El banco de inversión estadounidense Citi ha rebajado este miércoles su precio objetivo para Ethereum a 1.800 dólares, frente a los 2.800 dólares que estimaba hasta ahora. La razón esgrimida por el equipo de Citi Research es doble: salidas netas persistentes de los ETF spot de ether y una demanda institucional más débil de la esperada, según recogen medios especializados. La revisión a la baja llega justo después del peor mes para la criptomoneda desde 2022: junio de 2026.
Por qué el banco estadounidense da un volantazo a la baja sobre el ether
El recorte supone un golpe para la narrativa que situaba a los fondos cotizados como la llave de entrada del gran capital institucional. Con un descuento del 36% respecto a la valoración previa, los analistas de Citi Research dibujan un escenario donde los flujos de inversión ya no compensan la presión vendedora ni la falta de catalizadores a corto plazo.
El informe no es un caso aislado. El mismo análisis ha rebajado también la previsión para Bitcoin, pero el ajuste sobre Ethereum es proporcionalmente más severo. La entidad considera que los ETF spot de ether, lanzados con gran fanfarria en julio de 2024, no han logrado sostener un ritmo de creación de acciones acorde con las expectativas. De hecho, junio ha sido el primer mes con salidas netas significativas desde los mínimos del pasado invierno. La entidad teme que la tendencia se consolide.
Los ETF spot de Ethereum, un motor que se cala en el peor momento
Cuando la SEC dio luz verde a los ETF de ether al contado, el mercado esperaba una réplica del efecto Bitcoin que impulsó a la criptomoneda a nuevos máximos. Pero los datos cuentan otra historia. Las creaciones netas —la diferencia entre el dinero que entra y el que sale de estos productos— llevan semanas en rojo. En junio, el precio de ether se desplomó, encadenando su peor comportamiento mensual desde la crisis de 2022.
La combinación de flujos negativos en los vehículos cotizados y la ausencia de noticias relevantes en el ecosistema —a la espera del upgrade Pectra— ha devuelto al activo a niveles de principios de año. Y sin un catalizador claro en el corto plazo, la presión bajista amenaza con prolongarse.
La promesa de los ETF como marea institucional no se ha cumplido; ahora los flujos apuntan en la dirección contraria.
Lo que el recorte de Citi dice sobre la promesa institucional de Ethereum
El varapalo de Citi obliga a mirar más allá del dato puntual. Durante meses, la narrativa dominante fue que los ETF spot atraerían decenas de miles de millones de dólares de inversores tradicionales, replicando el guion de Bitcoin. La realidad ha sido mucho más modesta, y ahora el mercado descuenta que ese capital no llegará al ritmo previsto.
Hay varias razones que explican ese desencanto. Por un lado, el staking de ether, que ronda el 28% del suministro total, ofrece rendimientos a la baja y no supone un aliciente extra para los fondos cotizados regulados. Por otro, la competencia de redes como Solana está captando parte de la atención especulativa que antes recaía en Ethereum. A esto se suma la incertidumbre regulatoria que aún rodea al tratamiento de los rollups y a los protocolos de finanzas descentralizadas.
Visto con perspectiva, la situación recuerda al enfriamiento que siguió al hard fork de Shanghái en 2023: después del entusiasmo inicial, el mercado necesitó meses para digerir los cambios. Ahora, con la actualización Pectra en el horizonte de septiembre de 2026, podría repetirse el patrón: un repunte impulsado por las mejoras técnicas, seguido de una asimilación lenta por parte del capital institucional. La gran diferencia es que esta vez los ETF ya están operativos y sirven de barómetro en tiempo real de ese apetito.
Conviene no perder de vista que la infraestructura de Ethereum sigue siendo la más robusta del ecosistema decentralizado. La red procesa a diario miles de millones de dólares en volúmenes DeFi y alberga la mayor parte de los proyectos de tokenización de activos reales. Pero en un mercado que se mueve por expectativas, el recorte de Citi es un aviso: sin flujos que acompañen, el precio de ether puede seguir corrigiendo hasta que los fundamentales vuelvan a hablar más alto que las narrativas.




