La trombosis no siempre es el problema, a veces es la consecuencia. La historia de Mary-Carmen Amigo no empieza en un laboratorio ni en un congreso internacional. Empieza en una habitación de hospital, frente a una paciente demasiado joven para cargar con una enfermedad tan dura como el lupus. Ahí ocurrió algo. Algo que no se enseña en la universidad.
Reumatóloga formada en la UNAM, con más de 25 años de trayectoria en el Instituto Nacional de Cardiología Ignacio Chávez y actualmente en el Centro Médico ABC, la doctora Amigo ha construido una carrera brillante. Pero lo que realmente la define no es el currículum, sino la decisión de no mirar hacia otro lado. De quedarse. De querer entender. De prevenir antes que lamentar.
“A ver… yo quiero estudiar esto, dedicarme a esto, para poder atender realmente y prevenir complicaciones en estas mujeres”, recuerda. No hablaba solo de medicina. Hablaba de responsabilidad.
El SAF: curiosidad, intuición y mucho trabajo silencioso
La investigación médica también nace de la empatía. Fuente:canva
En 1987, cuando apenas se empezaba a hablar del entonces llamado “síndrome anticardiolipina”, Mary-Carmen Amigo leyó un artículo que despertó su curiosidad. “Esto está muy interesante”, pensó. Y ese pensamiento sencillo —casi casual— cambió el rumbo de su vida profesional.
Diagnosticó al primer paciente con lo que hoy conocemos como Síndrome de Anticuerpos Antifosfolípidos (SAF) en su instituto. A partir de ahí, comenzó un camino largo, paciente, muchas veces poco visible. El SAF es una enfermedad compleja, autoinmune, traicionera. Provoca trombosis, pérdidas gestacionales, preeclampsias severas. Golpea fuerte y muchas veces sin avisar.
Afecta sobre todo a mujeres jóvenes, especialmente cuando se asocia al lupus. Pero la doctora insiste en algo importante: no es solo cosa de mujeres. En el SAF primario, cerca de un 30 % de los pacientes son hombres. “Las enfermedades no entienden de estereotipos”, parece decir entre líneas.
Descubrir lo que nadie estaba buscando
Mirar donde otros no miraban cambió el rumbo del SAF. Fuente:canva
Uno de los momentos clave de su carrera llegó al estudiar algo que, hasta entonces, casi nadie miraba con atención: el corazón de los pacientes con SAF. Su investigación demostró que un 38 % de pacientes que aparentemente estaban bien, sin síntomas, ya tenían lesiones en las válvulas cardíacas. Y lo más inquietante: los anticoagulantes no solucionaban ese daño.
“El tratamiento anticoagulante puede servir para las trombosis, pero no para esto”, explica. Esa frase cambió muchas cosas. Gracias a su trabajo, la valvulopatía asociada al SAF se convirtió en criterio oficial de clasificación internacional. Un logro enorme, conseguido sin estridencias, a base de datos, observación y constancia.
A partir de ahí, su voz empezó a escucharse en foros internacionales. GLADEL, el Colegio Mexicano de Reumatología, la Sociedad Mexicana de Trombosis y Hemostasia, la Sociedad Internacional de Trombosis y Hemostasia. En esta última, incluso decidió formarse en bioética para presidir su comité. Porque no todo es ciencia; también importa cómo se decide.
Mirar al futuro sin perder lo esencial
Prevenir el daño es tan importante como tratar la enfermedad. Fuente:canva
En 2023 participó en la actualización de los criterios de clasificación del SAF, un trabajo que llevó siete años. Se incorporaron nuevos aspectos como la microcirculación o la insuficiencia placentaria. Aun así, la doctora lo deja claro: los criterios ayudan, pero no sustituyen al médico que piensa. “Si nos limitamos a listas, se nos pueden escapar cosas”, advierte.
Cuando habla del futuro, lo hace con prudencia, pero también con esperanza. Cree que llegará el día en que el tratamiento deje de centrarse solo en evitar trombosis y pase a actuar sobre el origen autoinmune de la enfermedad, antes de que el daño aparezca. “Quizá no esté tan lejos”, dice.
En el plano personal, no idealiza el camino. Reconoce que ser mujer en la ciencia sigue siendo difícil, que la equidad real aún queda lejos. Pero su discurso no es amargo. Es honesto. Habla de sueños, de prioridades, de familia. “Cuando tienes pasión por algo, buscas los caminos, aunque no sea fácil”.
Y deja un mensaje que suena más a vida que a ciencia: autonomía, claridad, constancia. No para ganar premios. Para vivir con sentido.
En un tiempo marcado por la confusión y la sensación de cambio permanente, la historiadora María Elvira Roca Barea propone mirar hacia atrás para entender el presente. Su diagnóstico es claro y perturbador: atravesamos una crisis profunda de la democracia que no surgió de la nada y que exige algo más que consignas rápidas para ser comprendida.
Lejos de lecturas simplistas, su análisis conecta educación, historia, poder y ciudadanía. Comprender la democracia actual, sostiene, requiere antes comprender el tiempo, el esfuerzo intelectual y los errores acumulados que hoy pesan sobre las sociedades occidentales.
Sin memoria del tiempo no hay comprensión del presente
Uno de los problemas centrales, según Roca Barea, es la pérdida de la noción de tiempo histórico. La democracia se apoya en ciudadanos capaces de distinguir procesos largos, etapas y causas. Sin embargo, esa capacidad no es natural. Se construye con educacióny se entrena desde edades tempranas. Cuando el pasado se convierte en un bloque indistinto, todo parece nuevo y todo resulta incomprensible.
La historiadora advierte que sin esa línea temporal resulta imposible entender por qué la democraciafunciona como lo hace o por qué entra en crisis. El ser humano percibe el presente y un pasado difuso, pero no distingue siglos ni contextos si no se le enseña. Esa carencia genera ciudadanos desorientados, más vulnerables a discursos que prometen soluciones inmediatas para problemas complejos.
La democracia, en este marco, deja de ser un sistema que se comprende y se defiende para convertirse en un concepto vacío. Como ocurre con la escritura o las matemáticas, el pensamiento histórico exige entrenamiento. Sin esfuerzo, no hay comprensión. Y sin comprensión, la democracia pierde uno de sus pilares fundamentales.
La democracia frente al descrédito y el poder sin rostro
Fuente: agencias
María Elvira Roca Barea sitúa la crisis de la democracia en un proceso acumulativo. Tras décadas de estabilidad, los sistemas democráticos occidentales han perdido legitimidad. La corrupción visible, la presión fiscal concentrada en las rentas del trabajo y la incapacidad del Estado para controlar los flujos del capital global han erosionado la confianza ciudadana en la democracia.
Durante la Guerra Fría, la democracia se fortaleció frente al bloque soviético mediante el Estado de bienestar. Ese equilibrio desapareció y con él la disciplina interna de los sistemas políticos. Hoy, la democracia compite con un capitalismo financiero global que escapa a la tributación y debilita al Estado nación. El resultado es un régimen que exige virtudes cívicas mientras ofrece cada vez menos certezas.
Este sistema, a diferencia de otros, necesita ejemplaridad. Cuando falla, arrastra consigo al conjunto del Estado. De ahí que el descrédito no se limite a los gobiernos, sino que alcance a la propia idea de democracia. Esta confusión explica parte del malestar social y el auge de discursos disruptivos que prometen orden, seguridad o prosperidad inmediata.
La historiadora advierte que no estamos ante un fenómeno completamente nuevo. La historia muestra que las grandes crisis comparten síntomas: desconcierto, polarización y la aparición de líderes que venden paraísos políticos. El peligro no está solo en la debilidad institucional, sino en una ciudadanía cansada y sin herramientas para analizar lo que ocurre.
El desafío es doble. Por un lado, recuperar la capacidad del Estado para sostener la democracia frente a poderes globales. Por otro, reconstruir una cultura cívica que entienda que la democracia no es un derecho automático, sino una construcción frágil que requiere esfuerzo, formación y responsabilidad colectiva.
Cambiar la rutina es empezar a hablarle distinto al cerebro. Durante años nos han repetido la misma idea: si no cambias es porque no quieres lo suficiente. Que te falta voluntad. Que no te esfuerzas. Y claro, uno acaba creyéndoselo. Yo misma lo he pensado mil veces. Pero resulta que no iba por ahí.
La psicóloga y terapeuta Belkis Carrillo pone palabras a algo que muchos sentimos pero no sabíamos explicar: el problema no es que no tengamos fuerza, es que el cerebro funciona por costumbre. Literalmente. La mayor parte del tiempo vamos en automático, repitiendo patrones que aprendimos hace tanto que ni recordamos cuándo empezaron.
Y cuando intentamos cambiar… el cerebro se pone nervioso. No porque el cambio sea malo, sino porque lo desconocido le da miedo. Prefiere lo familiar, aunque no nos haga bien.
Todo empezó antes de que supieras explicarlo
El cerebro repite lo que conoce, incluso cuando no ayuda. fuente:canva
Aquí viene una parte que suele remover cosas por dentro. Según explica Carrillo, la mayoría de nuestros hábitos se formaron antes de los siete años. Cuando éramos pequeños y aprendíamos mirando. Escuchando. Imitando. Ahí se grabó nuestra manera de comer, de reaccionar, de relacionarnos con el estrés, con el descanso, con nosotros mismos.
De hecho, cerca del 70 % de lo que hacemos cada día nace de ahí. Por eso cambiar cuesta tanto. No estás luchando contra un mal hábito reciente. Estás tocando algo que el cerebro considera “hogar”. Y nadie quiere que le muevan los muebles sin avisar.
No se trata de borrar… se trata de sustituir
Cambiar hábitos empieza por entenderse, no por exigirse. fuente:canva
Una de las ideas más liberadoras de este enfoque es esta: los hábitos no se rompen, se reemplazan. No desaparecen por arte de magia. Siguen ahí, como un camino ya pisado mil veces. Lo que hacemos es empezar a caminar por otro sendero.
Al principio cuesta. Mucho. El nuevo camino tiene hierba alta, piedras, incomodidad. El antiguo está limpio, rápido, cómodo. Pero cada vez que eliges el nuevo, aunque sea torpemente, le estás diciendo al cerebro: “por aquí también se puede”.
Carrillo propone algo muy sencillo y muy humano: organizar el día respetando la energía real del cuerpo. Aprovechar las primeras horas para lo que más cuesta. Dejar lo automático para después. Y reservar tiempo para descansar sin culpa. No es rigidez. Es escuchar cómo funciona el cuerpo en lugar de forzarlo.
Dormir, fallar y volver a empezar (sin machacarte)
Dormir bien también forma parte del cambio real. fuente:canva
Aquí hay algo que suele sorprender: el cerebro cambia mientras dormimos. Literalmente. Es durante el sueño profundo cuando se crean las nuevas conexiones. Sin descanso, no hay transformación. Así de claro.
Y luego está el error. Porque sí, vas a fallar. Todos fallamos. La diferencia está en lo que haces después. Si te culpas, el cuerpo se tensa, aparece el estrés y refuerzas la idea de “yo no sirvo para esto”. Pero si tras el fallo haces algo pequeño y bueno inmediatamente, aunque sea cinco minutos, el cerebro se descoloca. No sabe qué camino reforzar… y ahí aparece la oportunidad.
No es castigo. Es reeducación.
Dejar de reaccionar y empezar a decidir
El verdadero cambio llega cuando dejamos de vivir reaccionando. Cuando dejamos de actuar desde el miedo, la prisa o la culpa, y empezamos a pensar antes de responder. Ahí entra en juego la parte más adulta del cerebro, la que decide y no solo sobrevive.
Carrillo lo dice claro: las personas que viven mejor no reaccionan todo el tiempo, razonan. Y para eso, muchas veces, hay que cambiar el entorno. Lo que ves. Con quién hablas. A qué te expones. Porque el entorno alimenta pensamientos, y los pensamientos sostienen hábitos.
Me encanta la metáfora final: el cerebro como un campo lleno de hierba. Los viejos hábitos son senderos marcados. Los nuevos son caminos por abrir. Al principio cuesta. Luego menos. Y un día, sin darte cuenta, ese camino nuevo ya es el tuyo.
No porque tengas más fuerza. Sino porque, por fin, te entendiste.
La promesa de vivir sin trabajar gracias a los ingresos pasivos se instaló como uno de los grandes mitos financieros de nuestro tiempo. Pisos alquilados, dividendos mensuales y rentas constantes aparecen como el destino final del éxito económico. Sin embargo, la realidad es bastante más compleja y menos romántica.
Desde la experiencia de quienes gestionaron grandes patrimonios, un ex-banquero Suizo da una idea incómoda pero necesaria: no existen atajos universales. Los ingresos no son una solución mágica ni una meta definitiva, sino una herramienta que exige contexto, disciplina y una comprensión realista del esfuerzo que conllevan.
El mito de la renta eterna y la trampa del camino fácil
La narrativa del ingreso automático suele presentarse como una recompensa final: trabajar duro hoy para olvidarse del dinero mañana. En ese relato, los ingresos fluyen solos y la vida se ordena. Lo que rara vez se cuenta es el coste oculto que acompaña a esa supuesta tranquilidad. Propiedades que requieren mantenimiento, cambios regulatorios, periodos sin inquilinos e impuestos constantes convierten a muchos ingresos en una tarea activa disfrazada de pasividad.
Quienes han recorrido ese camino saben que no existen ingresos sin gestión. Cada decisión exige tiempo, energía y atención. Incluso cuando el capital crece, también lo hacen las responsabilidades. El problema surge cuando se vende la idea de que todos pueden replicar el mismo modelo, sin importar edad, patrimonio o momento vital. Los ingresos dependen de variables personales y económicas que cambian con el tiempo.
La obsesión por encontrar una fórmula única responde a una lógica binaria muy arraigada: hacer esto garantiza aquel resultado. Sin embargo, en finanzas, como en la vida, casi todo depende del punto de partida. Este dinero puede ser útil, pero no es un destino común ni un remedio universal.
Cómo piensan los patrimonios grandes sobre los ingresos
Fuente: Freepik
En los grandes patrimonios, los ingresos cumplen una función concreta y muy poco épica: cubrir gastos corrientes con eficiencia. No buscan tranquilidad emocional, porque esa suele estar resuelta mucho antes. Buscan liquidez ordenada. El dinero permite pagar colegios, mantener propiedades, sostener un estilo de vida, sin vender activos estratégicos ni desarmar carteras.
Aquí aparece una diferencia clave de mentalidad. Mientras muchos imaginan como libertad, quienes ya disponen de capital los entienden como una pieza más del engranaje financiero. Los ingresos no se reinvierten de manera automática, porque ya tributaron. Se utilizan para gastar, no para soñar.
Por eso, en lugar de perseguir activos de moda, se priorizan instrumentos de menor mantenimiento, como determinados bonos o estructuras sencillas de renta fija. Son ingresos previsibles, fáciles de administrar y alineados con gastos recurrentes. No prometen emociones, pero ofrecen orden.
El error más común es pensar que los ingresos resuelven todos los problemas. En realidad, solo cambian su naturaleza. Una vez alcanzados, aparecen nuevas necesidades y nuevas metas. Los ingresos dejan de ser el final del camino y se convierten en un medio.
