La tensión cervical es mucho más frecuente de lo que puedas pensar. Si trabajas desde casa o en una oficina y pasas mucho tiempo sentado delante de un ordenador, es normal que sufras consecuencias. Sin embargo, tiene solución y tú mismo puedes probar a aliviar el dolor por tu cuenta.
Como es lógico, si el dolor persiste o no eres capaz de relajarlo, lo mejor es consultar con un profesional para que te ayude con el tratamiento adecuado. Este suele venir en forma de masajes a través del fisioterapeuta. Y es que es importante cuidar de nuestra espalda igual que lo hacemos con muchas otras partes de nuestro cuerpo.
El dolor cervical altera el funcionamiento normal de estructuras que tenemos en la zona del cuello. Se puede dar por diversos factores, aunque sí es bastante molesto, no suele ser algo grave. Descubre cómo aliviar la tensión cervical si pasas demasiado tiempo sentado.
Las posturas que producen más tensión cervical

Antes de darle una posible solución al problema, debemos encontrar qué lo está causando. Para ello, vamos a analizar qué posturas son las que producen una mayor tensión cervical y si te identificas con practicar alguna de ellas. Si trabajas demasiado tiempo sentado, estarlo puede ser una de las causas principales. Por ello, es bueno contar con una silla cómoda y ergonómica que se ajuste a nuestras necesidades.
También diversos movimientos bruscos o ejercicios pueden tener relación con la misma. Existen muchos que nos pueden causar una lesión, y nuestro cuello sufrirá de forma directa las consecuencias de esta. Debemos evitar una vida sedentaria y pasar horas en una misma postura. No importa que la espalda esté recta o curva, debemos evitar a toda costa no movernos de un mismo lugar durante horas.
En el caso de que vayas a realizar cualquier tipo de entrenamiento, por ejemplo en el gimnasio, en el que debas coger peso, hay que tomar precauciones. Es bueno entrenar poco a poco y coger experiencia antes para no rendirnos ante la temida tensión cervical.
Consejos para mejorar la postura

Si trabajas en una oficina, debes tener cuidado de sentarte de forma correcta ante la mesa de trabajo. La idea es que no tengas que inclinarte demasiado para escribir o coger cualquier cosa que necesites. Es decir, que no fuerces demasiado la zona de la espalda. Evita las mesas bajas que te obligan prácticamente a estar encorvado y no te sientes al borde del asiento. Mantén tu espalda en la postura correcta respecto a la silla.
Es mejor sentarse en sillas altas con respaldos rectos. Esto nos ayudará a mantener una postura recta que aliviará la tensión cervical que pueda aparecer después de unas cuantas horas. Utiliza asientos con reposabrazos o mantén los brazos apoyados en la mesa para mayor comodidad. Lo importante es que el mobiliario que empleemos, si vamos a usarlo durante largo tiempo, sea ergonómico y se adapte de forma correcta a nuestro cuerpo. De este modo, podremos descargar algo de tensión y no concentrarla toda en una misma zona. En este caso, la zona del cuello.
En el trabajo puede que estemos de forma constante respondiendo al teléfono. No lo hagas manteniendo el objeto con la cabeza inclinada, pues producirá contracturas e incluso dolor. Mejor hacerlo de la forma normal para no sufrir las consecuencias en nuestra espalda y cuello.
Tratamientos y ejercicios para aliviar la tensión cervical

Puede que no hayas sido capaz de poner en práctica a tiempo los consejos anteriores. En ese caso, la tensión cervical ya estará haciendo de las suyas. No obstante, existen varias formas de poder aliviarla. Es recomendable acudir a un especialista para que nos ayude a la hora de elegir un tratamiento adecuado a nuestras circunstancias. En cuanto a medicamentos, si los necesitamos suelen ser analgésicos o antiinflamatorios.
En muchas ocasiones, tan solo necesitaremos ponernos en buenas manos y que, a través de un masaje adecuado, podemos recuperar la movilidad en la zona y olvidarnos del dolor.También se puede corregir a través de diversos ejercicios terapéuticos que incluso podemos probar a hacer nosotros mismos. Uno de ellos, por ejemplo, es aprender técnicas de relajación efectivas para aliviar la carga en esa zona del cuello. En cuanto a la aplicación de calor o frío, aunque suele ser mejor el calor, lo mejor es que cuando un especialista determine la causa te pueda asesorar con seguridad.
Otra forma de aliviar el dolor es a través de la realización de un automasaje. Esto lo podemos hacer por nuestra cuenta en caso de que la tensión cervical sea leve o como complemento al tratamiento recomendado por el especialista. Eso sí, siempre con cuidado, pues nuestro cuello es una de las zonas más sensibles del cuerpo. Apoya los dedos de cada mano, menos el pulgar, a los lados del cuello. Presiona y realiza de forma suave movimientos en círculo. Sigue haciéndolo hasta abajo, hasta llegar a la base de la columna cervical. Después, realiza el mismo recorrido pellizcando con tus dedos pulgar e índice. Este masaje lo puedes hacer tanto a primera como a última hora del día para relajar la tensión que pueda aparecer en la zona.

























