Un aprobado por los pelos. Esa sería la calificación del primer “curso escolar” de José María Álvarez-Pallete al frente de Telefónica. Una temporada con claroscuros en la que se puede ver la botella medio llena o medio vacía. Medio llena ya que es difícil que se cometan de nuevo los indudables errores que han ocurrido, y porque hay margen de mejora por delante, y medio vacía por idéntico motivo.

Hace tan sólo 48 horas nos desayunábamos con la enésima mini restructuración corporativa. Y es que los últimos 12 meses han estado marcados por constantes y paulatinos cambios en el consejo y organigrama del operador. Presiento que aún no han terminado, aunque la parte sustancial está ya ejecutada. Pero todavía veremos algunos cambios en consejo y negocio en los próximos meses.

El caso es que el presidente de Telefónica acaba de nombrar a Àngel Vilà nuevo consejero delegado. Una decisión de consenso, bien acogida por casi todo el mundo en Distrito C, al contrario que otros nombramientos de los últimos meses, que siguen siendo cuestionados.

La otra noticia que venía de la mano de este nombramiento era la salida de Javier Plácer y de Luis Blasco. Responsables de Open Future y de Telefónica Vídeo. La de Luis Blasco era un secreto a voces desde hace meses.  La de Javier Placer ya la habíamos sugerido hace más de un mes en Merca2. Álvarez-Pallete no hace prisioneros, y el íntimo amigo y el sobrino del anterior presidente, César Alierta, salen de la compañía. No serán las últimas salidas antes de fin de año.

En privado algunos directivos lamentan la salida de Javier Plácer (francamente pocos la de Luis Blasco), reconocen su esfuerzo por el operador. Confiesan que no le han dejado muchas más alternativas: “no es que se haya suicidado, es que le han suicidado” -comentan con resignación-.

Esta salida dará mucho más protagonismo a wayraman, Gonzalo Martín-Villa. De él colgará el paraguas que incluye todo el ecosistema de innovación del operador, incluyendo los fondos de capital riesgo de Amerigó (merece artículo aparte el desastre de sus inversiones en startups…), Wayra, Taletum etc.

El joven abogado tiene una gran oportunidad de demostrar su valía y tapar bocas dentro de su propia casa. Veremos si finalmente es así.

Con estos cambios, entre fusilamientos y suicidios incentivados, Telefónica se ha llenado de gente de confianza del presidente actual. Una reestructuración casi hecha, aunque aún habrá pequeños cambios en el consejo y negocio, pero desde septiembre nadie puede discutir que es su proyecto, y por lo tanto deberá ser totalmente responsable de los resultados de la próxima temporada. Ahora, una vez cómodos y alejados del legado del presidente emérito, toca centrarse en la mejora del negocio.

Un 5 pelao, comenzaba diciendo. Y siguiendo ese símil escolar, estas son sus calificaciones.

¡Puff, Por los pelos no ha tenido que pasarse el verano estudiando y volver a examinarse en septiembre!

Estas han sido las asignaturas y calificaciones.

Su discurso:

Calificación, 7

El discurso del nuevo presidente en general es impecable. Habla de una reducción de estructura y como consecuencia de ello del politiqueo de los últimos años que ha llevado a nombrar cargos a dedo en base a favores políticos. Correcto. Habla de centrarse en la reducción de la deuda y el negocio, alejándose de aquellos que no sean generadores de caja ni core business de la compañía. Subir el valor de la acción y protegerse. Correctísimo. Poco se puede discutir.

Eso sí, la primera vez que habló en una entrevista, lo hizo jugando en casa, en El País, del Grupo Prisa, empresa participada por Telefónica. Una entrevista cortesana, similar a un bonito publirreportaje, en la que sólo faltaba siguiendo el símil pugilístico, los gritos de los fans entregados desde la redacción al ritmo de “¡que se besen, que se besen!”.

No sé cómo valoran el resultado de esa primera entrevista, pero un destacado directivo de la empresa decía con cierto gracejo aragonés: “que no hable más… que cuando habla sube el pan…”. Y es que días después de la entrevista, como se puede ver en el siguiente gráfico, la acción se desplomaba casi un 9% de su valor.

Evolución de la acción de Telefónica los días siguientes a la entrevista de José María Álvarez-Pallete

Ejecución:

Calificación, 3

En su debe puedo decir que cambiar una estructura tan pesada es lento. Pero pocos cambios de verdad importantes hemos vivido esta temporada. El mercado esperaba más. Los resultados no hacen ver un vuelco del negocio, ni una disminución de la deuda como la esperada habiendo realizado desinversiones, ni una despolitización notable de la empresa. Sí es cierto que la estructura se ha simplificado de forma rápida y notable. Pero se ha colocado a personas de la confianza de Pallete, eliminando a las del legado anterior, pero sin que nadie tome medidas sobre los muchos de los absurdos cargos políticos, colocados por parte de la anterior administración que hay siguen, sin que nadie ponga las cosas en su sitio. La nómina de amigos, ex directivos, familiares de políticos… como asesores, directivos, presidentes denoseque a sueldo de la empresa es un escándalo. Muchos entendimos que se iba a poner coto a esas prácticas, y ahí siguen. No se trata sólo de no colocar más compromisos, sino de reducir y eliminar los que allí están.

También deberían eliminarse participaciones accionariales absurdas, y para colmo ruinosas, que enturbian el fairplay sectorial y que entran en el juego político, como la que Telefónica mantiene en PRISA que ya está en la parrilla de salida como se ve en los últimos resultados.