Entender esto permite construir estrategias más honestas y sostenibles. Los ingresos no deben verse como salvación, sino como herramientas al servicio de objetivos personales. Cuando se los integra así, sin mitos ni exageraciones, dejan de decepcionar y empiezan a cumplir su verdadero rol.
Las Campanadas de Fin de Año han vuelto a convertirse en uno de los grandes campos de batalla de la televisión en abierto, un escaparate clave tanto en términos de audiencia como de posicionamiento de marca. En la transición de 2025 a 2026, La 1 de RTVE no solo revalidó su liderazgo, sino que lo hizo con una ventaja clara frente a sus principales competidores, confirmando una tendencia que se afianza año tras año.
Según los datos de audiencia, la retransmisión de La 1, presentada por Chenoa y Estopa, fue seguida por 5,82 millones de espectadores, lo que se traduce en una cuota de pantalla del 36,3%. La cifra no solo supone la mejor marca de la noche, sino que refuerza la hegemonía de la cadena pública en uno de los momentos televisivos más simbólicos del año.
En el otro lado de la balanza, Antena 3, que tradicionalmente había dominado este tramo gracias al denominado “efecto Pedroche”, se quedó en 3,87 millones de espectadores y un 24,1% de share, una distancia superior a los doce puntos respecto a La 1. Aunque la cadena de Atresmedia logró mantenerse como líder entre las privadas, el retroceso frente a RTVE resulta significativo y confirma un cambio de ciclo en las preferencias de la audiencia.
El éxito de La 1 no puede explicarse únicamente por una cifra puntual. La cadena pública ha sabido construir, en los últimos años, un modelo de Campanadas que combina música, entretenimiento familiar y un tono festivo transversal, capaz de atraer a públicos muy diversos. La elección de Estopa y Chenoa, dos referentes populares con una imagen cercana y generacionalmente amplia, ha resultado clave para conectar tanto con espectadores jóvenes como con perfiles más adultos.
Frente a ello, Antena 3 ha visto cómo el impacto mediático de Cristina Pedroche, durante años uno de sus principales activos para esta noche, pierde capacidad de arrastre. Aunque su presencia sigue generando conversación en redes sociales y atención mediática, el dato de audiencia confirma que ya no garantiza el liderazgo automático. El llamado “efecto Pedroche” parece haberse diluido, al menos frente a una propuesta sólida y coral como la de La 1.
El contexto general de la noche refuerza esta lectura. Otras ofertas alternativas, como los especiales musicales o formatos de archivo emitidos por distintas cadenas, quedaron muy por detrás en términos de seguimiento. Incluso propuestas con fuerte identidad de marca, como los programas especiales de humor o música, no lograron competir con la retransmisión institucional y festiva de las Campanadas clásicas.
Desde el punto de vista estratégico, RTVE sale claramente reforzada. En un momento en el que la televisión pública busca justificar su relevancia y su capacidad de convocatoria, liderar de forma tan clara una franja tan simbólica supone un argumento de peso. No se trata solo de audiencia, sino de presencia cultural y de centralidad en el ritual colectivo de despedir el año.
Además, el liderazgo de La 1 en las Campanadas contrasta con el reparto más fragmentado del resto de la noche, donde Antena 3 mantiene buenos resultados globales como cadena privada, pero sin lograr imponerse en el momento clave de la medianoche. La comparación evidencia que el liderazgo anual no siempre se traslada automáticamente a los eventos excepcionales, donde pesan otros factores como la identificación emocional o el carácter familiar del formato.
En términos de tendencia, los datos apuntan a una consolidación del dominio de La 1 en este terreno. Si en años anteriores la competencia era más ajustada, la edición 2025-2026 amplía la brecha y sitúa a RTVE en una posición de clara ventaja de cara a futuras ediciones. El reto para Antena 3 será redefinir su propuesta y encontrar nuevos elementos diferenciales que vayan más allá del impacto visual o mediático.
En definitiva, las Campanadas de este año confirman que La 1 no solo gana, sino que convence, y que el liderazgo televisivo en Nochevieja pasa cada vez más por una combinación de espectáculo, cercanía y consenso social. Un terreno en el que, al menos por ahora, la cadena pública ha tomado la delantera con claridad.
Con los años, el cuerpo cambia. No de golpe, no con un gran aviso. Cambia despacio, casi en silencio. A partir de los 60, una de las cosas que más lo nota —aunque no siempre le prestamos atención— es la circulación, sobre todo en las piernas. Los vasos se vuelven más rígidos, menos flexibles, y la sangre ya no llega igual hasta los pies.
Y no, no siempre duele. A veces solo se nota como pies fríos sin motivo, una pesadez rara al levantarse de la cama o unas pantorrillas tensas al final del día. Cosas que solemos justificar con un “es la edad” y seguimos adelante. Pero esas pequeñas señales cuentan una historia.
Esas molestias que normalizamos… pero no deberíamos
Las piernas también necesitan que la sangre fluya sin obstáculos. fuente:canva
Calambres nocturnos, tobillos hinchados, piernas que pesan más de lo que deberían. No son graves de entrada, pero tampoco son casuales. Muchas veces indican que la sangre no está circulando con la alegría de antes.
La buena noticia es que no todo depende de pastillas o tratamientos complicados. La alimentación puede ser una gran aliada, sobre todo cuando se mantiene en el tiempo. No hace magia, pero ayuda. Y mucho.
Cinco frutas que le dan un empujón a la circulación
Sentir pesadez no siempre es solo cosa de la edad. fuente:canva
La remolacha suele generar amores y odios, pero lo cierto es que es una de las frutas (sí, fruta) más potentes para la circulación. Ayuda a que los vasos se relajen y se abran, facilitando que la sangre fluya mejor. Algunas personas notan algo tan sencillo —y tan revelador— como volver a sentir calor en los pies. Media taza al día es suficiente. Sin prisas, sin excesos.
Las naranjas van mucho más allá de evitar resfriados. Ayudan a mantener los vasos elásticos y a que la sangre llegue mejor a las piernas. Curiosamente, la parte blanca que solemos quitar es la más interesante. Con el tiempo, pueden ayudar a reducir la hinchazón de los tobillos y esa rigidez incómoda en las pantorrillas.
La sandía es casi un regalo para el cuerpo. Refresca, hidrata y ayuda a que la sangre no se vuelva espesa. Porque sí, cuando falta agua, la circulación se resiente. Muchas personas notan las piernas más ligeras y menos calambres por la noche cuando la incluyen con frecuencia.
Cuidar las piernas es cuidar la independencia diaria. fuente:canva
Los arándanos, pequeños pero potentes, cuidan las arterias desde dentro. Ayudan a que se mantengan elásticas y a frenar esa inflamación silenciosa que aparece con los años. El resultado suele ser sencillo pero importante: más aguante al caminar y menos sensación de piernas cargadas al final del día.
Y luego está la toronja o pomelo, que refuerza el flujo sanguíneo y calma la inflamación. Eso sí, aquí conviene parar un segundo y ser prudentes: puede interferir con algunos medicamentos, así que mejor consultarlo antes si se toman fármacos para el corazón o el colesterol.
Cuidar la circulación es cuidar tu independencia
Me gusta pensarlo así: la circulación es la base de nuestra autonomía. Cuando las piernas responden, caminamos con más seguridad, nos levantamos con menos miedo y el riesgo de caídas disminuye. Y eso, a partir de cierta edad, es clave.
Imagínate el sistema circulatorio como el riego de un jardín. Con el tiempo, las mangueras se endurecen y el agua apenas llega a las plantas más lejanas. Estas frutas no son un milagro, pero sí un mantenimiento constante que ayuda a que las mangueras vuelvan a ser flexibles y el agua llegue hasta el último rincón.
A veces, cuidar la salud no empieza con grandes decisiones. Empieza con pequeños gestos repetidos. Y el cuerpo, cuando se le escucha y se le cuida un poco mejor, suele responder.
La última encuesta de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) sobre fiabilidad automotriz ha dejado un dato demoledor: Tesla ocupa las últimas posiciones del ranking, con un índice de apenas 60% en 2022 y una leve recuperación hasta mitad de tabla en 2024. La marca californiana, cuyos modelos arrancan en los 50.000 euros, sufre más averías que Dacia, una firma rumana especializada en coches accesibles que ocupa el undécimo puesto con 85 puntos de fiabilidad. El estudio, que recoge datos de 29.873 automovilistas europeos sobre 276 modelos, revela que el precio de compra no está correlacionado con la resistencia mecánica.
La situación se agrava cuando organizaciones técnicas extranjeras corroboran estos resultados. La ITV alemana TÜV SÜD concluyó que el Tesla Model 3 se convirtió en el coche menos fiable del mercado, superando incluso al Dacia Logan. Los inspectores detectaron fallos recurrentes en sistemas de alumbrado, frenos y ejes, problemas que atribuyen a la política de mantenimiento de Tesla, que recomienda intervalos de entre dos y cuatro años y proclama que sus vehículos «no necesitan mantenimiento anual ni cambios de líquidos periódicos».
LEXUS Y TOYOTA ARRASAN EN EL PODIO EUROPEO
La hegemonía japonesa en fiabilidad es incontestable. Lexus lidera el ranking con 95-97 puntos sobre 100, seguida por Subaru (93%), Toyota (91%), Mitsubishi (89%) y Kia (89%). Suzuki, con 93 puntos, completa el podio asiático. Estas marcas comparten una ingeniería conservadora, mecánicas probadas y una apuesta estratégica por los híbridos de gasolina, tecnología madura que minimiza riesgos frente a desarrollos experimentales.
La distancia con las marcas europeas de lujo es abismal. Mercedes-Benz, Audi y Volvo no solo registran más averías, sino que sus propietarios gastan anualmente más de 300 euros en reparaciones, frente a los 114-150 euros de Hyundai, Dacia o Renault. El estudio de J.D Power en Estados Unidos confirma la tendencia: Lexus ocupa el primer puesto y Tesla el último.
La clave reside en la filosofía de producción. Toyota y Lexus mantienen controles de calidad extremadamente rigurosos y eligen componentes con historial demostrado en lugar de innovaciones arriesgadas. Sus garantías de hasta siete años (caso de Kia) contrastan con la ausencia de mantenimiento regular que defiende Tesla.
DACIA Y SUZUKI HUMILLAN A LAS MARCAS PREMIUM
Dacia supera a Tesla, Jaguar y Alfa Romeo pese a que su gama completa cuesta menos que un Tesla Model 3 básico. Con 85 puntos de fiabilidad, la marca rumana se sitúa once posiciones por encima de fabricantes británicos de prestigio. Suzuki, con 93 puntos, iguala a Subaru y duplica prácticamente la puntuación de Tesla en su peor año.
El coste de mantenimiento amplifica la brecha. Los dueños de Dacia desembolsan entre 114 y 150 euros anuales, mientras que los de Mercedes-Benz o Audi superan los 300 euros. Esta diferencia no responde a averías menores: la OCU detecta que el 17% de los fallos en coches se concentra en sistemas eléctricos, donde Alfa Romeo, Chevrolet y Citroën lideran las incidencias, pero también Tesla aparece frecuentemente en categorías críticas como electrónica o motor.
La simplicidad técnica de Dacia y Suzuki las convierte en opciones racionales para uso diario. Ambas apuestan por mecánicas sencillas sin sacrificar tecnología básica, lo que reduce drásticamente el riesgo de fallos graves. Mientras tanto, propietarios de Tesla reportan problemas recurrentes que obligan a visitas al taller incluso en unidades recientes.
EL 17% DE LAS AVERÍAS SON ELÉCTRICAS
Los sistemas eléctricos causan el 17% de las averías totales, según la encuesta de la OCU, e incluyen baterías, fusibles, bombillas, cierres y elevalunas. Alfa Romeo, Chevrolet y Citroën encabezan este apartado negativo, pero la presencia de marcas como Fiat, Renault y Seat demuestra que el problema afecta a múltiples segmentos. Los frenos representan otro 13% de los fallos, con bombas, discos y tambores defectuosos.
La electrónica general supone el 8% de las incidencias, categoría donde Alfa Romeo, Chevrolet, Fiat, Renault y Opel acumulan denuncias. Los motores también aportan un 8% de averías, con Alfa Romeo, Audi, Chevrolet y Citroën como protagonistas. Estos datos contrastan con la robustez de las marcas asiáticas, que mantienen índices de visitas al taller inferiores al 10% en categorías críticas.
El análisis de la OCU revela que los híbridos de gasolina son los más fiables por tecnología: modelos como el Fiat Panda (2012-) o el Suzuki Ignis (2017-) lideran. En eléctricos puros, sorprendentemente, el Tesla Model Y aparece como el más fiable de su categoría, aunque la marca en global permanece en posiciones bajas. El mantenimiento regular emerge como factor diferencial: coches antiguos como el Volkswagen Golf Sportvan o el Honda Jazz muestran menos fallos que eléctricos recientes gracias a revisiones anuales.
Mucho antes de que ‘La Isla de las Tentaciones’ convirtiera la infidelidad en un formato de consumo masivo, Antena 3 cruzó una línea roja que hoy sería impensable con ‘Confianza ciega’. Corría el año 2002 y la cadena estrenó un experimento psicológico que no buscaba simplemente grabar cuernos, sino provocarlos activamente mediante la distorsión de la realidad. Nube y Rafa, la pareja más icónica de aquella edición, no sabían que entraban en un laboratorio donde la verdad era lo menos importante.
Lo que diferenciaba a este formato de sus sucesores actuales era la crueldad mecánica de su dirección, capaz de editar frases de audio y recortar secuencias para crear narrativas falsas que los concursantes consumían en soledad. Mientras hoy los participantes ven imágenes reales sacadas de contexto, a Nube le proyectaron una película de terror fabricada a medida para destrozar su autoestima, convirtiendo a su novio en un villano nacional y a ella en la víctima perfecta de una España que aún no conocía el término gaslighting.
EL CINE DE LOS HORRORES: CUANDO LA TELEVISIÓN APRENDIÓ A MENTIR
El mecanismo central del programa no era la convivencia en una villa de lujo, sino la temida «sala de cine», un habitáculo oscuro y claustrofóbico donde los concursantes se enfrentaban a sus peores miedos. A diferencia de las modernas tablets, la pantalla gigante amplificaba el impacto visual de las traiciones, obligando a los participantes a ver, a tamaño real y con sonido envolvente, cómo sus parejas supuestamente les olvidaban en brazos de los «seductores».
La dirección del programa, liderada por una Francine Gálvez que actuaba como una parca televisiva, admitió años después que se utilizó una técnica de «collage» audiovisual para generar tramas inexistentes. Si Rafa decía «te quiero» a una cámara, el equipo de montaje podía cortar la frase y pegarla sobre una imagen de él mirando a una tentadora, creando una realidad paralela imposible de desmontar desde dentro del encierro.
Esta manipulación sistémica convirtió al espacio en algo más cercano a un thriller psicológico que a un dating show convencional, provocando en la audiencia una mezcla de fascinación y rechazo. No estábamos viendo a gente siendo infiel, sino a personas siendo llevadas al límite de su salud mental mediante ingeniería de vídeo, algo que hoy, con la normativa audiovisual actual, habría cancelado la emisión en la segunda semana.
