Carlo Costanzia, hijo de la conocida modelo Mar Flores, se encuentra viviendo una nueva etapa de su vida que lo ha llevado a una reinvención profesional. Después de convertirse en padre en diciembre del año pasado y cumplir en marzo de 2025 una condena por estafa, Costanzia ha canalizado su energía en un nuevo proyecto empresarial: Brigante’s, una barbería especializada que también ofrece servicios de tatuajes. Bajo el lema «Calidad», Carlo está haciendo crecer este negocio con gran dedicación, y con él, está logrando un notable éxito.
Una barbería con mucho estilo

La ubicación de Brigante’s no es casual. El joven emprendedor ha optado por un barrio castizo y tradicional de Madrid, alejado de las zonas más comerciales o de moda, como Chamberí o Malasaña. En lugar de ello, ha elegido la calle de León Felipe, en el distrito Puente de Vallecas, una zona con una marcada identidad obrera. Vallecas, con más de 240.000 habitantes, es conocido por su historia, ya que hasta 1950 era un pueblo independiente, y es un lugar que Costanzia conoce bien. De hecho, antes de su relación con Alejandra Rubio, la hija de Terelu Campos, vivió allí, concretamente en un bajo de la conocida Colonia de los Taxistas. Este barrio, con su vida tranquila y precios de alquiler más bajos, ha sido un refugio para el joven en momentos difíciles, como él mismo ha confesado en varias entrevistas.
La barbería Brigante’s no es solo un negocio más en la capital, sino que tiene un toque personal que Costanzia ha querido imprimir desde el primer momento. «Es algo que siempre me había gustado», afirmó en una de sus entrevistas. Este proyecto no solo representa un sueño hecho realidad, sino también una manera de reconectar con sus raíces y de avanzar en su vida tras una etapa personal compleja. En su nuevo negocio, la oferta es variada: desde cortes de cabello clásicos hasta afeitados rituales y, por supuesto, tatuajes. Un corte de caballero con máquina y tijera tiene un coste de 13 euros, mientras que un tatuaje pequeño de 5×5 centímetros cuesta 60 euros. Ya se pueden hacer reservas online, lo que ha facilitado que el negocio se mantenga en constante crecimiento, con reseñas muy positivas por parte de los clientes que destacan tanto la calidad del servicio como la amabilidad y cercanía del equipo.
Alejandra Rubio, su pareja, ha sido un apoyo fundamental durante este proceso. A pesar de que el proyecto es completamente de Carlo, Alejandra ha estado allí en cada paso, como ella misma confesó. En una entrevista, la hija de Terelu Campos destacó lo «precioso» que ha quedado el local y mostró su apoyo incondicional al proyecto. «Es algo que quería desde hace tiempo, va a ser una barbería muy guay y curiosa», aseguró. Aunque Alejandra apoya a su pareja en todo lo que puede, es claro que este negocio es un sueño personal de Costanzia, quien ha invertido no solo tiempo, sino también un esfuerzo considerable en llevar a cabo su visión.
La trayectoria de Carlo Costanzia

La historia de Carlo Costanzia en los últimos años ha estado marcada por varios altibajos. Durante un tiempo, la justicia lo tuvo en el centro de una polémica que terminó con una condena de 21 meses por estafa relacionada con un entramado de coches de alta gama. Esta condena afectó tanto su vida profesional como personal, y, según sus propias palabras, fue una etapa de sufrimiento y autodescubrimiento. Sin embargo, a pesar de los obstáculos, Costanzia ha logrado sobreponerse, y su vida ha dado un giro positivo desde que concluyó su condena en marzo de 2025. En sus redes sociales, el joven ha compartido su experiencia, agradeciendo el apoyo de su entorno y reflexionando sobre los duros momentos que vivió.
Con la llegada de Alejandra Rubio a su vida, Carlo encontró un nuevo aire fresco, y su relación con ella se ha consolidado rápidamente. La pareja, que empezó su historia de forma casual después de una de las primeras entrevistas de Costanzia, ahora disfruta de su rol como padres de un niño que nació en diciembre de 2024. La relación con Alejandra ha sido una fuente de estabilidad y alegría para Carlo, quien en los últimos meses ha demostrado estar más centrado que nunca en su futuro profesional y familiar.
A través de este negocio, Carlo Costanzia no solo busca ofrecer un servicio de calidad, sino también dejar atrás las sombras del pasado y avanzar hacia un futuro más prometedor. Con la colaboración de Alejandra, su barbería se ha convertido en un proyecto que no solo es económicamente viable, sino que también refleja una parte importante de su vida y sus aspiraciones. En un barrio de Vallecas que bien conoce, Costanzia está demostrando que, a pesar de las adversidades, el esfuerzo y la dedicación pueden convertir los sueños en realidad.
















































































































