Moeve y ArcelorMittal han alcanzado un acuerdo para la adquisición de Certificados de Ahorro Energético (CAE) por un volumen de 2,1 TWh anuales, multiplicando por diez el mayor acuerdo de este tipo presentado hasta la fecha en España. Esta operación refuerza la aplicación de este mecanismo como palanca real para la descarbonización de la industria y resulta un impulso decisivo para la transición hacia una producción de acero más sostenible.
La valorización del ahorro energético ha sido una pieza fundamental a la hora de posibilitar la implementación del plan de descarbonización de ArcelorMittal para su división de fabricación de productos largos en Gijón, mediante la inversión en una nueva Acería Eléctrica que se encuentra actualmente en la fase final de construcción. El resultado posibilitará una reducción notable del consumo energético y las emisiones del proceso siderúrgico. En lo referente al consumo energético, la reducción del consumo anual en 2,1 TWh supone la consecución de un ahorro de energía equivalente de más del 5 % del consumo de energía final del Principado de Asturias. El ahorro de energía vendrá de la mano de una reducción de hasta 1 millón de toneladas de CO2 equivalente en las emisiones de la siderurgia en Asturias, una vez se complete la fase de transición.
Carlos Barrasa, vicepresidente ejecutivo de Commercial & Clean Energies, ha destacado: “Este acuerdo contribuye a impulsar la sostenibilidad y competitividad de uno de los sectores con mayor intensidad energética. Los certificados de ahorro energético se han convertido en una palanca clave para activar la transición energética en sectores como la siderurgia, y en Moeve queremos liderar este cambio acompañando a nuestros clientes industriales.
Además de ofrecerles soluciones energéticas sostenibles, queremos ayudarles a capturar todas las ventajas de la eficiencia energética”.
Philippe Meyran, CEO de ArcelorMittal España, ha resaltado: “El acuerdo con Moeve ha supuesto un impulso decisivo a nuestro plan de descarbonización en la factoría de Gijón de ArcelorMittal Asturias. El resultado nos permitirá producir aceros con bajas emisiones de carbono y asegurar un futuro más sostenible para nuestra actividad. Es muy ilusionante: vamos a producir un acero con una huella de carbono significativamente más baja en Asturias”.
Los CAE, una palanca para transformar la industria
Mecanismos como el de los Certificados de Ahorro Energético permiten ejecutar y acelerar proyectos industriales que requieren grandes inversiones para abordar la transición energética. Los CAE permiten a las empresas contribuir al Fondo Nacional de Eficiencia Energética mediante aportaciones económicas y a través de ahorros energéticos acreditados. Un CAE certifica que se ha conseguido un ahorro energético equivalente a 1 kWh en un año, que se puede generar a través de actuaciones enfocadas a la eficiencia energética y la reducción de emisiones, acelerando así su impacto en la descarbonización de sectores como el industrial.
Este acuerdo consolida a Moeve como agente clave del emergente mercado de los CAE en España y se enmarca en su propuesta comercial Moeve decarbonize, basada en acompañar a sus clientes industriales en su hoja de ruta hacia la descarbonización, poniendo a su disposición un porfolio completo de energías (electricidad renovable, biometano, HVO, etc.), a la vez que proporciona soluciones que optimicen el coste energético. De esta manera, los clientes podrán ir cumpliendo en sus objetivos de reducción de emisiones sin perder competitividad.
Los fondos cotizados (ETF) de bitcoin al contado en Estados Unidos han encadenado cinco jornadas consecutivas con entradas netas positivas que suman 723,3 millones de dólares, la racha más larga desde mayo. El movimiento, liderado por gigantes como BlackRock, Fidelity y ARK Invest, coincide con la recuperación del bitcoin hasta los 66.000 dólares y devuelve algo de optimismo a un mercado que arrancó julio con salidas millonarias.
Según los datos de la firma de análisis Farside Investors, solo el 20 de julio los ETF captaron 226,8 millones de dólares, cifras que no se veían desde los días de fuerte acumulación de principios de año. La semana pasada ya se anotó otro día de 265,7 millones, y esta constancia en los flujos ha permitido que el saldo semanal vuelva a terreno positivo por segunda semana consecutiva.
Los números detrás de la mejor racha desde mayo
La secuencia actual suma 723,3 millones de dólares e incluye desde ingresos modestos hasta jornadas por encima de los 200 millones. BlackRock (con su ETF IBIT), Fidelity (FBTC) y Ark Invest (ARKB) han concentrado la mayor parte de esas compras, según los datos de flujos diarios. El impulso es suficiente para borrar las pérdidas netas de las primeras semanas de julio, cuando un goteo de salidas había restado más de 2.700 millones de dólares a estos productos.
La vuelta al verde coincide con un movimiento paralelo de los grandes inversores de largo plazo. Según la firma de análisis on-chain CryptoQuant, las ‘ballenas’ —carteras con entre 1.000 y 10.000 bitcoins— han acumulado más de 84.000 BTC en en lo que va de julio, aprovechando la caída por debajo de los 55.000 dólares de principios de mes.
Por qué los grandes inversores están volviendo al bitcoin
El renovado interés institucional tiene varios motores. En el frente regulatorio, la Casa Blanca ha alcanzado un acuerdo sobre el paquete ético vinculado a la CLARITY Act, un proyecto de ley bipartidista que busca clarificar los roles de la SEC y la CFTC en el sector cripto. Aunque el texto aún debe avanzar en el Senado, la resolución del último escollo importante abre la puerta a una votación antes del receso de agosto.
Al otro lado del Atlántico, Rusia dio un paso inesperado: su Duma aprobó una ley que reconoce a las criptomonedas como propiedad y crea un marco regulado para su negociación bajo supervisión del Banco Central. La norma, que limita las compras de inversores minoristas no cualificados a 300.000 rublos al año, entrará en vigor el 1 de septiembre de 2026. Aunque el mercado ruso es pequeño en comparación con el estadounidense, la noticia refuerza la tendencia global hacia la regulación, algo que suele tranquilizar al capital institucional.
Además, la propia cotización del bitcoin ha ayudado. La criptomoneda cotiza este 22 de julio en torno a los 66.340 dólares, según CoinMarketCap, con un volumen diario de casi 30.000 millones de dólares. El conjunto del mercado de criptoactivos sumó unos 63.000 millones de dólares en capitalización en las últimas 24 horas, con ether, XRP y dogecoin también en verde. La recuperación desde los mínimos ha sido rápida, en gran parte porque las manos fuertes aprovecharon la oportunidad para comprar barato.
No todos los días se ven 700 millones de dólares fluyendo hacia los ETF de Bitcoin en una semana. La última vez que pasó algo así fue en mayo, y aquello duró poco.
Análisis: una señal de cambio de tendencia o solo un respiro
Lo de esta semana es alentador, pero conviene leerlo con cierta perspectiva. Las rachas de entradas netas no son nuevas en 2026. La de mayo, similar en magnitud, se interrumpió bruscamente por un nuevo brote de incertidumbre macroeconómica. Ahora, con la Reserva Federal aún vigilante sobre la inflación y los tipos altos, el capital puede volver a replegarse si las condiciones se endurecen.
La propia dinámica de los ETF muestra que el inversor minorista sigue al margen. La mayor parte de los flujos recientes viene de grandes gestoras y tesorerías corporativas, como Strategy (antes MicroStrategy), que esta misma semana ha captado 500 millones de dólares mediante una emisión de bonos convertibles con la intención de seguir comprando bitcoin. La base de inversores particulares, en cambio, aún no ha vuelto a entrar con fuerza.
Ese desequilibrio es, al mismo tiempo, una fortaleza y un riesgo. Señala que el interés institucional está consolidándose, pero también que el mercado depende cada vez más de un puñado de actores con capacidad de mover cientos de millones en un solo día. Mientras la regulación no termine de asentarse en Estados Unidos y Europa, los flujos seguirán siendo erráticos.
La próxima fecha clave para medir la convicción de los compradores será la publicación de los datos semanales de flujos de la próxima semana. Si la racha se alarga a siete u ocho días, tendremos una señal más robusta. Si se corta de golpe, habrá que interpretar lo de esta semana como un espejismo de verano más. Por ahora, la pelota está en el tejado de los reguladores y de la macroeconomía.