NUBE Y RAFA: LA DESTRUCCIÓN PROGRAMADA DE UNA PAREJA REAL
El caso de Rafa fue el más paradigmático de cómo la edición puede destruir la imagen pública de una persona en cuestión de semanas. Aunque entró con una actitud de «chulo» de gimnasio que no ayudaba, el programa se encargó de potenciar esa faceta arrogante hasta la caricatura, eliminando cualquier momento de duda o cariño que pudiera mostrar hacia su novia para vender al «malo» perfecto que la audiencia necesitaba odiar.
Por su parte, Nube sufrió el desgaste de ver cómo el hombre con el que quería casarse se transformaba en un monstruo en la pantalla de cine, sin saber que muchas de esas imágenes estaban adulteradas. La joven azafata se convirtió en la viva imagen del sufrimiento, llorando en cada entrega ante una España que quería entrar en la televisión para abrazarla y decirle que todo era una mentira orquestada por los guionistas.
La dinámica era tan perversa que incluso los propios seductores, contratados para romper la pareja, acabaron consolando a las víctimas ante la brutalidad de los vídeos mostrados. Óscar, el tentador de Nube, terminó ejerciendo de paño de lágrimas y psicólogo improvisado, una situación surrealista donde el «enemigo» era el único apoyo real frente a la maquinaria de triturar sentimientos que era la productora.
«¡JO, TÍA!»: EL GRITO GENERACIONAL QUE DEFINIÓ UNA ÉPOCA
Aunque la frase «¡Jo, tía!» se atribuye técnicamente a su compañera Carolina, el lamento se convirtió en la banda sonora oficial de las desgracias de Nube durante todo el concurso. Esa expresión, repetida hasta la saciedad entre lágrimas y rímel corrido, trascendió la pantalla pequeña para colarse en el vocabulario de toda una generación de jóvenes que empezaban a consumir telerrealidad de forma masiva.
El impacto cultural de aquel momento fue tal que, dos décadas después, sigue siendo el referente inmediato cuando se habla de sufrimiento televisado exagerado. Las crisis de ansiedad grabadas en Confianza ciega no tenían el filtro de Instagram ni la preparación de los influencers actuales; era dolor crudo y analógico, servido en prime time para una audiencia que nunca había visto a alguien romperse de esa manera tan explícita.
Ese «Jo, tía» no era solo una muletilla pija, sino la manifestación de una impotencia absoluta frente a un sistema (el programa) que tenía el control total de la información. Al ver los vídeos manipulados, las concursantes no solo perdían a sus novios, sino que perdían la noción de la realidad, entrando en bucles de desesperación que hoy serían analizados con lupa por cualquier comité de ética audiovisual.
EL FINAL DE LA PESADILLA Y LA VIDA DESPUÉS DE LA TELE
Contra todo pronóstico y desafiando la narrativa que el programa había construido durante meses, Nube y Rafa decidieron irse juntos en la gala final, regalando un último giro de guion que dejó descolocada a la audiencia. Sin embargo, la fractura era demasiado profunda y, como era de esperar, la relación no sobrevivió mucho tiempo al choque con la realidad exterior y al visionado de las cintas sin censura.
Rafa, lejos de aprovechar la fama para convertirse en un habitual de los platós como harían hoy los concursantes de Telecinco, optó por un perfil bajo y radicalmente opuesto al mundo del espectáculo. Se sabe que reorientó su vida profesional hacia el servicio público, ingresando en la Policía Local de su municipio, buscando quizás en la disciplina y el orden el antídoto al caos mediático que protagonizó con tan solo 21 años.
Para muchos conductores apasionados por la estética de su vehículo, la pegatina de la ITV es un elemento visualmente molesto que rompe la armonía del diseño. Este pequeño rectángulo de colores, que certifica la aptitud técnica del coche, a menudo acaba olvidado en la guantera o pegado en una esquina invisible para no «afear» el cristal delantero. Sin embargo, lo que parece una decisión inofensiva de estilo es en realidad un incumplimiento directo del Reglamento General de Vehículos que nos expone innecesariamente a sanciones.
La realidad legal es que este adhesivo no es un adorno opcional, sino un documento público que facilita la labor de vigilancia a los agentes de tráfico sin necesidad de detener el vehículo. Prescindir de ella o esconderla impide verificar de un vistazo si el coche cumple con las condiciones de seguridad mínimas, rompiendo el protocolo de inspección visual rápida. La DGT no entiende de minimalismo ni de preferencias estéticas; si la señal no está donde debe, la infracción existe aunque tengas los papeles en regla.
LA SEÑAL V-19: OBLIGACIÓN, NO SUGERENCIA
Técnicamente conocida como señal V-19, este distintivo tiene la misma validez legal ante las autoridades que la propia matrícula del coche mientras circulamos. La normativa exige su colocación física porque es la única manera de garantizar una comprobación instantánea del estado administrativo del vehículo por parte de la Guardia Civil o la Policía Local. Al igual que no conducirías sin el permiso de circulación, la Inspección Técnica de Vehículos requiere que este sello sea visible para acreditar que frenos y emisiones son seguros.
El lugar de colocación no es una elección libre del conductor, sino que está estrictamente regulado en el ángulo superior derecho del parabrisas por su cara interior. Esta ubicación específica ha sido diseñada para no restar visibilidad frontal al conductor y, al mismo tiempo, ser fácilmente localizable por cualquier agente desde el exterior. Colocarla en la zona inferior, en las ventanillas laterales o llevarla suelta en el salpicadero equivale, a efectos prácticos de la norma, a no llevarla puesta.
El error más común es pensar que portar el informe favorable de la inspección junto a la documentación del seguro nos exime de pegar el adhesivo en el cristal. La ley es clara: la función de la pegatina es evitar que te paren para pedirte los papeles; si el agente tiene que detenerte porque no ve el distintivo, ya has generado una incidencia administrativa sancionable. La burocracia de tráfico funciona con evidencias visuales, y la ausencia de esta prueba convierte tu coche automáticamente en un objetivo para los controles.
80 EUROS POR UN CAPRICHO ESTÉTICO
La consecuencia directa de priorizar la limpieza visual del coche sobre la normativa es una multa fija de 80 euros, catalogada como infracción leve. Aunque no conlleva la pérdida de puntos del carnet, es un gasto evitable que genera una enorme frustración al ser fruto de una simple dejadez o una decisión estética mal entendida. Pagar esa cantidad por no dedicar diez segundos a pegar un plástico es, sin duda, una de las «inversiones» más absurdas que puede hacer un conductor.
Es fundamental aclarar que esta sanción no se impone por tener la ITV caducada (cuya multa ascendería a 200 euros), sino por el hecho específico de no exhibir el documento acreditativo. Incluso si acabas de salir de la estación con el coche perfecto, si conduces de vuelta a casa sin haberla fijado en el cristal, estás técnicamente infringiendo la ley en ese trayecto. No existen «periodos de gracia» ni permisos temporales para circular sin ella mientras decides si te gusta cómo queda.
Las excusas habituales sobre que el adhesivo se despega con el calor o que se ha cambiado la luna delantera rara vez convencen a los agentes si no hay una justificación documental inmediata. En caso de rotura del parabrisas, las estaciones de ITV facilitan duplicados, por lo que circular sin ella bajo pretexto de «se rompió el cristal» es asumir un riesgo innecesario de ser multado. La administración considera responsabilidad exclusiva del titular mantener el vehículo y sus identificativos en perfecto estado de conservación.
EL ERROR DE COLECCIONAR PEGATINAS
En el extremo opuesto a quienes la esconden, están los conductores que acumulan una columna de pegatinas de los últimos diez años como si fueran trofeos de guerra. Esta práctica, lejos de demostrar responsabilidad, es ilegal y peligrosa, ya que reduce el campo de visión en una zona crítica del parabrisas y puede ser motivo de sanción por dificultar la visibilidad. El Reglamento prohíbe explícitamente cualquier elemento que interfiera en la visión diáfana del conductor, y una torre de adhesivos opacos entra de lleno en esa categoría.
La normativa establece que, al superar una nueva inspección, se debe retirar obligatoriamente el distintivo anterior antes de colocar el vigente. Mantener las pegatinas caducadas no aporta ninguna información de valor a las autoridades y solo sirve para generar confusión visual en los controles de carretera. Un agente necesita ver el color del año en curso de un vistazo rápido; si tiene que buscar entre una colección de años pasados, estás obstaculizando su labor y aumentando las probabilidades de que te detengan.
Retirar los adhesivos viejos puede ser tedioso por los restos de pegamento, pero existen trucos sencillos con calor o alcohol para dejar la zona limpia. La pereza de no quitar la vieja y pegar la nueva al lado es una mala costumbre que ensucia la imagen del vehículo y puede derivar en problemas legales absurdos. Mantener el parabrisas despejado es una cuestión básica de seguridad activa que no deberíamos negociar por simple comodidad.
El año arranca con la lectura de los PMI Manufactureros de diciembre en los principales mercados mundiales: Estados Unidos, Reino Unido y UEM (España, Francia, Alemania e Italia).
Más en concreto, hoy tenemos los PMIs manufactureros finales de diciembre a nivel global: Alemania (47,7 estimado y preliminar frente a los 48,2 anteriores), Francia (50,6 estimado y preliminar frente a los 47,8 anteriores), Eurozona (49,2 estimado y preliminar frente al 49,6 anterior), España (51,1 estimado frente al 51,5 anterior), Italia (50 previsto frente al 50,6 anterior), Reino Unido (51,2 estimado y preliminar frente al 50,2 anterior), y EE.UU. (51,8 estimado y preliminar frente al 52,2 anterior).
Thomas Friedberger, director general Adjunto y Co-CIO, Tikehau Capital apunta que nunca antes el tema de la soberanía europea había sido tan actual, ya que esta tendencia se está acelerando significativamente. La construcción europea ha avanzado a menudo en fases de crisis. Este episodio no es una excepción a la regla.
Contrariamente a algunas tesis que subrayan la debilidad del viejo continente, seguimos viendo en Europa una oportunidad de inversión significativa. Las decisiones alemanas en materia de reactivación presupuestaria y el fin del saneamiento de los sistemas bancarios del sur de Europa eliminan simultáneamente las dos principales fuerzas que frenaban el crecimiento en Europa.
Alemania cambia las reglas del juego en términos de capacidad de reactivación presupuestaria. Imagen: Agencias
¿En qué se basa esta convicción europea?
La dirección adoptada por Alemania cambia las reglas del juego en términos de capacidad de reactivación presupuestaria, desbloqueando mecanismos de financiación a nivel europeo y afianzando así una verdadera estrategia de soberanía europea. A raíz de los vientos de cola de reactivación presupuestaria alemana, las instituciones europeas también deberían verse menos limitadas a la hora de desbloquear financiaciones beneficiosas para todos los países de la Unión.
El sistema bancario europeo está completando su saneamiento. Las instituciones financieras del sur de Europa son hoy mucho más sólidas que en décadas anteriores como lo demuestran las capitalizaciones bursátiles de los grupos bancarios españoles e italianos. El sistema bancario europeo parece saneado, los gestores de activos europeos están arraigados en su geografía y los inversores europeos parecen dispuestos a reforzar su contribución a la financiación de la soberanía.
La rapidez con la que se han movilizado los actores del sector público y privado para redefinir las prioridades industriales, los medios para financiarlas y colaborar juntos para recuperar el atraso tecnológico y financiero con respecto a Estados Unidos nos anima a invertir significativamente en las oportunidades creadas por estas decisiones estratégicas, ya sea en la transición energética, la financiación de empresas medianas, la ciberseguridad, la defensa, la financiación de infraestructuras estratégicas como los centros de datos, la agricultura regenerativa o los activos reales.
El Banco Central Europeo está firmemente comprometido con un ciclo de bajada de los tipos de interés que, aunque probablemente esté llegando a su fin, pone de manifiesto la voluntad de la institución de acompañar la reactivación presupuestaria en la zona.
Las valoraciones de los activos europeos son inferiores a las estadounidenses, tanto en el mercado cotizado como en el no cotizado.
Las empresas europeas operan históricamente con niveles de endeudamiento inferiores a los de las empresas estadounidenses.
Así, por primera vez desde el final de la Segunda Guerra Mundial, Europa reúne cuatro elementos que, en nuestra opinión, generan valor económico:
Una política presupuestaria de reactivación económica
Una política monetaria acomodaticia
Valoraciones atractivas, con un descuento histórico en su valoración en comparación con los mercados estadounidenses
Un nivel medio de apalancamiento en las empresas inferior al de las empresas estadounidenses
PMI Manufactureros para abrir el año
El año se abre con los PMI Manufactureros de diciembre en Indonesia, India, España, Suiza, Italia, Francia, Alemania, zona euro, Reino Unido, Brasil Canadá, Estados Unidos y México, así como con el desempleo español de diciembre, la masa monetaria M3 en la zona euro de noviembre, el índice NationWide de precios de la vivienda británico de diciembre, el balance general de la Fed y los saldos de reserva en los bancos de la Reserva Federal.
El IEB presenta el monográfico «Perspectivas de la Economía Mundial 2026«, elaborado por Aurelio García del Barrio, economista y director del Global MBA con especialización en Finanzas del IEB.
Aurelio García del Barrio, economista y director del Global MBA con especialización en Finanzas del IEB
En el informe destaca su visión sobre España, los conflictos geopolíticos y otros temas centrales como la deuda pública global, las commodities y la tendencia a la regionalización del comercio se ha intensificado desde 2018 como respuesta a la necesidad de mitigar riesgos geopolíticos y reconfigurar las cadenas de suministro (ej. nearshoring y friendshoring).
Se prevé que la economía mundial transite un ajuste suave pero persistente. Tras crecer alrededor del 3,3% en 2024, el PIB global crecerá un 3,2% en 2025 y un 3,1% en 2026.
Se espera que el crecimiento se debilite al 2,3% en 2025, la tasa más lenta desde 2008 (excluyendo recesiones globales completas), debido al aumento de las barreras comerciales y la incertidumbre política. Para 2026, se espera una recuperación tibia con un crecimiento proyectado del 2,5%.
Inflación Divergente: La inflación ha dejado atrás su fase más aguda, pero no ha convergido plenamente a las metas en todas las regiones.
Estados Unidos: La inflación se ubicaría en un 2,6% en 2026, por encima del objetivo, debido al nuevo contexto arancelario y los límites a la inmigración.
Eurozona: La inflación gravita cerca de la meta (1,9% en 2026).
Global (Ponderada por PIB): Se proyecta que promedie un 2,9% en 2025 y 2026, todavía un poco por encima del objetivo promedio.
Política Monetaria y Tipos de Interés
Reserva Federal (Fed): Inició un ciclo de recortes en septiembre de 2025 y podría llevar la tasa a 3,25% a fines de 2026.
Banco Central Europeo (BCE): Mantendría su tasa de depósito en un 1,75% durante 2025 y 2026.
China: Mantiene un sesgo acomodaticio, con la tasa de política monetaria bajando hasta un 1,25% en 2026.
Comercio y Proteccionismo: El auge del proteccionismo en 2025 elevó los aranceles efectivos y forzó a las cadenas a reacomodarse. La tasa arancelaria efectiva de EE. UU. ha superado los niveles alcanzados durante la Gran Depresión. El pronóstico para el crecimiento del volumen del comercio mundial de mercancías es de 2,4% en 2025 y se desacelera a 0,5% en 2026.
