José María Alvarez Pallete, el Trono de Hierro del Ibex

Ayer el diario El País publicaba la primera e interesante entrevista con José María Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica. Recomiendo su lectura completa. Lo que generalmente sería para felicitar al periodista y al medio que lo ha logrado tiene en está ocasión escaso mérito. Se trata de una entrevista cortesana, huyendo de polémicas y temas espinosos, en la que El País entrevista “al jefe” por partida doble: Telefónica no sólo es uno de los principales anunciantes del Grupo PRISA sino también -y es surrealista la cosa-, uno de los propietarios de la compañía con 13% del capital social.

No se puede decir que Álvarez-Pallete no haya dicho la verdad, pero mucho más interesante que lo que ha dicho me ha parecido lo que ha callado y lo que queda en el ambiente. A continuación, reproduzco partes de la entrevista, añadiendo lo que los silencios de Álvarez-Pallete evitaron contar, y lo que, pese a ser haber sido respondido, se hizo de manera tibia e inexacta.

El titular ya es de por si de lo más sugerente. “Telefónica está para ayudar, para invertir y no para otras cosas”. Tan bello pero inexacto. ¡Qué se lo pregunten a los accionistas! Telefónica está para ganar dinero, aminorar la deuda y ofrecer réditos a sus accionistas. Luego métete toda la parte que quieras de literatura sobre el bien social, que por el tamaño e histórico de la empresa también lo tiene que tener.

¿A qué se refiere con “y no para otras cosas”? A todas las “otras cosas” de la era César Alierta, que no tenían que ver con el negocio y si con el uso partidista de la empresa para hacer favores a unos y otros.

P. Ha mencionado tres plataformas, pero tiene en marcha la cuarta. ¿En qué consiste?
R. Nosotros creemos que si una red de telecomunicaciones está suficientemente digitalizada genera un montón de información sobre los clientes: cómo son, cómo pagan, cuáles son sus tipos de contratos, qué aplicaciones se descargan, por dónde se mueven, etcétera. Es una información relevante, pero muy fragmentada. Nosotros proponemos centralizar la información que la red genera en torno al cliente en una única plataforma y crear lo que llamamos el banco personal de cada cliente.

Lo que no cuenta: Las enormes dudas tanto internas como externas sobre la Cuarta Plataforma (Aura, ¿El nuevo Bluff de Telefónica?), y lo que es más importante su nula o escasa relevancia a las cuentas del operador. Empieza a hablarse de la Cuarta Plataforma como si fuera un concepto de marketing “aparentemos ser modernos”. La relevancia máxima a los ingresos a 3 y 5 años de la empresa es mínima y poco tangible. Tampoco menciona que él mismo es uno de los pocos, -poquísimos- entusiastas del proyecto de Cuarta Plataforma dentro de la empresa, y que muchos directivos y miembros del consejo, ni lo entienden ni le dan relevancia. Consideran que son “cosas de frikis”. En una empresa como Telefónica, en la que es difícil sacar proyectos adelante, hacerlo con la cúpula poco convencida lo hace de difícil ejecución.

P. ¿No le han pedido los accionistas que deje de estar en Twitter, que eso es mucho riesgo?
R. No. Aprendo en Twitter lo que no está en los escritos. Primero porque me fuerza. Por la mañana, me gusta madrugar, me leo entre 15 y 20 cuentas de Tecnología. Normalmente son post cortos y aprendo mucho. Después intento retransmitir, sin opinión propia, cosas que me han parecido interesantes. En cuanto a los riesgos, es cierto que de vez en cuando entra algún trol, que te insulta. Pero eso es parte de las reglas del juego. El que te insulta gravemente, pues ya se le pasará, ¿sabes?, no le contestas porque es darle gasolina.

