Volkswagen negocia con los sindicatos un ajuste de plantilla que podría alcanzar 100.000 despidos en todo el mundo, el doble de los recortes previstos hasta ahora, según adelanta este viernes la revista alemana Manager Magazin. La cifra supera con mucho los 50.000 empleos que la compañía había reconocido hasta la fecha para su mercado doméstico y refleja la profundidad de la reestructuración que afronta el gigante automovilístico.
El plan de ajuste: 100.000 empleos y cuatro fábricas en el punto de mira
Los planes forman parte de los nuevos objetivos de ahorro que la junta directiva discutió el pasado miércoles y que el consejo de supervisión debatirá el 9 de julio. En el borrador que maneja el grupo se contempla el cierre a medio plazo de cuatro plantas en Alemania: tres de la marca Volkswagen —Hannover, Zwickau y Emden— y la factoría de Audi en Neckarsulm.
La automovilística alemana afronta este ajuste tras haber pactado con el sindicato IG Metall una garantía de empleo, como mínimo, hasta 2030 en sus instalaciones germanas, lo que complica cualquier despido forzoso sin un nuevo acuerdo. La cifra de 100.000 despidos duplica el programa de reducción anunciado previamente, que preveía eliminar 50.000 puestos en Alemania antes de esa fecha, de los cuales 35.000 correspondían a la marca Volkswagen.
Según la misma fuente, la dirección de la compañía, presidida por Oliver Blume, busca acelerar el ahorro de costes ante una demanda que no termina de recuperarse y el elevado coste de la electrificación. Las acciones del grupo subían un 0,4 % en la sesión del viernes, hasta 77,64 euros, en un movimiento que los analistas interpretaron como un respiro ante la presión por tomar medidas drásticas.
Por qué la transición eléctrica ahoga al mayor fabricante europeo
La caída de las ventas en mercados clave como China y el estancamiento del vehículo eléctrico en Europa han dejado al grupo con un excedente de capacidad productiva que lastra sus márgenes. Mientras la competencia china y Tesla aprietan con precios agresivos, Volkswagen mantiene una estructura industrial pensada para volúmenes que ya no se alcanzan. El resultado es una sobrecapacidad que los expertos cifran en varios cientos de miles de unidades al año.
El ajuste, de confirmarse, sería uno de los mayores de la historia del sector en Europa y se suma a los recortes ya ejecutados por Ford, Stellantis o la propia Mercedes-Benz. La mayoría de los analistas espera que el recorte final —si se ejecuta— sea inferior gracias a las prejubilaciones y a las bajas incentivadas, pero el mensaje al mercado es claro: el margen necesita un recorte de plantilla considerable.

El doble de recortes previstos y cuatro fábricas en revisión: la presión del consejo confirma que la electrificación no se financia sola.
El desafío sindical y la garantía de empleo hasta 2030
El principal escollo para ejecutar un plan de esta envergadura es IG Metall, el poderoso sindicato metalúrgico alemán, que blindó los puestos de trabajo hasta la próxima década en el último convenio colectivo. Una salida pactada exigiría un nuevo acuerdo que podría incluir un plan social multimillonario y la renuncia voluntaria de miles de empleados, como ya hicieron otros fabricantes.
El grupo, no obstante, ya ha advertido en sus presentaciones trimestrales que la marca Volkswagen arrastra unos costes fijos desproporcionados y que la rentabilidad del negocio principal —sin contar Audi y Porsche— apenas cubre el coste de capital. La presión financiera es tal que los inversores llevan meses reclamando acciones contundentes.
Y el grupo ya ha advertido que no descarta nuevas medidas si no se alcanzan los objetivos de productividad. En ese escenario, las fábricas de componentes y algunas líneas de ensamblaje situadas fuera de Alemania también podrían verse afectadas en una segunda oleada.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: la reunión del consejo de supervisión del 9 de julio y la reacción de IG Metall. Cualquier avance hacia un acuerdo de salidas voluntarias será determinante.
- Reacción del valor: la suave subida del 0,4 % demuestra que el mercado aplaude la disciplina de costes, pero descuenta que el ajuste final será pactado y, previsiblemente, inferior a los 100.000 despidos.
- Precedente sectorial: Stellantis pactó en 2024 la salida de 3.500 empleos en Italia y Francia mediante prejubilaciones. Un esquema similar en Alemania podría mitigar el coste social y el conflicto sindical.




