EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Acciona lanza una opa para hacerse con el 100% de Mostostal Warszawa y evitar la quiebra de la constructora polaca, que necesita 133 millones de euros de forma urgente.
- ¿Quién está detrás? Acciona, el grupo español de infraestructuras y energía, que posee el 62% de Mostostal y ya ha aportado préstamos y garantías por más de 744 millones de zlotys (unos 170 millones de euros).
- ¿Qué impacto tiene? La operación busca evitar la suspensión de pagos de una de las mayores constructoras de Europa del Este y proteger la inversión del grupo español en Polonia, un mercado clave para sus planes de expansión internacional.
Acciona ha activado el botón de rescate. La multinacional española ha presentado una oferta pública de adquisición (opa) sobre la totalidad de su filial polaca Mostostal Warszawa para evitar que entre en concurso de acreedores. La constructora cotiza en la Bolsa de Varsovia, ha visto cómo su valor se reducía a la mitad en apenas doce meses y necesita de forma urgente 133 millones de euros para alejar el riesgo de quiebra.
Acciona rescata a su filial polaca: una opa para evitar la quiebra de Mostostal
Acciona controla el 62% del capital de Mostostal, una de las constructoras con más peso en la obra pública polaca. En los últimos años, la matriz española ha ido incrementando su participación mediante ampliaciones de capital y capitalización de deuda, pero la situación financiera de la filial se ha deteriorado hasta el punto de que una nueva colocación de acciones resulta inviable. Así se lo comunicó Acciona al consejo de Mostostal el pasado 26 de junio.
La alternativa que propone es una opa sobre el 100% del capital. El precio aún está por definir; Acciona ha solicitado a la Autoridad de Supervisión Financiera de Polonia (KNF, por sus siglas en polaco) que fije un importe que refleje el valor razonable de la compañía. Si el regulador autoriza la operación, el grupo español lanzará la oferta por el free‑float restante —incluido el 20% que posee el fondo de pensiones OFE— y, previsiblemente, excluirá a Mostostal de la Bolsa de Varsovia.
En la carta enviada al consejo, la multinacional es clara: “Hoy Acciona no puede llevar a cabo la ampliación de capital”. Sin la opa, advierte, “la empresa se verá obligada a considerar escenarios de reestructuración, quiebra o liquidación, lo cual sería perjudicial para todos los accionistas”. El grupo ya ha sido el principal soporte financiero de la constructora: le ha concedido préstamos por 273 millones de zlotys y garantías por otros 471 millones. Este mismo año le entregó un crédito puente adicional de 109 millones de zlotys.
Los números rojos de Mostostal: 23 millones de pérdidas y una cartera de impagos
El descalabro de Mostostal tiene su origen en una serie de contratos fallidos que han lastrado sus cuentas. En 2025 cerró con pérdidas de 102 millones de zlotys (unos 23 millones de euros), y la tendencia se mantiene en los primeros meses de 2026. La constructora arrastra además un patrimonio neto negativo que ha espantado a la banca: según reconoce la propia compañía, diez entidades han rechazado otorgarle nuevas líneas de crédito.
Uno de los mayores quebraderos de cabeza es el proyecto de la autopista S19, en el tramo Rzeszów Poudnie‑Babica. Los sobreceses han llevado a Mostostal a presentar una demanda contra el Gobierno polaco por 487 millones de zlotys. Además, mantiene un arbitraje internacional con su socio francés GE Hydro por una planta eléctrica para el grupo PGE, en el que reclama más de 30 millones de euros. Ambos litigios, lejos de resolverse a corto plazo, consumen caja y lastran la capacidad de la empresa para ejecutar nuevos proyectos.
En este contexto, el valor en Bolsa se ha desplomado: ayer cerró a 3,8 zlotys por acción, lo que supone una caída superior al 50% en los últimos doce meses. Acciona, que ya controla la mayoría de las decisiones estratégicas, considera que el paso más eficiente es tomar el control total de la compañía y acometer una reestructuración en profundidad.
Acciona está dispuesta a asumir todo el riesgo con tal de no dejar caer a una constructora que considera estratégica para su presencia en Europa del Este.
La Ficha del Inversor
Desde el punto de vista del inversor, la opa sobre Mostostal es una jugada defensiva de alto impacto que, a la vez, ofrece una lectura clara sobre el apetito internacional del grupo español. La métrica clave aquí no es tanto el precio final de la oferta —que estará condicionado por la valoración que fije la KNF— como los 133 millones de euros que necesita la constructora para evitar la suspensión de pagos. Esa cifra equivale a poco más del 8% del beneficio neto de Acciona en 2025 y representa un coste asumible para blindar una plataforma de construcción en el corazón de Centroeuropa.
En cuanto a la tendencia a seis meses, todo apunta a que la opa saldrá adelante. La KNF difícilmente bloqueará una operación que es la única alternativa real para salvar a una empresa con miles de empleos y una cartera de proyectos públicos. Si el regulador da luz verde, Acciona podrá excluir a Mostostal de Bolsa y renegociar sus contratos sin la presión de los resultados trimestrales. El riesgo está en que algún accionista minoritario impugne el precio o en que los arbitrajes internacionales consuman más recursos de los previstos. En todo caso, el grupo ha demostrado que no está dispuesto a soltar lastre sin luchar.
Desde el perfil de inversión, la operación refuerza el atractivo de Acciona para quienes buscan una cartera diversificada con presencia en mercados exteriores. Para el pequeño ahorrador español, el impacto directo es limitado: Mostostal no cotiza en Madrid y la opa se realiza en zlotys. Para los fondos institucionales con posiciones en la matriz, la señal es positiva: el grupo prefiere digerir un rescate a gran escala antes que ver cómo un activo internacional se descompone y contagia su reputación en otros proyectos de infraestructuras. La constructora polaca opera en un segmento (obra civil pesada) que complementa la cartera de energías renovables y concesiones de Acciona, por lo que su saneamiento puede añadir valor a medio plazo.
El precedente histórico más cercano lo encontramos en la crisis de las constructoras europeas tras la Gran Recesión, cuando muchas cabeceras españolas tuvieron que capitalizar filiales extranjeras para evitar concursos de acreedores. La diferencia ahora es el momento de mercado: Polonia se ha convertido en el mayor receptor de fondos de cohesión de la UE y la cartera de obra pública es boyante. Si Acciona logra reflotar Mostostal, se posicionará como uno de los operadores de referencia en una de las regiones con más inversión en infraestructuras del continente. La próxima cita relevante será la resolución de la KNF, prevista para las próximas semanas, y, más adelante, la evolución de los litigios millonarios que marcarán el verdadero coste de este rescate.




