El staking de Ethereum se ha convertido en la principal fuente de ingresos para las empresas que mantienen ether en sus balances. Un informe de la plataforma de infraestructura Everstake, publicado el 26 de mayo, revela que seis compañías con tesorerías en ETH obtienen el 60% de sus ingresos declarados exclusivamente del rendimiento de sus monedas bloqueadas. Una cifra que consolida al staking, ese mecanismo por el que los validadores reciben recompensas por ayudar a asegurar la red, como un pilar financiero para este perfil de corporaciones.
El dato, sin embargo, llega acompañado de una realidad menos favorable. Las mismas firmas acumulan pérdidas no realizadas por valor de 1.410 millones de dólares, una señal de que la apuesta por el ether como activo de tesorería también conlleva riesgos significativos cuando el precio del token retrocede.
El peso del staking en los ingresos corporativos
Para entender la magnitud del 60% conviene ponerle contexto. El staking de Ethereum ofrece actualmente un rendimiento anual que ronda entre el 3% y el 5%, dependiendo de las comisiones de red y del número de validadores activos. Una empresa que tenga en cartera varios miles de ether puede percibir una renta periódica considerable sin necesidad de vender. En los últimos meses, con más de 34 millones de ETH bloqueados en staking (alrededor del 28% del suministro total), ese flujo se ha convertido en un ingreso recurrente muy atractivo.
El informe de Everstake, que no detalla los nombres de las seis empresas analizadas, pone cifras a una tendencia que ya se intuía. A diferencia de una tesorería tradicional que invierte en bonos o fondos monetarios, estas compañías han optado por monetizar sus criptoactivos mediante el staking, lo que las expone tanto a las variaciones de precio del ether como a los riesgos técnicos propios del protocolo.
Pérdidas milmillonarias: la otra cara de la tesorería cripto
Pese a la rentabilidad del staking, los 1.410 millones de dólares en pérdidas acumuladas dibujan un panorama más complejo. Es muy probable que buena parte de ese agujero proceda de minusvalías latentes, es decir, de ether comprado a precios superiores que aún no se ha vendido. Si el valor del ETH cae, la empresa tiene que reflejar esa depreciación en su contabilidad, y el rendimiento del staking puede no alcanzar a compensarla.
Este desequilibrio recuerda a los riesgos de las tesorerías corporativas que invierten en activos volátiles: la renta corriente puede ser golosa, pero la cuenta de resultados se la juega en el precio del subyacente. Además, no todas las empresas están preparadas para gestionar los aspectos operativos del staking —desde la elección del proveedor hasta la seguridad de las claves—, lo que añade una capa adicional de exposición.
El staking corporativo genera un flujo constante de ingresos, pero no blinda a las empresas frente a una caída del precio del ether.
La tesorería en ETH como apuesta estratégica
La foto que deja Everstake invita a reflexionar sobre el papel del ether en los balances corporativos. Por un lado, tener una parte de la tesorería en ETH y ponerla en staking puede diversificar las fuentes de ingreso más allá del negocio principal. Por otro, la volatilidad de la criptomoneda introduce una incertidumbre que contrasta con la estabilidad que suelen buscar los departamentos financieros.
En el sector, se ha visto cómo firmas como MicroStrategy han apostado fuerte por bitcoin, y otras como Bit Digital o SharpLink Gaming han acumulado ether. Aunque el informe de Everstake agrupa los datos de manera anónima, el patrón es similar: empresas con convicción en la tecnología blockchain que deciden no solo mantener el activo, sino también extraerle un rendimiento. El riesgo está en que, ante una corrección severa del mercado, tanto la inversión como los ingresos por staking pueden sufrir un golpe simultáneo.
En cualquier caso, el 60% dibuja una dependencia elevada. Una empresa cuyo modelo de negocio principal no esté ligado a las criptomonedas pero que obtenga más de la mitad de sus ingresos de esa actividad tiene un perfil financiero poco común. Para el inversor que sigue de cerca estas compañías, la lectura es clara: analizar el balance en ether exige mirar tanto el rendimiento del staking como la evolución del precio y la política de realización de pérdidas.




