
La Agencia Tributaria ha empezado a enviar 437.000 avisos preventivos a ciudadanos que han vendido productos en plataformas digitales como Wallapop, Vinted o Amazon durante 2025. El mensaje es transparente: si has movido más de 30 artículos o has ingresado más de 2.000 euros, la plataforma ya ha informado a Hacienda de todos tus movimientos. Tienes hasta el 30 de junio para regularizar esos ingresos en la declaración de la Renta, antes de que el fisco pase de la advertencia a la sanción.
Quién está en el punto de mira (y desde cuándo)
Desde que se transpuso la directiva europea DAC-7, las plataformas de compraventa están obligadas a comunicar periódicamente las transacciones de sus vendedores. El criterio es automático: más de 30 operaciones al año o ingresos superiores a 2.000 euros y tu perfil se convierte en un informe detallado que llega directamente a la base de datos de la AEAT.
Las plataformas ya te han puesto en el radar: Hacienda sabe cuándo, cuánto y a quién has vendido.
No importa que el importe medio de cada venta sea bajo; si cruzas cualquiera de los dos umbrales, Hacienda te incluye en la campaña masiva de este año. Los 437.000 avisos —cifra facilitada por la propia directora general de la Agencia Tributaria— llegan como “recordatorios” antes del cierre de la Campaña de la Renta y afectan sobre todo a vendedores particulares, pero también a muchos autónomos que utilizan estos canales como escaparate complementario de su negocio.
Cómo se tributan las ventas de segunda mano (lo pagas si ganas, no por el simple hecho de vender)
Aquí está el matiz que más despistes genera. Solo tienes que tributar cuando la venta te reporta un beneficio, es decir, cuando el precio final supera lo que te costó el bien en su día. Si vendes una mesa por 50 euros que compraste por 120, has tenido una pérdida patrimonial. Esa pérdida no te obliga a declarar nada ni tienes que restarla de otras ganancias: las pérdidas en la venta de objetos de segunda mano no son deducibles.
Cuando sí obtienes una ganancia —algo habitual en artículos de colección, vinilos, videojuegos descatalogados o ciertos objetos de moda vintage—, el beneficio se suma a la base imponible del ahorro del IRPF. Los tipos actuales, traducidos a euros concretos, son estos:
- 19 % para los primeros 6.000 euros de ganancia.
- 21 % entre 6.000 y 50.000 euros.
- 23 % entre 50.000 y 200.000 euros.
- 26 % entre 200.000 y 300.000 euros.
- 30 % para beneficios superiores a 300.000 euros.
Los tipos actuales gravan con un 19% los primeros 6.000 euros de beneficio en en la base imponible del ahorro y suben progresivamente. Si el beneficio es pequeño, la cuota a pagar casi no se nota, pero si no declaras nada y Hacienda lo detecta, la factura mínima es de 300 euros de sanción.
El error más común que desencadena la sanción (y cómo evitarlo)
El fallo que más cartas de recargo genera es presuponer que, como se trata de objetos usados, no hay obligación de declarar. Las plataformas ya han enviado los datos, por lo que cualquier ingreso por encima de los umbrales que no figure en tu declaración saltará en los cruces informáticos. Guardar la factura o el justificante de compra original es indispensable, porque es la única manera de demostrar que no hubo ganancia o de calcular el beneficio real.
Si has recibido uno de los 437.000 avisos, lo más práctico es entrar en la sede electrónica de la AEAT con Cl@ve o certificado digital y revisar los datos fiscales que Hacienda ya tiene cargados. Ahí verás las operaciones comunicadas por las plataformas. Si todo cuadra —no hubo beneficio o ya lo declaraste—, no tienes que hacer nada más. Pero si aparece algún movimiento que no declaraste y sí generó ganancia, presenta una declaración complementaria cuanto antes: los recargos por presentación extemporánea son más suaves que una sanción tras un requerimiento.
En cualquier caso, recuerda que incluso si solo has vendido artículos con pérdidas, la obligación de información de la plataforma hace que Hacienda conozca esas operaciones, aunque después no tributen.
El aviso masivo que cambia las reglas del juego
La ofensiva de la AEAT no es un hecho aislado. Ya en 2025, primer año de aplicación completa de la DAC-7, las plataformas empezaron a remitir datos de forma periódica, pero la campaña de avisos preventivos de 2026 multiplica por diez el alcance de las comunicaciones. El volumen de ventas de segunda mano en España supera los 8.500 millones de euros anuales, una cifra que el fisco no está dispuesto a seguir perdiendo.
La experiencia de otros países europeos demuestra que estos recordatorios funcionan: Francia e Italia, que aplicaron medidas similares, vieron cómo la recaudación por esta vía crecía entre un 12 % y un 18 % en el primer año. Para el autónomo que vende esporádicamente objetos personales, la medida puede resultar molesta, pero el verdadero impacto está en quienes utilizan las plataformas como un canal continuo de actividad económica, a veces compaginando varias cuentas y diluyendo la facturación. A esos contribuyentes, Hacienda ya no les avisará dos veces.
La recomendación, a partir de ahora, es llevar un control mínimo de cada venta: fecha, artículo, precio de adquisición, precio de venta y si hubo o no beneficio. No hace falta un programa de contabilidad, pero una simple hoja de cálculo evita sustos cuando llegue el siguiente cruce de datos.
Guía rápida del trámite
- 📅 Plazos: La campaña de avisos está en marcha; el plazo para presentar o rectificar la declaración de la Renta 2025 finaliza el 30 de junio de 2026.
- ✅ Requisitos clave: Has vendido más de 30 artículos o ingresado más de 2.000 euros en 2025 en plataformas como Wallapop, Vinted o Milanuncios. La obligación de declarar solo nace si obtuviste ganancias patrimoniales.
- 🌐 Dónde consultarlo: Accede a tus datos fiscales en la sede electrónica de la AEAT con Cl@ve o certificado digital. Si necesitas ayuda, el teléfono de información de la Renta es el 901 33 55 33.
- 💰 Importe o coste: La ganancia tributa al 19 % para los primeros 6.000 euros de beneficio; la sanción por no declarar parte de 300 euros más recargos.
- ⚠️ Error a evitar: Presuponer que por vender objetos usados no hay que declarar nada. Conserva siempre la factura de compra original para acreditar el precio de adquisición.




