Los analistas apuestan por IAG, matriz de Iberia, a pesar de su caída en Bolsa

A pesar de la reciente caída en bolsa de IAG los analistas siguen siendo optimistas sobre su futuro.

Aunque los resultados de IAG han sido positivos, la empresa ha decepcionado a los analistas, quedando algo por debajo de sus propias expectativas. Estos datos no han coincidido con el aumento en el precio de las acciones de la empresa a principios de año, pues habían subido un 10% desde el inicio de 2026. Sin embargo, la presentación de resultados, junto a una caída generalizada del Ibex 35, las ha castigado en Bolsa.

En el cuarto trimestre de 2025, IAG registró unos ingresos de 7.979 millones de euros, ligeramente por debajo de lo esperado por el mercado, mientras que el beneficio operativo ajustado se situó en 1.093 millones, superando ligeramente las previsiones. Son datos que parecen positivos superficialmente, pero no han cumplido con los consensos del mercado, aunque los analistas siguen siendo optimistas con el futuro inmediato de la empresa.

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Desde Renta 4 han señalado que las previsiones de 2026, sin ser una sorpresa, son suficientes para mantener el optimismo a corto plazo. Las previsiones de la directiva incluyen un aumento de la capacidad del 3% en los servicios comerciales y, aunque los ingresos en los servicios de transporte de carga y mercancías deberían caer un 1% durante el año, afectados por los aumentos de los costes de los combustibles. Desde IAG también han señalado un buen dato de reservas para el primer trimestre de 2026, marcado, como siempre, por las reservas previas a Semana Santa.

La misma posición de Sobre ponderar IAG se repite en Bankinter, donde señalan que «IAG ha presentado resultados mejores de lo esperado y que recogen un volumen de demanda sólido». Por su lado, desde Deutsche Bank señalan que siguen «considerando a IAG como nuestra principal opción y la apuesta de mayor calidad entre las aerolíneas»; en ambos casos consideran que la acción de la empresa está infravalorada, aunque admiten los riesgos por la situación geopolítica.

El nuevo avión AIRBUS A321 XLR, en las instalaciones de mantenimiento de Iberia, a 13 de noviembre de 2024. Fuente: Agencias
El nuevo avión AIRBUS A321 XLR, en las instalaciones de mantenimiento de Iberia, a 13 de noviembre de 2024. Fuente: Agencias

Esto alcanza para que, desde el banco, se apueste por Sobre ponderar el precio de la acción. Sin embargo, desde el análisis, el panorama ha cambiado, con una caída generalizada en el precio de las acciones del Ibex empujada por la nueva crisis en Irán, y que ha sido encabezada por una caída en el valor de IAG. Al mismo tiempo, hay buenas señales para las líneas aéreas en el futuro inmediato, siempre y cuando no se extienda el nuevo conflicto de Oriente Medio.

LAS PREVISIONES DEL TURISMO MANTIENEN EL OPTIMISMO EN IAG

Lo cierto es que, incluso con un crecimiento menor al de los últimos años, las aerolíneas y empresas aeroportuarias mantienen su optimismo en cuanto a los datos del turismo. Es que esta cifra ha roto récords de crecimiento año tras año desde el final de la pandemia, y aunque este ritmo de crecimiento se reduzca, lo esperado es que eventos como el Mundial en Canadá, Estados Unidos y México, y los recientes Juegos Olímpicos de Invierno en Milán, les den picos altos de viajeros por encima de lo común en las mismas fechas en años previos.

Aun así, hay riesgos en contar con estas previsiones. Los eventos del primer trimestre del año en Venezuela o Irán muestran lo impredecible que es la situación geopolítica actual, en un sector especialmente marcado por este tipo de movimientos. Se suma que la apuesta de IAG y de su buque insignia, Iberia, ha estado marcada por los destinos de largo radio, por lo que hay motivos para cierto nerviosismo entre los accionistas, sobre todo si la situación empeora.

En cualquier caso, algunas de estas apuestas solo permiten esperar. IAG no tiene el control de la mayoría de estas situaciones y, aunque sus aerolíneas siguen creciendo, destinos como México o Estados Unidos, claves en su plan para las Américas, han pasado por crisis internas complicadas en las últimas semanas.

SE MANTIENE EL INTERÉS POR LA PORTUGUESA TAP

Mientras tanto, la empresa sigue ponderando la posibilidad de hacer un movimiento para hacerse con el control de TAP. La aerolínea portuguesa es una de las conexiones clave con el Viejo Continente y, aunque desde la empresa hispano-británica se ha mostrado interés, todavía no se ha avanzado demasiado en la compra, y otros competidores como Lufthansa y Air France también han mostrado interés.

Avión de TAP saliendo de Lisboa. Wikicommons
Avión de TAP saliendo de Lisboa. Wikicommons

El pasado viernes, el consejero delegado de IAG, Luis Gallego, defendió que el grupo estaría interesado en la compra de TAP solo si tiene libertad para gestionarla, aunque el Estado portugués conservará un 51% del capital tras la privatización en marcha. Al mismo tiempo, la estrategia de la empresa al adquirir nuevas aerolíneas siempre ha sido cuidar su marca y su identidad para no perder a sus pasajeros.

Sin embargo, el principal atractivo de TAP para IAG son las conexiones con Brasil, donde poco a poco Iberia ha estado creciendo en los últimos años. Esto muestra un interés en la empresa de prepararse en caso de que la adquisición no salga adelante, y de entender al gigante de Sudamérica como un destino clave en esta situación.


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