
El debate sobre la equidad de las pensiones llega a los autónomos. Un funcionario de la Seguridad Social, Alfonso Muñoz, ha puesto el dedo en la llaga: el sistema actual premia a quienes cotizan menos y castiga a los que más aportan. Lo explica con dos ejemplos que afectan de lleno al colectivo, que elige cada mes su base de cotización.
Dos ejemplos que muestran el desequilibrio
El primer supuesto que plantea Muñoz es el de un trabajador que se jubila a los 65 años tras cuatro décadas cotizando, prácticamente todo el periodo, por la base máxima de cotización. Actualmente, esa base está en 5.101 euros al mes. A este trabajador le correspondería, sobre el papel, una pensión de en torno a los 5.000 euros (el 100% de su base reguladora). Pero la pensión máxima que puede cobrar es de 3.359 euros.
Es decir, el jubilado percibe cada mes 1.742 euros menos de lo que habría sido su prestación si no existiera ese tope legal. El sistema le devuelve bastante menos de lo que él ha aportado durante su vida laboral.
El segundo ejemplo cambia totalmente de escenario. Se trata del mismo trabajador, también con 65 años y 40 años cotizados, pero con una base de cotización inferior a lo largo de su carrera —ya sea por periodos de desempleo, por haber trabajado a tiempo parcial o por haber tenido trabajos peor remunerados—. En este caso, el funcionario subraya que esas lagunas o bases bajas pueden compensarse con los años cotizados a bases más altas, y la pensión resultante puede acabar siendo, en proporción a lo aportado, mucho más generosa que en el primer caso.
El mensaje es claro: quien ha metido menos dinero en la hucha recibe, en términos relativos, más que quien ha metido más. Y eso tiene consecuencias directas para los autónomos.
El autónomo que cotiza año tras año por la base máxima puede encontrarse con una pensión topeada que no le devuelve ni de lejos lo que ha pagado.
Qué significa para el autónomo que elige su base de cotización
Aquí está la clave. El autónomo, mes a mes, decide cuánto quiere cotizar a la Seguridad Social. Puede elegir la base mínima —para pagar una cuota más baja ahora—, o acercarse a la base máxima pensando en una jubilación más holgada. La denuncia del funcionario de la Seguridad Social pone sobre la mesa una paradoja: cotizar mucho durante muchos años no garantiza una pensión proporcional, porque el tope máximo la recorta en seco.
Traducido a cifras: si un autónomo cotiza por el tramo más alto de rendimientos netos (por encima de 6.000 euros mensuales) y elige la base máxima de 5.101 euros, su pensión pública no superará nunca los 3.359 euros, aunque sus números cuadraran para más. La diferencia se la queda el sistema.
En cambio, un autónomo que haya cotizado durante años por bases modestas (o con vacíos en su carrera de cotización) puede ver cómo su pensión final se acerca más al 100% de su base reguladora, y en algunos casos incluso supera esa relación si se tienen en cuenta complementos o mínimos. El desequilibrio está servido.
El principio de contributividad frente a la solidaridad
Muñoz no pide eliminar la solidaridad del sistema, pero sí defiende que las prestaciones respeten más el principio de contributividad: que lo que uno recibe de pensión guarde relación con lo que uno ha pagado. A su juicio, depender en exceso de la solidaridad puede perjudicar al trabajador que más esfuerzo ha hecho, porque ve mermada su prestación sin recuperar siquiera una parte de lo cotizado.
Esta reflexión no es nueva, pero cobra fuerza con el actual sistema de cotización por ingresos reales que ya rige para los autónomos. Con el nuevo RETA, el autónomo cotiza en función de lo que gana de verdad, y cada euro aportado cuenta. Sin embargo, la pensión máxima sigue siendo la misma para todos, por lo que las bases más altas no se traducen en una pensión ilimitada.
Conviene recordar que, incluso con este desajuste, el propio experto admite que sigue siendo conveniente cotizar más años y por más cantidad, porque la pensión final será mayor que si se hubiera cotizado por el mínimo. Pero el retorno no será proporcional, y ahí está el debate.
Guía rápida del trámite: revisa tu base de cotización y tus expectativas de pensión
- 📅 Plazos: No hay un plazo límite; se recomienda revisar la base de cotización al menos una vez al año, durante el periodo de comunicación de rendimientos.
- ✅ Requisitos clave: Estar de alta como autónomo en el RETA y tener acceso a la Sede Electrónica de la Seguridad Social con certificado digital o Cl@ve.
- 🌐 Dónde solicitarlo: Puedes consultar tu historial de cotización y simular tu futura pensión en la sede electrónica de la Seguridad Social (sede.seg-social.gob.es) o mediante la plataforma Importass.
- 💰 Importe o coste: La base de cotización elegida (mínima, máxima o intermedia) determina tu cuota mensual y, a largo plazo, la cuantía de la pensión; la pensión máxima está fijada en 3.359 euros mensuales.
- ⚠️ Error a evitar: Cotizar por la base mínima durante toda la carrera pensando que la pensión pública bastará, sin planificar un ahorro complementario para la jubilación.




