El gran dilema del sector STEAM: ¿Por qué el talento de las mujeres sigue siendo invisible en la era tecnológica?

Con un impacto de más de 41.500 millones de euros solo en Cataluña, el ecosistema de la innovación afronta una brecha de género estructural. Analizamos cómo la iniciativa '(In)visibles' de Juno House busca reescribir las reglas del juego.

Vivimos en un entorno de transformación acelerada donde la ciencia, la tecnología y la digitalización dictan el rumbo de nuestra economía. Sin embargo, tras los algoritmos más innovadores y las estrategias de negocio más disruptivas, se esconde una paradoja persistente: la desconexión estructural entre el talento femenino real y su proyección en los espacios de máxima influencia pública y mediática. No es una falta de capacidad, sino un reto de representatividad.

Para abordar este desafío y transformarlo en una ventaja competitiva, Juno House—la destacada comunidad que conecta liderazgo, innovación y crecimiento profesional—ha celebrado la segunda edición de su iniciativa insignia, (In)visibles. En esta ocasión, el foco se ha situado de forma directa sobre el ecosistema STEAM (ciencia, tecnología, ingeniería, artes y matemáticas), un grupo de disciplinas llamadas a guiar el tejido social e industrial de las próximas décadas, pero que arrastra asignaturas pendientes en materia de equidad de género.

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La paradoja de los 41.500 millones: Peso económico frente a baja representación

El impacto económico de los sectores técnicos es innegable. Actualmente, las actividades vinculadas a los ámbitos STEM generan más de 41.500 millones de euros en Cataluña, lo que equivale al 13,1% del Producto Interior Bruto (PIB) regional. Estas cifras consolidan al sector como el principal motor de competitividad y el motor de empleo cualificado del territorio. Pese a este escenario de bonanza y proyección, las mujeres continúan estando infrapresentadas en la primera línea de la toma de decisiones y el desarrollo técnico.

A nivel nacional, España cuenta con unas 336.400 mujeres desarrollando su actividad profesional en sectores STEM, representando únicamente el 32,1% del total de la fuerza laboral especializada. Si descendemos a disciplinas concretas como la ingeniería, la cifra cae de forma alarmante hasta rozar apenas el 20%. Esta brecha no solo limita el potencial de desarrollo socioeconómico, sino que excluye la mirada femenina del diseño tecnológico del futuro.

El verdadero problema se gesta en las etapas formativas iniciales, lo que condiciona el relevo generacional. Los datos recopilados en Cataluña reflejan que las mujeres representan tan solo el 13% de las matriculaciones en estudios puramente tecnológicos y el 29% en las ingenierías tradicionales. Este desequilibrio pone de manifiesto una necesidad urgente: la creación de referentes visibles e inspiradores que rompan con los sesgos inconscientes y acerquen a las jóvenes a las aulas de carreras técnicas.

Las barreras silenciosas: Autoafirmación y nuevos liderazgos

La conversación tradicional sobre la equidad suele centrarse exclusivamente en cuotas o métricas de contratación. Sin embargo, el encuentro de (In)visibles de Juno House ha permitido profundizar en factores cualitativos, culturales y psicológicos que operan como techos de cristal invisibles pero altamente efectivos.

«Una de las barreras más silenciosas es la falta de educación en la autoafirmación y en la construcción del espacio propio. Nos cuesta exigir el espacio que merecemos porque se nos enseñó a esperar a que nos lo dieran, en lugar de salir a conquistarlo», señaló de forma contundente Maite Carrillo, Directora Creativa de Ametller Origen.

Este condicionamiento histórico provoca que, en entornos de alta competitividad corporativa, el talento femenino tienda a centrarse en el ‘hacer’ (la excelencia operativa) descuidando, en ocasiones, la proyección de sus propios logros hacia el exterior. Esta falta de exposición mediática refuerza la percepción errónea de que no existen mujeres preparadas para liderar.

Asimismo, los patrones de gestión tradicionales siguen influyendo negativamente. Andrea Carandini, reconocida directora de arte y analista de tendencias, enfatizó durante las jornadas la desconfianza sistémica que aún impera hacia liderazgos que se alejan de los patrones masculinos estándar. Carandini abogó firmemente por impulsar modelos corporativos «igual de rigurosos y ambiciosos, pero más conscientes de los procesos y con una visión del crecimiento más horizontal y sostenible a largo plazo».

La urgencia de reescribir las redes de confianza

El concepto STEAM añade la «A» de Artes y Creatividad al núcleo tecnológico, reconoviendo que las grandes innovaciones no solo requieren código e ingeniería, sino también narrativa, diseño, ética y comunicación eficaz para conectar con la sociedad. En este amplio espectro, las mujeres lideran proyectos masivos, pero sus nombres rara vez aparecen en los grandes titulares o paneles de expertos sectoriales.

Francesca Tur, fundadora de Tendencias.tv, señaló de forma directa una de las excusas más recurrentes en el ecosistema empresarial: la supuesta escasez de perfiles femeninos disponibles para puestos de alta responsabilidad. «Seguimos escuchando con demasiada frecuencia la frase ‘No hemos encontrado mujeres para este puesto’. Que esta idea aparezca una y otra vez demuestra claramente dónde se busca, quién forma parte de las redes de confianza tradicionales y qué sesgos siguen instalados tras décadas», argumentó Tur. Cambiar las redes de búsqueda es un imperativo ético y de rendimiento empresarial.

La segunda edición de (In)visibles ha logrado reunir a un grupo diverso y excepcional de profesionales que encarnan esta visión transversal del éxito empresarial y técnico. Entre las participantes destacan figuras como:

  • Sílvia Alsina, presidenta y CEO de Roman.
  • Alba Badia, ingeniera aeroespacial y divulgadora vinculada a Pangea Aerospace y Ellas Vuelan Alto.
  • Iulene Servent, subdirectora del diario SPORT.
  • Maite Carrillo, directora creativa de Ametller Origen.
  • Francesca Tur, fundadora de Tendencias.tv.
  • Andrea Carandini, directora de arte, ilustradora y analista de tendencias.

Para Beatriz de Vicente, CEO de Juno House, la conclusión del encuentro es rotunda: el talento ya está aquí, desarrollando tecnología espacial, gestionando grandes corporaciones y transformando industrias enteras. «La cuestión no es si existen mujeres liderando la innovación; la cuestión es que muchas siguen sin ocupar el espacio de visibilidad que corresponde a su contribución real», concluye.

Un respaldo unánime del tejido empresarial

El éxito y la trascendencia de (In)visibles radica también en el masivo respaldo que ha recibido por parte de corporaciones e instituciones de primer nivel. Grandes marcas tecnológicas y de consumo como Under Armour, Logitech, Andbank, Juvé & Camps y Panasonic han liderado el apoyo a este foro estratégico de debate.

A ellas se suma una densa red institucional compuesta por entidades clave como la Asociación Española de Directivos (AED), PIMEC, SpainCap, WA4STEAM, Norrsken, Barcelona Health Hub, la Fundación Princesa de Girona, Foment del Treball o el programa Lidera del Ayuntamiento de Barcelona, entre otros. Esta alianza colectiva demuestra que la visibilización del talento femenino ya no es un asunto exclusivo de agendas sociales, sino una prioridad estratégica corporativa indispensable para asegurar la competitividad, la innovación y el desarrollo económico sostenible de las próximas décadas.


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