Venga se convierte en la última empresa española en obtener la licencia MiCA de la CNMV

La plataforma fundada en Barcelona obtiene la autorización justo al cumplirse el plazo límite del periodo transitorio europeo. MiCA impone nuevos estándares de gobernanza, transparencia y protección al inversor.

Venga ha obtenido la licencia MiCA por parte de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), convirtiéndose en la decimoquinta empresa española en lograr esta autorización y, según los registros oficiales, la última en hacerlo antes de la fecha límite del 1 de julio de 2026.

Una licencia en el último minuto del régimen transitorio

La autorización llega en un momento clave: el 1 de julio se cerró el periodo transitorio durante el cual los proveedores de criptoactivos que operaban en España sin licencia completa podían seguir funcionando mientras tramitaban el registro europeo. A partir de ese día, quien no haya obtenido el visto bueno del regulador deberá restringir sus servicios, transferir clientes o cesar progresivamente sus operaciones en el espacio económico único.

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Venga, fundada en 2023 en Barcelona y centrada hasta ahora en el mercado español con contenidos en catalán y castellano, se ha preparado para este proceso desde prácticamente su nacimiento. «Empezamos a prepararnos para esta regulación poco después de la fundación de la compañía», ha explicado Michael Stroev, cofundador y CEO de la plataforma.

«Para los usuarios actuales y futuros de Venga, la licencia MiCA aporta un nivel adicional de confianza, ya que confirma que la compañía ha completado con éxito el proceso de autorización de la CNMV y que está sujeta a una supervisión regulatoria continua», subraya Stroev.

La noticia se produce en un entorno de fuerte criba: en 2024 había más de 2.400 empresas de criptoactivos registradas en la Unión Europea, pero a mayo de 2026 solo 194 habían conseguido la autorización definitiva, según datos del sector. El filtro es extraordinario.

Qué exige MiCA y por qué cambia las reglas del juego

La regulación MiCA (Markets in Crypto-Assets) supone un salto cualitativo respecto a los registros anteriores. No se limita a supervisar riesgos específicos de fraude o blanqueo de capitales: introduce un marco de supervisión integral que examina a la empresa en su conjunto. Estructura accionarial, gobierno corporativo, idoneidad del equipo directivo, solidez financiera, protección de los clientes, sistemas de control interno, gestión de riesgos, ciberseguridad y resiliencia operativa.

Venga cripto

Este enfoque supone que, para un inversor, la licencia MiCA se convierte en un sello de confianza regulatoria mucho más exigente. La CNMV evalúa no solo el presente de la compañía, sino su capacidad para mantener esos estándares de manera continua. Stroev lo resume con claridad: «Si en algún momento el regulador determina que no cumplimos estos requisitos, nuestra licencia puede ser revocada. Por tanto, MiCA no es simplemente una licencia que se obtiene una sola vez, sino un compromiso regulatorio permanente».

La autorización también abre la puerta a la expansión internacional. Venga ya ha anunciado que, tras el registro español, iniciará el proceso de pasaporte europeo para ofrecer sus servicios a inversores de otros países de la UE. «Varios países están bajo consideración», han señalado fuentes de la empresa, aunque sin concretar fechas.

El filtro regulatorio reordena el mercado español

Con Venga, ya son quince las entidades que han superado el examen de la CNMV bajo el nuevo reglamento. El proceso de filtrado está dejando un mapa de proveedores mucho más concentrado y profesionalizado, en el que la capacidad de mantener la licencia a largo plazo será tan importante como conseguirla. Los reguladores europeos han dejado claro que MiCA no es un trámite burocrático, sino un estándar de supervisión continuada que obligará a revisiones y auditorías periódicas.

La diferencia con el marco anterior es abismal. Antes, bastaba con un registro básico en el Banco de España para operar en prevención de blanqueo, algo que muchas plataformas pequeñas cumplían sin apenas estructura. Ahora, la licencia MiCA exige una implantación real, permanente y costosa en recursos que está expulsando del mercado a los actores más débiles o menos preparados.

De las más de 2.400 empresas registradas en 2024, solo 194 han conseguido la autorización a escala europea; el resto deberá replantearse su modelo de negocio.

Para el inversor español, el cambio es tangible: la capacidad de elegir una plataforma con licencia MiCA se traduce en una cobertura regulatoria más amplia y en la seguridad de que el proveedor está sometido a una vigilancia continua e intensa por parte del supervisor.

📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: La activación del pasaporte europeo y los primeros países en los que Venga inicie operaciones; será la prueba de fuego de su capacidad de crecimiento bajo el nuevo marco.
  • Reacción del valor: Aunque Venga no cotiza en bolsa, el hito refuerza el posicionamiento de las plataformas reguladas frente a las que no han superado el filtro, un factor que ya descuenta el mercado de criptoactivos en sus volúmenes de contratación.
  • Precedente sectorial: La fuerte criba de proveedores (de 2.400 a 194 en toda la UE) muestra que el sello MiCA se está convirtiendo en el estándar de facto para cualquier plataforma que aspire a captar clientes minoristas en Europa.

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