En los últimos años, el mercado laboral español se ha visto sacudido por nuevas formas de contratación que buscan dar respuesta a un mundo en constante transformación. La flexibilidad y la estabilidad, dos conceptos que parecían opuestos, empiezan a convivir en propuestas innovadoras que apuntan a cambiar la manera en que entendemos el empleo. En este contexto, Mercadona, que siempre se ha caracterizado por ir un paso adelante, vuelve a marcar tendencia.
Esta vez la cadena valenciana lo hace con una oferta laboral poco convencional: contratos indefinidos a tiempo parcial, pensados para quienes necesitan compatibilizar su vida profesional con otras responsabilidades o proyectos personales, sin renunciar a la seguridad que supone un trabajo fijo. En este artículo te contaremos cómo son las nuevas propuestas laborales de Mercadona.
Un contrato estable con apenas quince horas semanales

La nueva propuesta de Mercadona consiste en un contrato indefinido de apenas quince horas semanales, equivalente a trabajar unos diez días al mes. Lo que podría parecer un empleo menor, en realidad abre una puerta interesante para quienes buscan una fuente de ingresos complementaria, estabilidad y previsibilidad.
El salario parte de los 632 euros brutos mensuales, pudiendo alcanzar hasta los 855 euros más complementos en función de la antigüedad y el desempeño. Además, la compañía incluye formación remunerada desde el inicio, lo que supone no solo un aprendizaje práctico, sino también una primera inversión de la empresa en la persona contratada.
Este esquema laboral permite organizar la vida con antelación: el calendario se comunica el día 20 del mes anterior, lo que garantiza que cada trabajador pueda prever sus compromisos. De esta manera, la oferta se convierte en una opción idónea para estudiantes, padres y madres con responsabilidades familiares, o incluso para quienes buscan diversificar sus ingresos sin comprometerse con una jornada completa.
La flexibilidad como ventaja competitiva

En un contexto donde el tiempo se ha convertido en el bien más escaso, la propuesta de Mercadona destaca por su flexibilidad. Se trata de trabajar apenas dos días a la semana, algo que rompe con la idea tradicional de un empleo a tiempo parcial en horarios fragmentados o difíciles de compaginar.
Esta fórmula laboral también responde a una tendencia creciente en el mercado español: ofrecer contratos indefinidos a tiempo reducido. Con ello, la compañía consigue fidelizar a los empleados y reducir la rotación, un desafío constante en el sector de la distribución. Al mismo tiempo, los trabajadores sienten que forman parte de una estructura sólida, con beneficios similares a los de quienes cumplen jornadas completas.
Además de la estabilidad y la formación, los nuevos contratos incluyen derechos laborales equiparables a los de cualquier otra modalidad: vacaciones, descansos, convenios y posibilidad de promoción interna. Todo ello refuerza el compromiso de Mercadona con lo que denomina “empleo de calidad”, un sello que la empresa viene consolidando desde hace más de dos décadas.
Un modelo pensado para diferentes perfiles

Las vacantes que ahora ofrece Mercadona no exigen experiencia previa, lo que abre las puertas a perfiles muy diversos. Estudiantes universitarios que buscan compaginar su formación académica con un ingreso estable, jóvenes que dan sus primeros pasos en el mundo laboral, o incluso adultos que necesitan un empleo que se adapte a otras obligaciones, encuentran en esta propuesta una oportunidad real.
La compañía insiste en que este tipo de contratos no deben verse como un destino final, sino como un punto de partida. El acceso a formación continua y la posibilidad de escalar internamente dentro de la organización refuerzan esta idea. De hecho, buena parte de los directivos de Mercadona comenzaron en posiciones de base y fueron ascendiendo con el tiempo.
Al garantizar contratos indefinidos desde el inicio, se evita la incertidumbre que generan los temporales. Esto, sumado a la previsibilidad de horarios, facilita enormemente la conciliación familiar y la planificación de proyectos personales. Para muchos trabajadores, la diferencia no está únicamente en el salario, sino en la calidad de vida que se obtiene.
La estrategia de recursos humanos de Mercadona

Esta iniciativa no es un hecho aislado, sino parte de una estrategia mucho más amplia. Mercadona ha construido uno de los modelos de recursos humanos más sólidos de Europa, con políticas que destacan frente a otras compañías del sector. Horarios flexibles, domingos libres, reparto de beneficios, salarios por encima del mínimo interprofesional y posibilidades reales de crecimiento son solo algunos de los elementos que la han posicionado como una de las mejores empresas para trabajar.
En 2024, los números avalaron esta apuesta: la compañía obtuvo un 37% más de beneficios, alcanzando los 1.384 millones de euros, y generó 6.000 nuevos empleos. Además, distribuyó 700 millones de euros en primas entre sus trabajadores, un gesto que refuerza la percepción de que su éxito económico va de la mano del bienestar de su plantilla.
La estabilidad y el compromiso se han convertido en la carta de presentación de Mercadona. Y con estas nuevas fórmulas de contratación parcial indefinida, la empresa vuelve a demostrar que su estrategia no se limita a aumentar la rentabilidad, sino a construir relaciones laborales duraderas y de confianza.
Un ejemplo del futuro del empleo en España

Más allá de la noticia en sí, lo que propone Mercadona abre un debate sobre el futuro del empleo en España. En un país donde la legislación marca un máximo de 40 horas semanales y reconoce derechos específicos para contratos a tiempo parcial, surgen fórmulas híbridas que pueden cambiar la dinámica laboral.
La idea de trabajar solo dos días a la semana con contrato fijo refleja un nuevo equilibrio entre seguridad y flexibilidad. Para los trabajadores, supone estabilidad con espacio suficiente para estudios, proyectos personales o incluso emprendimientos. Para la empresa, significa contar con una plantilla comprometida, con menor índice de rotación y mayor previsibilidad en su planificación interna.
Este tipo de modelos podría extenderse en los próximos años a otros sectores, especialmente en aquellos donde la flexibilidad es clave para atraer talento joven. Si algo demuestra el caso de Mercadona es que no siempre se trata de ofrecer más horas o mayores salarios, sino de repensar el empleo en función de las necesidades reales de las personas.



















































