Los ETF de Ethereum al contado han registrado salidas récord de 345 millones de dólares, una cifra que ha encendido las alarmas en el mercado y pone en jaque el nivel de soporte de los 1.500 dólares. En paralelo, la minera corporativa Bitmine ha comprado 43 millones en ether, un movimiento que, sin embargo, queda eclipsado por la magnitud de la huida institucional.
Las cifras de flujos netos, recogidas por los fondos cotizados en bolsa (ETF al contado), muestran que los inversores profesionales y minoristas han retirado capital de forma masiva. Productos como el iShares Ethereum Trust de BlackRock o el Fidelity Ethereum Fund han liderado la sangría, con más de 180 millones de dólares en reembolsos en solo dos sesiones. Esta dinámica refleja un cambio brusco en el sentimiento, justo cuando el ether se aferra a niveles técnicos críticos.
El precio de la criptomoneda ronda los 1.520 dólares, una zona que ha funcionado como suelo psicológico en anteriores correcciones. Los analistas temen que, si el soporte de 1.500 dólares se rompe de manera convincente, se active una cascada de órdenes de venta automáticas y posiciones apalancadas que empuje la cotización hacia los 1.300 dólares. La presión vendedora institucional es el principal catalizador de este temor.
Mientras tanto, Bitmine ha querido aprovechar los precios bajos. La empresa, conocida por su estrategia de acumulación de ether como reserva de tesorería, ha sumado otros 43 millones de dólares en ETH a su balance. Se trata de una apuesta corporativa que busca replicar el éxito de MicroStrategy en el mundo de Bitcoin, pero en esta ocasión el contraataque es insuficiente: los 345 millones en salidas netas de los ETF multiplican por ocho la compra de Bitmine.
Bitmine contra la corriente: ¿es suficiente su compra de 43 millones?
El movimiento de Bitmine no es un hecho aislado. En los últimos meses, varias empresas cotizadas han empezado a engrosar sus reservas de ether como alternativa a Bitcoin. Sin embargo, la escala de las salidas de los ETF muestra que el dinero inteligente está deshaciendo posiciones, probablemente por una combinación de recogida de beneficios, incertidumbre regulatoria o simple rotación de activos.
Las instituciones están soltando ether a un ritmo que ni siquiera Bitmine, con su compra de 43 millones, puede contrarrestar.
Qué esperar del soporte de 1.500 dólares y más allá
En los últimos dos años, los 1.500 dólares han frenado tres correcciones profundas, convirtiéndose en una referencia técnica que los algoritmos de trading respetan. Si el nivel aguanta, los gráficos sugerirán una acumulación y podría verse un rebote técnico. Pero si se quiebra, el próximo suelo relevante está en torno a los 1.300 dólares, un 13% por debajo del precio actual.
Más allá del análisis de gráficos, lo que subyace es un cambio de humor en los inversores institucionales. Cuando los ETF de ether debutaron en 2024, atrajeron miles de millones apostando por la adopción masiva. Ahora, una parte de ese capital está saliendo. La pregunta es cuánto queda por drenar. Si el movimiento se extiende, las manos débiles podrían acelerar la caída. Sin embargo, los datos on‑chain de exchanges muestran que la oferta de ether disponible ha disminuido ligeramente, lo que sugiere que algunos inversores están optando por el staking (bloquear sus monedas para validar la red y obtener recompensas) en lugar de vender.
En definitiva, la batalla por los 1.500 dólares está servida. Las salidas récord de los ETF son la expresión más visible de un mercado nervioso, pero la compra corporativa recuerda que el ether también tiene compradores de largo plazo. Yo creo que el desenlace dependerá de si los flujos de los ETF se estabilizan en las próximas jornadas. De lo contrario, el soporte cederá y el mercado entrará en una fase correctiva más profunda.




