martes, 28 junio 2022 20:53

Swappie: “Reemplazar los teléfonos inteligentes cada dos años es un desperdicio”

Sami Marttinen cofundó Swappie tras ser víctima de una estafa a través de Internet. En 2016, realizó este pago, fatídico para su bolsillo en un inicio y providencial para crear la empresa líder en Europa en la compraventa de iPhone segunda mano.

Afincado en Finlandia, Marttinen ha respondido las cuestiones planteadas en su entrevista con MERCA2, dando una visión sobre la empresa, recién aterrizada en España, y algunos de los momentos más dulces y difíciles de su negocio. También ha dejado algunos consejos a los emprendedores.

“Compré el teléfono en una conocida web, confié y envié el dinero por adelantado”, ha recordado. El motivo de esta operación, desgraciadamente habitual en los tiempos que corren, es que era la forma de operar en su pequeña localidad.

EL CEO DE SWAPPIE, VÍCTIMA DE UNA ESTAFA QUE CAMBIÓ SU RUMBO EMPRESARIAL

El teléfono nunca llegó y resultó que se había realizado este timo miles de veces“, ha indicado. De hecho, en comisaría le explicaron que fue una estafa común, junto con la calidad del dispositivo, en la que los consumidores son las víctimas de vendedores sin escrúpulos y delincuente. “En muchas ocasiones se entregan dañados”, ha señalado sobre los dispositivos que se pueden comprar por Internet sin conocer la procedencia del vendedor.

Pasó la noche siguiente a la estafa investigando el mercado y la gran pregunta que le surgió es por qué tan pocas personas venden sus teléfonos usados y por qué no hay vendedores de confianza que proporcionen este servicio. En este sentido, su comparación se hizo más palpable con la compraventa de coches de segunda mano. “El 50% de los vehículos que se venden son usados“, ha indicado.

Si la pregunta surgió en apenas 24 horas, la respuesta le vino rápidamente. “Me quedó claro que la principal razón era el problema de la calidad y la confianza“, ha continuado. Además, descubrió que “los residuos electrónicos son los flujos de residuos que más rápido crecen en el mundo”. “Suponía un gran problema medioambiental”, ha indicado. Por esta razón, se centró en ambos problemas, para tratar de “resolverlos globalmente, dejando todo lo demás atrás y centrándonos solo en ellos”.

EL PROBLEMA DE GENERAR CONFIANZA EN EL MERCADO DE SEGUNDA MANO

“Reemplazar los teléfonos inteligentes cada dos años es un desperdicio de recursos y un problema ambiental importante”, ha incidido. En este sentido, ha considerado que la mayoría de los consumidores sería feliz con la compra de un dispositivo usado a un precio más bajo. Sin embargo, ha incidido en el problema de la falta de confianza. Manos a la obra, se asoció con Jiri Heinonen, compañero de estudios, para fundar Swappie.

En apenas dos años, la empresa ha pasado de dos trabajadores a más de 500 trabajadores, con fábrica y tecnología propia, para poder arreglar los iPhones y entregarlos como nuevos a los clientes. Sólo el pasado 2020 obtuvo casi 100 millones de euros en ventas, el triple que un año antes.

La cifra fue posible tras solventar un grave problema de financiación. “A nivel negocio, una de las situaciones más complejas que hemos tenido que solventar ocurrió en la ronda de financiación que tuvo lugar en marzo de 2020″. A dos días de sellar el acuerdo formalmente, “un inversor con gran reputación se echaba atrás debido al coronavirus y su estructura de fondos, pese haber firmado previamente la hoja de términos y condiciones y haber pasado por una ‘due diligence'”, ha indicado Marttinen. Tan sólo 24 horas después “pudimos encontrar a otro inversor que liderase la ronda con las mismas condiciones”.

SABOREAR EL ÉXITO EMPRESARIAL ANTES DE SWAPPIE

Aquella ronda era la más importante para Swappie. 40 millones de dólares y fue liderada por Inventure, Lifeline Ventures, Tesi y Reaktor Ventures. Los mismos inversores que habían entrado en el capital de la empresa en 2019. Esta ronda supuso el salto de calidad necesario para liderar el mercado europeo, y sin ella Swappie se hubiera quedado estancada en Helsinki.

Otro de los retos que ha tenido que solucionar Marttinen es la construcción de su propio equipo. “Las personas son la base para construir una organización de rápido crecimiento. Las situaciones más difíciles han estado relacionadas con la creación de un verdadero equipo de profesionales de primera”, ha destacado.

Pese a estos duros momentos, Marttinen ha saboreado las mieles del éxito empresarial. Su anterior empresa se dedicaba al e-commerce y fue capaz de expandirse en 21 países europeos. La vendió tras la idea de crear Swappie.

