Iberdrola, junta de accionistas 2026: Pedro Azagra busca la reelección como consejero

La junta también aprobará un dividendo total de 4.500 millones y la renovación de otros tres consejeros. Iberdrola propone a PwC como auditor a partir de 2027.

Iberdrola ultima los preparativos de su junta general de accionistas del próximo viernes 29 de mayo, en su sede social de Bilbao. La cita, que coincide con la celebración de los 125 años de historia de la compañía, someterá a votación la reelección de Pedro Azagra como consejero delegado, un movimiento que busca consolidar el liderazgo del ejecutivo tras un año de beneficios récord.

El actual consejero delegado, que asumió el cargo en junio del año pasado en sustitución de Armando Martínez, se enfrenta a su primera junta como primer ejecutivo del grupo. Azagra aterrizó en la cúpula de Iberdrola procedente de Avangrid, la filial estadounidense, con el reto de mantener el ritmo inversor y la disciplina financiera que caracterizan al grupo.

Publicidad

La junta de este año tiene un significado especial: la eléctrica cumple 125 años desde su fundación en 1901. En ese tiempo, ha pasado de ser una modesta distribuidora vizcaína a convertirse en uno de los mayores grupos energéticos del mundo, con presencia en Europa, Estados Unidos, Brasil y México. El consejo que se someterá a la votación refleja esa vocación global.

Pedro Azagra, un año de mandato y la apuesta por la continuidad

Los números le avalan: Iberdrola cerró 2025 con un beneficio neto récord de 6.285 millones de euros, impulsado por inversiones totales de 14.460 millones de euros. Cifras que han permitido al consejo proponer una remuneración total al accionista de 4.500 millones de euros, la más elevada de su historia. ‘El ejercicio ha sido el mejor de los 125 años de la compañía’, subrayan fuentes cercanas al consejo.

Azagra tomó las riendas operativas en un momento de fuerte expansión. Su conocimiento del mercado norteamericano, forjado durante su etapa al frente de Avangrid, resultó determinante para su designación. Ahora, su ratificación por los accionistas será un espaldarazo a la estrategia de internacionalización, especialmente en el negocio de redes y renovables.

La propuesta de reelección de Azagra figura en el orden del día junto a las de María Ángeles Alcalá Díaz, la exministra Isabel García Tejerina y Anthony L. Gardner como consejeros independientes. Todos ellos contarán con el respaldo de la mayoría del capital, según fuentes del mercado. La continuidad de estos perfiles, con trayectorias en el sector público, la política y la diplomacia, refuerza la gobernanza y la diversidad de visión dentro del máximo órgano de decisión.

Además, se someterá a votación la incorporación de Marina Freitas Grossi, presidenta del Consejo Empresarial Brasileño para el Desarrollo Sostenible y enviada especial de la COP30, que toma el relevo de Regina Helena Jorge Nunes como consejera independiente. Un perfil que refuerza la diversidad internacional del órgano rector.

El dividendo complementario de 0,427 euros por acción consolida una política de retribución que ha crecido de forma ininterrumpida, respaldada por los récords de beneficios.

Un dividendo millonario y el guiño a la involucración del accionista

Iberdrola propone un dividendo complementario de 0,427 euros por acción, que se suma a los 0,253 euros ya abonados el pasado 2 de febrero. La retribución total por título alcanza así 0,68 euros, lo que supone destinar 4.500 millones de euros a los socios con cargo a los resultados de 2025. Es la cuantía más generosa de la historia del grupo, superando incluso los 4.200 millones repartidos en ejercicios anteriores.

La compañía ha logrado aumentar su dividendo en un 7% anual compuesto en la última década, gracias a un crecimiento orgánico del beneficio y a una política de ‘pay-out’ en torno al 75%. Para el pequeño inversor, la rentabilidad por dividendo se sitúa por encima del 4,5%, un atractivo añadido en un entorno de tipos a la baja.

Además, el consejo ha incluido en el orden del día el ya tradicional dividendo de involucración de 0,005 euros por acción, condicionado a que se alcance un quórum mínimo del 70% de asistencia en la junta. Una fórmula que la compañía repite cada año para incentivar la participación de sus cientos de miles de accionistas. En la última junta, el quórum alcanzó el 72%, por lo que todo apunta a que este pequeño incentivo volverá a activarse.

Para el equipo directivo y empleados clave, el plan de incentivos a largo plazo (‘LTIP Transformador’) para el periodo 2026-2028 prevé la entrega de hasta 20 millones de acciones, vinculadas al cumplimiento de objetivos de beneficio creciente. El plan, que se votará en esta misma junta, condiciona la percepción de las acciones a que el beneficio neto supere los 7.000 millones en 2028, un objetivo ambicioso pero alcanzable según los analistas.

Pedro Azagra reelección

Un consejo con perfil internacional y la auditoría, en el foco

La junta también votará la renovación del auditor: KPMG se mantendrá para el ejercicio 2026, mientras que PricewaterhouseCoopers (PwC) auditará las cuentas de 2027 a 2029. La rotación del auditor externo es una práctica recomendada de buen gobierno que Iberdrola sigue al pie de la letra, cumpliendo con los plazos máximos de contratación que exige la legislación europea.

Con 23 propuestas de acuerdo, esta junta se perfila como un trámite sin grandes sorpresas, pero cargado de simbolismo. La continuidad de Azagra garantiza la hoja de ruta marcada por el presidente Ignacio Sánchez Galán, centrada en la expansión de redes y renovables, sobre todo en Estados Unidos y Reino Unido. Galán, que lleva al frente de la compañía desde 2001, ha pilotado una transformación que ha multiplicado por diez el valor en bolsa.

Más allá de los números, esta junta refleja una compañía que, tras 125 años de historia, consolida un modelo de gestión orientado a la creación de valor a largo plazo. La decisión de nombrar a Azagra como CEO el año pasado fue interpretada como un movimiento de transición ordenada dentro de la cúpula, y su ratificación en este cónclave accionarial no es más que la confirmación de que el mercado y el consejo confían en su capacidad para ejecutar el ambicioso plan inversor.

Sin embargo, los desafíos no son menores. La aceleración de las inversiones en redes eléctricas –necesarias para integrar más renovables– exigirá un equilibrio delicado entre crecimiento y deuda. Iberdrola ha mantenido históricamente ratios de apalancamiento conservadores, pero cada ejercicio récord eleva la apuesta. En ese contexto, el respaldo de los accionistas a este equipo directivo será clave.

La próxima semana, tras la junta, el foco se desplazará a los mercados. Si Azagra logra mantener el ritmo inversor sin comprometer los ratios financieros, su reelección será solo el primer paso de una etapa que podría definir la próxima década de la eléctrica. El tiempo, y las próximas juntas, lo dirán.


Publicidad