Irán causará volatilidad pero no precios disparados: “El estrecho de Ormuz no se va a cortar”

El CEO de Tempos Energía, prevé un escenario de volatilidad de los precios del crudo que apunta a que no superarán la “línea roja de 90-100$/barril”. La escalada abusiva de precios del crudo no beneficia ni a atacantes ni atacados.

Este fin de semana las miradas han estado puestas en Irán. Un escenario donde se ha producido un ataque conjunto de Estados Unidos e Israel con el objetivo de mermar el desarrollo del programa nuclear iraní, con dos nombres en clave: Operación Furia Épica para los norteamericanos y Rugido de León para los israelíes. Según ha confirmado la Media Luna Roja, se han producido más de 200 muertos iraníes, entre los que se encuentra el antiguo líder del régimen iraní: el ayatolá Ali Jamenei.

Ali Jamenei agencias Merca2.es
Ali Jamenei, ex líder de Irán. Fuente: Agencias

Las respuestas del régimen iraní, lejos de buscar el diálogo al que hace alusión el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump en sus redes sociales; han sido en clave de revanchismo: ataques de misiles y drones, y comunicados por parte de Alí Larijani (el actual mando encargado de gestionar el recién decapitado régimen) jurando venganza. Mientras tanto, se han producido el intercambio de bombardeos entre Israel y el Líbano, donde está la milicia paramilitar aliada de Irán: Hezbollah.

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Ante estas tensiones, los mercados han reaccionado este lunes con un ascenso de los precios del crudo en torno a los 80$/el barril. Debido a que no solo Irán es uno de los mayores productores de crudo de la OPEP+, sino que además tiene el control del estrecho de Ormuz, un enclave estratégico para el tráfico internacional de petróleo, ya que pasa por él hasta un 20% del crudo mundial.

Lo de Irán no va a disparar el precio del crudo porque no interesa

La gran pregunta en torno al incidente de Irán y las amenazas del régimen es ¿habrá una crisis del petróleo? Antonio Aceituno, CEO de Tempos Energía, en una entrevista para Merca2 lo tiene claro: “el estrecho de Ormuz no se va a cortar”. 

En este sentido, el razonamiento en experto reside en torno a varios vectores clave. En primer lugar no es un proceso que a Irán le interese, ya que gran parte de su economía está ligada a la venta de crudo. 

Petroloe Merca2.es
Planta petrolera. Fuente: Agencias

Actualmente Irán vende aproximadamente 1,5 millones de barriles al día a China, convirtiendo al gigante asiático en el mercado preferente para Irán ya que “concentra entre el 80 y el 90% de la exportación del crudo”. Esta situación, tal y como indica Aceituno tampoco compensa a China, el mayor comprador de petróleo iraní, ya que  “a pesar de haber llenado sus reservas y muchas de ellas no pasarlas por refino, no es una situación que le interese”. 

Irán: el enclave petrolero que volatiliza los precios del crudo 

Y por último, el experto apunta a que el ataque de Irán por parte de Estados Unidos se haya dado durante el fin de semana fue una decisión estratégica, ya que “los mercados han estado cerrados”. Este dato, según apunta Aceituno, se ha traducido en una reacción contenida por parte de los mercados, que además ha sido buscada por el gigante norteamericano, ya que tiene a la vuelta de la esquina dos temas clave: la temporada de conducción y las elecciones en mitad de mandato. 

La temporada de conducción, que comienza a principios de mayo, es un factor clave que dispara el consumo norteamericano, ya que es un periodo donde los estadounidenses viajan más por ocio y turismo, que se traduce en que la demanda de carburante se dispare. Por lo que un aumento descontrolado del precio del petróleo se traduciría en “más inflación a la Reserva Federal, dando pie a que no bajara sus tasas”.

hombre en la gasolinera con el coche de cerca Merca2.es
Acto de echar gasolina. Fuente: Merca2

Este elemento le afectaría al gobierno actual de Donald Trump ya que en noviembre se celebran las elecciones de mitad de mandato (midterms) y al partido republicano no le interesa una opinión pública contraria por sus acciones en Oriente Próximo provocadas porque le cueste más dinero llenar el vehículo. Es decir, el ataque se ha realizado durante este fin de semana para evitar una escalada mayor de lo que podría haber sido en los precios del crudo. 

Aún así, Antonio Aceituno, prevé un escenario de volatilidad de los precios del crudo que no superarán la “línea roja de 90-100$/barril”. El experto argumenta que según la Agencia Internacional de la Energía se prevé un escenario de sobreoferta de crudo, con hasta 3,7 millones de barriles diarios que sobrarán para este 2026.

Aún así, la volatilidad por ser un conflicto en esa zona más delicada de Oriente Próximo está ahí, sumado a que, según apunta el experto, aún queda mucho crudo sancionado de Irán en el mar que no cuenta como oferta efectiva, “que hace que el petróleo no acabe de bajar del todo”. Por lo que, cara a los siguientes días y meses, lo que va a protagonizar el mercado del crudo es un nuevo episodio de volatilidad, pero sin llegar a extremos de crisis del petróleo, con precios disparados por encima de los 90-100 dólares.

La opinión de Janus Henderson y Berenberg

Por otro lado, desde la óptica de las grandes gestoras internacionales, el escenario central no contempla por ahora una crisis energética estructural, aunque sí reconoce un aumento significativo del riesgo.

En su último análisis, Janus Henderson subraya que el mercado ya ha comenzado a incorporar una prima geopolítica en el precio del crudo, con el barril moviéndose por encima de los 70 dólares y con margen para avanzar si la tensión persiste. No obstante, la firma distingue entre dos escenarios claros: un repunte vinculado a un conflicto de duración limitada y una alteración sostenida del suministro global. Solo en este segundo caso, una escalada prolongada, podrían producirse efectos más duraderos sobre la inflación y sobre la hoja de ruta de la Reserva Federal.

Por su parte, Berenberg dibuja tres posibles escenarios para el petróleo. En el más benigno, con reanudación de negociaciones y daños acotados en infraestructuras, el Brent tendería a estabilizarse en el rango de 60-70 dólares en un contexto de mercado que la entidad estima ligeramente sobreofertado para 2026.

Un segundo supuesto, con exportaciones iraníes significativamente afectadas, pero sin bloqueo prolongado del estrecho de Ormuz, situaría los precios en la franja de 70-85 dólares. Solo un cierre sostenido de ese enclave estratégico llevaría al barril claramente por encima de los 100 dólares. Un escenario que los teutones no descartan, pero que vincula a una disrupción severa y persistente del suministro


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