Viva la amabilidad del entrevistador: Estar en Twitter no es peligroso. Riesgo es ser policía o trabajar en la construcción haciendo edificios y carreteras. El uso de Twitter por parte del presidente de Telefónica se limita a compartir noticias, especialmente de running y tecnología. Vamos que no es Donald Trump precisamente… Posiblemente los accionistas no piden a su primer ejecutivo que deje de estar en Twitter. Lo que le piden es que la empresa gane dinero. Eso podría ser mucho más sencillo si los fondos no se dilapidaran de forma absurda, por ejemplo patrocinando equipos ciclistas, o invirtiendo ingentes cantidades de dinero, sin ninguna razón estratégica, en adquirir participaciones ruinosas de grupos de medios de comunicación…

P. Uno de los objetivos prioritarios durante sus primeros 14 meses al frente de la compañía ha sido la reducción de la deuda. ¿Sigue siéndolo?
R. Sí. Primero porque nos sentimos capaces de hacerlo. Lo que sucede es que el primer año ha sido un año de decisiones duras. A mí me nombraron el 8 de abril de 2016. El 11 de abril, el primer día en esta oficina, nos comunicaron que nos bloqueaban la venta de O2 en el Reino Unido. Luego tuvimos esa misma semana un terremoto brutal en Ecuador y me fui para allá y en los dos primeros meses algo que me dijeron que no iba a pasar nunca, el Brexit, pasó. Tuvimos que retirar la salida a Bolsa de Telxius para no malvenderla. Y cortamos el dividendo….

Lo que parece olvidar: Álvarez-Pallete era Consejero Delegado de Telefónica y lleva en la empresa 18 años. Pareciera desprenderse de sus palabras que se pone de perfil y se ha encontrado esos marrones por casualidad al llegar a la presidencia. Eso no es del todo cierto, esos problemas estaban allí y eran conocidos por el mismo. No fueron circunstancias externas que aparecieron de pronto cuando fue nombrado. El gestionaba esos asuntos en el día a día desde su puesto de Consejero Delegado.

P. Telefónica es accionista de PRISA, ¿cómo valora esa participación?
R. Nosotros no tenemos representación en el consejo, y lo que queremos es la estabilidad de la compañía. No tenemos ambición de crecer más en esa participación. Lo tratamos como una participación financiera y estamos ahí para dar estabilidad en la medida en que se nos necesite. Pero no hay una intención, ni de aumentar, ni de hacer evolucionar esa participación hacia más.

Lo que su silencio evita: Es significativo que el periodista, que no tiene interés en las subidas de tarifas, la evolución de la acción o en los despidos en el operador, pregunte por la situación de PRISA. Es un ejemplo más que deja claro que el tema es: “todo muy bien, pero que hay de lo mío”. El presidente fue educado y no se mojó. La realidad es distinta. La inversión de Telefónica en PRISA fue ridícula a nivel estratégico e inversor. Sólo la nublada visión en este asunto de César Alierta, y digo nublada por su cariño al grupo de comunicación y la creencia de que hacía un servicio al país invirtiendo en el grupo y después tratando de fusionarlo con Unidad Editorial… justificaron una decisión estrambótica y cara. Es evidente que José María Álvarez-Pallete no estaba de acuerdo, y considera, que no es el papel del operador asumir guerras que no le pertenecen.

Si alguien ofrece a Telefónica un solo euro más de lo que pagó por PRISA saldrán corriendo como alma que lleva el diablo. Si ofrecen un 10 o 20% menos, asumirán pérdidas y también lo harán.

Hace casi un año el Presidente Emérito (Alierta) se reunió con Álvarez-Pallete para pedirle aumentar su participación en PRISA. La respuesta de su delfín fue tan descorazonadora como taxativa: “Bastante que no lo vendemos, César”.

P. ¿Su actual equipo directivo es el adecuado para afrontar estos nuevos objetivos?
R. La dinámica de la casa es que siempre hay cambios. Pero si me pregunta si creo que hace falta una transformación profunda, creo que no. Y luego si se analizan dos o tres niveles por debajo de los que hoy estamos en el primero, los chavales que te encuentras son increíbles. Entonces te preguntas ¿crees que hace falta una inyección masiva de talento para cambiar la compañía? No, pero siempre habrá cambios.

Lo que no cuenta: Numerosos consejeros están recelosos de algunos de sus nombramientos. Algunos de ellos se han interpretado más como un evento de marketing que como una decisión de negocio. Algunos consejeros dieron un voto de confianza. Que en las reuniones del consejo los fichajes no respondan claramente a las dudas, que fallen en las presentaciones o se queden sin batería de portátil en medio de la presentación, ha acabado por limar la paciencia de estos últimos.