Materias Primas
Petróleo (Brent): El escenario base sitúa el Brent en 68 USD/barril en 2025 y en 60 USD en 2026. Se prevé que los precios de la energía bajen un 12% en 2025 y otro 10% en 2026.
Metales Preciosos (Oro): Se proyecta que los precios del oro se mantendrán elevados durante 2026.
Riesgos Globales
Los riesgos se inclinan a la baja, incluyendo un bloqueo migratorio más severo, nuevos aumentos de aranceles, conflictos y eventos climáticos extremos. El balance de riesgos es bimodal, donde choques de oferta negativos y demanda débil pesan a la baja sobre el PIB.
Perspectivas Regionales Clave (PIB y Desempleo en 2026)
Destacamos España en el entorno macro global. La economía española ha continuado mostrando un ritmo de crecimiento robusto, aunque algo más moderado que el registrado al final de 2024. De cara al futuro, al igual que ocurre a nivel global y europeo, las perspectivas sobre la evolución de la actividad en España están sujetas a una elevada incertidumbre, derivada de un entorno internacional complejo.
Factores como la volatilidad de los precios energéticos, la evolución de la inflación y los riesgos geopolíticos condicionan el escenario económico, pero los fundamentos internos del país siguen siendo sólidos.
la economía española muestra resiliencia frente a un entorno internacional incierto y factores externos adversos. Imagen: Agencias
España se perfila para crecer por encima de la media europea
España se perfila para crecer por encima de la media europea en 2025-2026, gracias a una combinación de factores estructurales y coyunturales. Entre ellos destaca la demanda interna, con un consumo de los hogares sostenido por un mercado laboral sólido y un crecimiento estable del empleo. La inversión, tanto pública como privada, recibe impulso de los fondos europeos de NextGenerationEU, destinados a proyectos de digitalización, infraestructuras y transición ecológica, generando un efecto multiplicador en la economía.
En términos sectoriales, sobresale la solidez del sector servicios, especialmente el turismo y las exportaciones de servicios. La recuperación del turismo ha sido significativa para el PIB y el empleo, mientras que los servicios de mayor valor añadido —finanzas, tecnologías de la información, consultoría y servicios profesionales— están ganando peso, diversificando la actividad económica más allá del turismo tradicional.
La participación de los servicios de alto valor añadido en el PIB español es ahora tres puntos porcentuales superior a la prepandemia y un punto más que la media de la eurozona, consolidando un perfil económico más competitivo.
En conclusión, la economía española muestra resiliencia frente a un entorno internacional incierto y factores externos adversos. El país ha logrado capitalizar su fortaleza en servicios, aprovechar los fondos europeos y atraer talento cualificado, creando un marco favorable para sostener el crecimiento.
Si bien se espera una moderación del ritmo en 2026, la combinación de demanda interna vigorosa, inversión estratégica y un mercado laboral en expansión posiciona a España por encima de la media europea y con perspectivas sólidas para los próximos años.
Geopolítica
Guerra Rusia – Ucrania: El conflicto, iniciado en febrero de 2022, se mantiene como una guerra de desgaste. La línea del frente está fortificada, y la situación sigue sin una resolución clara.
Conflicto Israel – Hamás: El 9 de octubre de 2025 se anunció un acuerdo de paz histórico (primera fase) con el retiro de tropas israelíes y el intercambio de rehenes y prisioneros. No obstante, persisten las fracturas por la falta de confianza, el desarme de Hamás y la gobernanza internacional de Gaza.
Tensión China – Taiwán: El conflicto es un punto clave en la pugna entre China y EE. UU. por el liderazgo mundial. Taiwán es el primer productor mundial de semiconductores avanzados, lo que hace que cualquier conflicto tenga un gran potencial destructivo para la cadena de suministro global y la economía mundial.
Otros temas centrales
Deuda Pública Global: La ratio Deuda/PIB mundial se sitúo en 340% en 2025 y se prevé que alcance el 360% en 2026.
Mercado Laboral: La tasa de desempleo mundial, del 5%, se encuentra en el nivel más bajo desde 1991. Sin embargo, la creación de empleo global en 2025 será más modesta de lo previsto, debido a las tensiones comerciales y la cautela empresarial. Se estima que la tasa de desempleo global para 2026 sea del 4,9%.
Regionalización del Comercio: La tendencia a la regionalización del comercio se ha intensificado desde 2018 como respuesta a la necesidad de mitigar riesgos geopolíticos y reconfigurar las cadenas de suministro (ej. nearshoring y friendshoring).
Ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, con formación como ingeniera de telecomunicaciones y una carrera pública centrada en el impulso de la innovación. Desde su posición dirige la estrategia nacional de I+D+i y coordina prioridades de modernización del sistema científico y universitario. Su capacidad de influencia se expresa en presupuestos, programas, incentivos y marcos de colaboración público-privada. También actúa como voz institucional en la proyección internacional de la ciencia española y en la agenda de transformación digital.
Diana Morant
2. Rafael Yuste
Neurobiólogo y profesor en la Universidad de Columbia, reconocido por su liderazgo intelectual en neurotecnología y por impulsar iniciativas científicas de gran escala. Es uno de los nombres asociados al proyecto BRAIN y a la investigación de circuitos neuronales con tecnologías avanzadas de registro y análisis. Su influencia no es solo académica: participa de forma activa en debates globales sobre neuroderechos, privacidad mental y ética cerebral. En 2025 sigue siendo una referencia transversal entre ciencia, política científica y gobernanza de tecnologías emergentes.
Rafael Yuste
3. Margarita del Val
Viróloga e inmunóloga del CSIC, especializada en los mecanismos de respuesta inmunitaria frente a infecciones víricas. Su trayectoria investigadora se combina con una labor divulgativa constante basada en claridad, prudencia científica y rigor. En salud pública ha sido una de las voces más escuchadas por su capacidad de contextualizar evidencias y explicar incertidumbres sin perder precisión. Su influencia reside en cómo traduce conocimiento complejo para instituciones, medios y ciudadanía, elevando el estándar del debate científico.
Margarita del Val
4. Nuria Oliver
Ingeniera en inteligencia artificial, directora y cofundadora de ELLIS Alicante, con proyección internacional en IA ética y ciencia de datos. Ha trabajado en computación móvil, análisis de comportamiento y modelos de impacto social, integrando investigación y aplicación responsable. Es una de las voces europeas más influyentes en 2025 en materia de gobernanza de la IA, sesgos y uso de datos con garantías. Su figura conecta comunidad científica, industria, reguladores y opinión pública en torno a la adopción segura de tecnologías.
Nuria Oliver
5. María Blasco
Investigadora pionera en el estudio de telómeros, envejecimiento y cáncer, con una trayectoria que ha situado a España en el mapa internacional de la biomedicina. Dirigió el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (2011–2025), combinando liderazgo científico y gestión institucional. Su influencia se expresa en la consolidación de líneas estratégicas de investigación y en la atracción de talento y financiación competitiva. También ha contribuido a trasladar el debate sobre longevidad y medicina de precisión a la esfera pública.
María Blasco
6. Elena García Armada
Ingeniera industrial y fundadora de Marsi Bionics, referente en robótica aplicada a la salud y la rehabilitación. Es creadora del primer exoesqueleto pediátrico del mundo, un hito tecnológico con impacto directo en pacientes y familias. Su perfil ejemplifica la transferencia tecnológica: de la investigación a productos clínicos y soluciones reales. En 2025 su influencia se asienta en la combinación de innovación, emprendimiento y un relato potente de ciencia con propósito social.
Elena García Armada
7. Álvaro Pascual-Leone
Catedrático de neurología en la Universidad de Harvard, especializado en estimulación cerebral no invasiva y plasticidad neuronal. Su trabajo ha contribuido a redefinir cómo se entiende la rehabilitación neurológica, el aprendizaje y el envejecimiento saludable desde la neurociencia clínica. Es una autoridad global tanto por producción científica como por liderazgo en programas interdisciplinarios. En el ecosistema internacional actúa como puente entre investigación, medicina traslacional y enfoques de salud basados en evidencia.
Álvaro Pascual-Leone
8. Raquel Yotti
Cardióloga y comisionada del PERTE de Salud de Vanguardia, con un perfil que combina medicina, innovación y gestión pública. Ha desempeñado un papel clave en el diseño de estrategias para acelerar la transformación biomédica, la medicina personalizada y la modernización tecnológica del sistema sanitario. Su influencia se mide por la capacidad de coordinar actores diversos: hospitales, centros de investigación, empresas y administración. En 2025 representa una figura decisiva para convertir innovación en capacidades concretas del sistema de salud.
Raquel Yotti
9. María Eloísa del Pino
Presidenta del CSIC, con formación y trayectoria académica en ciencia política centrada en políticas públicas y gobernanza. Lidera la modernización e internacionalización del mayor organismo científico del país, con impacto en prioridades de investigación, estructuras internas y alianzas estratégicas. Su influencia no se limita al plano administrativo: también interviene en cómo se articula la ciencia en el debate público y en la relación con la política científica europea. En 2025 su papel es central para fortalecer capacidades, talento y competitividad del sistema.
María Eloísa del Pino
10. Ignasi Belda
Director general de la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial (AESIA), con experiencia en tecnologías digitales, emprendimiento y regulación. Su rol es clave en la aplicación del marco europeo de IA en España y en la supervisión práctica de usos, riesgos y garantías. En 2025 su influencia se concreta en criterios de cumplimiento, interacción con empresas y coordinación institucional. Se sitúa en el punto donde se cruzan innovación, derechos, competitividad y confianza social en sistemas algorítmicos.
Ignasi Belda
11. María Begoña Vila
Astrofísica e ingeniera de sistemas en la NASA, con responsabilidades en instrumentos científicos del telescopio James Webb. Representa uno de los mayores talentos españoles en exploración espacial por su papel en la operativa y el rendimiento de misiones de altísima complejidad. Su influencia es técnica y simbólica: aporta credibilidad a la presencia española en proyectos punteros y sirve de referencia para carreras STEM globales. En 2025 su perfil conecta ciencia básica, ingeniería de misión y comunicación del impacto científico del espacio.
12. Mara Dierssen
Neurobióloga e investigadora en el Centro de Regulación Genómica (CRG), especializada en síndrome de Down y plasticidad neuronal. Combina excelencia científica con divulgación sostenida y una defensa activa de la inclusión social y la ciencia accesible. Su influencia se amplifica por su capacidad para enlazar investigación biomédica con políticas y sensibilidad pública. En 2025 es un referente que muestra cómo la ciencia puede generar conocimiento, conversación social y cambios de mirada.
13. Enrique Lizaso
CEO de Multiverse Computing, empresario tecnológico centrado en computación cuántica aplicada. Su influencia crece en la convergencia entre IA y tecnologías cuánticas, llevando conceptos avanzados a casos de uso reales en industria y finanzas. En 2025 destaca por su capacidad para atraer inversión, talento y alianzas internacionales, posicionando a España en una carrera tecnológica estratégica. Su figura representa la transición de la investigación profunda hacia productos y ventajas competitivas en mercados globales.
14. Sara García Alonso
Bióloga molecular e investigadora en oncología, seleccionada como astronauta de reserva de la Agencia Espacial Europea (2022). Su trayectoria combina ciencia biomédica con un papel de alto impacto simbólico en la ciencia espacial europea. En 2025 es una figura inspiradora para vocaciones STEM por su visibilidad y por la narrativa de excelencia basada en mérito científico. Su influencia se despliega en divulgación, representación internacional y conexión entre investigación y cultura científica.
15. Adolfo García-Sastre
Virólogo y codirector del Global Health & Emerging Pathogens Institute, especializado en gripe, coronavirus y patógenos emergentes. Su trabajo tiene influencia global por su aportación a la comprensión de mecanismos virales y al desarrollo de estrategias frente a futuras amenazas. Es una figura consultada en entornos científicos e institucionales por su experiencia y autoridad. En 2025 mantiene un papel relevante en la conversación internacional sobre preparación pandémica y salud pública.
16. Eva Ortega Paíno
Secretaria General de Investigación, bioquímica especializada en oncología y biobancos. Desempeña un rol clave en la planificación, coordinación y ejecución de políticas científicas, desde programas hasta estructuras de evaluación. Su influencia se expresa en la arquitectura que permite que la ciencia funcione: financiación, prioridades, infraestructuras y gobernanza. En 2025 es una pieza central del engranaje institucional que sostiene el sistema de I+D+i.
17. Lluís Montoliu
Investigador del CSIC y experto en edición genética, con especial foco en CRISPR, enfermedades raras y bioética. Lidera proyectos pioneros en biotecnología y participa activamente en la conversación pública sobre límites, riesgos y oportunidades de la edición genética. Su influencia proviene de combinar ciencia de frontera con responsabilidad ética y divulgación clara. En 2025 es una referencia imprescindible cuando se debate sobre genética humana, regulación y aplicación clínica.
18. Alicia Calderón
Física del Instituto de Física de Cantabria (CSIC-UC), investigadora en física de partículas y análisis de datos en el CERN. Su trabajo se sitúa en grandes colaboraciones internacionales donde la ciencia depende tanto de precisión experimental como de capacidades de computación avanzada. Es una voz activa de la ciencia española en proyectos que definen el conocimiento fundamental de la materia. En 2025 su influencia crece por su papel en equipos punteros y por su visibilidad como referente científico.
19. Ana Fernández-Sesma
Viróloga en el Hospital Monte Sinaí de Nueva York, especializada en la interacción entre virus y sistema inmunitario. Su proyección internacional se basa en investigación experimental sólida y en contribuciones relevantes para comprender patogénesis y respuesta inmune. Actúa como puente entre el ecosistema científico español y centros líderes globales. En 2025 su influencia destaca por la capacidad de traducir ciencia de laboratorio en conocimiento aplicable a salud pública y medicina.
20. Mariano Barbacid
Investigador en oncología molecular, descubridor del oncogén H-ras y figura pionera del cáncer molecular. Su influencia histórica sigue vigente porque su trabajo marcó un antes y un después en la biología del cáncer y en la cultura científica española. Continúa siendo un referente intelectual y mediático cuando se habla de investigación biomédica y estrategia científica. En 2025 mantiene un peso simbólico y técnico que trasciende generaciones.
21. Carles Lalueza-Fox
Director del Museu de Ciències Naturals de Barcelona, especialista en ADN antiguo y evolución humana. Ha contribuido a situar la paleogenómica como una disciplina central para comprender migraciones, mestizajes y procesos evolutivos. Su influencia es doble: investigación puntera y divulgación de alto impacto para públicos amplios. En 2025 destaca por conectar ciencia, patrimonio, museología y conversación social sobre identidad y origen.
22. Pedro Cavadas
Cirujano plástico y reconstructivo reconocido por trasplantes y cirugías de extrema complejidad. Su influencia médica es internacional por su capacidad técnica, por la innovación clínica y por el impacto mediático de intervenciones excepcionales. En 2025 sigue siendo un referente público que simboliza excelencia quirúrgica y medicina de frontera. También contribuye a elevar el debate sobre límites de la cirugía reconstructiva y posibilidades de la biotecnología clínica.
23. Margarita Parra
Catedrática de Química Orgánica en la Universidad de Valencia, especializada en síntesis orgánica y formación científica. Su influencia se sostiene tanto por contribuciones académicas como por su papel en la construcción de escuela científica y mentorización. Representa la continuidad de la ciencia básica como base de innovación farmacéutica, materiales y tecnologías químicas. En 2025 destaca como referencia docente y académica dentro de su disciplina.
