generaba una asimetría insostenible, y que la compañía no quiere mantener.

En diciembre de 2025, Nokia compró el 100% de Nokia Shanghai Bell para aligerar su estructura en el país. En julio de 2026 anunció una dotación de 350 millones de euros para reestructurar sus operaciones chinas, y confirmó el cierre de su centro de I+D en Hangzhou con la eliminación de unos 1.600 empleos.

Las reestructuraciones añaden ruido a los números trimestrales, con indemnizaciones y costes de cierre. La dirección asume ese desgaste a cambio de liberar el perímetro geopolítico y alinear el negocio con sus ambiciones en inteligencia artificial, un equilibrio que exige disciplina de caja.

El reto de recuperar terreno frente a Huawei y ZTE en el 6G

Nokia perdió frente a ZTE y Huawei la parte central del negocio de redes. El 6G se ha convertido en la nueva estrategia tecnológica de China, y el bloque occidental busca responder con sus propias compañías de telecomunicaciones para no repetir la dependencia de la generación anterior.

La finlandesa quiere ser un actor clave en esa historia. La inyección de Nvidia aporta capacidad de cómputo, pero el reto sigue siendo recuperar cuota en redes de acceso radio, donde la competencia asiática mantiene ventaja de escala y coste.

El antecedente histórico en España pesa: Nokia lideró la era del móvil en los 2000 y sigue presente en las redes de las operadoras españolas. A diferencia de Telefónica, que también compite en infraestructura de telecomunicaciones dentro del IBEX 35, Nokia juega la partida global desde una posición más débil en cuota de acceso radio.

La deuda de la apuesta es la concentración en un socio dominante. Nvidia no solo aporta capital, sino también dependencia tecnológica. Si la arquitectura AI-RAN no se estandariza más allá del ecosistema de Nvidia, Nokia podría quedar atada a un único proveedor de chips.

El próximo hito para medir la credibilidad del giro son los resultados del tercer trimestre, que deberían reflejar las cargas de la reestructuración en China y el avance de los contratos de AI-RAN. No hay promesa de éxito garantizado, pero el mercado ha dejado de tratar a Nokia como un fabricante en decadencia.


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