Roams lanza Anklass: cómo generar ingresos extra sin inversión vendiendo energía y seguros

La empresa palentina abre su infraestructura para que cualquier profesional con cartera de clientes pueda ofrecer servicios de energía, seguros y telecomunicaciones. Un modelo de revenue sharing sin inversión inicial ni exclusividad que democratiza el acceso a mercados históricam

Entrar en sectores como la energía, los seguros o las telecomunicaciones suele exigir algo que la mayoría de emprendedores no tiene a su alcance: acuerdos con grandes compañías, capacidad operativa propia, cumplimiento normativo y tecnología de tarificación en tiempo real. Roams, la pyme palentina que lleva 13 años construyendo esa infraestructura, acaba de dar un golpe en la mesa con el lanzamiento de Anklass. La jugada es tan simple como disruptiva: abrir su plataforma para que cualquier profesional con cartera de clientes pueda ofrecer servicios de energía, seguros y telecomunicaciones a cambio de una comisión, sin inversión inicial y sin los dolores de cabeza operativos que trae consigo un mercado históricamente cerrado. La lección para el founder que busca diversificar ingresos es inmediata: el acceso a mercados regulados ya no depende del capital, sino de activos relacionales que cualquier negocio de proximidad ya posee.

Anklass: qué es y cómo convierte la confianza en ingresos recurrentes

El modelo es puro revenue sharing. Roams se encarga de la negociación con compañías como Iberdrola, Mapfre o Movistar, de la plataforma tecnológica que compara tarifas y gestiona contratos, y de todo el cumplimiento regulatorio. El colaborador, ya sea una asesoría, una inmobiliaria, un administrador de fincas o un taller de barrio, actúa como punto de confianza. Cada contrato de luz, gas, seguro o telefonía que se firme a través de su recomendación genera una comisión compartida. «La comisión que pagan las compañías por distribuir sus servicios ya existe. Hasta ahora ese margen lo capturaban intermediarios especializados. Nosotros queremos que parte de ese valor también pueda quedarse en el profesional que ya tiene la confianza del cliente», explica Eduardo Delgado, CEO de Roams.

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A efectos prácticos, el colaborador no necesita montar una estructura nueva: clientes que ya pagan cada mes servicios básicos pasan a generar una línea de ingresos extra sin alterar la relación habitual. La clave está en que la confianza —ese activo que las grandes plataformas no pueden fabricar— se monetiza por fin en mercados donde antes sólo jugaban las grandes redes comerciales. Según datos de Eurostat, la pluriactividad en España es una de las dinámicas laborales más consolidadas en Europa desde 2022, con más de 3,3 millones de trabajadores por cuenta propia; Anklass encaja de lleno en ese perfil que busca ingresos complementarios sin arriesgar capital ni exigir dedicación exclusiva.

Levantar una nueva línea de negocio no siempre exige construir desde cero: a veces basta con conectar la infraestructura de otro con la confianza que tú ya tienes.

Tres niveles para emprender sin inversión: de Cartógrafo a Conquistador

Roams ha estructurado la colaboración en tres niveles que permiten escalar de forma progresiva, pensados para que el emprendedor crezca a su propio ritmo.

  • Cartógrafo (gratuito): ideal para empezar con la cartera propia. El colaborador recomienda los servicios y recibe una comisión por cada contrato realizado. Sin mínimos de producción ni exclusividad.
  • Explorador: a medida que el volumen crece, se accede a mejores condiciones de reparto y a herramientas de gestión más avanzadas dentro de la plataforma.
  • Conquistador: permite construir una red propia de subcolaboradores, replicando el modelo de agencia que emplean las grandes aseguradoras. La diferencia es que aquí no hay contratos de permanencia ni cuotas obligatorias.

La única condición de entrada es tener clientes. No se pide licencia sectorial, ni acuerdos previos, ni un mínimo de inversión. Es la escalera emprendedora que lleva la lógica del product-market fit al mundo de los servicios regulados: validar la capacidad de conversión antes de escalar, apoyándose en una infraestructura que ya ha demostrado su solidez a lo largo de más de una década. El hecho de que Roams haya recibido el II Premio Pabellón de España del MWC en marzo de 2026 añade una capa de reconocimiento institucional que refuerza la apuesta.

Ojo aquí: el modelo no convierte a cualquiera en comercial de la noche a la mañana. Exige que el colaborador entienda el producto y lo recomiende con criterio, porque la confianza del cliente es el verdadero activo en juego. El burn rate de esta aventura es cero para el emprendedor, pero el coste de oportunidad de dañar la relación con su cliente por una recomendación mal asesorada es altísimo.

plataforma ingresos recurrentes

Qué enseña el caso sobre los modelos de plataforma y la economía real

El movimiento de Roams es un caso de manual de plataformización: una empresa que pasó años construyendo infraestructura y ahora la empaqueta para que terceros la exploten. No es una startup que busca escalar a base de quemar capital; es una pyme de provincias que ha encontrado en la apertura de su núcleo tecnológico una vía de crecimiento con sentido económico real. En la redacción hemos visto modelos similares en sectores como la movilidad (Cabify abriendo su plataforma a flotas locales) o los seguros (comparadores que se convierten en marketplaces B2B), pero aquí la palanca no es el tráfico digital masivo sino la capilaridad del tejido profesional de proximidad.

Para el emprendedor que está pensando en añadir una línea de ingresos sin descapitalizarse, la lección es doble. Primero, la barrera de entrada en sectores regulados se ha desplazado: ya no está en el capital ni en las licencias, sino en la capacidad de generar confianza y en el acceso a una plataforma que asuma la operación. Segundo, la escalera de niveles con que Anklass estructura la colaboración (gratuito primero, red propia después) está diseñada con la lógica de validación progresiva que predica el Lean Startup: empezar pequeño, medir la tracción real y escalar sólo cuando las métricas lo respalden. Esto se traduce en un riesgo prácticamente nulo para quien quiera probar.

Eso sí, la sostenibilidad del modelo dependerá en gran medida de que la plataforma mantenga tarifas realmente competitivas y de que la experiencia del cliente final no se resienta por una intermediación que, si no se cuida, puede percibirse como un añadido innecesario. El reto para Roams —y para los colaboradores— será que la recomendación sume valor y no se limite a capturar una comisión. Cuando el asesor de confianza te dice «este seguro te cubre mejor» o «esta tarifa de luz te ahorra 200 euros al año», la transacción se sostiene. Si se convierte en pura intermediación, el castillo de naipes se derrumba ante el primer mal servicio.

🚀 Hoja de Ruta para Emprender

  • Audita tu cartera de clientes: Identifica cuántos de ellos ya pagan servicios como luz, gas, seguro o telefonía. Esa es tu base de ingresos potencial sin inversión adicional. No necesitas captar nuevos, solo añadir valor a los que ya confían en ti.
  • Prueba con un piloto controlado: Empieza con tres o cuatro clientes que te permitan validar la operativa real de la plataforma antes de lanzarte a la cartera completa. Aplica la lógica del MVP: si con ellos no funciona, ajusta sin arriesgar relaciones clave.
  • Forma antes de recomendar: Dedica un par de horas a entender qué productos estás ofreciendo. El cliente confía en tu criterio; si por comisión recomiendas algo que no es la mejor opción, ese activo se esfuma y no vuelve.
  • Escala con la red propia cuando las métricas lo griten: Si después de varios meses tus clientes están ahorrando y tú generando ingresos, plantéate el nivel Conquistador. Pero no antes: el error de muchos fundadores es construir una estructura de equipo sin haber validado que la unidad económica funciona en solitario.

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