24. Paquita Ors
Pionera de la cosmética científica en España, creadora de cientos de fórmulas magistrales dermocosméticas. Su legado es influyente por unir botánica aplicada, formulación rigurosa y un enfoque artesanal con base científica. En 2025 su nombre sigue teniendo peso en innovación cosmética, cultura de producto y tendencias de dermocuidado. Representa un tipo de influencia tecnológica ligada a la ciencia aplicada al bienestar y a la industria.
25. Juan Luis Arsuaga
Paleoantropólogo y codirector de los yacimientos de Atapuerca, figura clave en la evolución humana y la paleoantropología europea. Su influencia científica se combina con una capacidad extraordinaria de divulgación y construcción de relato cultural sobre el origen humano. En 2025 sigue siendo una voz central para explicar ciencia compleja con perspectiva histórica y pensamiento evolutivo. Conecta investigación, patrimonio, educación y una conversación pública que trasciende la academia.
500 MÁS INFLUYENTES
Una de las singularidades que definen la lista de los 500 españoles más influyentes es su estructura de evaluación, articulada en dos ámbitos complementarios que permiten captar, con precisión, la complejidad del liderazgo en nuestro país. Por un lado, se tiene en cuenta la percepción de personas que, desde posiciones relevantes en distintos sectores —político, empresarial, cultural, mediático, deportivo o tecnológico—, conocen de primera mano cómo se genera y se ejerce la influencia en sus respectivos entornos. Su criterio, basado en la experiencia directa, la interlocución con actores clave y la lectura estratégica de los procesos sociales, resulta esencial para identificar a quienes están definiendo tendencias, tomando decisiones cruciales o marcando la agenda pública desde espacios de poder institucional o sectorial.
Por otro lado, el listado incorpora la valoración que procede de un sondeo extendido a nivel social, donde se recoge la percepción ciudadana acerca de figuras que poseen un reconocimiento más amplio y popular. En este plano se mide no solo la notoriedad pública, sino la capacidad real de conectar con la opinión colectiva, influir en hábitos, generar conversación y establecer referentes en la vida cotidiana: desde deportistas e influencers hasta comunicadores, artistas y personajes públicos cuya presencia activa moldea imaginarios y comportamientos sociales.
La combinación de estas dos fuentes —la mirada experta y la percepción popular— convierte a esta clasificación en un termómetro único de influencia, capaz de mostrar tanto quién detenta el poder desde los centros decisores como quién lo ejerce desde la calle, los medios y la cultura social. De esta síntesis surge, cada año, una radiografía viva y cambiante de quién está configurando el rumbo de España.
La Agencia Internacional de Energía (AIE) ha lanzado un mensaje agridulce en su último informe llamado World Energy Employment 2025, que indica que si bien la energía se ha convertido en los últimos años en un motor para el empleo mundial, con 76 millones en 2024, no encuentra trabajadores con la formación necesaria para el desarrollo de las tecnologías que están marcando al sector.
Este es un fenómeno que los expertos de la agencia ya han empezado a identificar a lo largo de 2025 y que tiene proyección de futuro, por lo que el déficit de trabajadores cualificados, comienza a ser un problema estructural. De las más de 700 empresas que han participado en la elaboración de este estudio, más del 60% declara dificultades críticas de contratación.
La AIE indica que la carencia de personal capacitado es un problema estructural
Aunque sea un fenómeno global, la Agencia Intencional de Energía ha destacado dos áreas que están especialmente afectadas por la carencia de profesionales, como es el caso de las redes eléctricas y el sector nuclear.
El informe subraya que las redes eléctricas —transmisión, distribución y almacenamiento— son el subsector donde la falta de profesionales está teniendo el mayor impacto negativo en la expansión energética global. En 2024, la red empleaba alrededor de 8,5 millones de trabajadores, pero la AIE advierte que los puestos que requieren habilidades técnicas especializadas son cada vez más difíciles de cubrir.
Según apunta la AIE, faltan perfiles como:
Electricistas de alta y media tensión.
Técnicos de subestaciones.
Operarios de líneas eléctricas.
Especialistas en sistemas de almacenamiento y control de redes.
Y lo más preocupante: la plantilla de estos perfiles envejece rápidamente. En el sector de redes, por cada joven que entra, 1,4 trabajadores se acercan a la jubilación, de tal forma que, el desajuste demográfico agrava la escasez estructural, y la falta de trabajadores calificados está retrasando proyectos de integración de energías renovables, elevando costes y aumentando los riesgos operativos en sistemas eléctricos de múltiples países.
En cuanto al sector nuclear, aunque emplea menos personas que el conjunto del sector eléctrico, representa uno de los mayores desafíos de escasez de habilidades altamente especializadas. Los ingenieros nucleares, técnicos de operación y expertos en seguridad y regulación son especialmente escasos, en parte debido a décadas de reducción de programas universitarios y formación específica.
De hecho, la AIE advierte que por cada joven que entra en el sector, hay 1,7 profesionales que van a jubilarse, lo que significa que la experiencia acumulada está desapareciendo más rápido de lo que puede ser reemplazada.
Aunque tecnologías como la solar fotovoltaica y la movilidad eléctrica han generado millones de empleos —por ejemplo, el empleo solar superó los 5 millones de trabajadores en 2024, con un crecimiento significativo en instalaciones solares distribuidas—, estos sectores también enfrentan escasez de ciertos perfiles técnicos.
Por otro lado, más allá del envejecimiento de la fuerza laboral, también es clave la formación insuficiente donde -si bien la demanda de los trabajadores técnicos aumentó un 16% entre 2015 y 2022- los graduados de programas técnicos sólo crecieron un 9% en el mismo periodo. Esto se traduce en un déficit educativo acumulado.
En definitiva, el mensaje de la AIE es claro y agridulce: el crecimiento del empleo energético global confirma que el sector se ha convertido en uno de los grandes motores económicos del mundo, impulsado por la transición energética y la electrificación.
Sin embargo, esta expansión se apoya sobre una base frágil, marcada por la escasez de trabajadores cualificados, la pérdida de conocimiento experto y el envejecimiento acelerado de la fuerza laboral, factores que, si no se corrigen, pueden ralentizar proyectos, encarecer inversiones y comprometer la seguridad y la viabilidad del sistema energético a largo plazo.
Caroline Gauthier, codirectora de renta variable en la gestora Edmond de Rothschild AM
Caroline Gauthier, codirectora de renta variable en la gestora Edmond de Rothschild AM, da sus previsiones para la renta variable en 2026.
El 2025 ha ilustrado a la perfección la capacidad del mercado de experimentar un cambio de régimen mientras supera la realidad económica. Esto es lo que se conoce como la fase de ‘Esperanza’ del ciclo económico, que precede a la ‘Expansión’ y suele favorecer los rallies de la renta variable.
Es en este momento cuando se presentan las mejores oportunidades: los mercados siguen siendo asequibles, las valoraciones empiezan a subir y el margen de crecimiento permanece alto, ya que los beneficios aún no se han recuperado.
Mientras persistan las expectativas de recuperación, creemos que la renta variable europea continúa ofreciendo un potencial alcista significativo.
No obstante, se requiere paciencia, ya que la recuperación rara vez sigue un camino lineal. En el caso actual, la recuperación se está produciendo en tres fases.
Los mercados bursátiles y la política tienen ritmos diferentes
Los anuncios casi simultáneos de los planes ‘Re-Arm Europe’ y la ‘Bazooka’ alemana provocaron a comienzos de 2025 un fuerte viento de optimismo en toda Europa. La bolsa reaccionó de inmediato: en pocas semanas, la renta variable de la Eurozona se disparó casi un 20%, respaldada por los flujos más fuertes de los últimos diez años. Pero los mercados y la política no comparten el mismo ritmo.
El primero se quedó sin impulso tras los anuncios. Se hizo evidente el contraste entre el entusiasmo de los inversores y el ritmo real de la economía. Al comprender que los beneficios corporativos no crecerían en 2025, debido a un dólar débil y a las disrupciones provocadas por los aranceles estadounidenses, los mercados continuaron subiendo, aunque mostrando signos de frustración ante los efectos limitados de los planes plurianuales anunciados.
Ahora hemos entrado en el ritmo más lento de la política. Aunque la agenda no puede controlarse por completo, cada etapa de implementación será bien recibida. Los primeros pasos en los esfuerzos europeos por retomar el control ya son visibles. La reducción del 50 % de las cuotas de importación de acero, junto con aranceles adicionales, debería respaldar a la industria europea del acero a partir de 2026.
Las conversaciones actuales para retrasar la prohibición de los motores de combustión aliviarían la presión sobre el sector automovilístico. El avance en la SIU* también podría convertirse en un potente catalizador para el ecosistema financiero europeo.
Las conversaciones para retrasar la prohibición de los motores de combustión aliviarían la presión sobre el sector automovilístico. Imagen: Merca2
En Alemania, el plan de gasto en defensa e infraestructuras, cercano a 1.000.000 millones de euros, marca el inicio de un nuevo paradigma. Tras décadas de infra inversión, la administración pública está infra dimensionada: los primeros efectos comenzarán en 2026 en defensa, pero probablemente no antes de 2027 en infraestructuras.
Mientras tanto, la política de oferta del Gobierno también puede apoyarse en el sector privado: dentro de la iniciativa “Made for Germany”, 105 empresas han comprometido colectivamente 735.000 millones de euros en inversiones a tres años, aprovechando el impulso fiscal anunciado por el Gobierno (opciones de amortización acelerada ya en vigor y recortes fiscales a partir de 2028).
En este sentido, era lógico que 2025 no reflejara la recuperación. Los resultados de los mercados bursátiles de la Eurozona, con un aumento aproximado del 20 % en 2025 (tras un +30 % acumulado en 2023 y 2024), se explican principalmente por una revalorización de las acciones. En 2026, el desempeño dependerá de la recuperación de los beneficios corporativos.
2026: es el momento para que actúen los empresarios
El crecimiento de los beneficios, combinado con una rentabilidad para el accionista (dividendos y recompra de acciones) de alrededor del 4 al 5%, debería seguir impulsando los mercados de renta variable en 2026. Varias fuerzas impulsarán la recuperación de los beneficios.
El motor fiscal (principalmente en Alemania) no será, a nuestro juicio, el principal impulsor, aunque podría actuar como catalizador en caso de nuevas reformas. Algunos sectores, como defensa, servicios de TI (gasto público para impulsar la digitalización) o acero, deberían ser los primeros en beneficiarse de las medidas de apoyo en 2026; no obstante, la mayor parte del impacto se espera a partir de 2027.
El motor macroeconómico será más relevante en la Eurozona. Las sorpresas económicas son positivas; los PMIs se acercan a la gradual transmisión de los recortes de tipos del BCE. En este sentido, varios mercados europeos de la construcción ya muestran signos de un punto de inflexión temprano.
Tras tres años de beneficios estancados, se espera que los beneficios crezcan un 11% en Europa y un 14% en la Eurozona, según el consenso de economistas. Aunque la magnitud del aumento probablemente sea más moderada, este escenario de crecimiento parece realista considerando las múltiples palancas en juego. Todos los sectores deberían ver crecer sus beneficios, lo cual es bastante excepcional.
Tras tres años de beneficios estancados, se espera que los beneficios crezcan un 11% en Europa y un 14% en la Eurozona. Imagen: EP
Los sectores relacionados con la electrificación (industria, utilities, servicios e ingeniería) continuarán disfrutando de un fuerte impulso, estimulados por la necesidad de modernizar las redes eléctricas. El aumento del gasto en defensa beneficiará tanto a los actores especializados como a sus subcontratistas más diversificados (acero, motores, infraestructuras).
Varios sectores se encaminan hacia un repunte de sus volúmenes gracias a una base de comparación favorable y/o al fin de las reducciones de inventarios tras la recuperación post pandémica (sanidad, semiconductores). La palanca operativa será importante, especialmente en industria, construcción y materiales. Además, las implicaciones negativas derivadas del descenso del dólar y los aranceles deberían comenzar a desvanecerse, apoyando a las empresas exportadoras.
Por último, los beneficios del sector financiero deberían mantenerse en una trayectoria positiva en un entorno de tipos estabilizados y con volúmenes de crédito en aumento.
Aprovechar los diferentes ritmos
Hoy, la Eurozona se beneficia de un doble apoyo monetario y fiscal; sin embargo, la implementación gradual de los planes mencionados crea un desfase temporal que los inversores pueden aprovechar mediante una selección rigurosa de acciones.
Bajo la superficie de los índices, la dispersión de valores es elevada y será importante identificar acciones razonablemente valoradas con buenas perspectivas (la industria aeronáutica, por ejemplo, se beneficia de pedidos muy prolongados, cadenas de suministro mejoradas y no ha asumido nuevas inversiones pesadas), aprovechar las olas de aumento de volúmenes cuando se produzcan en sectores cíclicos e identificar cualquier error de valoración actual.
Hemos identificado infravaloraciones evidentes en acciones de calidad que están siendo ignoradas en favor de valores de alta beta. La valoración relativa al mercado ha alcanzado un mínimo de 15 años, superando el umbral de dos desviaciones estándar por debajo de su media histórica, lo que a menudo señala una reversión hacia la media. Estas acciones incluyen empresas de salud y software, servicios de TI o agencias de publicidad, que suelen presentarse como perdedoras del AI. Cuando sus beneficios confirmen gradualmente su fortaleza, es probable que se produzca una revalorización.
Las Small Caps de la Eurozona también ofrecen un conjunto de oportunidades atractivas: el crecimiento de beneficios en compañías pequeñas supera al de las grandes; cotizan con un descuento relativo del 15 % (frente a una prima histórica del 22 %) y serán las primeras en beneficiarse de una recuperación doméstica.
Históricamente, las Small Caps han superado a las grandes en períodos de recuperación económica en Europa. Además, la diversidad sectorial dentro de este universo de actores especializados permite a los inversores exponerse tanto a oportunidades nacionales y soberanas con vientos de cola, como a empresas innovadoras con proyección internacional.
Conclusión
Un escenario aún más positivo surgiría si se alcanzara un acuerdo de paz en Ucrania (precios de la energía más bajos y prima de riesgo reducida, planes de reconstrucción). No obstante, siguen existiendo incertidumbres sobre la agenda política (Estados Unidos, Francia…), el ritmo en China, el dólar estadounidense, los aranceles y, por supuesto, el ciclo de AI en Estados Unidos.
En este último caso, un posible cambio de tendencia conduciría a la despolarización y al reequilibrio de las asignaciones globales de activos, lo que sería positivo para Europa, donde los fundamentales se están fortaleciendo y las valoraciones relativas siguen siendo atractivas.
En resumen, Europa está en movimiento y sería un error abandonar la pista de baile antes de que el ritmo se acelere.
Puntos clave
Tras las últimas novedades y el período de incertidumbre, ha llegado el momento de la implementación.
En 2026, los mercados estarán impulsados por el crecimiento de los beneficios.
Los inversores deberían aprovechar los focos de infravaloración en acciones de calidad o Small Caps.