P. ¿Cómo ha sido la transición con César Alierta?
R. Me ha apoyado en todo. A mí quien me propone es él. Él toma la decisión de irse y no es que digas que se veía venir, no. La tomó y la ejecutó. Y en este año, que ha sido duro, en el que ha estado en el consejo hasta hace un mes, me ha apoyado siempre.

Lo que no puede contar: César Alierta está defraudado ya que creyó acordar que se reservaba las decisiones institucionales (PRISA, relaciones políticas etc) y se ha dado cuenta de que está fuera de juego en las mismas. Hoy sabe que acudir a José María Alvarez-Pallete a pedir fondos para sus aventuras es perder el tiempo y deberá autogestionarse con los ingentes fondos con los que el mismo dotó a la Fundación Telefónica antes de dejar la presidencia para jubilarse en la misma.

P. ¿Por qué se fue del consejo?
R. Eso se lo tiene que preguntar a él. A mí me dijo que había tomado la decisión de salir y la respeté. Yo creo que está tremendamente centrado en la Fundación Telefónica, no solo en Profuturo. Hay un proyecto apasionante en la Fundación Telefónica, y ahí yo trabajo mucho con él. La educación digital necesita ocupar un espacio y nos sentimos capaces, a través de Fundación Telefónica, de hacerlo.

Ejem ejem: Durante meses César Alierta recibió numerosos mensajes por parte de emisarios y personas cercanas al actual presidente insinuando lo beneficioso de su marcha. Alierta dudó e incluso llegó decir a su círculo cercano una cosa y días después la contraria. Muchos amigos le recomendaron mantenerse en el consejo como protección personal ante el ataque de terceros (que aún no ha llegado de manera furibunda, pero lo hará). Fue definitiva la argumentación de Fainé pidiéndole que se echara al lado y dejará trabajar sin tutela al nuevo presidente. Esto ocurrió tan sólo unas semanas antes de formalizar su dimisión.

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P. ¿Cómo es la relación de Telefónica o la suya personal como presidente de Telefónica con los actuales partidos políticos? ¿Poca, mucha, nula?
R. Pues la necesaria para explicar el proyecto de Telefónica. Y con el respeto de que somos lo que somos: un actor económico y lo que queremos es que se oiga lo que es nuestro proyecto.

En realidad: Primero hubo confusión. Los tradicionales favorcillos (patrocíname esto, contrata a mi prima, consígueme no sé qué cosa, gestióname esta otra, un equipo ciclista por aquí, uno de fútbol sala por allá, ya que estamos ponme uno de baloncesto…) con los que se había cimentado la relación con los poderes facticos en la época Alierta interpretaron durante meses que el Emérito seguía siendo el válido interlocutor. La realidad es que Pallete cortó rápido esa opción, y presume de ser un técnico al margen de la política, sólo centrado en el negocio. Creo que ya, tras un año en el cargo, el nuevo presidente sabe que eso no puede ser exactamente así al 100%, pero ciertamente está manteniéndose al margen de muchas cosas, mientras a su antecesor le encantaba pisar todos los charcos.
No nos engañemos. El presidente de Telefónica tiene un papel político que jugar, y un papel empresarial que abre camino a muchas empresas del Ibex. El negocio no lo es todo. Pero entre hacerlo de manera tibia (Pallete) o dedicarse prácticamente a esos colaterales (Alierta) hay mucha diferencia.

P. Y el asunto de Cataluña, es una región de España importante, no es una región más, y el desafío que hay es de otra naturaleza. Hay evidente inquietud de los actores económicos y empresariales, que en ocasiones han manifestado en público. ¿Cómo ve eso?
R. Pues como decía, nosotros lo que valoramos es la estabilidad para poder hacer inversiones a largo plazo. Respetamos las opiniones, tenemos muchos clientes en Cataluña, tenemos muchos trabajadores en Cataluña y nosotros seguimos invirtiendo. Lo observamos con atención, pero nosotros lo que valoramos sobre todo es la estabilidad a futuro.
P. Perdón que insista. Sé que como empresario tiene que cuidar sus palabras…
R. No me voy a posicionar. Telefónica tiene que estar al margen. Nosotros no nos podemos meter. Nuestro rol es participar en que esto sea lo más estable posible. Porque cualquier otro rol es malinterpretado, es malinterpretado por la sociedad, es malinterpretado por nuestros clientes, malinterpretado por nuestros accionistas. Nosotros lo que tenemos que estar es para transmitir claramente estos mensajes: nosotros invertimos, nosotros estamos aquí para dar estabilidad, no para opinar