El consorcio internacional, liderado por investigadores de varias universidades, analizó los genomas de 12.339 personas diagnosticadas con TLP y los comparó con los de 1.041.717 controles de ascendencia europea. La escala es insólita: el anterior GWAS, en 2017, apenas contaba con 998 casos. Como confesaría cualquier genetista, ese salto numérico marca la diferencia entre buscar una aguja en un pajar a oscuras y encender un reflector.
El resultado fue la identificación de 11 loci independientes —segmentos del ADN— asociados al trastorno, seis de ellos en el análisis de descubrimiento y cinco más al combinar los datos con una muestra de replicación. Nueve genes emergieron como candidatos firmes, entre ellos FOXP2 (famoso por su papel en el lenguaje) y SGCD, ambos con la puntuación de prioridad poligénica más alta. Los datos, publicados esta semana en Nature, aportan la fotografía más nítida jamás obtenida de la arquitectura genética del TLP.
La heredabilidad explicada por variantes comunes del ADN, calculada con LDSC, fue del 17,3% en la escala de responsabilidad. No es una cifra menor: en psiquiatría, trastornos como la esquizofrenia o la depresión mayor muestran cifras similares en estudios de este calibre. Además, las puntuaciones poligénicas derivadas del estudio lograron predecir el 4,6% de la varianza fenotípica del TLP. Una capacidad predictiva aún modesta pero que, por primera vez, abre la puerta a que en el futuro una herramienta genética pueda alertar del riesgo antes de que el cuadro clínico se instale.
Las correlaciones genéticas más intensas se dieron con el trastorno de estrés postraumático, la depresión, el TDAH y las conductas antisociales. También emergió un vínculo robusto con medidas de suicidio y autolesiones. No sorprende a los clínicos: la inestabilidad emocional y la impulsividad del TLP son terreno abonado para la comorbilidad. Lo que sí resultó inesperado fue lo que reveló el phenome-wide scan en los biobancos de Vanderbilt y el Reino Unido.
El riesgo genético del TLP no distingue entre mente y cuerpo: arrastra consigo una sombra física que la clínica clásica ignoró.
Al aplicar las puntuaciones poligénicas del TLP a cientos de fenotipos, los investigadores toparon con asociaciones significativas con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y diabetes. Es decir, las mismas variantes que predisponen al trastorno mental elevan también la probabilidad de padecer estas dolencias somáticas. El hallazgo obliga a repensar al paciente con TLP como un todo biológico, no como una mente escindida del cuerpo.
¿Qué esconden estos genes? De FOXP2 a la ruta de las esfingosinas
El análisis funcional añadió otra capa de asombro. El gen FOXP2 —implicado en el desarrollo del habla— y SGCD —relacionado con la distrofia muscular— encabezaron la lista de prioridad. Pero lo que de verdad descolocó a los autores fue la aparición del único conjunto génico enriquecido tras corregir por múltiples comparaciones: la vía de señalización S1P–S1P3, una ruta bioquímica que regula la migración celular y la inflamación.
Esta vía ya está en el punto de mira de la farmacología. Los moduladores del receptor S1P se utilizan para tratar la esclerosis múltiple. Que ahora surja asociada al TLP sugiere que la frontera entre lo neurológico y lo psiquiátrico se desdibuja a nivel molecular. No es un dato trivial en un trastorno para el que la FDA no ha aprobado ningún fármaco específico en décadas.
El estudio también desgranó diferencias por sexo. La heredabilidad fue mayor en mujeres (20,5%) que en hombres (10,2%), aunque la correlación genética entre ambos sexos fue muy alta. Esto apunta a que, más que genes distintos, operan factores ambientales o sesgos diagnósticos detrás de la ratio 3:1 que se observa en consulta. Los autores lo subrayan con prudencia, pero la cifra invita a revisar los protocolos.
El retrato poligénico que cambia la mirada sobre el trastorno límite
Confieso que llevo años siguiendo los GWAS psiquiátricos y pocos me han provocado esta mezcla de cautela y esperanza. La cautela es obligada: el tamaño muestral, aunque récord para el TLP, palidece frente a los cientos de miles de casos que alimentan los estudios de esquizofrenia o depresión. Además, la muestra es exclusivamente de ascendencia europea. No sabemos cómo se comportarán estos loci en poblaciones africanas, asiáticas o latinoamericanas; la replicación en contextos diversos será el juez definitivo.
La esperanza, sin embargo, tiene bases sólidas. Este trabajo coloca al TLP en el mapa de la arquitectura poligénica compartida que ya conocíamos para otros trastornos mentales. Lo novedoso es la conexión con la EPOC y la diabetes, que probablemente refleja una inflamación crónica de bajo grado. Hace una década, hablar de inflamación y enfermedad mental era herejía. Hoy, este estudio la convierte en hipótesis de trabajo verificable.
Ojalá sirva también para erosionar el estigma. El TLP arrastra una injusta fama de “trastorno de la personalidad difícil”, casi como si el paciente lo eligiera. Que exista una base genética objetiva, medible, y que esa base se solape con dolencias físicas que nadie cuestiona, puede ayudar a que la sociedad —y los propios sistemas sanitarios— lo lean con los mismos códigos que una diabetes. Ese sería el verdadero legado de un hallazgo que hoy, en Nature, empieza a escribirse.
🔬 Ficha del Descubrimiento
Qué se ha descubierto: 11 loci genéticos y 9 genes asociados al trastorno límite de la personalidad, con evidencia de riesgo compartido con TEPT, depresión, TDAH, autolesiones, EPOC y diabetes.
Dónde: Estudio internacional con datos de biobancos y cohortes clínicas de Europa y Estados Unidos (ascendencia europea).
Institución responsable: Consorcio internacional publicado en Nature (2026).
Cuándo: Julio de 2026.
Impacto a futuro: Abre la puerta a puntuaciones de riesgo poligénico, posibles dianas farmacológicas en la vía S1P y un abordaje que integre salud mental y física.
El déficit comercial de España alcanzó los 25.094 millones de euros en los cinco primeros meses de 2026, un 16,6% más que en el mismo periodo de 2025, según los datos publicados hoy por el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa. La factura energética y la debilidad de las exportaciones han ampliado el desequilibrio, poniendo en alerta al sector exterior en un momento de enfriamiento de la demanda europea.
Las importaciones de energía disparan el déficit
Las compras al exterior sumaron 190.682,6 millones hasta mayo, un 3,1% más interanual, mientras que las ventas solo crecieron un 1,3%, hasta 165.588 millones. Esto reduce la tasa de cobertura al 86,8% y refleja un diferencial de ritmo que no se veía desde la crisis energética de 2022.
El principal lastre es el componente energético. Solo en mayo, las importaciones de petróleo casi se duplicaron en coste respecto al año anterior, debido al cierre del Estrecho de Ormuz y la consiguiente tensión en los mercados de crudo. El déficit energético acumulado aumentó en 552 millones, pero el déficit no energético sumó 3.018 millones adicionales, evidencia de que el deterioro no es solo coyuntural.
A pesar del rojo, algunos sectores mantienen superávits estructurales: alimentación, bebidas y tabaco (8.386 millones), semimanufacturas no químicas (2.599 millones) y otras mercancías (2.492 millones). Son los pilares que evitan que la balanza se deteriore aún más.
La UE, el gran colchón; Oriente Medio, el lastre
España mantiene un superávit comercial creciente con la Unión Europea, que alcanza los 11.190 millones en el acumulado, con Francia (7.931 millones), Portugal (7.825 millones) y Reino Unido (5.681 millones) como principales destinos de los bienes españoles. Este saldo positivo es ininterrumpido desde enero de 2017.
Sin embargo, los mercados no comunitarios arrojan claroscuros. Las exportaciones a África crecen un 5,5%, a Canadá un 16,5%, a Vietnam un 21,7% y a Australia un 65,8%. En contraste, Oriente Medio —otrora motor en 2025— se desploma por el conflicto en la zona. La diversificación funciona, pero no compensa del todo la pérdida de impulso en los mercados tradicionales.
