La sangría es una bebida típica de la gastronomía española, que ha sido disfrutada por generaciones. Aunque su origen exacto es debatido, se cree que la sangría tiene raíces que se remontan a la antigua Roma, donde el vino era frecuentemente mezclado con agua, especias y frutas.
Sin embargo, el término «sangría» se popularizó en el siglo XIX y se asocia comúnmente con las fiestas de verano en España. Los españoles han amado durante mucho tiempo la combinación de vino y fruta, creando diversas recetas, hasta llegar a la sangría que conocemos hoy.
Aquella mezcla de vino tinto, frutas frescas y un toque de sabor dulce ha hecho de la sangría una bebida icónica y uno de los pilares de cualquier celebración española. En los últimos años, la sangría se ha hecho célebre a nivel internacional, adaptándose a los gustos de diferentes culturas, aunque la receta tradicional española sigue siendo la más valorada.
Ingredientes para la sangría

Para preparar una sangría al estilo español que rinda aproximadamente 6-8 porciones, necesitarás los siguientes ingredientes:
Ingredientes principales:
– 1 botella de vino tinto (750 ml, preferiblemente joven y frutal, como un Tempranillo o Garnacha)
– 250 ml de soda o agua con gas (para añadir efervescencia)
– 100 ml de brandy (opcional, pero tradicional en muchas recetas)
– 2 naranjas (una para el jugo y otra en rodajas)
– 1 limón (en rodajas, para un toque ácido)
– 1 manzana (preferiblemente una variedad crujiente como la Granny Smith, cortada en cubos o rodajas)
– 200 g de fresas (frescas o congeladas, cortadas por la mitad)
– 50 g de azúcar (ajustable según tu preferencia de dulzura)
– 1-2 ramitas de canela (para un toque aromático)
– Hierbas frescas como menta (opcional)
Ingredientes opcionales:
– Pequeñas cantidades de licor de naranja, como Cointreau o Grand Marnier.
– Frutas adicionales, como duraznos, cerezas o kiwi, según la temporada.
Receta paso a paso para preparar la sangría

1. Preparar la base de sangría
1. Infusionar las frutas: En una jarra grande, agrega las fresas, las manzanas, las rodajas de naranja y limón. Mezcla suavemente para que la fruta comience a liberar sus jugos naturales.
2. Agregar el azúcar: Espolvorea el azúcar sobre la fruta. Remueve para asegurarte de que se disuelva y se mezcle con los jugos de la fruta.
3. Jugo de limón: Exprime el jugo de una de las naranjas y añádelo a la mezcla de frutas. Esto le dará un toque cítrico fresco.
2. Incorporar el vino y el licor
1. Vino tinto: Vierte la botella de vino tinto sobre las frutas ya preparadas en la jarra. Remueve suavemente para combinar.
2. Brandy: Si usas brandy, añádelo a la mezcla. Esto realzará el sabor y le proporcionará un poco más de cuerpo.
3. Dejar reposar: Cubre la jarra con film transparente o una tapa y deja reposar la mezcla en el refrigerador durante al menos 2-3 horas. Este paso es clave, ya que permite que todos los sabores se integren y que las frutas se infusionen en el vino.
3. Incorporar la soda
1. Añadir la soda: Justo antes de servir, incorpora la soda o agua con gas a la jarra. Esto le dará a la sangría una efervescencia deliciosa y refrescante.
2. Remover con cuidado: Mezcla suavemente para no perder el gas. La cantidad de soda que añadas dependerá de cuán fuerte desees que esté tu sangría; algunas personas prefieren un toque más suave, mientras que otras disfrutan del sabor robusto del vino.
4. Servir la sangría
1. Preparar los vasos: Puedes servir la sangría en copas de vino, vasos altos o jarras individuales.
2. Decorar: Al servir, asegúrate de incluir trozos de fruta en cada vaso. Esto no solo es atractivo visualmente, sino que también añade un poco más de sabor.
3. Añadir hielo: Completa cada vaso con hielo, que ayudará a que la bebida se mantenga fría y refrescante.
Variantes de la sangría

La base tradicional de la sangría se puede personalizar de muchas maneras. Aquí hay algunas variantes interesantes que puedes probar:
1. Sangría blanca: En lugar de vino tinto, utiliza vino blanco o cava. Esta versión es ligera y refrescante, ideal para el verano.
2. Sangría de frutas mixtas: Experimenta con diferentes frutas, como ananá, kiwi y melón, para crear un perfil de sabor único.
3. Sangría de sidra: Sustituye el vino por sidra de manzana para una alternativa rica en sabor y un toque diferente a la receta tradicional.
4. Sangría picante: Añade rodajas de jalapeño o un toque de chile en polvo para darle un giro picante.
Acompañamientos perfectos para la sangría

La sangría, con su perfil de sabor vibrante y fresco, combina bien con varios platos. Algunos excelentes acompañamientos incluyen:
– Tapas: Sirve la sangría con una variedad de tapas como patatas bravas, tortilla española o aceitunas.
– Platos de mariscos: La frescura de la sangría complementa perfectamente mariscos como gambas a la plancha o calamares fritos.
– Carnes asadas: La sangría es un gran acompañamiento para platos de carne, como carnes asadas o a la parrilla.
– Quesos: Una tabla de quesos variados con frutas es ideal, aportando un contraste cremoso y salado al dulzor de la sangría.
Consejos para hacer sangría perfecta

1. Usar frutas de temporada: Opta por frutas frescas y de temporada para conseguir el mejor sabor y calidad.
2. Ajustar el dulzor: Si prefieres una sangría más dulce, añade más azúcar a tu gusto o utiliza frutas más dulces.
3. Reposar bien: No omitas el tiempo de reposo; cuanto más tiempo dejes que las frutas infusione el vino, mejor será el sabor.
4. Disfruta con moderación: La sangría puede parecer liviana, pero su contenido alcohólico puede sorprender. Consume de manera responsable.




























































































