Theresa May Brexit
Photographer: Jason Alden/Bloomberg

Los representantes de la Unión Europea están preparados para rechazar una posible solución del Reino Unido respecto al importante tema sobre el futuro de la frontera con Irlanda una vez se de por finalizado el Brexit.

La incapacidad de encontrar una solución para evitar la imposición de una frontera en la isla irlandesa pone en peligro todo el acuerdo del Brexit. El problema es que sin un acuerdo, el Reino Unido se quedaría sin un período de transición y tendría que regirse de inmediato por las reglas de la Organización Mundial de Comercio.

Durante las conversaciones, los representantes británicos han indicado que la opción de “soporte” que mantendría a Irlanda del Norte en un “área regulatoria común” con la UE , debería aplicarse a todo el Reino Unido. Esto implicaría que todo Reino Unido continuaría en partes del mercado único y la unión aduanera como último recurso.

Pero esta solución no funciona para la Comisión Europea que quiere conferir un estatus especial solo a irlanda del Norte. Si la primera ministra británica, Theresa May, revisa su postura y decide mantener al país en la unión aduanera, esto no podría hacerse extendido el modelo de Irlanda del Norte al resto del territorio.

“Hay dificultades y un riesgo de fracaso” en las negociaciones, si no se llega a un acuerdo sobre los temas principales como la frontera irlandesa, afirmó Michael Barnier, negociador jefe de la UE. Barnier admitió que podría haber una salida desordenada si no se consigue llegar a un acuerdo.

La parálisis se profundiza

Encontrar una forma para evitar inspecciones aduaneras en la frontera entre Irlanda e Irlanda del Norte tras el Brexit se está convirtiendo en el mayor obstáculo para los negociadores. Ambas partes concuerdan en que el tratado de salida debe incluir un “soporte” para mantener una frontera invisible en caso de que no surja una mejor opción.

El problema es que no consiguen ponerse de acuerdo respecto a cómo debería aplicarse, y hay una creciente sensación en el Reino Unido de que May podría ceder en un punto clave, lo que en consecuencia pondría su supervivencia política en riesgo.

Durante las negociaciones de esta semana, los negociadores de la UE reiteraron su rechazo a otra propuesta del Reino Unido para el funcionamiento aduanero en la frontera irlandesa: una sociedad en que ambas partes recolectarían tarifas en beneficio del otro, y el uso de tecnologías para evitar inspecciones.

Si May retorcede en su promesa de retirar a Reino Unido de la unión aduanera de la UE, contribuiría en gran medida a resolver la controversia por el tema fronterizo y complacería a las empresas, ansiosas de mantener la relación comercial lo menos complicada posible.

Ian Wishart y Dara Doyle para Bloomberg