miércoles, 1 febrero 2023 13:03

Amplio respaldo a Cellnex tras la renuncia de Tobias Martínez

spot_img

La renuncia de Tobias Martínez como consejero delegado de Cellnex se convierte en un auténtico desafío. La renuncia será efectiva el próximo 1 de junio y con ello se cierra una década de compras que ha impulsado no sólo la acción de la compañía, sino consolidarse como una de las empresas líderes en el sector de las torres de telecomunicaciones. No obstante, la situación es muy desafiantes desde el último año y medio.

Cellnex se ha dejado más de 600 millones en la jornada de este miércoles. La decisión de Tobias Martínez, con una escueta carta de apenas 121 palabras, ha sido suficiente motivo para desatar una oleada de ventas en esta teleco del Ibex 35. La caída ha sido del 2,45%, hasta los 31,8 euros por acción, unos 600 millones de euros en esta jornada. El motivo no es otro que la renuncia de Tobias Martínez tras ocho años como consejero delegado de la compañía.

Una nueva etapa basada en la maximización del crecimiento orgánico

«El contexto económico y financiero actual, distinto del que ha marcado el exitoso desarrollo del proyecto industrial de la compañía en los últimos ocho años, demanda que abramos un nuevo capítulo en el relato de Cellnex. Una nueva etapa basada en la maximización del crecimiento orgánico; la consolidación del proyecto industrial en los países en los que operamos hoy; y el foco en la gestión del balance con el objetivo de alcanzar el ‘investment grade‘», ha destacado el consejero delegado saliente.

«Este conjunto de factores me han llevado a valorar la necesidad de que esta etapa del ciclo de Cellnex sea liderada por una persona que tenga como perspectiva temporal un horizonte que alcance más allá de diciembre de 2024, momento en el que finaliza mi contrato», ha apuntado en su escrito de despedida de Tobias Martínez enviado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

CELLNEX CIERRA LA ERA DE LAS COMPRAS

No es un mero cambio de directivo y ni una sucesión en una cotizada en el Ibex 35, sino un cambio de rumbo total. La nueva etapa que se abre ahora para la compañía plantea retos desafiantes. En primer lugar, un cambio en la estrategia de crecimiento. La era de las compras se cierra y se abre ahora el crecimiento orgánico, impulsando la actividad en los países donde opera con sus 158.000 torres.

El CEO de Cellnex, Tobías Martínez.
El CEO de Cellnex, Tobías Martínez.

El giro también se cierne en conseguir de nuevo el favor de los inversores, tras la fuerte caída desde los máximos registrados en septiembre de 2021. El precio de las acciones ha sufrido un desplome del 50% y la eliminación del dividendo. En este contexto, Cellnex busca ahora aumentar la rentabilidad de su cartera de activos y reducir la deuda a toda costa.

La hoja de ruta de las compras ya no contentaba al mercado, más con las subidas de los tipos de interés. Colocar las emisiones va a salir más caro para las empresas con altos niveles de endeudamiento o una importante losa de deuda. Cellnex no ha logrado cerrar operaciones de calado en condiciones favorables, como la venta de las torres de Deutsche Telekom -finalmente adjudicadas a KKR- o la participación de Vantage Towers. Las condiciones del mercado eran inasumibles para la empresa nacida del seno de Abertis.

CELLNEX Y SU DEUDA, EL GRAN RETO DEL SUCESOR

El propósito de Cellnex pasa ahora por afrontar el reto del desarrollo del 5G y prepararse para el futuro -presente- de los centros de datos. Todo ello, se hará con un nuevo capitán, que tendrá que enderezar un barco robusto y con unos niveles bajos en comparación a hace apenas 18 meses. De hecho, este cambio oficial fue anunciado por los analistas meses antes de producirse.

UBS, por ejemplo, consideró este giro «necesario» debido a que las compras en Alemania no se materializarían en un corto período de plazo. KKR suele disponer de los activos un período de cinco años y las torres entonces podrían ser de nuevo objetivo de la compañía catalana, siempre y cuando se ofrezca a un precio atractivo. No obstante, el hecho de no cerrar la operación en el centro de Europa ha tenido un efecto positivo al reducir su coste de capital.

Martínez cede el cetro y Cellnex tiene ahora seis meses para poder encontrar un sustituto a su altura y que cubra las expectativas del mercado. Se trata de un terreno muy especializado, pero también se necesita liderazgo. No será una empresa fácil, más cuando el mercado no respalda estos inciertos momentos.

LA RECOMENDACIÓN DE COMPRA SE DISPARA ENTRE LOS ANALISTAS

Sin embargo, los analistas han salido en tromba para respaldar a Cellnex. El 85% del consenso de Bloomberg se apunta a la «compra», mientras el 15% se decanta por «mantener» los títulos. En la jornada de este miércoles, varios de los expertos que siguen al valor han aconsejado «comprar», como Fernando Cordero, de Banco Santander, que apunta a los 58,9 euros por título, un 84% por encima del precio de cierre.

CaixaBank, por su parte, apunta a los 56 euros por acción, mientras Bestinver considera más factible la opción de los 67,5 euros, un 111% por encima del precio de cierre de este pasado miércoles. Fernando Abril-Martorell, de Alantra, ha aconsejado «compra fuerte», con un objetivo en los 46,9 euros por acción. El precio objetivo medio se sitúa en los 50,65 euros por acción, un 59,3% por encima de los niveles actuales.

Sea como fuere, el dueño del cetro en Cellnex tendrá que superar a su antecesor. En estos ocho años, la cotización se ha multiplicado por siete, al pasar de los 3.200 a los 22.400 millones. Asimismo, el retorno del dividendo será clave para los accionistas. Pese a la caída del 50%, Cellnex tan sólo tiene a un fondo oportunista en su capital, DE Shaw, con el 0,69% del capital, una posición que se ha mantenido desde el pasado 11 de noviembre.


- Publicidad -