La nómina de amigos, ex directivos, familiares de políticos etc como asesores, directivos, presidentes denoseque a sueldo de la empresa es un escándalo

Deuda:

Calificación: 4

La gran asignatura del operador. La compañía más endeudada de España con una deuda de 48.487 millones de Euros. El propio presidente calificó la reducción de la deuda como la asignatura más importante. El nombramiento de Àngel Vilà como nuevo consejero delegado se entiende con esta misión por delante. Pese a algunas desinversiones con las que se generaron ingresos atípicos (Telxius, China Unicon) los resultados han sido decepcionantes con una reducción de deuda desde 52.568 millones en junio a 48.487 millones a todas luces insuficiente.

Innovación:

Calificación: 3

Aura, ¿proyecto estrella o más bien un bluff? Agárrate los machos, que Telefónica nos descubre el big data (¡en 2017!). 15 años tarde nos lo vendieron como el gran proyecto del operador y aún estamos esperando ver para qué sirve. Intuyo que seguiremos así. No sólo esperando a ver los resultados e incidencia en el negocio de Telefónica, sino mucha gente siquiera esperando a entenderlo. La Cuarta Plataforma parece más un concepto de marketing para pasear y presentar a bombo y platillo que un negocio real que vaya a tener trascendencia en la cuenta de resultados y la vida de los clientes. Un escenario surrealista en el que ni siquiera desde el operador sus responsables logran trasmitir al común de los mortales qué es, para qué lo necesitamos y qué va a aportar al negocio. Para colmo se expuso, al presidente en la presentación. Craso error. Se diluirá como un azucarillo, y Alvarez-Pallete tendrá que soltar lastre.

Reestructuración interna:

Calificación, 6

Quedan pequeños cambios. En el consejo son cuestión de tiempo y en determinados puestos operativos los resultados (por ejemplo, de la televisión y del negocio en España) serán determinantes a la hora de acometer cambios futuros. Pero nadie puede negar a Álvarez-Pallete su firme decisión de deshacer la herencia de César Alierta de una manera rápida y precisa y de rodearse de personas de su confianza, a los que se conoce por Distrito C como los “compiyoguis”.

El actual esquema está compuesto por el consejero delegado (Ángel Vilá), el responsable de Data (Chema Alonso), Finanzas y Control (Laura Abasolo), Comunicación y Marketing (José Luis Gómez-Navarro), Asuntos Públicos y Regulación (Carlos López Blanco), Estrategia y Desarrollo Corporativo (Enrique Lloves), y Asuntos Públicos de Presidencia (Francisco de Bergia).

La ansiada reestructuración de asesores, cargos políticos y amiguetes, al menos por ahora no se vislumbra en el horizonte. Y es más fácil predicar que dar trigo.

Se conoce dentro de Distrito C como “los compiyoguis” a los directivos de confianza de los que se está rodeando el actual presidente

Simplificación del organigrama:

Calificación, 7

Una de las promesas básicas para entender la actual gestión de Alvarez-Pallete. Su promesa de ir reduciendo la compleja y burocratica estructura corporativa se ha ido cumpliendo con creces y de forma efectiva. Aún queda mucho, pero no se puede negar que la intención y la ejecución han ido de la mano, y a buen ritmo. La supresión de sociedades afectó especialmente al área digital, I+D, corporación, audiovisual y España. La absorción por parte del operador de sus filiales EyeOs (nadie entendió nunca, ni los actuales responsables, como compraron este proyecto), la absorción de Telefónica Digital Holdings, por parte de Telefónica Digital España, la fusión por absorción de Telefónica Audiovisual Digital a Telefónica Studios etc. Esas operaciones simplifican la estructura de la empresa con el consiguiente ahorro de costes. Uno de los puntos fuertes de la gestión hasta ahora.

Cotización y dividendo:

Calificación, 4

El 8 de Abril del 2016 con el nombramiento del nuevo presidente la acción de telefónica cotizó a 8,2 Euros. Hoy cierre de temporada cotizaba a 9,79 Euros. Un incremento justificado en parte por la mayor generación de caja y el devenir de la economía española. Durante esta temporada BlackRock se convirtió en el primer accionista, y se tomó la dura decisión de reducir el dividendo un 47% hasta los 0,40 Euros por acción.

Resultados de la temporada:

Calificación, 6

La gran noticia en la presentación de resultados a mitad de año ha sido, sin duda, la reducción de la deuda que lastra a Telefónica. En concreto, el operador de telefonía situó su deuda neta a cierre del mes de junio en 48.487 millones de euros, lo que representa una reducción interanual de 3.706 millones de euros.

En cuanto a los beneficios, Telefónica se apuntó un resultado neto atribuible de 1.600 millones de euros, lo que supone un 28,9% más que los 1.241 millones de euros que ganó en el mismo periodo del año anterior.

Conclusión:

Va a ser muy interesante ver la evolución de la próxima temporada. Los drivers de reducción de deuda y mejora de resultados van a ser fundamentales para poder valorar si José María Álvarez-Pallete va a seguir siendo el máximo responsable del operador durante los próximos años. Va a ser interesante y divertido ver la evolución del negocio audiovisual, de Tuenti, de los fondos de Amerigó, de Wayra…  y si la actual dirección mejora en el cumplimiento de su discurso habrá que felicitarles.

Lo vamos a seguir muy de cerca. Feliz verano. Haced mucho running.

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