¡Sorpresa, mayúscula!: Y muy poco afortunada. De hecho creo que necesitará clarificación en los próximos días. El presidente de la primera compañía del país dice que “no se va a posicionar” sobre la independencia de Cataluña. Señor Pallete, incluso no queriendo pisar los charcos uno, al final se moja. Incluso quién no toma una decisión, está tomando una decisión. Su papel institucional como primer ejecutivo de la principal empresa del país requiere una respuesta clara, por el bien del negocio, por el bien de todos y que sirva, guíe e influya a sus empleados, clientes, y a otras compañías. No se puede ser siempre neutro. Muchas veces el querer ser educado y académico hace que meta la pata. En este punto, mal, muy mal. Estoy convencido que se clarificará en los próximos días.

P. En el debate de la moción de censura, Pablo Iglesias en el Congreso, en sede parlamentaria, citó en un par de ocasiones a la compañía. Es evidente que hay quien trata de utilizarla…
R. Mi rol es precisamente el contrario. Mi rol es precisamente el que Telefónica esté al margen en el sentido de que nosotros estamos para dar estabilidad y nosotros damos estabilidad contribuyendo al crecimiento, haciendo lo que se supone que tenemos que hacer. Para mí estar al margen de la situación política no significa que no expliques lo que tú estás haciendo, lo que crees que viene, lo que hemos hablado de la revolución tecnológica, de lo que creemos que es bueno, de las oportunidades que hay…

Lo que no dice: Qué precisamente tiene para ello que cambiar el ADN de la empresa, que en los últimos años de la época Alierta ha influido en todo. Lo que Pallete propone sin reconocerlo implícitamente, es un giro de 180 grados sobre la anterior gestión presidencialista. Veremos si lo consigue, pero es todo un compromiso de intenciones que debemos exigirle que cumpla, y que su antecesor de jactaba de -poder- hacer lo que le venía en gana.

P. ¿Siente que es un hombre con poder?
R. Creo que afortunadamente la compañía tiene los contrapesos suficientes para que si me lo creyera poderme parar. Yo creo que es bueno que haya equilibrios, creo que es bueno que la compañía tenga un sitio donde mirar, que haya una dirección, pero creo que tiene que haber unos límites.

Lo que no quieren que se sepa: Muchos de esos contrapesos internos, e incluso en el consejo han sido fusilados al atardecer. Otros directivos, por ejemplo, Javier Placer o Luis Miguel Gil Pérez tiene pinta de que cuando el actual equipo coja fuerza y esté más asentado estarán en el foco y su carrera en la compañía estará limitada en el tiempo. No habrá prisioneros.

En resumen, una entrevista interesante por la ocasión y oportunidad, pero cortesana por parte del Grupo Prisa, filial de Telefónica, en la que El País olvidó la más mínima critica a las subidas de precios, preguntar por los despidos y las prejubilaciones, por el fracaso de Wayra como generador de oportunidades, la falta de concreción de Aura, la metedura de pata de la infección del WannaCry en el seno de la empresa que defiende a otros muchos Ibex 35 de ciberamenazas, las soluciones urgentes a la enorme deuda del operador, la lipoatrofía de cientos de empleados de Distrito C, el mantenimiento de determinados contratos y patrocinios lesivos para las cuentas del operador, que no fueron más que favores políticos de la anterior dirección. Estos y otros muchos temas sobre los que hubiera sido interesante conocer la opinión del nuevo presidente de Telefónica.

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Otra vez será sin duda, mucho me temo que tendrá que ser en una entrevista que no realice un medio de comunicación propiedad del operador. Nosotros, sin muchas expectativas hoy mismo solicitaremos una. Si nos la dan igual hay que pensar que, tal y como pregonan, corren nuevos tiempos en el seno de la empresa.

Tranquilos: esto no ocurrirá. Si sucede José María yo prometo fair play. Ahora que has roto el hielo jugando el primer partido en casa, el segundo debiera jugarse fuera. No siempre uno puede ser el dueño del campo en el que juega.

La entrevista integra puede leerse en el otrora diario libre de la democracía, y hoy filial del Grupo Telefónica “El País” aquí

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