El ether ha caído este jueves hasta los 1.540 dólares, su nivel más bajo desde mayo de 2025, arrastrado por un exploit en Gnosis Pay, una vulnerabilidad en Zcash y una creciente aversión al riesgo que ha disparado la demanda de coberturas bajistas. En las últimas 24 horas, la segunda criptomoneda por capitalización perdió un 6%, mientras los mercados de derivados anticipan una posible cascada de liquidaciones en el ecosistema de finanzas descentralizadas (DeFi) por valor de 547 millones de dólares.
El ether toca los 1.540 dólares en una sesión de pánico vendedor
El precio de ether se desplomó durante la sesión del jueves hasta los 1.540 dólares, un nivel que no se veía desde hace trece meses. Según los datos de la plataforma de análisis DefiLlama, el valor total bloqueado (TVL) en la red Ethereum cayó a su nivel más bajo desde febrero de 2024, lo que intensificó la presión vendedora.
En el mercado de derivados, las tasas de financiación de los futuros de ether se tornaron negativas, una señal clara de que los operadores están apostando por nuevas caídas. Durante los últimos cinco días, se liquidaron posiciones largas por un total de 1.280 millones de dólares. Y en el mercado de opciones, la prima de las opciones de venta (put) sobre las de compra (call) se disparó hasta las 3,7 veces, lo que indica una demanda récord de coberturas bajistas.
Gnosis Pay, Zcash y el miedo a una cascada de liquidaciones
El detonante inmediato de la presión vendedora no fue un dato macroeconómico, sino la acumulación de incidentes de seguridad en el ecosistema. El ataque al procesador de pagos Gnosis Pay —del que aún no se conocen todos los detalles— se suma a un mes de abril negro para la DeFi, en el que los hackeos causaron pérdidas por valor de 630 millones de dólares. Los ataques contra KelpDAO y Drift Protocol concentraron la mayor parte de esos fondos, pero el exploit en Gnosis Pay ha reavivado el temor a que ningún protocolo está a salvo.
La vulnerabilidad en Zcash, que permitiría la creación ilimitada de tokens, es especialmente preocupante porque fue descubierta por un modelo de inteligencia artificial y no por una auditoría humana. El fallo existía desde 2022, lo que ha abierto el debate sobre la solidez de las pruebas de conocimiento cero (zk-proofs) y la posibilidad de que otros proyectos que las utilizan puedan tener grietas similares.
La acumulación de hackeos y fallos técnicos está minando la confianza en un ecosistema que aún aspira a ser el Internet del valor.
A este escenario se suma el dato de que solo el 30% de los ether en circulación está actualmente en ganancias, una proporción que no se veía desde el desplome provocado por la pandemia de COVID-19 en 2020. Es un indicador de agotamiento que, combinado con la caída del TVL, dibuja un panorama frágil para los próximos días.
El riesgo de liquidaciones en DeFi se dispara: 547 millones en juego
El verdadero termómetro del miedo está en los préstamos colateralizados. Si el precio de ether perforase los 1.500 dólares, se activarían liquidaciones automáticas en los principales protocolos de préstamo por un valor cercano a los 547 millones de dólares. Esa cascada podría acelerar la caída y provocar un efecto dominó que arrastre a otros activos colateralizados en ether.
No es un escenario descabellado. El umbral de los 1.550 dólares ya ha sido vulnerado, y los derivados muestran que hay una clara inclinación bajista. Si el sentimiento no cambia en las próximas horas, podríamos asistir a uno de los capítulos más duros para el ether desde la crisis de 2022.
Análisis: ¿miedo fundado o reacción exagerada?
Conviene recordar que Ethereum no es ajeno a los ciclos de pánico. En 2024, el precio del ether cayó por debajo de los 2.000 dólares tras el hack del puente de Nomad, y sin embargo se recuperó con fuerza meses después cuando se disipó el miedo. La red ha demostrado una resiliencia técnica notable: el Merge de 2022 eliminó el minado, los rollups de capa 2 manejan ya más transacciones que la capa principal y la tasa de staking está cerca del 30% del suministro. Nada de eso ha desaparecido por un exploit en Gnosis Pay.
Sin embargo, hay un riesgo sistémico que no se puede obviar. La concentración de garantías en unos pocos protocolos de préstamo y la dependencia de oráculos de precios hacen que una caída rápida pueda desencadenar liquidaciones en cadena que ningún mercado puede absorber en tiempo real. Es el mismo patrón que vimos en mayo de 2021, pero con una DeFi varias veces más grande.
Mi lectura es que el mercado está cotizando miedo, no fundamentos. Y eso, en un activo con tanta inercia institucional, puede corregirse tan rápido como apareció. Pero el nivel de 1.500 dólares es ahora la línea roja: si se pierde, la profecía autocumplida de las liquidaciones se hará realidad y el ether podría buscar los 1.200 dólares antes de encontrar suelo.