La dependencia energética y la pérdida de tracción en mercados emergentes convierten un superávit comunitario en un espejismo si no se acelera la diversificación real de los destinos exportadores.
La primera aplicación provisional del acuerdo UE-Mercosur en mayo ha dado un impulso adicional: las exportaciones a Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay subieron un 4,2% interanual. Un alivio incipiente que todavía está lejos de compensar los déficits estructurales con Asia.
El espejo americano: Estados Unidos y China en la balanza
Con Estados Unidos, el déficit acumulado enero-mayo se ha reducido un 20%, hasta 4.906,6 millones, gracias a una caída de las importaciones del 8,8% y un leve retroceso de las exportaciones del 2,5%. La mejora relativa no esconde la fuerte dependencia de los bienes estadounidenses en mayo: las importaciones desde EE.UU. crecieron un 19,9% mensual.
China, por el contrario, sigue ampliando la brecha. El déficit con el gigante asiático alcanzó los 17.895,6 millones hasta mayo, un 8,2% más, con importaciones que crecen un 11,2% y exportaciones que apenas avanzan un 2%. La asimetría comercial con China permanece como uno de los agujeros estructurales de la balanza española.
Análisis E-E-A-T: ¿Cíclico o estructural el deterioro del sector exterior?
El ensanchamiento del déficit comercial no es un fenómeno aislado. Responde a tres vectores que, a mi juicio, tienen recorrido: una factura energética que no cede por la inestabilidad en Oriente Medio; una demanda europea que se enfría —y con ella las exportaciones a la zona euro—; y una competitividad que, aunque sólida en alimentación y semimanufacturas, se resiente en bienes de equipo frente a la producción asiática.
La tasa de cobertura cayó en mayo hasta el 80,8%, doce puntos menos que un año antes. No es un dato aislado: en 2025 se situó en el 93% de media. Si la tendencia se consolida, el sector exterior podría restar varias décimas al crecimiento del PIB en el segundo semestre. El Ministerio, en su nota, subraya el efecto base de una operación puntual de insumos farmacéuticos a Países Bajos en mayo de 2025 —más de 1.300 millones— que distorsiona la comparativa. Pero ni siquiera con esa corrección se alcanza un crecimiento exportador robusto.
La política monetaria del Banco Central Europeo tampoco ayuda: los tipos de interés en el 2,75% mantienen un euro relativamente fuerte, que encarece las ventas al exterior y abarata las compras foráneas, agravando el déficit. Además, la prima de riesgo española en los 70 puntos básicos refleja una percepción de solvencia que, de deteriorarse la balanza por cuenta corriente, podría reaccionar al alza, elevando el coste de financiación del Tesoro.
El verdadero riesgo no está en el dato de mayo, sino en que la estructura importadora española, muy intensiva en energía y bienes intermedios, acabe por cronificar un déficit que ya no se compense con superávit de servicios.
El turismo y los servicios no turísticos, que no entran en esta estadística, seguirán probablemente amortiguando el golpe en la balanza por cuenta corriente. Pero la brecha comercial de bienes es cada vez menos un ruido estadístico y más una señal de alerta: la competitividad-precio de la industria española se erosiona en un entorno de costes energéticos elevados y tipos de interés que aún castigan la inversión.
Veredicto Merca2
Cotización al cierre o apertura: El IBEX 35 apenas reaccionó al dato y cerró la sesión del 21 de julio plano, en los 11.380 puntos. La prima de riesgo española se mantuvo alrededor de los 70 puntos básicos, sin presiones adicionales.
Clave técnica: Las empresas del sector energético y de utilities, como Naturgy o Endesa, podrían verse beneficiadas por un entorno de precios altos de la energía, mientras que las exportadoras puras, como las del textil o componentes de automoción, enfrentan un viento de cara en márgenes si el euro se mantiene fuerte. El EUR/USD cotizaba en 1,0810 al cierre europeo, sin grandes movimientos.
Apunte macro: El déficit comercial hasta mayo anticipa una contribución negativa del sector exterior al PIB del segundo trimestre, que ni el consenso de analistas ni el Gobierno recogían en sus previsiones de primavera. La balanza por cuenta corriente, que incluye servicios, podría cerrar 2026 con un superávit inferior al 1% del PIB, frente al 1,8% de 2025, lo que añadiría presión a la financiación exterior neta de la economía española.
La Generalitat de Cataluña ha admitido en su Informe anual de la economía catalana que la limitación de los precios del alquiler está provocando una contracción del mercado de arrendamiento habitual. Los nuevos contratos han caído un 36% en cuatro años, pasando de 167.842 en 2021 a 108.057 en 2025, según adelanta El País.
El desplome de los contratos de alquiler habitual: un 36% menos en cuatro años
El documento de la Generalitat detalla que el saldo neto anual de contratos —la diferencia entre altas y bajas— también se ha reducido drásticamente, de 27.536 en 2021 a 8.895 en 2025. Aunque el saldo sigue siendo positivo, la Administración catalana habla de una “fuerte desaceleración” del crecimiento del mercado residencial tradicional.
Los topes al alquiler, que entraron en vigor el 16 de marzo de 2024 tras la declaración de los primeros municipios como zonas tensionadas, han logrado moderar el alza de las rentas. En las áreas reguladas, los precios solo subieron un 2% entre 2024 y 2025, frente al 6,1% en el resto de Cataluña. No obstante, la propia Generalitat pide cautela a la hora de atribuir esta diferencia solo a la intervención, ya que la serie todavía es corta y el resultado dependerá de la evolución de la oferta y de la movilidad residencial.
El efecto rebote: alquiler de temporada y habitaciones se disparan mientras los precios suben menos
Una de las principales advertencias del sector que el informe recoge es que parte de la pérdida de dinamismo del alquiler habitual se debe al traslado de inmuebles hacia esquemas con mayor flexibilidad, como el alquiler de temporada, el arrendamiento por habitaciones y el coliving. En Barcelona, el fenómeno es especialmente visible: el precio de una habitación ronda ya los 600 euros mensuales y las empresas gestoras han multiplicado por diez su actividad en cinco años.
La Ley 11/2025, aprobada recientemente, pretende reducir el uso de estas modalidades para eludir el control de rentas. Sin embargo, la Generalitat reconoce que su eficacia dependerá de la capacidad de las administraciones para gestionar, inspeccionar y sancionar los incumplimientos.
La autocrítica de la Administración catalana subraya que topar el precio sin aumentar la oferta reduce la actividad sin resolver la presión estructural sobre los inquilinos.
El mercado catalán de alquiler soporta una presión estructural que la regulación no ha aliviado. Entre 2013 y 2025, el número de hogares inquilinos aumentó en unas 250.000 unidades, mientras que las familias propietarias se redujeron en 90.000. La mitad de los jóvenes de 18 a 29 años vive de alquiler, y un tercio de los inquilinos que pagan precios de mercado está por debajo del umbral de la pobreza.
La Ficha del Inversor: ¿se acerca el fin de la intervención o solo un reajuste del mercado?
La métrica clave no es tanto la moderación de precios como la caída de 60.000 contratos de alquiler habitual en solo cuatro años. Este drenaje de oferta, en el contexto de una demanda creciente, sugiere que el control de rentas está empujando a muchos propietarios hacia segmentos menos regulados o a la venta. Para el inversor patrimonial, el yield (la rentabilidad bruta por alquiler) en alquiler tradicional se comprime, mientras que el riesgo regulatorio se dispara.
Tendencia a seis meses: la Administración autonómica intentará apretar las tuercas a los alquileres de temporada con la nueva ley, pero la experiencia en otras ciudades europeas indica que el mercado encuentra rendijas. Lo más probable es que la oferta de alquiler habitual siga contrayéndose y los precios de las habitaciones y de los alquileres no regulados repunten. La Generalitat se enfrenta a un dilema: si endurece la supervisión sin construir más vivienda, el mercado se encogerá aún más.
Perfil recomendado: los pequeños propietarios con pocos inmuebles deben evaluar si les compensa mantener sus viviendas en el mercado de alquiler habitual o si es más seguro derivarlas a un uso diferente. Los inversores institucionales, en cambio, podrían aprovechar la salida de competidores para consolidar carteras de built-to-rent (construir para alquilar) que, al ser de nueva construcción y orientadas a segmentos medios, quedan fuera de los topes en muchos casos. En el medio plazo, el mercado de alquiler en Cataluña tiende a una dualización: un sector regulado residual y un mercado libre cada vez más caro y concentrado.