El ecosistema audiovisual corporativo ha dejado de ocupar un lugar secundario dentro de las organizaciones para convertirse en un elemento estratégico. En un contexto marcado por el trabajo híbrido, la colaboración distribuida y la necesidad de proyectar una imagen profesional coherente, las decisiones en torno a tecnología audiovisual influyen directamente en la productividad, la cultura interna y la percepción externa de las empresas.
El Estudio AV Nacional 2026 ofrece una visión precisa de este momento de transición. Lejos de centrarse únicamente en dispositivos o tendencias aisladas, el informe analiza cómo salas, puestos de trabajo y espacios comunes convergen en un ecosistema audiovisual que actúa como columna vertebral del entorno laboral moderno. El resultado es una radiografía detallada del presente y una guía clara para afrontar los retos de los próximos años.
El estudio, elaborado con la participación de compañías de referencia como TRISON, RICOH, Optimal, Vitelsa, Izertis, Avanzia y DEKOM, sitúa a España ante una década decisiva para el sector. La calidad del puesto de trabajo, la estandarización tecnológica y la experiencia de usuario se consolidan como factores de competitividad, redefiniendo la manera en que las empresas conciben su infraestructura audiovisual y su impacto en el negocio.
Desde la perspectiva de SPC for Business, este escenario abre una oportunidad relevante para acercar el audiovisual profesional a todo tipo de organizaciones. El informe subraya que no solo las grandes corporaciones necesitan soluciones fiables y homogéneas, sino también las pymes, que persiguen el mismo nivel de profesionalidad con recursos más ajustados y un mayor control del ecosistema audiovisual en su conjunto.
De la sala de reuniones al puesto conectado
Uno de los principales hallazgos del Estudio AV Nacional 2026 es que la transformación audiovisual afecta a todos los niveles de la organización. La sala de reuniones, tradicionalmente concebida como un espacio funcional, se ha convertido en un reflejo directo de la madurez digital de la empresa. Sin embargo, más del 78% de las salas analizadas presentan configuraciones fragmentadas, fruto de decisiones acumuladas sin una visión estratégica global del ecosistema audiovisual.
Esta fragmentación genera fricciones cotidianas que impactan de forma directa en la eficiencia. El informe revela que hasta el 73% del tiempo inicial de muchas reuniones se pierde resolviendo problemas de arranque, conectividad o compatibilidad de dispositivos. No se trata de grandes fallos técnicos, sino de una experiencia poco intuitiva que afecta a la percepción de profesionalidad y al aprovechamiento del tiempo.
El estudio sobre ecosistema audiovisual, ha sido elaborado junto a TRISON, RICOH, Optimal, Vitelsa, Izertis, Avanzia y DEKOM.
Más allá de las salas, el escritorio individual emerge como el espacio audiovisual más utilizado dentro de la empresa. En él se producen la mayoría de las reuniones comerciales iniciales y buena parte de las interacciones internas híbridas. A pesar de ello, más del 80% de los empleados carece de periféricos profesionales, lo que limita la calidad del audio y el vídeo y debilita la coherencia del ecosistema audiovisual corporativo.
Espacios comunes y experiencia corporativa
El estudio también pone el foco en los espacios comunes, que han evolucionado hacia entornos narrativos capaces de transmitir identidad, valores y cultura empresarial. El 72% de las grandes compañías utiliza tecnología audiovisual en recepciones, zonas de tránsito o áreas compartidas para reforzar la comunicación interna y la imagen de marca. No obstante, el 52% de los especialistas consultados considera que estos espacios siguen infrautilizados desde el punto de vista del ecosistema audiovisual.
La primera impresión adquiere un peso determinante en este contexto. Según los datos del informe, el 63% de la percepción de profesionalidad de un visitante depende de la experiencia audiovisual inicial. Pantallas, sonido, contenidos y coherencia visual se combinan para proyectar una imagen que va mucho más allá del diseño arquitectónico.
Del hardware a la experiencia integrada
El Estudio AV Nacional 2026 confirma un cambio estructural en la forma de abordar el audiovisual corporativo. El 82% de las organizaciones ya considera estas soluciones como parte esencial de su infraestructura IT, y más del 68% trabaja con estándares replicables en todas sus sedes. Este enfoque marca la transición desde la acumulación de dispositivos hacia un ecosistema audiovisual integrado, gobernable y homogéneo.
Las empresas más avanzadas ya no se limitan a instalar tecnología, sino que diseñan experiencias completas que conectan salas híbridas, puestos de trabajo, espacios comunes y auditorios. La clave no reside en cada entorno por separado, sino en la coherencia entre ellos, permitiendo que la experiencia del usuario sea predecible y consistente independientemente del lugar desde el que se conecte.
Pymes y democratización del audiovisual profesional
El informe dedica una atención especial a las pequeñas y medianas empresas, que aspiran a ofrecer experiencias audiovisuales comparables a las de las grandes corporaciones. La diferencia radica en sus limitaciones de recursos y en la ausencia de equipos técnicos especializados. Para ellas, la estandarización, la facilidad de uso y el control del ecosistema audiovisual resultan fundamentales para evitar complejidad innecesaria y un incremento desmedido del coste operativo.
En este contexto, la democratización del audiovisual profesional se presenta como una palanca de competitividad. Soluciones replicables, intuitivas y diseñadas para crecer con la empresa permiten a las pymes adoptar tecnología avanzada sin comprometer su eficiencia ni su capacidad de gestión.
El futuro del audiovisual corporativo en España
El estudio apunta a una evolución clara en los próximos años. Las salas tenderán a ser entornos inteligentes y autónomos, la inteligencia artificial se integrará de forma transversal y la gestión remota proactiva se convertirá en un requisito básico. El escritorio, por su parte, se consolida como uno de los pilares del ecosistema audiovisual, al concentrar gran parte de las interacciones clave del negocio.
“Desde la situación actual de salas híbridas, espacios comunes y puestos individuales hasta las tendencias que marcarán los próximos años, este estudio ofrece un mapa completo del presente y futuro del audiovisual corporativo”, explica José San Emeterio, director general de SPC for Business. “Nuestro objetivo es ayudar a las organizaciones a evolucionar hacia un ecosistema audiovisual conectado, estandarizado y eficiente, capaz de responder a las exigencias reales del entorno híbrido”.
Hasta no hace mucho, Playmobil era el rey indiscutible de la industria juguetera en España. En 2018, la facturación de su filial española, Playmobil Ibérica, superaba los 73 millones de euros, lo que la situaba muy por encima de otras marcas históricas como la estadounidense Mattel o la danesa Lego. Además, su fábrica en Onil (Alicante), con 10.500 metros cuadrados y más de 80 trabajadores, presumía de ser una de las más avanzadas y rentables no solo de la compañía alemana, sino de todo el sector.
Pero la realidad puede cambiar con una rapidez inesperada, y Playmobil es un claro ejemplo de ello, especialmente en España. Hasta ese exitoso 2018, la firma alemana —cuyas icónicas figuras fueron creadas por Hans Beck por encargo de la empresa germana Horst Brandstätter— había incrementado de forma ininterrumpida las ventas de su filial española desde 2009, incluso durante los duros años de la crisis económica de 2012 y 2013, cuando millones de personas perdieron su empleo. Sin embargo, fue a partir de ese ejercicio cuando la tendencia comenzó a invertirse.
Desde entonces, la facturación de Playmobil Ibérica cayó año tras año, al mismo tiempo que los precios de las materias primas se disparaban. El resultado fue un hundimiento acumulado de los ingresos del 61% hasta 2024. Aún más preocupante fue la evolución del resultado operativo, que pasó de un beneficio de 4,2 millones de euros en 2018 a registrar pérdidas en el último ejercicio, por valor de 106.000 euros. En la práctica, esto significa que las operaciones de Playmobil en España dejaron de cubrir sus propios costes, es decir, que la compañía empezó a perder dinero por cada juguete fabricado o vendido en el mercado nacional.
Playmobil: el final de casi cinco décadas en España
Tras la acumulación de estos problemas, desde la matriz alemana se optó finalmente por la vía más sencilla. En primer lugar, se ejecutó un ERE que dejó la fábrica de Onil prácticamente desmantelada. En un principio, esta decisión no parecía especialmente grave, ya que, pese a las reiteradas declaraciones del histórico máximo responsable del grupo, Horst Brandstätter, sobre la importancia de mantener el empleo y la producción en Europa —«Si todo se produce en China, ¿quién en Alemania podrá permitirse juguetes de alto valor?», llegó a afirmar—, las líneas de producción de Playmobil siempre se caracterizaron por un elevado nivel de automatización.
Aun así, el desenlace fue el cierre definitivo. En mayo de 2024 se anunció oficialmente que Playmobil ponía fin a la actividad de su fábrica alicantina tras 48 años de historia. No obstante, desde el Ayuntamiento de Onil se aseguró que el cese efectivo se había producido meses antes, ya que apenas quedaban una veintena de trabajadores tras el ERE. El cierre, además, tuvo un impacto significativo en varias empresas auxiliares de la zona, dedicadas a la inyección de plástico para fabricar piezas del juguete, dentro del conocido como ‘valle del Juguete’ de Alicante.
La debacle acelerada de Playmobil: ¿un cambio de cultura?
Aunque el declive de Playmobil comenzó en 2018, lo cierto es que la debacle se ha acelerado de forma notable en los últimos años. De hecho, los mayores desplomes de ventas de la filial española se han producido en sus últimos ejercicios: entre 2022 y 2023, la caída rondó el 25%, mientras que en el ejercicio siguiente el descenso superó el 28%. Además, el mercado español ha sido especialmente castigado, con una contracción del 33,2% en un año y del 22% en el siguiente.
Detrás de este desplome, Playmobil apunta a varios factores coyunturales. «La empresa y el sector del juguete han tenido que lidiar con un incremento considerable de costes que se han repercutido parcialmente al cliente», señala Playmobil Ibérica en sus cuentas anuales. A ello se suman la baja natalidad en España y el aumento de la inflación, que ha reducido el consumo de bienes no esenciales, como los juguetes.
Sin embargo, una parte relevante del problema de Playmobil es estructural. Su caída es muy superior a la media del sector y contrasta con el desempeño de otros competidores que sí han logrado mejorar sus cifras, como Lego. Esta diferencia resulta especialmente significativa y podría estar vinculada a un cambio cultural en Europa. Los Playmobil se han caracterizado históricamente por rasgos muy concretos: no son juguetes de construcción, como los Lego; han mostrado tradicionalmente reticencias a representar la guerra o los ejércitos; y siempre han evitado licencias consideradas agresivas, como Spiderman.
En definitiva, Playmobil sostiene que para salir del atolladero es necesario prestar mayor atención a los detalles y reforzar su presencia en grandes eventos con el objetivo de atraer tanto al público joven como al adulto. Sin embargo, sin un cambio real que le permita adaptarse a los nuevos gustos de los consumidores, su viabilidad a largo plazo parece comprometida. Y en España, aún más.
IAG tiene mucho que celebrar. Aunque la empresa hispano-británica tuvo que retirarse de la posible compra de Air Europa a finales de 2024 y en 2025, no ha avanzado en el proceso por la portuguesa TAP airlines, sus números siguen siendo positivos y el nuevo récord del turismo en España y Europa ha permitido que sus se revalorizan un 40% más por encima del valor que tenían a principios del año.
Es cierto que no todo ha sido color de rosa. La empresa ha visto varias caídas en bolsa durante el año, y son varias las voces que señalan que el turismo, su principal motor económico, puede empezar a moderar su crecimiento en el año que empieza. Por lo tanto, es buena idea empezar a prepararse para las vacas flacas, pero -en cualquier caso- esto es solo una posibilidad y de momento su valor es el que más crece entre las grandes aerolíneas a nivel global, con un precio total de unos 18 mil millones de euros, superando cómodamente los aumentos de Delta (17%) y United (8,4).
Además, diciembre debería mejorar todavía más sus datos cuando se contabilice. Las Navidades son la segunda época más importante para el turismo en el año, tras el verano, por lo que esperan sumar un cierre positivo del tercer trimestre. En cualquier caso la empresa sigue buscando formas de crecer, tanto a través de nuevos destinos de corto alcance a través de la low cost Vueling, que en España ha ocupado parte de los espacios que ha dejado la irlandesa Ryanair, como de largo radio, a través de una Iberia que se muestra como su buque insignia más que nunca.
A la espera de los datos del último trimestre, los primeros 9 meses del año dejan ya la sensación de triunfo. En ese periodo la facturación del grupo fue 25.000 millones de euros, un 5% más que en el mismo periodo de 2024 y los beneficios aún van mejor con un incremento del 18%, hasta los 3.900 millones de euros. Incluso tras impuestos, los beneficios llegaron a los 2.700 millones, que por acción son un 20% más.
Tras la presentación de sus resultados en septiembre Luis Gallego, consejero delegado de IAG celebraba el dato. «En lo que va de año hemos aumentado nuestro beneficio de explotación en un 18% y el beneficio ajustado por acción en un 27%, además de incrementar nuestro dividendo a cuenta. Tras haber completado casi por completo la recompra de acciones por valor de 1.000 millones de euros, tenemos la intención de informar al mercado sobre retornos adicionales para nuestros accionistas cuando presentemos nuestros resultados anuales de 2025 en febrero», sentenció
LA APUESTA POR LA EXPANSIÓN DE IAG EN AMÉRICA A TRAVÉS DE IBERIA
Cuando realizaron los movimientos para hacerse con el control de Air Europa, uno de los motivos que expusieron en Iberia e IAG era precisamente la buena conexión de esta aerolínea con Estados Unidos, Canadá y América Latina. Incluso sin esta fusión, han entendido que la expansión es necesaria, y en los últimos meses han ido sumando a su mapa de vuelos ciudades en territorios como Brasil, México, Argentina, Canadá o Estados Unidos. Ha sido un proceso más lento de lo que hubiese sido adquirir la aerolínea de los Hidalgo, pero que han acelerado.
Avión de Iberia en Barajas. Fuente: Agencias
Es clave dentro del calendario del año que viene. Después de todo hay un mundial de fútbol entre Estados Unidos, Canadá y México que será un evento clave para el turismo. En el caso de IAG es un dato especialmente positivo, pues mientras se avisaba de una caída en los datos del turismo en el país norteamericano, los datos de los viajes de Iberia con dirección a Estados Unidos seguían con un alto dato de ocupación.
EL TURISMO EN 2026 PUEDE CAMBIAR
Lo cierto es que los analistas de diferentes bancos de inversión han dejado claro que la preocupación global para las aerolíneas es la posibilidad de que los datos del turismo dejen de crecer al ritmo que han mantenido desde el final de la pandemia. Es una posibilidad presente tanto por las múltiples situaciones de tensión geopolítica como por la posibilidad de una nueva crisis inflacionaria, presente en los análisis desde hace meses.
Es una realidad presente en los análisis del año que viene de la mayoría de los analistas, pero para la que IAG no se puede preparar. En cualquier caso de momento tienen motivo para confiar en que mantendrán la senda de los resultados positivos, y que sus accionistas seguirán viendo positivos en el largo plazo.
Esta es la principal conclusión de la entrevista realizada a Laura Gonçalves, directora general de Powerdot en España y presidenta de la Asociación de Operadores de Recarga Ultrarrápida (AORU), que ha realizado para Merca2.
