Nvidia y SK Hynix sellan una alianza contra la escasez de chips IA: Huang advierte que el déficit se prolongará hasta 2027

El acuerdo entre el gigante de los semiconductores y el líder coreano de memoria HBM añade presión a Samsung y Micron, mientras Europa se enfrenta a una sequía de hardware que puede retrasar sus proyectos de IA hasta bien entrado 2027.

He seguido de cerca la reunión informal en Seúl entre Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia, y la cúpula de SK Hynix. El encuentro, celebrado anoche en el restaurante Kkanbu Chicken con pollo frito y cerveza —el famoso «chimaek» coreano— ha culminado esta mañana con el anuncio de una alianza estratégica para combatir la escasez de memoria HBM (High Bandwidth Memory), el componente crítico que alimenta los superordenadores de inteligencia artificial. La advertencia de Huang no deja margen a la tregua: el déficit de suministro se prolongará «hasta bien entrado 2027».

La fotografía de los ejecutivos compartiendo mesa con el presidente del grupo SK, Chey Tae‑won, y el CEO de SK Hynix, Kwak Noh‑jung, es elocuente. No se trata de una visita de cortesía. La alianza busca blindar la cadena de aprovisionamiento de los chips HBM3E que Nvidia necesita para sus GPU Blackwell, las que sostienen el boom de la inteligencia artificial generativa. SK Hynix es el único fabricante que produce en volumen la memoria HBM3E de 12 capas, y Nvidia acapara el 80 % de la capacidad mundial de este tipo de chips. El enlace entre ambos tiene, por tanto, un efecto embudo inmediato sobre el resto de la industria.

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Qué implica la alianza Nvidia‑SK Hynix

El comunicado conjunto, difundido esta mañana por ambas compañías, detalla tres ejes de cooperación:

  • Contratos de suministro a largo plazo para la memoria HBM3E, con volúmenes garantizados hasta 2028.
  • Co‑inversión en I+D de la próxima generación HBM4, cuyo lanzamiento se adelanta a 2027.
  • Optimización conjunta del empaquetado avanzadosilicon interposer y CoWoS— para reducir los cuellos de botella en el ensamblaje de los chips de IA.

En términos prácticos, esta hoja de ruta permite a Nvidia asegurar la materia prima que sus centros de datos devoran a un ritmo exponencial, y a SK Hynix financiar las costosas ampliaciones de capacidad sin depender exclusivamente del volátil mercado de la memoria. La coreana ya ha comprometido 15 000 millones de dólares en su nueva planta de Cheongju, dedicada íntegramente a HBM.

«Toda la cadena de suministro —desde las obleas hasta el empaquetado y la fotónica de silicio— está bajo presión porque la demanda es altísima. Esto va a durar varios años.» — Jensen Huang, CEO de Nvidia, Seúl, 8 de junio de 2026

El trasfondo: una cadena de suministro desbordada por la IA

Lo que escuché ayer en los corrillos de la industria es que la escasez de memoria HBM no es un problema coyuntural. Fabricar estos chips requiere un proceso de termocompresión y apilamiento de dados que pocos proveedores dominan, y las máquinas de litografía necesarias para las interconexiones de alta densidad tienen un tiempo de entrega de más de dieciocho meses. A ello se suma la competencia feroz por la capacidad de empaquetado CoWoS, controlada en un 60 % por TSMC.

Por eso, la alianza con SK Hynix es un movimiento defensivo que trasciende el ámbito coreano. Cada retraso en la entrega de memorias HBM3E equivale a servidores de IA que no pueden encenderse, y los hiperscalares (Microsoft, Amazon, Google) han presupuestado inversiones de capital de más de 200 000 millones de dólares en 2026; no pueden permitirse esperar. De hecho, los precios de los módulos HBM3E han subido un 45 % en el último trimestre, según datos de TrendForce, y la alianza Nvidia‑SK Hynix tiene el potencial de estabilizar ese mercado, pero también de relegar a competidores como Samsung Electronics y Micron, que luchan por certificar sus propios diseños de HBM ante Nvidia.

🌐 El efecto dominó en Occidente

La dependencia europea de la memoria HBM coreana es casi total. Esta alianza, aunque apuntala el suministro de Nvidia, puede elevar la prima de acceso para el resto de compradores y retrasar proyectos de supercomputación en la UE, como el del consorcio EuroHPC. Algunas consecuencias directas para España y Europa:

  • Presión sobre los precios de los servidores de IA: si la memoria HBM sigue encareciéndose, los centros de datos europeos verán erosionados sus márgenes y podrían ralentizar despliegues previstos para 2027.
  • Rezago competitivo en modelos fundacionales: las startups europeas de IA, sin acuerdos preferentes como el de Nvidia, afrontarán plazos de entrega de hardware más largos, frenando el entrenamiento de modelos avanzados.
  • Implicaciones para el BCE: el encarecimiento de los insumos tecnológicos no es inflacionista por sí solo, pero añade fricción en un ciclo en el que la eurozona aún busca dinamizar su productividad. Cada mes de retraso en la llegada de chips de IA resta competitividad frente a EE.UU. y Asia.

En definitiva, la jugada de Nvidia y SK Hynix es una lección de cómo el «tsunami de la IA» está redibujando las alianzas industriales. Para las empresas tecnológicas europeas, el mensaje es claro: sin acuerdos estructurales de suministro, la escasez de memoria HBM puede prolongar la sequía de innovación hasta bien entrado 2027.


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