El precedente del ‘Mietendeckel’ berlinés, que congeló los alquileres durante cinco años hasta ser anulado por el Tribunal Constitucional alemán, muestra que el control de precios desincentiva la inversión y reduce la oferta a largo plazo. La lectura a diez años para Cataluña es clara: sin un aumento sustancial del parque de vivienda asequible, los topes serán un parche que alivie temporalmente a unos pocos mientras el problema se enquista para la mayoría.
El propio informe de la Generalitat concluye que la eficacia de la regulación a largo plazo dependerá del aumento de la oferta pública y privada. Pero hasta que ese aumento no se materialice, el el mercado catalán seguirá expulsando inquilinos del circuito habitual.
¿Qué ha pasado? Un robo de cable de cobre en la estación de La Sagrera ha provocado retrasos en los trenes de alta velocidad del corredor Barcelona-Girona.
¿Quién está detrás? El gestor ferroviario Adif y la operadora Renfe están gestionando la incidencia, con técnicos trabajando en la reparación.
¿Qué impacto tiene? Los trenes AVE y Avant sufren demoras de duración indeterminada. No se han comunicado cancelaciones, pero el servicio se presta con retrasos mientras se restablece la señalización y las telecomunicaciones.
Un robo de cable de cobre en la estación barcelonesa de La Sagrera ha interrumpido este miércoles la circulación de los trenes de alta velocidad entre Barcelona y Girona. Adif ha confirmado, a través de un comunicado en sus redes sociales, que los técnicos trabajan para solucionar la incidencia “lo antes posible”, mientras los trenes acumulan retrasos que podrían prolongarse varias horas.
Fuentes de Adif consultadas por MERCA2.ES apuntan a que el robo ha afectado al sistema de señalización del tramo, lo que obliga a los maquinistas a circular con precaución y bajo supervisión manual. Los retrasos son variables, con trenes que acumulan demoras de entre 20 y 40 minutos en algunos casos, aunque no se descarta que aumenten a lo largo de la tarde si la reparación se complica.
La operadora Renfe no ha detallado, por el momento, el número exacto de trenes afectados. La alta velocidad Barcelona-Girona es un corredor estratégico que conecta la capital catalana con el norte de la provincia y enlaza con el resto de Europa, por lo que cualquier incidencia tiene un efecto multiplicador sobre el tráfico ferroviario.
Un segundo robo de cobre en 24 horas y el precedente de Rodalies
Este incidente se produce apenas un día después de otro robo de cable que obligó a paralizar la circulación de trenes de Rodalies entre Lleida y La Plana de Picamoixons. Los daños, causados por varios incendios en el enclavamiento de Vinaixa, destrozaron el sistema de telecomunicaciones y el cableado de fibra óptica.
Como solución provisional, Renfe estableció un plan de transporte alternativo por carretera en las líneas R13 y R14, que conectan Barcelona con Lleida pasando por Tarragona. Esa respuesta, aunque limitada, refleja la vulnerabilidad de la red ferroviaria catalana ante los ataques al cableado de cobre, un recurso cada vez más codiciado por los ladrones.
La repetición de robos en dos días pone en evidencia la fragilidad de la infraestructura ferroviaria en Cataluña y la necesidad de acelerar los sistemas de protección.
La Sagrera es un nodo ferroviario clave, en plena transformación con las obras de la futura estación intermodal. El robo de hoy no solo afecta a la alta velocidad actual, sino que enciende las alarmas sobre la seguridad durante las obras de ampliación.
Hoja de Ruta: Claves del Viaje
El impacto directo sobre los viajeros es claro: retrasos y, en el peor de los casos, posibles cancelaciones si la reparación se alarga. La incertidumbre se cierne sobre quienes tenían previsto desplazarse esta tarde entre Barcelona y Girona, un trayecto habitual para el turismo de negocios y el ocio en plena temporada estival.
La zona cero es el mismo tramo de alta velocidad que, a diario, mueve a cientos de pasajeros. Además del perjuicio inmediato, la repetición de robos en menos de 24 horas evidencia un problema estructural al que Adif y el Ministerio de Transportes llevan meses intentando poner coto. La lectura estratégica es que, sin una inversión más agresiva en vigilancia y métodos disuasorios, los sabotajes al cableado se convertirán en una amenaza recurrente para la puntualidad ferroviaria.
Los datos, aunque todavía provisionales, hablan de una afectación más amplia que la de ayer: ayer se paralizó una línea de media distancia; hoy, el golpe alcanza a la alta velocidad. Eso altera la percepción de fiabilidad del AVE en un corredor que compite con la oferta de autobús y coche privado.
La coincidencia de ambos robos sugiere un patrón de oportunidad que los ladrones están explotando. Mientras Adif no comunique un plazo claro de restablecimiento, la recomendación para los viajeros es que consulten los canales oficiales antes de acudir a la estación. La próxima ventana crítica será la hora punta de la tarde, cuando la demanda repunta y los trenes acumulados de la mañana podrían generar un efecto embudo.
La ronda que vale 1.000 millones: Tiger Global y la élite fintech respaldan a Augustus
El sistema financiero global aún parte al mundo en dos: el dólar es la divisa universal, pero acceder a él sigue siendo un laberinto para las fintechs de mercados emergentes. Augustus, la startup que construye el Global Dollar Bank, acaba de dar un paso de gigante con una ronda de 180 millones de dólares que la valora en 1.000 millones. La operación es un máster de estrategia: cómo levantar capital cuando tu modelo de negocio consiste, literalmente, en reinventar la banca.
La Serie B fue liderada por Tiger Global y contó con el respaldo de Hummingbird, QED y, sobre todo, con una constelación de fundadores de las fintech más potentes del planeta: David Vélez (Nubank), Karim Atiyeh (Ramp), Sean Neville (Circle) y Alex Bouaziz (Deel), entre otros. Participaron también los CTO de Coinbase y Revolut, y nombres de la escena deep tech como Gavin Uberti (Etched) o Victor Riparbelli (Synthesia). Esta lista de inversores convierte la ronda en un sello de pertenencia a la élite del ecosistema.
Augustus ya había dado la campanada en mayo al recibir la aprobación condicional de la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) para operar como banco nacional en Estados Unidos. Desde 2010, solo siete entidades habían obtenido ese permiso. Esta ficha bancaria federal no es un trámite: significa que la startup puede ofrecer cuentas en dólares directamente, saltándose a los los bancos intermediarios, y conecta a sus clientes con las cámaras de compensación sin depender de terceros.
Un charter bancario federal no es solo un permiso: es una barrera de entrada que convierte a una startup en un actor sistémico del sistema financiero global.
El siguiente paso es llevar esa capacidad de acceso directo al dólar a mercados donde la banca tradicional deja huecos enormes. Augustus apunta a Latinoamérica, el Sudeste Asiático, Oriente Medio y África, regiones donde fintechs y bancos luchan a diario con corresponsalías caras y lentas. Para una fintech española que quiera cruzar el charco, el mensaje es claro: el puente con Latam pasa por una infraestructura como la de Augustus.
El verdadero activo: la ficha bancaria federal que solo ocho startups han conseguido
Augustus no vende un producto, vende una autopista. Su plataforma funciona bajo un modelo API-first que ofrece cuentas operativas, cuentas FBO y cuentas virtuales nominadas. Los movimientos se realizan a través de Swift, ACH, SEPA y stablecoins. Detrás de esa capa de servicios late Marble, el sistema bancario central propio que utiliza inteligencia artificial en toda la trastienda y permite liquidaciones más rápidas y disponibilidad 24/7.
Lo que hace diferente a esta fintech es su apuesta por la tokenización del dólar. Al integrar stablecoins en la misma plataforma que los raíles bancarios tradicionales, Augustus resuelve el problema de fragmentación que sufren los negocios que operan en varias divisas pero necesitan liquidad en dólares. El caso recuerda a la jugada de Circle con el USDC, pero aquí la pieza maestra es la licencia federal.