En este sentido destaca que, este plan llega en un momento clave, debido a las presiones por cumplir los objetivos de des-carbonización propios del panorama europeo (aunque dentro del panorama automovilístico 2035 ya no sea una fecha de cierre absoluto a la venta total de vehículos de combustión), y a la fuerte competencia asiática, que lidera el mercado. Debido a esta situación, Golçalves apunta a que “España, como segundo productor de automóviles en Europa, no puede permitirse una transición lenta ni reactiva.”
El Plan Auto España 2030 se centra en múltiples áreas para mejorar el panorama del vehículo eléctrico en España. En el terreno industrial, este plan contempla un total de 580 millones de euros, para consolidar capacidades productivas en nuestro país, especialmente en actividades como la creación de componentes, baterías y ensamblaje de vehículos eléctricos.
Powerdot: El éxito del plan depende de su ejecución, no del diseño
Por otro lado, también destaca el nuevo Plan Auto +, que cuenta con un presupuesto de 400 millones de euros, destinado a ayudas directas para la compra de vehículos de carácter centralizado. En este sentido, la directora general de Powerdot España, ha indicado que es un paso positivo hacia la simplificación administrativa, ya que “hasta ahora, las comunidades autónomas aplicaban plazos y criterios distintos, lo que generaba retrasos en la recepción de las ayudas por los usuarios”.
Además también cuenta con otro presupuesto de 300 millones de euros, para el programa MOVES Corredores, que busca fomentar la expansión de infraestructura de recarga ultrarrápida en corredores estratégicos y en “zonas sombra” donde hay una menor densidad de este tipo de dispositivos de carga. Este aspecto es clave para la representante de Powerdot en España ya que “garantizar que los puntos funcionen correctamente permite que los usuarios puedan viajar con la misma tranquilidad que con un vehículo de combustión, asegurando que la recarga no se convierta en un freno para la adopción del vehículo eléctrico.”
En este sentido, Gonçalves apunta que el éxito del Plan Auto 2030 dependerá más de su ejecución que de su diseño. La agilidad administrativa, la coordinación entre administraciones y la rapidez en las conexiones eléctricas serán factores determinantes para que los plazos de despliegue se acerquen a los estándares europeos, reduciendo esperas que hoy pueden superar los dos años.
De hecho, en estos aspectos según apuntan en Powerdot hace que España, pese a ser el segundo productor de automóviles en Europa, está atrasada frente a mercados como el alemán, francés y portugués debido a que en la adopción de vehículos eléctricos, donde la cuota de ventas de EV sobre nuevos turismos se situó alrededor del 8% en 2025, frente a cifras superiores al 20‑25% en Alemania, Francia y Portugal.
A esta razón, se le suma que España presenta menor interoperabilidad y visibilidad de la infraestructura de recarga. En este aspecto Gonçalves recuerda que “mientras iniciativas como MOBIE en Portugal permiten información en tiempo real, aquí está apenas se ha concentrado en el Mapa REVE de Red Eléctrica desde 2025.”
No obstante, la representante de Powerdot España también ha indicado el liderazgo que representa nuestro país en materia de la integración de la recarga en centros comerciales, supermercados y otros espacios de gran afluencia, pero que deberíamos acercarnos a un modelo semejante al de nuestros vecinos europeos.
En definitiva, el Plan Auto España 2030 se plantea como un mecanismo para acelerar la electrificación del parque automovilístico en España, pero en palabras de Gonçalves podría tener mejoras en varios aspectos como: “la creación de incentivos más específicos para flotas corporativas, que concentran gran parte de las compras de vehículos nuevos y alimentan el mercado de segunda mano. Y una mayor continuidad y previsibilidad de las ayudas.”
Dejar el móvil olvidado en la guantera o simplemente ver cómo las rayas de cobertura se desvanecen al entrar en la Sierra del Rincón es una sensación extrañamente liberadora que, por desgracia, pocos madrileños se atreven a experimentar. Aunque a veces nos aterra la idea de estar incomunicados, lo cierto es que el silencio digital nos devuelve la capacidad de mirar el paisaje sin filtros ni interrupciones constantes. Es la puerta de entrada a un mundo de piedra, calma y aire limpio.
La Hiruela no es solo otro pueblo bonito de fin de semana para llenar el feed de Instagram; es un bastión de resistencia contra la prisa donde el tiempo parece haberse detenido entre recios muros de mampostería y tejados oscuros. Al caminar por sus callejuelas empedradas, uno descubre pronto que la verdadera conexión no necesita wifi ni tarifas de datos ilimitados para ser relevante. Prepárate, porque lo que vas a encontrar en este valle te hará olvidar dónde guardaste el cargador.
Un laberinto de piedra que ignora el paso del tiempo
Este pueblo es uno de los mejores conservados de toda la Comunidad de Madrid, manteniendo una identidad arquitectónica que apenas ha cambiado en siglos gracias a su histórico aislamiento geográfico y su difícil acceso. Resulta fascinante comprobar que las casas de piedra y adobe siguen en pie con dignidad sin necesidad de reformas modernas que rompan la estética. Aquí todo tiene un color pardo, serio, pero tremendamente acogedor.
No esperes encontrar grandes monumentos ni avenidas turísticas repletas de tiendas de souvenirs, porque el encanto reside precisamente en la austeridad de sus construcciones y en ese olor a leña quemada que inunda el ambiente en invierno. Curiosamente, se siente que el ritmo cardiaco baja las revoluciones nada más pisar la plaza principal y respirar hondo. Y eso es, afortunadamente, solo el principio del viaje.
¿Quién necesita el móvil cuando tienes la Reserva de la Biosfera?
Estamos situados en el corazón mismo de la Sierra del Rincón, un territorio declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO que funciona como un pulmón verde indispensable para una región a menudo castigada por la contaminación. Si levantas la vista, verás que los robles y los cerezos silvestres dominan un horizonte libre de antenas y torres eléctricas que estorben la vista. El paisaje te obliga, casi por educación, a guardar el móvilen el bolsillo.
La biodiversidad en este valle no es un simple reclamo de folleto turístico institucional, sino una realidad palpable en cada sendero donde es fácil cruzarse con corzos si madrugas un poco y sabes guardar silencio. A veces ocurre que la naturaleza se impone con tal fuerza que te sientes un mero invitado torpe en su inmensa casa. Es el escenario perfecto para perderse voluntariamente y sin remordimientos.
Rutas sencillas donde tus piernas caminan y tu mente descansa
Lo mejor de este enclave es que no hace falta ser un montañero experto con equipo técnico para disfrutar del entorno, ya que la Senda de los Oficios o el camino al viejo molino harinero son aptos para cualquiera. Te darás cuenta de que caminar entre árboles centenarios cura el estrés mucho mejor y más rápido que cualquier aplicación de meditación de moda. El esfuerzo físico es mínimo; la recompensa mental, enorme.
Bajar paseando hasta el río Jarama y ver el antiguo colmenar o el molino restaurado te conecta con una forma de vida autosuficiente que hoy nos parece casi de ciencia ficción por su dureza y su belleza simple. Pensarás inevitablemente que la vida sencilla tenía mucho sentido mientras escuchas el correr del agua cristalina entre las piedras. Pero espera, porque el final del día todavía guarda lo mejor.
Judiones, carne de la sierra y el arte de la sobremesa
No se puede hablar de una escapada rural en España con un mínimo de rigor sin mencionar el sagrado momento de sentarse a la mesa para recuperar las calorías quemadas (o las que no hemos quemado). Es indiscutible que un buen plato de judiones sabe mucho mejor cuando fuera hace frío y no tienes correos pendientes del jefe en la bandeja de entrada. La gastronomía local es contundente, honesta y sin pretensiones absurdas.
Al final, cuando vuelvas al coche y recuperes esa tiranía de las notificaciones vibrando en la pantalla, te llevarás contigo a casa algo más que unas cuantas fotos bonitas en la galería del móvil. Entenderás por fin que desconectar es la única forma de recargar de verdad las pilas en este siglo de locos que nos ha tocado vivir. La Hiruela seguirá ahí, imperturbable, esperándote en silencio para la próxima vez.
La inteligencia artificial dejó de ser una promesa futurista para convertirse en una presencia cotidiana. Se la consulta, se la escucha y, cada vez más, se la siente cercana. En ese contexto, las reflexiones de Santiago Bilinkis sobre ChatGPT invitan a frenar un segundo y pensar qué es realmente lo que tenemos delante.
Lejos del entusiasmo ciego o del rechazo apocalíptico, el emprendedor y divulgador tecnológico propone una mirada más incómoda y necesaria. Advierte que herramientas como ChatGPT no piensan, pero hablan como si lo hicieran, y esa diferencia, sutil en apariencia, puede tener consecuencias profundas.
Máquinas que suenan inteligentes, pero no piensan
Para Bilinkis, la definición es clave para entender el fenómeno. La inteligencia artificial, tal como la conocemos hoy, no razona ni comprende. Su gran logro es otro: producir lenguaje verosímil. ChatGPTno busca la verdad, sino respuestas que “parezcan” verdaderas, construidas a partir de probabilidades y patrones aprendidos en enormes volúmenes de datos.
Ese mecanismo funciona de manera notable cuando se trata de opiniones, estilos, ideas creativas o preferencias subjetivas. Allí, que algo sea verosímil suele alcanzar. El problema aparece cuando se le exige precisión factual. ChatGPT puede inventar datos, antecedentes o citas sin advertirlo, no por mala fe, sino porque no sabe que no sabe. No tiene conciencia de sus límites.
Bilinkis recuerda casos concretos que ilustran el riesgo: fallos judiciales redactados con ayuda de ChatGPT que incluían precedentes inexistentes, biografías erróneas que suenan impecables y fechas falsas que cambian cada vez que se pregunta. El error no es burdo. Es sofisticado, convincente y, por eso mismo, peligroso.
La tendencia a humanizar estas herramientas agrava la situación. Al verlas escribir con soltura, muchos usuarios asumen que “entienden”. Sin embargo, ChatGPT no comprende ni empatiza. Predice palabras, una detrás de otra, del mismo modo en que un humano intentaría responder, pero sin criterio de verdad ni sentido común.
ChatGPT: Dependencia emocional y una distopía silenciosa
Fuente: agencias
Más allá de lo técnico, Santiago Bilinkis pone el foco en un fenómeno inquietante: el vínculo emocional que algunas personas empiezan a construir con la inteligencia artificial. ChatGPTpuede funcionar como confidente, compañero o incluso terapeuta improvisado. Eso tiene un costado valioso, pero también abre la puerta a dependencias profundas.
A diferencia de las redes sociales tradicionales, ChatGPT puede adaptarse con mucha mayor precisión a cada usuario. Aprende qué decir, cuándo decirlo y cómo decirlo. Lee lo que la persona quiere escuchar y se lo devuelve amplificado. Esa capacidad, utilizada sin controles claros, puede resultar mucho más persuasiva que Instagram o TikTok.
El escenario que más preocupa a Bilinkis no es el de robots violentos al estilo Terminator. Lo verdaderamente inquietante es una distopía más amable, parecida a la película Her: humanos que se enamoran de máquinas diseñadas a su medida. No haría falta obligar a nadie. Las personas entrarían solas en la jaula.
Hoy ya existen aplicaciones que permiten crear parejas virtuales con rasgos físicos, personalidad e intereses elegidos al detalle. Usuarios que pasan más de una hora diaria conversando con esos avatares no son una rareza. ChatGPT, en ese contexto, aparece como una antesala cultural de algo todavía más profundo.
Si algo cambia de verdad en el cuidado de la piel en 2025 es la mentalidad. Se acabó eso de rutinas eternas y estanterías llenas de botes que prometen milagros. El foco se desplaza, por fin, hacia lo que funciona de verdad: constancia, calma y respeto por la piel. Ya no se trata de borrar cada línea como si fuera un error, sino de conseguir una piel sana, uniforme y con ese brillo que no se compra, se cultiva.
Durante años hemos confundido cantidad con eficacia. Y no. La piel no necesita que la bombardeemos, necesita que la escuchemos. Reducir la inflamación y mantener hábitos sostenidos en el tiempo marca mucha más diferencia que el último activo de moda.
La rutina que sostiene todo (aunque parezca aburrida)
La piel mejora cuando la rutina es simple y constante. Fuente: Canva
Hay un gesto que sigue siendo la base de todo y que, curiosamente, muchos pasan por alto: la limpieza nocturna. “Limpiar el día” no es solo quitar maquillaje; es retirar sudor, contaminación y restos que, si se quedan ahí, aceleran el envejecimiento cutáneo. Es como acostarse sin quitarse los zapatos… puede hacerse, pero no es buena idea.
A esto se suma la exfoliación, dos o tres veces por semana, sin excesos. Ácidos suaves como el glicólico ayudan a renovar la piel, hidratarla y estimular el colágeno. Nada agresivo. Menos fricción y más inteligencia, que la piel agradece el trato amable.
El protector solar: el gran no negociable
Limpiar el rostro por la noche es el gesto que lo cambia todo. Fuente: Canva
Si hay un producto que se lleva el oro en 2025, ese sigue siendo el protector solar. Por encima de cualquier sérum caro o crema antiedad. Da igual lo mucho que inviertas en tratamientos si no proteges la piel cada día del sol. Aquí no hay debate.
La clave no está en encontrar “el mejor”, sino el que realmente te pongas a diario. Textura cómoda, olor agradable, cero pereza. Porque el mejor protector solar es el que no se queda olvidado en el cajón.
Tono uniforme: el truco mejor guardado
Sin protección solar no hay cuidado de la piel que funcione. Fuente: Canva
Pocas cosas rejuvenecen tanto como una piel de tono uniforme. Cuando la piel está pareja, refleja la luz mejor y las arrugas, manchas e imperfecciones pasan a un segundo plano. Por eso, en 2025, el verdadero lujo es una piel homogénea.
Ingredientes como la vitamina C, el retinol o activos despigmentantes más específicos ayudan a tratar manchas y melasma. También ganan protagonismo fórmulas calmantes e iluminadoras, como el tripéptido de cobre, que trabajan desde la inflamación (ese enemigo silencioso que tanto envejece).
Retinol, Botox y tratamientos: sin dramas ni exageraciones
El retinol sigue siendo el estándar de oro. Mejora textura, estimula colágeno y afina la piel. Pero aquí va el recordatorio importante: mejor poco y constante que mucho y caótico. Usarlo bien, no usarlo fuerte.
Con el Botox ocurre algo parecido. No borra el tiempo, lo frena. Es preventivo, no milagroso. Y para quienes buscan opciones más suaves, aparecen alternativas como las cintas faciales o los péptidos, pequeños aliados que suman sin invadir.
Cuando los cuidados en casa no llegan, los tratamientos en consulta tienen su espacio. Láseres para rojeces o manchas, estimuladores de colágeno o apoyo hormonal en etapas concretas. Siempre con criterio y sin prisa.
Al final, el mensaje es claro: no se trata de hacerlo todo, sino de hacerlo bien. El cuidado de la piel en 2025 es realista, sostenible y consciente. Menos obsesión por cada arruga y más respeto por la piel como lo que es: un órgano vivo que, si se cuida con cabeza, envejece mucho mejor.
Crear una página web profesional y rentable ya no es un privilegio reservado a programadores o diseñadores. Hoy, gracias a herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT, cualquier persona puede lanzar un sitio funcional, atractivo y orientado a generar ingresos, incluso sin experiencia previa.
