China
CCTV, con presencia en España, cubre el día a día de Xi Jinping. Foto: Youtube.

The Guardian desveló el mes pasado que China ha renovado su estrategia mediática para blanquear su imagen y afianzar su creciente reinado mundial. El Régimen de Xi Jinping ha puesto en su punto de mira a sus estudiantes marxistas y está comprando medios de comunicación a nivel global.

Pekín ha diseñado un programa de capacitación de decenas de periodistas extranjeros con la intención de que dulcifiquen su historia. Esta campaña de propaganda mundial es digna de los Estados Unidos y cuenta con una ventaja respecto a los norteamericanos: el gigante oriental no pretende la colonización cultural en este particular ‘Juego de Tronos’ geopolítico.

Donald Trump ha denunciado China hace propaganda comprando suplementos en grandes periódicos, ejercicio que ya se ha visto en The Washington Post o El País, periódicos que han publicado cuadernillos supuestamente turísticos que quizás tenían otras intenciones por parte de sus financiadores.

CHINA: PROPAGANDA Y VIOLACIÓN DE DERECHOS HUMANOS

The New York Times desmenuza las campañas mediáticas de China de consumo interno: Xi Jinping se convierte en un muñeco de animación para que el público millenial conecte con un Régimen que apenas cuenta con críticos a nivel occidental.

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Qilai Shen/Bloomberg

¿La razón? La izquierda ideológica mira con simpatía la presunta etiqueta “comunista”, que oculta un capitalismo salvaje. Y el neoliberalismo se encuentra en una fase de enamoramiento con este Régimen casi perfecto, según ellos, porque hay ciertos intelectuales que relacionan las elecciones democráticas con la inestabilidad económica.

Los dibujos animados no han sido el único recurso de la dictadura. El público más adulto se enamoró hace dos años de ‘En el nombre del pueblo’, ‘House of cards’ oriental coproducido por la Fiscalía china que contaba el día a día de un equipo encargado de luchar por la corrupción, equipo que curiosamente fue impulsado en la vida real por Xi Jinping.

ESPAÑA SE RINDE A SUS PIES

Xi Jinping visitó a finales de noviembre España sin que los partidos que protestan por la falta de libertades en Venezuela, defendida por China, abriesen la boca. El mandatario chino protagonizó varios actos más comerciales que institucionales y firmó veintena de acuerdos bilaterales con el Gobierno de Pedro Sánchez.

El presidente chino quiere que España sea su puerta europea ante el proteccionismo ‘trumpista’ y para ello fue recibido por los reyes bajo salvas de 21 cañonazos, Manuela Carmena le entregó la Llave de oro de Madrid, y Ana Pastor y Pío García Escudero le entregaron las medallas del Congreso y Senado.

No hubo reunión oficial entre Xi Jinping y Recortes Cero, estrafalario paraguas de la UCE que promueve la unidad de España con el disfraz del 15-M. Este partido español con raíces orientales pretende evitar que nuestra debilidad conlleve que Alemania monopolice la UE y los teutones hagan pinza con sus amigos americanos frente sus ídolos.

Una voluntaria de Amnistía Internacional, organización que ha sido acusada de tener vínculos con EEUU, explica que “no hay ningún país que viole tanto los derechos humanos como China, pero tienen tal fuerza que se convierten en un paraguas al que se acogen otros países para hacer lo mismo”.

CHINA Y LA UNIDAD DE ESPAÑA

A la Gran Revolución Cultural de Mao Zedong, que enamoró a los despistados marxistas recién divorciados de la URSS tras la Primavera de Praga, le siguió una adaptación china al capitalismo más esclavista durante las últimas cuatro décadas.

El plan actual del autoritario Xi Jinping es impulsar una particular Ruta de la Seda, mastodóntico plan de infraestructuras ferroviarias y marítimas para conectar a Asia con occidente que se advierte con reticencias desde Europa.

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A la derecha, el actual presidente chino Xi Jinping en una foto de 2012, cuando aún era vicepresidente. /Erin A. Kirk Quomo (Wikimedia).

El presidente chino recordó en un artículo publicado por ABC los lazos de China y España en la histórica Ruta de la Seda y afirmó que ambos países se han brindado “comprensión y apoyo recíprocos en los temas relevantes que atañen a la soberanía y la integridad territorial”, en claro guiño a Catalunya.

Recuerden que la Guardia Civil demostró un fallido plan de Puigdemont para que China prestase 11.000 millones de euros a Catalunya, cantidad que hubiese ido destinada a los seis primeros meses de independencia. Xi Jinping escogió seguir apostando por colonizar África y Sudamérica para exprimir sus materias primas con destino tecnológico y energético.

BIENVENIDO, MISTER WANG

Wang Jianlin compró hace tres años el 20% del Atlético de Madrid y el Edificio España. El fondo Orient Hontai posee la mayor productora española, Mediapro. Varias empresas chinas cuentan con su logotipo en las camisetas de los clubes de primera división.

Renfe ha apostado en su puja por el ‘AVE británico’ por una alianza con la operadora oriental MTR. Las series televisivas españolas están conquistando China, con ‘Pulseras rojas’ de TV3 a la cabeza. La emblemática empresa Osborne ha fiado en parte su futuro al negocio en Pekín. El canal televisivo gubernamental CCTV ha apostado fuerte por España.

Radio Internacional, emisora que canta en nuestro país las virtudes de oriente, acaba de adquirir la patriótica Radio Inter. Varios medios exaltan al Régimen chino, que ha ganado un capítulo de ‘La guerra de las galaxias’ al mostrar por primera vez la cara oculta de la Luna.

La hemeroteca del ‘rojísimo’ PCE guarda los vínculos entre los comunistas españoles y sus homólogos asiáticos hasta al menos 2014. El Instituto Confucio se expande sin problemas en España mientras está acusado de ofrecer clases de mandarín a cambio de digerir propaganda. SEAT se instalará en Pekín en 2021.

Y la influencia en España ha llegado a tal extremo que el Gobierno español forzó en 2017 a que la Universidad de Salamanca cancelase unas jornadas culturales sobre Taiwan. La compra de la deuda, también en Estados Unidos, nos deja ver por qué en chino “crisis” y “oportunidad” tienen el mismo significado.

ESPIONAJE Y MARXISMO

El FBI, la CIA y la NSA recomiendan no comprar móviles Huawei para evitar un espionaje masivo similar al que practica los Estados Unidos. Estas agencias quizás quieren poner puertas al campo porque China ha dejado de copiar las mercancías occidentales y servirlas low cost.

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Xi Jinping, presidente chino.

Ahora son vanguardia tecnológica y a medio plazo Wechat (mezcla de Skype, Whatsapp, Tindr, Google Wallet, Facebook e eBay) acabará borrando a Facebook e Instagram de nuestros dispositivos.

Algunos teóricos del marxismo dulcifican a China porque supuestamente se encuentra en la fase político-económica de los primeros años de Lenin, que prometía asentar el capitalismo en fase transicional para alcanzar, tras pirueta, un socialismo avanzado. Pero quizás esto sea otro cuento chino…