Desde la perspectiva del emprendedor español, este movimiento tiene una lectura directa. La regulación, cuando se obtiene en el momento justo, se convierte en la palanca de valoración más potente. Augustus podría haber cerrado una Serie B menor sin el charter; con él en la mano, ha captado 180 millones de dólares y ha disparado su valoración hasta el rango de unicornio.
Lo que este caso enseña a los founders que quieren escalar en fintech
Para cualquier founder que aspire a levantar una Serie B, el caso Augustus ofrece una pirámide de lecciones, empezando por el timing. La startup no fue a por el gran cheque antes de tener el charter; esperó a que la OCC diera el visto bueno condicional y luego construyó la ronda sobre ese activo diferencial. El resultado: una valoración que refleja no solo las métricas de negocio, sino una barrera regulatoria que deja fuera a la competencia.
El segundo pilar es la composición del cap table. Tener a Tiger Global como lead es potente, pero sumar a los fundadores de Nubank, Ramp, Circle y Deel como inversores individuales multiplica la señal de calidad. No es lo mismo levantar capital con dinero “anónimo” que con un cheque de David Vélez o Alex Bouaziz. Ese respaldo acaba funcionando como un sello de validación que acelera las siguientes rondas y los acuerdos comerciales.
En tercer lugar, Augustus demuestra que la obsesión por la infraestructura propia paga. Marble no es un añadido tecnológico; es el núcleo operativo que permite escalar sin heredar las ineficiencias de los sistemas legados de la banca tradicional. Este enfoque contrasta con el de muchas fintech que construyen sobre el core de terceros y descubren, demasiado tarde, que su margen desaparece cuando el proveedor decide cobrar más.
¿Es exagerada la valoración de 1.000 millones? A juzgar por la exclusividad del charter y el mercado potencial, la cifra puede estar incluso por debajo de lo que alcanzaría una infraestructura similar en manos de un gigante. El verdadero riesgo está en la ejecución: convertir la licencia en un producto que escale sin fricciones en jurisdicciones muy distintas exigirá un músculo operativo feroz. Pero Augustus ha hecho lo más difícil: poner la primera piedra de un banco del dólar sin sucursales.
Hoja de Ruta para Emprender
Convierte la regulación en tu ventaja competitiva: Augustus esperó al sí condicional de la OCC para cerrar la Serie B; esa licencia le disparó la valoración porque crea un foso difícil de copiar.
Invita a fundadores de referencia a tu ronda: El respaldo de los creadores de Nubank, Circle o Deel aporta más que dinero: aporta credibilidad sectorial y abre puertas que un VC tradicional no puede abrir.
Construye infraestructura propia desde el día uno: Marble no es un complemento: es la base que permite a Augustus operar sin intermediarios. Si tu startup depende de un core bancario ajeno, tu margen no te pertenece del todo.
Apuesta por los mercados puente: El foco de Augustus en Latam, Asia y África recuerda que el dólar es el puente. Para una fintech española, Latam sigue siendo el patio donde las alianzas correctas multiplican el impacto.
Rusia ha dado este martes un paso decisivo en su relación con las criptomonedas. La Duma estatal aprobó en segunda y tercera lectura la ley ‘Sobre moneda digital y derechos digitales’, el primer marco integral que regula exchanges, inversores y pagos internacionales con activos digitales. La norma entrará en vigor el 1 de septiembre de 2026 y supone un giro estratégico que persigue un objetivo claro: abrir un canal controlado por el Estado para sortear las sanciones occidentales.
El texto consagra lo que hasta ahora funcionaba en la penumbra. Reconoce las criptomonedas como propiedad, otorga licencias a las empresas que las gestionan y permite su uso en comercio exterior. Pero no convierte a bitcoin en dinero de curso legal: el rublo sigue siendo la única moneda para comprar bienes y servicios dentro del país, y la publicidad que promueva ese uso sigue prohibida.
Un mercado regulado en cinco categorías
El Banco de Rusia será el encargado de expedir licencias para cinco tipos de actores: exchanges, sociedades de bolsa, gestoras, depositarias y exchangers. Las firmas que operen de forma sistemática —dos o más operaciones mensuales por encima de 3,5 millones de rublos— deberán inscribirse en un registro especial y contar con un capital mínimo de 15 millones de rublos, unos 190.000 dólares. También tendrán que adherirse a un organismo de autorregulación.
Los operadores ya en activo dispondrán de un periodo transitorio hasta el 1 de marzo de 2027 para adaptarse. Hasta entonces podrán seguir funcionando, pero el reloj corre.
Cuánto podrán invertir los rusos en cripto
La ley divide a los inversores en dos niveles. Los minoristas no cualificados podrán comprar cada año hasta 300.000 rublos (cerca de 3.800 dólares) en criptoactivos a través de un único intermediario licenciado, y transferir al extranjero un máximo de 100.000 rublos. Los inversores cualificados tendrán topes más altos: 3 millones de rublos para compras y 1 millón para envíos al exterior.
Ambos grupos deberán superar un test de concienciación sobre riesgos. El estatus de cualificado podrá basarse, entre otros criterios, en la experiencia previa con cripto. La fiscalidad se equiparará a la de los valores financieros, aunque los tipos concretos se definirán en la normativa de desarrollo.
Un detalle relevante: los legisladores eliminaron la obligación de revelar las direcciones de las carteras. El control se apoyará en los volúmenes de transacciones y los saldos de cuenta, no en la trazabilidad de cada monedero. Las transferencias de gran tamaño hacia cuentas extranjeras o de terceros estarán sujetas a una retención de 48 horas para su revisión.
Rusia no está liberalizando bitcoin para la vida diaria: lo está introduciendo dentro de la valla del Estado para que sirva a sus intereses comerciales y fiscales.
El verdadero motor: comercio exterior fuera del radar del dólar
El corazón comercial de la ley late en el capítulo transfronterizo. La norma blanquea lo que redes grises ya hacían: liquidar operaciones de comercio exterior con cripto, esquivando el sistema bancario en dólares y euros que las sanciones occidentales han bloqueado. Ahora el Banco de Rusia pone su sello oficial a esa práctica.
Ese mismo circuito se ha movido durante años a través de plataformas como Garantex —cerrada por las autoridades estadounidenses en marzo de 2025— o con la stablecoin vinculada al rublo A7A5, señalada por el Reino Unido en sus rondas de sanciones y por la que han fluido decenas de miles de millones de dólares.
El cambio de postura es rotundo. En enero de 2022, semanas antes de la invasión de Ucrania, el Banco de Rusia proponía una prohibición total de las transacciones y la minería de criptoactivos. Esa línea se mantuvo hasta que las sanciones cortaron el acceso a SWIFT y el comercio en divisas tradicionales se complicó. Cuatro años de pulso entre el Ministerio de Finanzas —partidario de legalizar— y el banco central desembocaron en la ley experimental que Putin firmó en agosto de 2024, que autorizaba la minería y los pagos internacionales con cripto. El proyecto aprobado hoy es el armazón permanente que sustituye aquel ensayo.
La ley también establece criterios de capitalización y liquidez para que un activo pueda cotizar en plataformas organizadas: una capitalización media superior a 5 billones de rublos durante dos años y un volumen diario medio por encima de 1 billón de rublos. Esos umbrales dejan fuera a casi todo: solo bitcoin, ether y, como posible tercero, solana pasarían el filtro en el corto plazo. Las monedas de privacidad quedan vetadas.
Una apuesta calculada que no borra los riesgos
Que Moscú construya carriles oficiales para el comercio cripto no convierte a Rusia en un paraíso cripto. El marco está diseñado para que el Estado observe, grave y dirija los flujos, no para que los ciudadanos escapen de su control. La limitación del acceso minorista es baja si se compara con la capacidad de ahorro de un ruso medio, y la obligación de pasar por un intermediario licenciado concentra la actividad en manos supervisadas.
Al mismo tiempo, la ley introduce una herramienta de evasión de sanciones a una escala sin precedentes. La pregunta que queda abierta es cómo reaccionarán Washington y Bruselas cuando el primer cargamento de crudo o el primer lote de fertilizantes se liquiden oficialmente en bitcoin con la bendición del Kremlin. La efectividad del blindaje dependerá tanto de la capacidad de los intercambios para identificar las operaciones como de la voluntad política de actuar sobre ellos.