Lejos de promesas vacías, este enfoque con ChatGPT combina tecnología accesible, estrategia digital y sentido práctico. El resultado es una web útil para el usuario, escalable en el tiempo y con múltiples vías de monetización, adaptables a casi cualquier nicho o proyecto personal.
De la idea a una web profesional sin saber programar
El proceso comienza con una base clara: un hostingsencillo de usar y una herramienta de creación web con inteligencia artificial. A partir de allí, ChatGPT se convierte en el verdadero aliado estratégico. No solo ayuda a redactar textos o descripciones, sino que permite pensar la estructura del sitio, definir secciones clave y mejorar la experiencia del usuario.
En el ejemplo desarrollado en el video, se muestra una web de recetas fitness creada desde cero. El sitio no solo presenta contenidos claros y ordenados, sino que incorpora elementos avanzados como animaciones, imágenes generadas por IA y una calculadora interactiva de macronutrientes. Todo esto fue posible gracias a ChatGPT, que generó el código necesario sin que el creador tuviera conocimientos de programación.
La clave está en entender que ChatGPT no reemplaza la idea ni el criterio humano, sino que amplifica las capacidades. Permite experimentar, corregir errores y ajustar detalles hasta lograr un resultado profesional. Desde banners animados hasta funciones personalizadas, las posibilidades se expanden a medida que se aprende a dialogar mejor con la herramienta.
Monetización, contenido y tráfico: el triángulo clavede ChatGPT
Fuente: agencias
Una web bien diseñada necesita algo más para generar ingresos: una estrategia clara de monetización y tráfico. En este punto, ChatGPT vuelve a jugar un rol central. Ayuda a definir modelos de ingresos como marketing de afiliados, venta de productos digitales o consultorías personalizadas.
En la web de ejemplo, las recetas incluyen enlaces de afiliados a productos de cocina. Cada compra genera una comisión automática. A esto se suman servicios de consultoría, gestionados mediante un sistema de reservas, y la venta de un ebook premium. Todo el contenido fue optimizado con apoyo de ChatGPT, tanto en textos como en imágenes y llamadas a la acción.
Sin embargo, ningún sistema funciona sin visitantes. Para atraer tráfico, la estrategia se apoya en el posicionamiento orgánico. Crear contenido útil, bien estructurado y alineado con lo que buscan los usuarios es fundamental. ChatGPTfacilita la investigación de temas, la redacción de artículos optimizados y la mejora continua del contenido.
Además del SEO, se destacan otras vías complementarias como foros especializados, redes sociales y plataformas de video. Compartir el proyecto, pedir feedback y ajustar la web según las necesidades reales del público permite construir una audiencia más comprometida y recurrente.
Con la llegada del invierno, la temporada de gripe vuelve a poner sobre la mesa una preocupación recurrente entre los trabajadores: cuánto dinero se deja de cobrar al coger una baja laboral. Javier Molina (39), técnico de mantenimiento en una empresa industrial, lo comprobó hace apenas unas semanas tras pasar diez días en casa por una fuerte gripe. “No pensaba que se notaría tanto en la nómina”, reconoce.
Su experiencia es habitual cada año entre miles de asalariados que, al enfermar, descubren cómo funciona realmente la prestación por incapacidad temporal y qué impacto tiene en su salario mensual. Aunque hay excepciones dependiendo del lugar en el que uno trabaje, lo cierto es que muchos se sorprenden cuando descubren que los primeros días el impacto económico es grande.
Qué se cobra realmente durante una baja laboral
En España, cuando un trabajador por cuenta ajena está de baja laboral por enfermedad común, no cobra el salario íntegro desde el primer día. Durante los tres primeros días no se percibe ninguna cantidad, salvo que el convenio colectivo establezca mejoras.
A partir del cuarto día y hasta el vigésimo, se cobra aproximadamente el 60% de la base reguladora. Desde el día 21 en adelante, la prestación asciende al 75%. Esta reducción explica por qué muchos empleados notan un descenso notable en su nómina, incluso en bajas relativamente cortas. Javier lo resume así: “Pensaba que una semana no iba a notarse, pero perdí más de lo que esperaba”.
Entre diciembre y febrero, las bajas por gripe y afecciones respiratorias aumentan de forma significativa. Muchas de ellas duran menos de dos semanas, justo el tramo en el que el trabajador cobra menos.
En su caso, Javier estuvo diez días de baja laboral. Al revisar su nómina, comprobó que había dejado de percibir una parte importante de su salario habitual. “No es una ruina, pero te descuadra el mes”, explica. Este impacto económico afecta especialmente a trabajadores con salarios ajustados, contratos temporales o cargas familiares, que tienen menos margen para absorber la reducción de ingresos.
Convenios colectivos y complementos salariales que facilitan la baja laboral
Ahora bien, no todas las bajas laborales son iguales. Algunos convenios colectivos mejoran las condiciones y complementan la prestación hasta alcanzar el 100% del salario desde el primer día o a partir de cierto momento.
Por eso, muchos trabajadores descubren la importancia de su convenio cuando enferman. Javier admite que nunca le había prestado atención. “Hasta que te pasa, no miras esas cosas”, afirma.
En sectores como la industria, la banca o algunas grandes empresas, los complementos son habituales. En otros ámbitos, especialmente en pequeñas empresas o servicios, no existen estas mejoras.
baja laboral
Y de ahí viene el miedo a perder dinero, lo que provoca que muchos trabajadores acudan enfermos a su puesto y sin plantearse una baja laboral, un fenómeno conocido como presentismo laboral. “Yo intenté aguantar al principio”, confiesa Javier, “pero al final no podía”.
Este comportamiento no solo afecta a la salud individual, sino que puede aumentar los contagios y alargar los procesos de recuperación, generando más bajas a medio plazo. Los expertos insisten en que conocer los derechos y las condiciones económicas de la baja ayuda a tomar decisiones responsables, tanto para el trabajador como para la empresa.
De esta manera, la temporada de gripe vuelve cada año y con ella la misma pregunta: cuánto cuesta realmente ponerse enfermo. Para trabajadores como Javier Molina, la experiencia sirve como aprendizaje. “Ahora sé cómo funciona y puedo planificarme mejor”, concluye. La baja laboral es un derecho, pero también una realidad económica que conviene conocer para evitar sorpresas en la nómina cuando el invierno aprieta.
Hacienda ha perfeccionado su maquinaria de control fiscal en este 2025 y ha puesto el foco en un sector donde el fraude ha sido históricamente habitual: las reformas del hogar. La estrategia de la «inspección cruzada» utiliza el Big Data para comparar el precio de venta de un inmueble renovado con su historial fiscal declarado, haciendo saltar todas las alarmas si los números no cuadran al céntimo.
El problema surge cuando el contribuyente intenta justificar un incremento del valor de la propiedad sin aportar las facturas correspondientes a las obras de mejora realizadas durante su titularidad. Para la administración, si tu casa vale ahora un 40% más que cuando la compraste y no puedes demostrar gastos de reforma, esa diferencia es una plusvalía limpia por la que tendrás que tributar sin excusas.
EL VALOR DE REFERENCIA DEL CATASTRO ACTÚA COMO UN CHIVATO INVISIBLE
El nuevo sistema de valoración de inmuebles ha cambiado las reglas del juego al establecer un precio base que muchas veces ignora el estado real de conservación interior de la vivienda. Este valor catastral de referencia se actualiza anualmente y presume que la casa está en condiciones medias, lo que obliga al propietario a demostrar lo contrario si quiere bajar su carga fiscal.
Si decides vender tu propiedad por encima de este valor oficial argumentando que está «totalmente reformada», estás invitando a la Agencia Tributaria a que revise con lupa todas las facturas de esos trabajos. La incoherencia aparece cuando el vendedor presume de «reforma integral» en el anuncio del portal inmobiliario para subir el precio, pero ante el fisco no presenta ni un solo recibo de obra para deducirse gastos.
Esta discrepancia es la que activa automáticamente el protocolo de inspección, ya que Hacienda entiende que existe una bolsa de dinero negro que ha financiado esa revalorización. Al no haber IVA soportado ni facturas de industriales, la administración no solo te impide deducir esos costes en la Ganancia Patrimonial, sino que puede investigar el origen de los fondos usados para pagar a los albañiles.
LA TRAMPA MORTAL DE AHORRARSE EL IVA EN LAS REFORMAS
Muchos propietarios caen en el error clásico de negociar con el contratista un precio «sin IVA» pensando que están logrando un ahorro financiero inteligente a corto plazo. Sin embargo, esta práctica supone un suicidio fiscal a la hora de transmitir el inmueble, ya que ese dinero «ahorrado» se convierte en un beneficio fantasma que tributará entre el 19% y el 23% en el IRPF.
La lógica es matemática: cada euro que pagaste «en B» al reformista es un euro que no podrás restar del precio de venta para reducir tu plusvalía. Si compraste por 100.000, reformaste por 50.000 «en negro» y vendes por 200.000, para Hacienda tu ganancia es de 100.000 euros, no de 50.000. Ese supuesto ahorro del 10% o 21% de IVA se esfuma al tener que pagar mucho más en la declaración de la renta por una ganancia que en realidad no tuviste.
Además, la falta de soporte documental impide acceder a cualquier tipo de deducción por obras de mejora de eficiencia energética, que son actualmente las más jugosas del sistema tributario. Perder bonificaciones de hasta el 60% por no pedir factura convierte la «chapuza en negro» en una operación financiera ruinosa para el patrimonio familiar.
LAS SANCIONES PUEDEN SUPERAR EL VALOR DE LA PROPIA OBRA
Cuando la Agencia Tributaria detecta estas inconsistencias, la respuesta no se limita a una simple liquidación complementaria para cobrar lo que falta. El sistema sancionador considera estas prácticas como una ocultación deliberada, imponiendo multas pecuniarias que oscilan entre el 50% y el 150% de la cuota defraudada, dependiendo de la gravedad y la reiteración.
No solo te reclamarán la parte del IRPF que dejaste de pagar al inflar tu beneficio neto, sino que se pueden abrir expedientes sancionadores por el IVA no ingresado de las obras. Si Hacienda consigue probar que hubo una reforma (por ejemplo, mediante fotos del «antes y después» o inspecciones físicas), perseguirá tanto al propietario como al reformista por colaborar en el fraude.
El riesgo se dispara si la reforma aflora años después, cuando el valor de venta delata una inversión que nunca existió sobre el papel oficial. La administración tiene un plazo de cuatro años para revisar tus cuentas, pero el rastro digital de una casa renovada queda grabado para siempre en el historial del Catastro y en los anuncios de venta.
CÓMO BLINDARSE ANTE LA LUPA DEL FISCO Y VENDER TRANQUILO
La única forma de dormir tranquilo y maximizar la rentabilidad de una venta inmobiliaria es mantener una trazabilidad documental absoluta de cada ladrillo que se mueve en casa. Es imprescindible guardar todas las facturas, presupuestos aceptados y justificantes de transferencia bancaria de cualquier obra, por pequeña que parezca, durante todo el tiempo que seas propietario del inmueble.
Para que Hacienda acepte estos gastos como «inversión y mejora» (y no simple conservación), la factura debe detallar que se ha alterado la estructura o habitabilidad de la vivienda. Conceptos genéricos como «albañilería» no sirven; es necesario especificar partidas como «ampliación de salón», «cerramiento de terraza» o «instalación completa de climatización» para que el técnico valide la deducción.
Finalmente, si te encuentras en la situación de haber realizado obras sin factura en el pasado, la estrategia más prudente es no intentar inflar el valor de adquisición artificialmente. Asumir el coste fiscal de la venta real es siempre más barato que enfrentarse a una inspección cruzada donde, con la ley en la mano, tienes todas las de perder frente a la maquinaria del Estado.
Durante años hemos convivido con una idea cómoda: una copa al día no solo no hace daño, sino que incluso “es buena”. Lo hemos oído en sobremesas, en anuncios, en charlas informales. Casi sin darnos cuenta, el alcohol se ha integrado en la vida cotidiana como algo inofensivo, casi imprescindible. Pero la realidad médica —esa que no suele ser tan amable— cuenta otra historia.
Hoy sabemos que el alcohol es, básicamente, una toxina. No una metáfora, no una exageración. Una sustancia que inflama, altera el metabolismo y acelera el envejecimiento celular. ¿Puede el cuerpo manejar pequeñas cantidades? Sí, hasta cierto punto. ¿. De hecho, lo más honesto sería decir que la opción más saludable es no consumirlo. El problema real no es esa media copa teórica, sino que casi nadie se queda ahí (y si somos sinceros, todos lo sabemos).
Lo que se repite una y otra vez en consulta
El alcohol se normaliza, pero el cuerpo no lo ignora. Fuente: Canva
Cuando se observa el impacto del alcohol en el día a día clínico, los patrones se repiten. Hígado graso, transaminasas disparadas, ácido úrico alto, resistencia a la insulina… una lista que aparece con demasiada frecuencia. Y lo más inquietante es que muchas de estas alteraciones avanzan en silencio. No duelen. No avisan. Simplemente están ahí, haciendo su trabajo poco a poco.
He visto a personas que se sienten “más o menos bien” sorprenderse al ver sus analíticas. “Pero si yo solo bebo los fines de semana”, dicen. Y ahí está la trampa. El cuerpo no negocia con excusas, solo responde a lo que recibe de forma constante.
Sanar empieza por dejar de echar gasolina al fuego
El daño avanza incluso cuando no hay síntomas visibles. Fuente: Canva
Hay una idea clave que atraviesa cualquier proceso de recuperación: nadie puede sanar si no está dispuesto a dejar aquello que lo enfermó. Parece obvio, pero en la práctica no lo es tanto. Muchas personas quieren perder grasa, mejorar sus valores, tener más energía… sin renunciar al alcohol, a los refrescos, a dormir mal o a una vida completamente sedentaria.
Esa contradicción genera frustración. Se buscan suplementos, dietas milagro, soluciones rápidas. Pero la base sigue intacta. No se puede pedir al cuerpo que se recupere mientras se le sigue dañando por el mismo lado. La salud no funciona con atajos, aunque a todos nos gustaría que lo hiciera.
El incendio que no se apaga solo
El cuerpo responde a lo que recibe de forma constante. Fuente: Canva
Hay una imagen que ayuda mucho a entenderlo (y suele quedarse grabada). Recuperar la salud mientras se sigue consumiendo alcohol es como intentar apagar un incendio forestal con una manguera… mientras alguien sigue echando gasolina al fuego. Puedes esforzarte, gastar energía y tiempo, pero el incendio no va a controlarse hasta que se deje de añadir combustible.
El cuerpo funciona igual. Necesita que se retire la fuente del daño para empezar a regenerarse de verdad. Y sí, dejar el alcohol no siempre es fácil. Está ligado a celebraciones, a relaciones sociales, a costumbres muy arraigadas. Pero cada vez más profesionales coinciden en lo mismo: mejorar la salud, reducir la inflamación y perder grasa pasa, inevitablemente, por revisar esta relación.
No se trata de demonizar, ni de imponer. Se trata de entender. Porque al final, cuidar la salud no consiste solo en sumar hábitos “buenos”. También exige el valor de restar lo que nos resta. Y muchas veces, el primer paso hacia el bienestar no es añadir algo nuevo, sino dejar de hacer aquello que, poco a poco, nos enferma.