Campaña de inspección de contratos temporales 2026: Trabajo envía 20.000 cartas y revisa 31.545 contratos

Trabajo ha comunicado a pymes y autónomos los contratos temporales y fijos discontinuos que está revisando. Las multas pueden alcanzar los 1.000 euros por trabajador si no se corrige la situación en el plazo de un mes.

Trabajo ha comenzado a enviar más de 20.000 cartas a autónomos y pequeñas empresas como parte del I Plan de Choque contra el Fraude en la Contratación. La campaña revisa ya 31.545 contratos —14.071 temporales y 17.474 fijos discontinuos— y, aunque la carta no es una multa, ignorarla puede salir caro: las sanciones por fraude alcanzan los 1.000 euros por trabajador.

¿Qué busca la campaña y a quién afecta?

El Ministerio quiere detectar irregularidades en la contratación temporal y fija discontinua, sobre todo en aquellos casos donde los periodos de inactividad son mínimos o la temporalidad no está justificada. La alerta no va solo para las grandes empresas: los pequeños negocios con uno o dos trabajadores temporales también están en el foco. Basta con tener algún contrato sospechoso para recibir la comunicación.

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Las cartas incluyen la lista de contratos señalados y un aviso claro: la empresa dispone de un mes desde la recepción para corregir la situación sin que se inicie un procedimiento sancionador.

Recibir la carta no es una multa: el plazo de un mes para reaccionar

Lo primero que hay que entender es que la comunicación no equivale a un acta de infracción. Es un aviso temprano. Durante ese mes, el autónomo debe revisar cada contrato afectado. Si la modalidad es correcta y puede justificarse con documentación real de la actividad, basta con conservar las pruebas. Si existe una anomalía, se puede regularizar antes de que la Inspección actúe.

La peor decisión es guardar la carta en un cajón y esperar. La Administración dispone de información laboral cruzada y una baja repentina del trabajador justo después de recibir el aviso puede disparar una revisión mucho más amplia. Despedir al empleado para intentar borrar el problema es precisamente lo que la Inspección busca evitar y puede atraer una investigación más profunda.

Los riesgos si no se actúa: multas que se disparan

Si el expediente termina en comprobación, las sanciones no se limitan a los contratos temporales. Una visita puede sacar a la luz otras obligaciones laborales. El registro diario de jornada, por ejemplo, se comprueba con frecuencia: su incumplimiento puede costar entre 751 y 7.500 euros. Además, desde los cambios normativos de la reforma laboral, las sanciones se individualizan por cada trabajador.

Dos contratos fraudulentos supondrían 2.000 euros; si se añaden 4.000 euros por deficiencias en el horario y otros 2.451 por fallos en prevención de riesgos, la factura supera los 8.400 euros. Para un pequeño negocio, ese golpe es difícil de encajar.

Una carta de Trabajo no es un castigo, sino una oportunidad de corregir a tiempo y evitar que una inspección te encuentre con la guardia bajada.

La campaña no se queda solo en los contratos temporales clásicos. Los fijos discontinuos con diez meses y medio de alta en el último año están bajo vigilancia especial: Trabajo sospecha que muchas empresas los usan para encubrir una actividad continua sin asumir el coste de un indefinido ordinario. Los periodos de inactividad muy cortos disparan la alarma.

La vigilancia sobre los fijos discontinuos y por qué esta campaña no es la última

Este plan es el primero de una serie que el Ministerio ha anunciado para reforzar el control de la contratación. La presión sobre los contratos fijos discontinuos es coherente con el espíritu de la reforma laboral de 2022: se quiere que sean una herramienta para cubrir necesidades realmente intermitentes, no un subterfugio para ahorrar costes.

Si hoy te llega la carta, no es un castigo. Es un toque de atención que puede ahorrarte un disgusto mayor cuando en septiembre y octubre los inspectores intensifiquen las visitas. Revisar ahora las causas de temporalidad, reunir la documentación y, si procede, transformar los contratos que no se ajustan a la realidad es la mejor estrategia para dormir tranquilo este verano.

Guía rápida del trámite

  • 📅 Plazo: Dispones de un mes desde que recibes la carta para revisar y corregir los contratos sin que se abra sanción.
  • Requisitos clave: Conserva la documentación que acredite la causa real de la temporalidad o la intermitencia. Si el contrato no está justificado, regulariza antes de que venza el mes.
  • 🌐 Actuación: No hay que presentar nada a Trabajo durante el plazo de aviso. Simplemente, revisa los contratos, ajusta las altas si es necesario y guarda toda la documentación de respaldo por si hay una inspección posterior.
  • 💰 Coste si no actúas: Hasta 1.000 euros por cada contrato fraudulento, más posibles sanciones por registro horario (de 751 a 7.500 euros) o por prevención de riesgos (desde 2.451 euros).
  • ⚠️ Error a evitar: Despedir al trabajador justo después de recibir la carta. La Inspección detecta el movimiento y puede abrir una revisión más amplia que acabe en sanciones más graves.

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