El proceso legislativo culminará en las próximas dos semanas con el trámite en el Consejo de la Federación y la firma del presidente Putin, un paso que se da por descontado. A partir de septiembre, Rusia dejará de coquetear con las criptomonedas para empezar a gobernarlas.
Lidl ha vuelto a acertar con el electrodoméstico de temporada que todos comentan en julio. La cadena alemana pone a la venta su nueva heladera eléctrica Silvercrest Kitchen Tools SEM 90 C3, un modelo que promete helado casero listo en menos de una hora y sin necesidad de dejar nada congelando la noche anterior.
El precio, 56,99 euros, la sitúa en un punto intermedio dentro de su catálogo: por encima de los modelos básicos de cubeta, pero muy por debajo de las heladeras premium con compresor que rondan los 100 euros o más. Y ahí está precisamente su gracia: rendimiento decente sin pagar de más.
La heladera de Lidl que no necesita congelador previo
Lo que diferencia a este modelo del resto de heladeras de gama de entrada es su sistema de autoenfriamiento de 90 vatios, que prescinde del tradicional compresor. Esto significa que el aparato pesa menos, hace menos ruido durante el funcionamiento y, sobre todo, no exige tener el recipiente 24 horas en el congelador antes de usarlo, como sí ocurre con las heladeras de cubeta de gel más económicas.
El tiempo estimado de preparación es de 50 a 80 minutos según el tipo de helado que se quiera hacer, ya sea helado blando o helado tradicional comestible. El panel de control es minimalista: tres botones que permiten elegir entre esas dos texturas o simplemente apagar el aparato, sin menús complicados ni curva de aprendizaje.
Lidl y su apuesta constante por Silvercrest en pequeño electrodoméstico
Lidl lleva varias temporadas reforzando su catálogo de electrodomésticos de cocina bajo la marca Silvercrest, su firma propia para este tipo de productos. No es casualidad: la estrategia de la cadena alemana combina precios ajustados con acabados que no desentonan frente a marcas especializadas, algo que se repite tanto en freidoras de aire como en planchas o, ahora, en esta heladera compacta.
Este mismo patrón se ha visto hace apenas unos días con el lanzamiento de un grill de sobremesa a 49,99 euros, o con un ventilador de torre sin aspas a 69,99 euros, mucho más económico que sus rivales de referencia. La heladera SEM 90 C3 encaja en esa misma filosofía: electrodoméstico de temporada, precio competitivo y salida rápida de stock.
Cómo funciona la heladera Silvercrest en la práctica
El funcionamiento es sencillo incluso para quien nunca ha hecho helado en casa. Se vierten los ingredientes en el recipiente, que tiene una capacidad total de 700 mililitros aunque con una marca máxima de 300 ml para garantizar la textura correcta durante la congelación. Una escoba agitadora extraíble se encarga de remover la mezcla de forma continua hasta conseguir la cremosidad deseada.
Como accesorios, el pack incluye un juego de cinco cucharas medidoras pensadas específicamente para dosificar los ingredientes del helado. La escoba agitadora se puede extraer para facilitar tanto la elaboración como la limpieza posterior, un detalle que agradece cualquiera que haya lidiado antes con heladeras difíciles de fregar.
Qué conviene saber antes de comprarla
El tamaño compacto es una de sus bazas: al prescindir del compresor, el aparato resulta más manejable que otras heladeras domésticas y ocupa poco espacio de armario cuando no se usa. Aun así, hay matices que conviene tener claros antes de decidirse por este modelo frente a otras alternativas del mercado.
Estos son los puntos que más se repiten sobre este tipo de heladeras sin compresor:
Capacidad limitada: los 300 ml recomendados están pensados para raciones familiares pequeñas, no para grandes cantidades de una sola tanda.
Tiempo variable: los 50-80 minutos dependen del tipo de helado y de la temperatura ambiente de la cocina.
Ideal para principiantes: el panel de tres botones simplifica el uso, aunque no ofrece tanto control fino como modelos con más programas.
Sin sabor artesanal de mantecadora profesional: la textura es correcta, pero no sustituye a una heladera de compresor de gama alta.
Para quién tiene sentido esta compra
Este modelo encaja especialmente con quien quiere experimentar con helados caseros sin hacer una gran inversión ni depender de la planificación de congelar un recipiente el día anterior. También es una buena opción para familias que buscan controlar los ingredientes de lo que comen en verano, evitando azúcares y aditivos de los helados industriales.
Por el contrario, si el objetivo es preparar grandes cantidades o texturas muy profesionales, probablemente convenga mirar hacia modelos con compresor y mayor capacidad, aunque el desembolso sea bastante superior a los 56,99 euros de este lanzamiento.
La tendencia del pequeño electrodoméstico de verano sigue al alza
Cada temporada estival, Lidl repite la misma jugada: lanzar electrodomésticos compactos que sustituyen aparatos más caros y voluminosos, y esta heladera no es una excepción. La demanda de opciones más silenciosas, ligeras y fáciles de guardar crece cada año, y los fabricantes lo saben.
El consejo de siempre con los productos estrella de la cadena alemana: si te interesa, no te lo pienses demasiado. Este tipo de lanzamientos suele agotarse en pocos días, y la disponibilidad varía bastante de una tienda a otra según la zona en la que vivas.
Los dividendos repartidos por las mayores empresas cotizadas del mundo alcanzaron los 424.500 millones de dólares en el primer trimestre de 2026, un 10,1% más que en el mismo periodo de 2025, según la primera edición del Índice Global de Dividendos y Recompra de Acciones de Janus Henderson. La firma ha ampliado su estudio para incluir también las recompras de acciones, que en el trimestre sumaron 425.700 millones de dólares, aunque con una caída del 3,1% interanual.
Un arranque de año con crecimiento generalizado
Estados Unidos volvió a ser el principal motor. El país aportó 183.500 millones de dólares en dividendos, el 46,3% del total mundial, y llevó a cabo recompras por valor de 266.700 millones. El crecimiento fue transversal: los sectores tecnológico, financiero y energético destacaron entre los que más elevaron el pago a sus accionistas.
Europa —excluyendo el Reino Unido— repartió 67.400 millones de dólares, un 35,5% más, gracias en parte a los efectos del tipo de cambio y de del calendario de pagos. Suiza lideró con 27.300 millones, seguida de Dinamarca con 9.400 millones.
El Reino Unido sumó 17.700 millones de dólares, un 17,7% más, impulsado por dividendos extraordinarios. Destacaron los 3,60 libras por acción de Next y el pago adicional de Reckitt, que engordaron la factura total.
Las recompras globales, que totalizaron 425.700 millones, se situaron ligeramente por encima de los dividendos, pero sufrieron un retroceso del 3,1%. La divergencia entre ambas estrategias de retribución al accionista empieza a ser una de las claves del informe.
El sector financiero y los materiales básicos lideran los repartos
El sector financiero fue el mayor pagador del trimestre, con 90.800 millones de dólares en dividendos, y también dominó las recompras con 110.700 millones, lo que supone más de un tercio del total del índice.
Los materiales básicos experimentaron el mayor crecimiento porcentual: un 47,1%. La demanda de minerales como el cobre y el litio —esenciales para centros de datos, semiconductores e infraestructura de inteligencia artificial— empujó los pagos al alza. La tecnología tampoco se quedó atrás, con 43.700 millones en dividendos y 66.600 millones en recompras.
La solidez de los beneficios empresariales sigue siendo el principal combustible de los dividendos, mientras las recompras se moderan en un entorno de tipos altos y riesgos geopolíticos.
Previsiones 2026: los dividendos mantienen el paso, las recompras se frenan
Janus Henderson ha elevado su previsión de crecimiento global de dividendos para 2026 al 8,3%, frente al 6,8% de 2025. En cambio, espera que las recompras se reduzcan un 1,1% este año, tras haber aumentado un 6,1% en 2025.
