Lorenzo Ramírez: la OTAN se resquebraja, España y Reino Unido se distancian del apoyo militar a Ucrania

Las crecientes divisiones en la OTAN y la normalización de los crímenes de guerra amenazan con fracturar la alianza mientras Bruselas busca discretamente un mediador con Moscú para reanudar el diálogo energético.

La OTAN se resquebraja. En su último análisis en Negocios TV, Lorenzo Ramírez sostiene que países como España y Reino Unido están tomando distancia del apoyo militar directo a Ucrania, mientras los desacuerdos internos amenazan con fracturar la alianza atlántica. El analista dibuja un panorama donde la guerra en el Donbás está prácticamente congelada y los crímenes de guerra, lejos de detenerse, se han normalizado.

Según Ramírez, la línea del frente apenas se ha movido desde los primeros meses de la contienda. Las repúblicas del Donbás llevaban diez años reclamando ayuda a Moscú tras lo que él califica como un golpe de Estado en Kiev. Rusia actuó cuando la ofensiva ucraniana se intensificó, tomando territorios que ya le habían sido entregados, y desde entonces el estancamiento ha sido la tónica. Pero mientras la conquista de tierras se estanca, la violencia contra civiles escala de forma alarmante.

Publicidad

El invitado de Negocios TV denuncia con dureza la normalización de ataques que considera crímenes de guerra. Señala el bombardeo de una residencia de estudiantes en Rusia, donde murieron más de veinte adolescentes, como un acto imposible de atribuir a un efecto colateral. “Se pretendía matar a aquellos muchachos”, subraya Ramírez. Insiste en que aceptar este tipo de acciones abre una puerta peligrosa que podría deshumanizar por completo el conflicto.

Lo que más preocupa es que hayamos llegado a normalizar los crímenes de guerra. Si abrimos esa puerta, podemos encontrarnos un día en un mundo en el que todos hayamos dejado de ser seres humanos.

— Lorenzo Ramírez

La sesión también alerta sobre la estrategia de Kiev de atacar infraestructuras energéticas que nutren de hidrocarburos a países vecinos, con el consiguiente riesgo para centrales nucleares. Aunque los últimos misiles rusos con capacidad nuclear no han portado carga atómica, el analista advierte de que la represalia por el ataque a la residencia estudiantil podría escalar si se mantiene la campaña de bombardeos masivos.

La OTAN se quiebra por dentro: de Francia a Canadá

El verdadero terremoto para la alianza, según Ramírez, reside en la oposición interna que ya han mostrado países como Francia, Italia y Canadá a la propuesta de destinar el 0,25% del PIB de la OTAN a ayuda militar para Ucrania. Aunque la negativa aún no es unánime, las señales apuntan a que otros socios, entre ellos España y Reino Unido, podrían secundar este distanciamiento, lo que explicaría el título del vídeo original de Negocios TV.

El analista relaciona estas divisiones con un movimiento más discreto que se estaría cocinando en Bruselas: la búsqueda de un mediador para negociar con Putin. Figuras como Angela Merkel o Mario Draghi suenan para ese papel, mientras los embajadores francés y alemán en Moscú ya dejan entrever que un acercamiento es factible. “Todo el mundo habla de esto en los pasillos y nadie quiere decirlo de forma pública”, dice Ramírez.

El fantasma de un atentado de bandera falsa

Otro de los grandes riesgos que señala el invitado es que se produzca un atentado terrorista, probablemente de bandera falsa, que permita a Zelenski desbloquear la resistencia de los países europeos que se niegan a seguir engrasando la maquinaria bélica. Esta posibilidad, unida al temor a una escalada nuclear, mantiene al mercado energético en vilo.

La dependencia energética que nadie quiere admitir

Para Ramírez, la clave de todo este embrollo está bajo tierra. Rusia es un productor indispensable de hidrocarburos y muchos actores ya están presionando para restablecer relaciones. India le pide a Estados Unidos que ponga fin al conflicto porque necesita seguir siendo la gran refinería mundial; Japón sufre como uno de los países más castigados por la carestía energética. El propio ministro Lavrov ha dejado la puerta abierta a dialogar, siempre que se retiren las sanciones.

En este contexto, el lastre energético de los países bálticos y su postura belicista, con Estonia a la cabeza, aparecen como el principal obstáculo para un entendimiento. Para el analista, resulta incompatible cualquier acercamiento a Moscú mientras Kaja Kallas siga al frente de la representación exterior europea. “Por motivos ideológicos podemos renunciar a la alianza energética con Rusia, pero hay que explicarle a la población adónde vamos”, remata Ramírez.

Puedes ver el análisis completo en el canal de Negocios TV:

Youtube video

Publicidad