Hay recetes que parecen elaboradísimas, sobre todo si se ven en un bar o un restaurante, pero que si uno profundiza en ellas, son muy sencillas. Es el caso de los mejillones en salsa. Un primer plato o una cena increíble, con el que quedarás de maravilla si tienes invitados en casa, y que no tiene por qué llevar más de diez o quince minutos de elaboración. Simplemente aplicando unos pequeños trucos, te pueden quedar incluso mejor que a los profesionales.
¿Quieres saber cómo hacer el plato? Pues no pierdas detalle, ya verás qué fácil. No hace falta ser Arguiñano para prepararlos.
Ingredientes necesarios para unos mejillones en salsa

Lo primero que es necesario, lógicamente, son los propios mejillones. Pueden ser ya cocidos, o cocerlos uno mismo (luego te contamos cómo). Pero es importante que sean frescos para que la receta quede de chuparse los dedos. También es necesario contar con cebolla, ajo, salsa de tomate, pimentón, laurel y vino blanco. No faltan quienes también usan pimiento, pero eso ya depende del estómago y los gustos de cada persona. Se pueden cocinar los mejillones perfectamente sin esta verdura.
¿Has tomado nota de todo lo que hace falta? Pues ahora, manos a la obra.
Cómo cocer los mejillones

Hoy en día no es complicado conseguir unos mejillones ya cocidos, pero nuestro consejo, puestos a elegir, es cocerlos nosotros mismos. La razón es muy sencilla: así aprovechamos el propio caldo para el plato, y se consigue más sabor. Para ello, simplemente hace falta poner una cazuela grande en el fuego, echarle agua y una pizca de sal.
Los mejillones no tardan mucho en cocerse; es decir, en abrirse. A medida que lo vayan haciendo, se retiran. Es importante recordar que no hay que tirar esa agua. Simplemente se cuela para usarla después.
Hacer el sofrito de los mejillones en salsa

Se pone otra cazuela en el fuego con una gotita de aceite de oliva virgen extra, y en ella se echa la verdura cortada en trocitos lo más pequeños posible: el ajo, la cebolla y, si se quiere, también el pimiento. En pocos minutos está empezará a dorarse y a tener un aspecto apetecible. Luego simplemente le añadimos una cucharadita de pimentón.
Cuidado con este ingrediente, porque es delicioso pero se quema fácil, así que reservarlo para lo último de este paso.
Cocinar los mejillones en salsa

Una vez se haya realizado todo lo anterior, es el momento de añadirle al plato el tomate frito y un buen chorro de vino blanco. Se puede ser generoso con él, puesto que luego se va a ir evaporando, y la dará mucho sabor a la receta. Esperamos unos minutos y añadimos el agua en la que habíamos cocido los mejillones.
Como los mejillones ya estarán fríos, se pueden ir abriendo. Es decir, dejando solo una de sus cáscaras, para que no abulten tanto y sean más sencillos de degustar.
Últimos pasos para hacer los mejillones en salsa

Con cuidado siempre de no quemarse, añadimos la mitad de los mejillones, por así decirlo, a la cazuela que tenemos en el fuego. Añadimos igualmente el laurel y tapamos el plato para que el líquido se reduzca, y así se potencie el resultado.
Ya hemos dicho que se trata de una receta bastante rápida, así que solo con unos minutos es suficiente para que se haga. Se le puede poner un poquito más de sal, siempre sin pasarse demasiado. Una vez la salsa se haya consumido un poco, se tapa la cazuela, se apaga el fuego, y se espera a que así se reduzca un poco más.
Acompañar siempre de pan

Y con estos pasos tan sencillos, ya estarían preparados los mejillones en salsa. Otra cosa buena de este plato, es que se puede comer en el momento, cómo no, pero también reservarse, para que coja más sabor y simplemente calentarlo cuando lleguen los invitados. De esta manera también estará para chuparse los dedos.
Como acompañamiento, hay algo que no puede faltar para este plato: el pan. Por mucho que los mejillones estén buenos, es la salsa la gran protagonista del asunto, por lo que mojar pan va a ser una tentación para todos. Si es uno rústico y de calidad, mejor que mejor.






























