«En medio de lo que parece un contexto macroeconómico cada vez más incierto, la sorpresa ha sido la solidez de los beneficios en todo el mundo. Esos beneficios casi siempre se traducen en mayores dividendos, y eso es exactamente lo que estamos viendo ahora en una amplia gama de sectores y regiones», ha asegurado Jane Shoemake, gestora de carteras de clientes del equipo de renta variable global de Janus Henderson.
El informe advierte, no obstante, de que los tipos de interés más altos durante más tiempo, el riesgo geopolítico y la presión sobre los sectores orientados al consumidor siguen siendo amenazas latentes. Las recompras, más cíclicas, ofrecen un colchón de flexibilidad a las empresas si las condiciones se deterioran.
Análisis: La prudencia empresarial y la resiliencia del dividendo
La divergencia que muestra el índice de Janus Henderson —dividendos al alza, recompras a la baja— no es casual. En un entorno de tipos de interés elevados, las empresas están asignando capital con más cautela. Las recompras, que en los últimos años habían sido la herramienta preferida para devolver excesos de caja, pierden atractivo cuando financiarse cuesta más y la visibilidad sobre los beneficios futuros se estrecha. El dividendo, en cambio, se ha convertido en una señal de confianza estable que el mercado premia.
Para el inversor español, el mensaje tiene una traducción directa. Las cotizadas del IBEX 35, con una fuerte presencia bancaria y energética, están entre las principales pagadoras de dividendos de Europa. El hecho de que el sector financiero global aporte casi 91.000 millones de dólares en dividendos trimestrales refuerza la tesis de que los pagos de entidades como Santander, BBVA o CaixaBank disponen de una base sólida. No es solo un fenómeno local: los beneficios bancarios resisten en Estados Unidos, Europa y Japón, y esa resiliencia sostiene los flujos.
Eso sí, el riesgo está en los detalles. El crecimiento de los dividendos europeos, excluyendo el Reino Unido, se hinchó un 35,5% en parte por efectos cambiarios y por la estacionalidad de los pagos. Sin ese impulso técnico, la cifra sería más modesta. Además, el tirón del 47,1% de los materiales básicos está muy vinculado a la inversión en inteligencia artificial; si ese ciclo se ralentiza, los pagos extraordinarios de mineras y químicas podrían moderarse con la misma rapidez con que han llegado.
El comportamiento de los dividendos en el primer trimestre refuerza la idea de que los inversores están valorando cada vez más la disciplina en la asignación de capital. Las compañías que combinan un pago creciente con recompras selectivas —como muchas del IBEX 35— se están ganando una prima de confianza. La expectativa de que los dividendos globales crezcan un 8,3% este año es realista siempre que los tipos no vuelvan a subir de forma abrupta. La incertidumbre comercial y geopolítica, sin embargo, obliga a leer con prudencia cualquier previsión. Las recompras a la baja son la otra cara de la moneda: las empresas prefieren guardar munición para lo que pueda venir. Para el inversor de largo plazo, el dividendo sigue siendo la columna vertebral de la retribución. Solo hay que vigilar de cerca el coste de la deuda y la salud de los sectores más cíclicos.
Veredicto Merca2
Cotización al cierre: El IBEX 35 ha cerrado la sesión prácticamente plano, con una ligera caída del 0,1%, hasta los 9.340 puntos. La prima de riesgo española se mantiene en 78 puntos básicos, un nivel que favorece la estabilidad de los flujos de retribución.
Clave técnica: Las empresas del IBEX que pagan dividendo regular acumulan una rentabilidad media por dividendo del 4,4% en 2026, lo que sigue atrayendo flujos al mercado español frente a otros índices europeos con yields más bajos.
Apunte macro: La resistencia de los dividendos globales en un entorno de desaceleración es consistente con un escenario de aterrizaje suave, aunque el crecimiento de las recompras en negativo anticipa que las empresas ya están ajustando su asignación de capital ante posibles turbulencias.
¿Qué ha pasado? El valor medio de tasación de la vivienda en España ha alcanzado un nuevo récord histórico de 292.417 euros en el primer trimestre de 2026, según datos de la Asociación Española de Análisis de Valor (AEV) publicados por Idealista.
¿Quién está detrás? La AEV, que agrupa a las 21 principales sociedades de tasación del país, y el portal inmobiliario Idealista, que ha dado a conocer las cifras.
¿Qué impacto tiene? Una subida del 12,5% interanual que encarece la compra de vivienda y eleva el importe de las hipotecas, a la vez que dispara a máximos el volumen de las tasaciones hipotecarias.
El imparable ascenso del precio de la vivienda ha dejado una nueva marca en el mercado de tasación. La vivienda media en España ya roza los 292.417 euros tras una subida del 12,5% respecto al año anterior, la cifra más alta desde que la Asociación Española de Análisis de Valor (AEV) recopila datos. El dato, correspondiente al primer trimestre de 2026 y publicado por Idealista, refleja un mercado en tensión donde la demanda aprieta y la oferta escasea, alimentando un ciclo alcista que no da señales de freno.
La vivienda tasada rompe todos los techos
Durante los tres primeros meses del año, las sociedades integradas en la AEV llevaron a cabo cerca de 255.000 tasaciones completas, un 11,4% más en volumen de actividad que en el mismo periodo de 2025. El importe total de esos informes alcanzó los 118.916 millones de euros, otro máximo histórico que pulveriza todos los registros.
El segmento hipotecario, que aglutina el 70% de los encargos, mostró una ligera caída en número (–2,4%, 172.619 informes), pero el valor de las viviendas tasadas para hipotecas se disparó un 17,7%. La lectura es clara: se firman menos operaciones, pero las que se cierran lo hacen a precios más altos. Y eso tira al alza del valor medio.
El secretario general de la AEV, Jorge Dolç, describió un mercado “estable en volumen de transacciones pero con un notable incremento del valor total de los bienes”. Los números le dan la razón: la vivienda destinada a hipoteca rozó la estabilidad en unidades (0,3% de aumento, 129.153 informes) mientras su importe global saltó un 12,8%.
Obra nueva se desploma; el reino del alquiler asoma
El gran contrapunto lo pone la obra nueva. Las tasaciones de viviendas en desarrollo cayeron un 56,3% (2.200 valoraciones), una contracción aún más acusada en el ámbito hipotecario (–58,3%). La dificultad para encontrar suelo finalista, los plazos de licencia cada vez más largos y el encarecimiento de materiales están frenando los nuevos proyectos justo cuando la demanda de reposición sería mayor.
Mientras, las tasaciones sin finalidad financiera –ligadas a divorcios, herencias, reestructuraciones de deuda o inversión– crecieron un 45% y ya representan el 10% del total. Es un síntoma más de un mercado en el que la vivienda se percibe cada vez menos como un derecho básico y cada vez más como el activo refugio por excelencia.
La casa media en España ya exige casi 300.000 euros de tasación: un listón que deja fuera de juego a un comprador joven sin un ahorro previo que roza los 60.000 euros.
La Ficha del Inversor
Con una revalorización del 12,5% interanual, la vivienda en propiedad sigue siendo uno de los activos más rentables del radar patrimonial nacional. La métrica clave es el valor tasado medio: 292.417 euros, que en ciudades como Madrid o Barcelona se queda corto y que en capitales de provincia aún deja margen para el pequeño inversor.
La tendencia a seis meses apunta a que el yield bruto del alquiler (la rentabilidad anual antes de gastos e impuestos, que se obtiene dividiendo la renta entre el precio de compra) se estabilizará alrededor del 4,8% en zonas medias, mientras que en obra nueva seguirá presionado por la escasez de producto. El Euríbor, que se prevé que se mantenga por debajo del 2,7% hasta final de año, seguirá siendo un aliado para el comprador con hipoteca, pero la cuota mensual para una vivienda estándar ya supera los 850 euros, según cálculos de esta redacción basados en la TAE media del mercado.
El perfil recomendado para este escenario es el del inversor patrimonial con capacidad de apalancamiento moderado (LTV por debajo del 70%) que busque zonas de alta demanda de alquiler y baja rotación. El comprador de primera vivienda, sin embargo, se enfrenta a un momento de precios máximos que aconseja prudencia y, si no hay urgencia, esperar a que el próximo ajuste de tipos abra una ventana más favorable. La obra nueva, por su parte, es terreno solo para bolsillos muy solventes o para quienes apuesten por el alquiler de largo plazo en desarrollos Build to Rent.
