El Ibex 35 cerró la semana en 18.344,9 puntos, un descenso mínimo del 0,12% que oculta un dato de mucho mayor calado: el selectivo llegó a tocar los 18.500 puntos en la sesión del viernes y se queda a apenas un 0,6% de su máximo histórico (18.490 enteros, alcanzados el 26 de febrero). La combinación de una semana volátil y un cierre que roza el récord resume la esquizofrenia del mercado en un entorno donde las tensiones geopolíticas compiten con el apetito por el riesgo.
El movimiento intradía del viernes fue elocuente. A las 12:40 horas, el índice logró superar la cota de los 18.500, un nivel que solo había visitado en la jornada del récord. Sin embargo, el impulso se desinfló a medida que avanzaba la sesión, lastrado por los recelos que siguen generando las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para poner fin al conflicto en Oriente Próximo. Los analistas de Renta 4 advirtieron del ‘empeoramiento’ de la situación tras el rechazo de Hezbolá al alto el fuego pactado por Israel y Líbano, lo que vuelve a poner en entredicho el acuerdo con Irán.
En el frente macro, la aguja se movió en sentidos opuestos. Por un lado, Eurostat revisó el PIB de la zona euro del primer trimestre de 2026 a una contracción del 0,2%, un giro brusco frente al crecimiento del 0,2% del trimestre anterior. Por otro, Estados Unidos publicó una creación de 172.000 puestos de trabajo en mayo, en línea con los 179.000 de abril y con una tasa de paro estable en el 4,3%, lo que alivia los temores a un frenazo de la demanda estadounidense. El Boletín Oficial del Estado daba además el pistoletazo de salida a los Presupuestos para 2027, un recordatorio de que la agenda doméstica sigue su curso.
De los 18.500 intradía al cierre plano: el peso de la geopolítica
La sesión del viernes fue un microcosmos de la semana. El Ibex amaneció con ganas de ir a por el récord y, durante más de dos horas, coqueteó con niveles que no se habían visto desde febrero. Pero el rechazo de la Cámara de Representantes estadounidense a la resolución que buscaba retirar tropas de Líbano devolvió la cautela. Al cierre de los parqués europeos, Wall Street se teñía de rojo: el Nasdaq 100 se hundía un 2,43% y el S&P 500 cedía un 1,18%. El oro, activo refugio por excelencia, tampoco escapó del golpe: la onza cayó un 3,08% hasta los 4.366 dólares, una señal de que el mercado deshizo posiciones de cobertura en un intento de reasignación de carteras.
En la renta fija, el bono español a diez años subió ligeramente de rentabilidad hasta el 3,473%, lo que dejó la prima de riesgo en 42,91 puntos básicos, prácticamente plana respecto al día anterior. Ese spread comprimido es, a juicio de quien esto escribe, una de las columnas que sujeta la valoración actual del selectivo. Sin un repunte de la prima, los descensos del Ibex tienen un suelo firme.
Valores protagonistas: Ferrovial y Aena lideran, ArcelorMittal se desploma
El saldo de la semana fue un ejercicio de rotación sectorial. Ferrovial (+2,53%), Aena (+2,13%), Enagás (+2%) e Inditex (+1,74%) tiraron del índice, mientras que las siderúrgicas sufrieron un castigo severo: ArcelorMittal perdió un 4,6% y Acerinox un 2,73%. La presión sobre los márgenes del acero, en un contexto de guerra comercial latente, explica esa divergencia. BBVA también cerró en negativo (-1,22%), en una semana en la que la banca mediana se tomó un respiro tras el rally de los últimos meses.
En el capítulo corporativo, Acciona Energía vendió 64 MW hidráulicos a un fondo de infraestructuras por 66 millones de euros, una operación que refuerza su estrategia de rotación de activos. Y Amadeus puso en marcha el segundo tramo de su recompra de acciones por hasta 150 millones de euros, un guiño al accionista que, sumado al dividendo, eleva la retribución total del ejercicio.

El resto de plazas europeas cerró con signo mixto y, en general, peor que Madrid. El Dax alemán perdió un 0,75%, el Cac 40 un 0,32% y el Euro Stoxx 50 un 0,68%. El Ibex, pues, volvió a demostrar esa extraña virtud de caer menos cuando el entorno es adverso; la contrapartida es que también suele subir con menos ímpetu cuando el viento sopla de cola.
La combinación de una prima de riesgo en mínimos, un euro que se deprecia y una cartera de valores con elevado peso en utilities y concesiones está dando al Ibex una resiliencia que otros índices europeos no tienen.
¿Un techo que superar o un rally agotado?
Aquí entra la lectura más reposada, la que diferencia un artículo de análisis de una mera crónica de agencia. Tener el récord a tiro de piedra (apenas 146 puntos) en una semana con contracción del PIB europeo, amenaza de escalada bélica y caídas del 3% en el oro, invita a pensar que el mercado está descontando algo más que un rebote cíclico. Mi hipótesis es que buena parte del recorrido reciente se apoya en dos pilares que nada tienen que ver con el crecimiento a corto plazo: la estabilidad del euro (que se depreció hasta 1,1536 dólares) y la expectativa de que el BCE mantenga una política laxa pese al deterioro macro. Ambos factores favorecen a las empresas exportadoras y endeudadas del Ibex, cuyo balance en divisa extranjera se ve aliviado por un euro más barato.
Ahora bien, no conviene ignorar los riesgos. El rechazo de Hezbolá al alto el fuego no es un detalle menor: cualquier recrudecimiento del conflicto dispararía el petróleo más allá de los 93 dólares el barril de Brent (que ya cotiza en zona incómoda) y pondría a prueba la resistencia del consumo europeo. Además, la contracción del 0,2% del PIB de la eurozona es la primera lectura firme del impacto de la guerra en Oriente Próximo sobre la actividad real, y si se consolida en el segundo trimestre, las estimaciones de beneficios empresariales que maneja el consenso tendrán que revisarse a la baja.
El soporte técnico de los 18.000 puntos se antoja, por tanto, el nivel clave para las próximas semanas. El Ibex tiene margen para digerir recortes sin perder la estructura alcista, siempre que no perfore esa cota. Superar los 18.490, con un volumen creciente, enviaría una señal de fortaleza difícil de ignorar. Pero, a mi juicio, necesitaríamos ver un cierre semanal por encima de ese nivel para poder afirmar que el mercado ha cambiado de régimen.
Veredicto Merca2
Cotización al cierre o apertura: El Ibex 35 cerró el viernes en 18.344,9 puntos, con una subida diaria del 0,38%, aunque la semana completa arrojó un -0,12%. La sesión llegó a marcar 18.500 enteros intradía, el nivel más alto desde el récord de febrero.
Clave técnica: El techo de los 18.490 puntos ejerce como resistencia evidente. Mientras no se supere ese nivel con holgura, el índice se mueve en una franja de lateralización entre los 18.000 y los 18.500 puntos. El RSI diario no muestra señales de sobrecompra, lo que deja espacio para un nuevo ataque al récord sin necesidad de corrección previa.
Apunte macro: La prima de riesgo española se mantiene en 42,91 puntos básicos y el bono a diez años cotiza en el 3,473%. Con la economía de la eurozona en contracción y sin movimientos bruscos en la deuda periférica, el mercado está cotizando más la confianza institucional que el ciclo económico.