“En aquel momento no tenía sentido vender, pero el vacío en lo relativo a los dispositivos reacondicionados de alta calidad y la confianza en el segmento era tan grande, que era un problema que no podíamos ignorar”, ha argumentado para dar este giro empresarial en su carrera. Para el CEO de Swappie no pasa desapercibida su preocupación por el medioambiente y por ello, una de las principales misiones de esta empresa es “generalizar el uso de dispositivos reacondicionados”. “Por ello, invertimos en este proyecto todo lo que sacamos de nuestro anterior negocio“, ha destacado.

Los inicios de Swappie, como el de la inmensa mayoría de startups, fueron muy modestos. Una pequeña tienda, componentes electrónicos y tratar de conseguir la confianza de los clientes para que llevaran sus teléfonos inteligentes a arreglar. Apenas, dos personas y una experiencia desagradable con la estafa.

SWAPPIE SE ABRE A REACONDICIONAR TODO TIPO DE DISPOSITIVOS

“Al principio, se trataba de hacer cosas que no fueran escalables y de estar lo más cerca posible de los clientes, para comprender plenamente cuáles eran los mayores puntos débiles del mercado”, ha destacado. “En la práctica, -continúa- creamos la primera versión de la página web en un fin de semana, nos anunciamos de forma tradicional en los mercados y, por ejemplo, entregamos personalmente los teléfonos a nuestros clientes en bicicleta el mismo día”.

Para reparar los terminales, Marttinen trabajaba con técnicos externos, “pero tras comprobar la inconsistencia de la calidad, la única forma de avanzar era construir la tecnología nosotros mismos”. Un principio claro si querían cambiar “esta industria para siempre“. A partir de ese momento, todos los teléfonos que se compran y venden en la web pasan por su fábrica de Helsinki, y son reparados con su propia tecnología, con el fin de “optimizar su rendimiento durante su vida útil”.

Por el momento, Swappie sólo trabaja con dispositivos iPhone, por la calidad y la confianza que da la marca. “Creemos que todo lo que vendemos debe quedar como nuevo y por eso vamos categoría por categoría, creando la mejor tecnología de reacondicionamiento para cada una de ellas y con el fin de hacer esto en escala“, ha destacado.

Tan sólo hacen falta unas pocas historias de éxito para alimentar el comienzo de un ecosistema de startups

Los logros son más que evidentes. “Ya somos el mayor vendedor de iPhones reacondicionados de Europa, pero hemos mantenido este enfoque por la misma razón de centrarnos en el cliente”, ha destacado. “Abriremos otras categorías una vez que la infraestructura relacionada con la tecnología esté realmente preparada para ello”, ha afirmado.

LOS PRINCIPIOS DE SAMI MARTINNEN: VIVIR CADA DÍA AL MÁXIMO

Por otro lado, el CEO de Swappie tiene muy presente su premisa de “vivir cada día al máximo, haciendo las cosas que nos gustan”. “Para mí, una de mis mayores pasiones es resolver los problemas de los consumidores a nivel mundial, y la misión de Swappie es algo que me hace levantarme de la cama cada mañana”, ha puntualizado. “Por supuesto, el dinero puede permitirte hacer lo que te gusta en muchos casos, pero no creo que mi felicidad dependa de él”, ha destacado. “La felicidad proviene de ser agradecido y ver las cosas buenas que te rodean”, ha apostillado.

Preguntado sobre los motivos por los que cree que en España no hay tantas startups que despunten respecto a otros países, como Israel o EE UU, y qué ingredientes les faltan a los emprendedores españoles para lograrlo, Marttinen ha destacado que en muchos de estos países, como está pasando ahora en los países nórdicos, “lo que hemos visto es que tan sólo hacen falta unas pocas historias de éxito para alimentar el comienzo de un ecosistema de startups”, ha indicado.

“Básicamente así es como nació la mayor conferencia de start-ups de Europa, Slush, y como surgieron al mismo tiempo otras empresas de éxito como Rovio, Supercell (sector de los videojuegos), Wolt, ahora Swappie, etc”, ha indicado. Por esta razón, considera que en España hay muchos grandes emprendedores y “espero que se haga un mayor esfuerzo para apoyar y construir el ecosistema de startups“.

Por último, ha dejado una recomendación para los emprendedores. “Que piensen en cuál es el problema real que están resolviendo de cara al cliente, que salgan ahí fuera y lo corroboren con la gente tan pronto como puedan”, ha aconsejado. “Cuando empiecen a avanzar, les sugeriría que se centrasen en la visión -sin intentar abarcar mucho demasiado pronto-, el crecimiento y las personas”, ha proseguido. “En general, yo aconsejaría salir al mercado y probar. Y si no sabes algo, acude a personas que lo conozcan mejor”, ha concluido.


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