Idealista: el sector inmobiliario español aspira a la inversión inmobiliaria récord con 30.000 millones en 2026

Los expertos reunidos en la presentación de 'The District 2026' proyectan hasta 30.000 millones de euros de inversión inmobiliaria, impulsada por el residencial, las oficinas y el 'retail'. España consolida un 'momento dorado' que atrae a fondos internacionales y exige políticas

El mercado inmobiliario español no solo calienta motores en 2026: los proyecta hacia un récord histórico de inversión. Los expertos reunidos en la presentación de la quinta edición de ‘The District’ —que por primera vez se celebrará en Madrid, del 22 al 24 de septiembre— cifran el potencial de inversión inmobiliaria en torno a los 30.000 millones de euros para este año, un volumen que situaría a España entre los destinos más codiciados del capital institucional europeo.

Los fundamentales que disparan la confianza inversora

Juan Manuel Acosta, CIO de Rockfield, fue contundente: ‘España va a ser un mercado de 25.000-30.000 millones de euros de inversión’. Y no se trata de una aspiración genérica. El directivo subrayó que los fundamentales del país —crecimiento económico, empleo y una toma de decisiones inversoras que ya no depende de Londres— son ‘superiores’ a los de otros mercados europeos donde la gestora está presente. ‘Ahora se decide aquí cómo se invierte y en qué se invierte’, enfatizó.

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Esa lectura coincide con la de José María Romero, de Equipo Económico, quien destacó que la demanda inmobiliaria —especialmente residencial— se mantiene pujante en un entorno de incertidumbre internacional y con la desaceleración de Francia y Alemania. Álvaro Alonso, de Cushman & Wakefield, lo resumió sin ambages: ‘Vivimos un momento dorado’ en el sector.

El segmento living (vivienda en venta y alquiler, así como nuevas fórmulas como el flex living o las residencias de estudiantes) acapara casi el 30% de la inversión total. Alonso apunta a que el build to sell (construir para vender) será protagonista, sustentado en un déficit de vivienda que el Banco de España cuantifica en 750.000 unidades.

Residencial, oficinas y ‘retail’: los tres pilares del ‘tsunami’ inversor

Más allá del living, el sector inmobiliario tradicional proyecta una salud robusta. Pedro Hernández, de Merlin Properties, recordó que las visitas a centros comerciales ya están en niveles prepandemia y que las ventas se sitúan un 30% por encima, un dinamismo que contrasta con la parálisis francesa. En oficinas, la ocupación española ha superado a la mayoría de países europeos desde la covid y Madrid ya se mira frente a frente con Milán, París o Londres.

Hernández confía en que ‘llegará un punto en el que va a volver a ser rentable construir oficinas’, y otros expertos, como Itxaso López, de DLA Piper, destacan que el segmento ofrece un marco legal claro y estabilidad en los arrendatarios. Además, empiezan a despuntar plazas como Málaga y Valencia, donde Merlin ya desarrolla proyectos de la mano de socios locales.

La inversión inmobiliaria española no solo aspira a un récord: se está convirtiendo en un mercado donde las decisiones se toman aquí y no en Londres.

La Ficha del Inversor

Métrica clave. El volumen de inversión para 2026 se proyecta entre 20.000 y 30.000 millones de euros, con una media de mercado que podría acercarse a los 25.000 millones, muy por encima de los 18.000-20.000 millones manejados en ejercicios anteriores. La rentabilidad bruta en residencial para el capital core se sitúa, según fuentes de Cushman & Wakefield, en el entorno del 4,5% en Madrid y Barcelona, con primas de hasta el 6% en ubicaciones secundarias en crecimiento, una horquilla que sigue siendo competitiva en el contexto europeo.

Tendencia a seis meses. La segunda mitad de 2026 mantendrá un sesgo alcista, apuntalado por la celebración en septiembre de ‘The District’, que servirá como escaparate para el capital internacional. No obstante, uno de los retos que el sector debate —expuesto por Teresa Marzo, de Q-Living— es el relevo del perfil inversor: que el capital value-added que ha dominado hasta ahora ceda paso a fondos de infraestructuras, aseguradoras y pensiones, más largoplacistas, lo que exige políticas que incrementen la oferta y garanticen un marco jurídico estable.

Perfil recomendado. La operación estándar atrae tanto a grandes fondos institucionales que buscan escalabilidad —operaciones de paquetes de viviendas en alquiler o portfolios de oficinas— como a family offices y socimis locales que empiezan a diversificar fuera de Madrid y Barcelona. El discurso institucional en el evento fue claro: ‘Construir, construir y construir’, en palabras del consejero de Vivienda de la Comunidad de Madrid, Jorge Rodrigo, una declaración que, más allá del eslogan, refleja la urgencia por movilizar capital ante un déficit de vivienda que costará años reducir.

En paralelo, la pugna política sigue abierta. Mientras la presidenta de Asprima, Carolina Roca, reclamaba una Administración que ‘defienda al inversor’ tras años de demonización, el delegado de Vivienda del Ayuntamiento de Madrid, Álvaro González, vinculó directamente vivienda y talento: ‘Hablar de vivienda es hablar de talento que se queda o que se va’. En esta redacción entendemos que, pese al consenso sobre los números, la velocidad con que se traduzcan en licencias y suelo efectivo marcará la diferencia entre una euforia pasajera y un ciclo largo de consolidación. El dato que lo resumía: Madrid tiene suelo para desarrollar 360.000 viviendas en los próximos años, pero miles de millones esperan el clic del planeamiento.


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