Crisis DRAM: Apple, Microsoft y Valve suben precios hasta un 20% por escasez que durará hasta 2028

Samsung, SK Hynix y Micron priorizan la IA y estrangulan el suministro de memorias para consumo, obligando a fabricantes de hardware a trasladar el sobrecoste a los usuarios. Las consolas y portátiles de entrada son los más afectados.

Apple, Microsoft y Valve suben precios hasta un 20% esta semana. La crisis de DRAM, provocada por la vorágine de la inteligencia artificial, anticipa un encarecimiento estructural del hardware que se prolongará, como mínimo, hasta 2028.

Claves de la operación

  • Samsung, SK Hynix y Micron recortan el suministro de memorias para consumo. Los tres gigantes, que controlan más del 90% de la DRAM mundial, han redirigido su capacidad hacia los centros de datos de inteligencia artificial.
  • Las subidas golpean con especial dureza a las consolas, cuyos márgenes ya son negativos. Microsoft habla de una escalada de los costes de almacenamiento y memoria que se ha multiplicado por 2,5 desde el último ajuste.
  • La escasez no remitirá antes de 2028 y la estructura de precios no volverá a la anterior. Micron admite que no hay visibilidad de equilibrio y Sony estudia retrasar la PS6.

La IA copa la producción mundial de DRAM y deja al hardware de consumo en segundo plano

Los tres fabricantes que dominan el mercado de DRAM —Samsung, SK Hynix y Micron— han dado un giro radical en su estrategia comercial. La explosión de la inteligencia artificial ha disparado la demanda de memoria de alto ancho de banda (HBM), que absorbe una parte creciente de la capacidad de producción. Micron cerró en 2025 su división de consumo Crucial para dedicarse en exclusiva a clientes industriales; SK Hynix, proveedor principal de Nvidia, tiene vendida toda su producción de este año. Lo que antes era un mercado predecible se ha convertido en un embudo donde los contratos de IA tienen prioridad absoluta.

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El resultado es un estrangulamiento del suministro a los fabricantes de hardware de consumo que ha cristalizado en un mes de junio negro. Valve confirmó el pasado lunes que su Steam Machine costará 1.039 euros en su variante más básica de 512 GB sin mando, un precio que duplica las proyecciones iniciales. Apple, horas después, actualizó su tienda online con subidas del 15 al 20% en todos los Mac y iPad, y Microsoft anunció la tercera subida de Xbox en catorce meses, que entrará en vigor el 1 de agosto con un incremento de entre 100 y 150 dólares por consola.

Consolas en la cuerda floja: el modelo de negocio ‘por debajo coste’ se rompe

escasez memoria RAM

Las videoconsolas son las más perjudicadas porque tradicionalmente se han vendido con un margen negativo, confiando en recuperar la diferencia mediante la venta de juegos y suscripciones. Sin embargo, la volatilidad en el precio de los componentes aleja cualquier previsión financiera. Nintendo paga ya un 41% más por cada módulo de RAM de la Switch 2, lo que le supone una pérdida de 50 dólares por consola si no ajusta la tarifa. El modelo se tambalea cuando un componente esencial se encarece en plazos cada vez más cortos.

Microsoft ha acumulado tres subidas de precio de Xbox en el último año y medio, y la nueva oleada elevará el coste de las Series S y X en hasta 150 dólares. La compañía ya ha advertido de que el coste del almacenamiento y de la memoria «se ha multiplicado por 2,5 desde el último retoque», una escalada que, según sus portavoces, «no tiene parangón». Para una división que históricamente nunca ha generado beneficios por sí misma, la presión es máxima.

Los fabricantes de DRAM tienen la sartén por el mango: priorizan la IA y dictan los precios y las cantidades a los ensambladores de consumo.

Apple, a pesar de su enorme poder de negociación, tampoco ha podido esquivar el golpe. Tim Cook reconoció que la situación es «insostenible», y la subida, la mayor en más de una década, afecta a toda la línea de Mac e iPad. El MacBook Air sube 200 euros y el MacBook Neo, el portátil de entrada que aspiraba a democratizar la marca, pasa de 599 a 699 dólares.

¿Hacia una nueva normalidad? El horizonte 2028 no asegura bajadas de precios

La pregunta crítica es si esta crisis responde a un pico transitorio o a un reajuste estructural del sector de memorias para consumo. El CEO de Micron, Sanjay Mehrotra, fue contundente en la conferencia de resultados del tercer trimestre fiscal de 2026: «Esperamos que las condiciones de escasez persistan más allá de 2027» y añadió que no hay visibilidad sobre cuándo la oferta podrá alcanzar la demanda creciente. Incluso con una mejora gradual prevista para 2028, la compañía no garantiza que los precios retrocedan.

Las consecuencias ya son palpables. Sony se plantea retrasar la PS6 hasta 2028 o 2029, lo que haría de esta la transición más larga entre generaciones de PlayStation. Microsoft, mientras tanto, anticipa otra «duplicación» de los costes de memoria y almacenamiento para consolas en otoño de 2027. Y, lo más preocupante, según los analistas, no hay garantía de que los precios vuelvan a los niveles anteriores incluso si la oferta se amplía. La nueva base de costes se consolida en un rango superior.

Para el consumidor español, la escalada supone un golpe directo al bolsillo y frena el ritmo de renovación de equipos en un país donde el portátil es herramienta de trabajo y estudio. Las pymes y los centros educativos, que han renovado sus parques tecnológicos durante la recuperación, se enfrentan ahora a un sobrecoste no previsto que puede retrasar inversiones e incluso encarecer servicios digitales. En un entorno donde la memoria es la sangre de la computación, la dependencia de tres fabricantes asiáticos se convierte en una vulnerabilidad estratégica para todo el ecosistema europeo de consumo.

La crisis de la DRAM no es un fenómeno pasajero, sino la avanzadilla de una nueva estructura de precios. Quien espere que en 2029 todo vuelva a ser como antes peca de optimismo. Los contratos de inteligencia artificial seguirán absorbiendo la capacidad disponible y mientras los hyperscalers paguen primas millonarias, el hardware de consumo seguirá siendo la variable de ajuste. La partida de ajedrez la juegan Samsung, SK Hynix y Micron, y de momento no tienen prisa por mover ficha.


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