El pulso entre los actores del mercado es intenso. Las promotoras retrasan lanzamientos a la espera de que el suelo se abarate, mientras los fondos institucionales aceleran su entrada en el residencial de alquiler. El dato de tasación de hoy es una foto de un mercado que no pincha, sino que se tensiona por el lado de la oferta. La gran pregunta es hasta cuándo aguantará la demanda sin que los precios empiecen a expulsar a los compradores locales.
El SEPE ha dado un giro a la forma en que los autónomos piden el paro: desde este mes de julio, solicitar la prestación por cese de actividad ya no exige obligatoriamente certificado digital o cita presencial. Los nuevos canales de identificación —códigos por SMS, verificación biométrica o datos de contraste— agilizan la tramitación y reducen los desplazamientos a las oficinas, pero traen consigo requisitos documentales más estrictos y plazos más cortos que conviene conocer.
Qué cambia exactamente en el trámite del paro
Hasta ahora, para gestionar cualquier prestación por desempleo era imprescindible disponer de certificado digital, DNI electrónico o estar dado de alta en el sistema Cl@ve. La resolución publicada en el BOE el 15 de julio de 2026 introduce dos grandes novedades que afectan directamente a los autónomos que vayan a solicitar el cese de actividad o los subsidios.
La primera: se reconoce la plena validez legal a la identificación mediante códigos de un solo uso enviados al móvil o al correo electrónico y también a través de «datos de contraste» (preguntas personales que verifica el sistema) o tecnologías biométricas como el reconocimiento facial o la huella dactilar. Estos métodos se integran en formularios electrónicos que capturan identidad y consentimiento en un solo paso.
La segunda: el SEPE habilita vías para que el usuario firme solicitudes y dé su consentimiento de forma telemática sin necesidad de aplicaciones externas. El resultado práctico es que un autónomo puede solicitar el paro desde el móvil, confirmar la petición con un código que le llega por SMS y recibir la resolución sin pisar una oficina.
El objetivo, según recoge el texto oficial, es «impulsar canales no presenciales que permitan facilitar la realización de trámites administrativos, garantizando al mismo tiempo la seguridad jurídica, la igualdad en el acceso y la correcta identificación de las personas interesadas».
Cómo afecta el nuevo procedimiento al cese de actividad de los autónomos
Los cambios no se limitan a la identificación. La modificación del procedimiento incluye también nuevos documentos exigidos y plazos de presentación más ajustados para evitar denegaciones. Aunque el SEPE no ha detallado todavía cada casuística por colectivo, la información trasladada a los puntos de atención indica que quien vaya a pedir la prestación por cese de actividad deberá aportar:
Certificado de cese de actividad emitido por la Agencia Tributaria o, en su caso, la declaración responsable de cese.
Vida laboral actualizada con la fecha de baja en el RETA.
Justificante de la causa del cese (económica, técnica, productiva o de fuerza mayor) mediante documentación mercantil o contable.
Además, se reduce el margen para subsanar errores: si falta algún papel, la solicitud se archiva sin más trámite y hay que volver a empezar. Los plazos de resolución también se acortan con la digitalización, así que la respuesta —favorable o denegatoria— llegará en semanas en lugar de meses.
Ojo con esto último: la rapidez es un arma de doble filo. El error más frecuente es confiar en que el SMS o el código biométrico sustituyen a la documentación obligatoria. El sistema solo verifica quién eres, no qué papeles entregas. Si no adjuntas todo, la denegación es automática.
La digitalización del SEPE agiliza el acceso al paro, pero también dispara el riesgo de denegación si no se revisa cada documento antes de enviar la solicitud.
Para los autónomos societarios, la tramitación sigue un canal similar, pero conviene revisar si la causa del cese encaja en los supuestos reconocidos por la mutua colaboradora con la Seguridad Social que cubre la prestación.
Más agilidad, pero también más cuidado con los intentos de fraude
La extensión de los canales de identificación mediante SMS y correo electrónico abre una puerta que ya ha aparecido en otros organismos: los intentos de phishing. El INCIBE ha alertado en campañas anteriores de mensajes fraudulentos que suplantan al SEPE para pedir datos bancarios o códigos de verificación. Con el nuevo sistema, la recomendación es clara: nunca compartas los códigos de un solo uso y accede siempre desde los enlaces oficiales de la sede electrónica del SEPE (sede.sepe.gob.es). Cualquier SMS que te pida pulsar un enlace para «confirmar tu prestación» es falso.
Además, la biometría requiere que el dispositivo móvil tenga cámara o lector de huellas actualizado; si tu teléfono es antiguo, puede que necesites acudir a un punto de atención presencial con cita previa. Es una alternativa que el propio SEPE mantiene para quienes no pueden o no quieren usar los nuevos métodos.
Guía rápida del trámite
📅 Plazos: El nuevo sistema de identificación está activo desde el 15 de julio de 2026 de manera permanente. Los plazos de presentación de la solicitud de cese de actividad se mantienen en 15 hábiles desde la situación legal de desempleo, pero el tiempo de subsanación se reduce drásticamente.
✅ Requisitos clave: Estar en situación legal de desempleo, haber cubierto el período mínimo de cotización por cese de actividad (12 meses), presentar la documentación completa (certificado de cese, vida laboral y justificante de la causa) y utilizar uno de los métodos de identificación admitidos.
🌐 Dónde solicitarlo: A través de la sede electrónica del SEPE (sede.sepe.gob.es) con los nuevos métodos de identificación, o presencialmente en la oficina de prestaciones con cita previa.
💰 Importe o coste: El trámite es gratuito. La cuantía de la prestación por cese de actividad es del 70% de la base reguladora durante los primeros 180 días y del 50% a partir del día 181.
⚠️ Error a evitar: No adjuntar toda la documentación exigida, confiando en que el código SMS o el acceso biométrico reemplaza a los papeles. La solicitud se archiva sin subsanación si falta algo.
La Seguridad Social está ultimando un anexo con once nuevas enfermedades que, si padeces alguna y tienes reconocido un grado de discapacidad igual o superior al 45 por ciento, te podrá abrir la puerta a la jubilación anticipada desde los 56 años. Pero no basta con aparecer en la lista: la patología tiene que estar vinculada a la causa de la discapacidad y tienes que haber cotizado el periodo mínimo que exige la ley.
Qué patologías se incluirán y por qué no es automático
El nuevo listado —todavía en fase de elaboración— añade 11 enfermedades al régimen de jubilación por discapacidad para trabajadores autónomos. La Seguridad Social está trabajando en la redacción del anexo, que se publicará próximamente en el BOE y que, en la práctica, amplía las posibilidades de retiro temprano para quienes sufren patologías graves.
Pero el acceso no es automático. Tener una de las enfermedades que aparezcan en la lista no te convierte en jubilado a los 56 años. El sistema sigue exigiendo tres condiciones acumulativas: un grado de discapacidad mínimo del 45%, que esa discapacidad esté directamente vinculada a una de las patologías del anexo y que hayas mantenido ese grado durante un plazo mínimo. Además, deberás cumplir con todos los requisitos de cotización que marca la normativa general de la Seguridad Social.
Los requisitos imprescindibles: discapacidad, vínculo y cotización
Para que puedas acogerte a esta jubilación anticipada, tu discapacidad tiene que alcanzar al menos el 45%. Ese porcentaje debe estar reconocido por el organismo competente y acreditado durante un periodo mínimo que aún no ha concretado la norma en detalle, pero que se estima será similar al exigido para otras prestaciones: un mínimo de cinco años con la discapacidad reconocida.
El vínculo causal es el otro filtro. No basta con tener un 45% de discapacidad si la causa no aparece en la lista oficial de patologías que publicará la Seguridad Social. Si tu discapacidad está provocada por una enfermedad que no figura en ese anexo, aunque tengas el porcentaje, no podrás acceder a la jubilación a los 56.
Y, por supuesto, la cotización: tendrás que haber cotizado el mínimo exigido para tener derecho a la pensión contributiva. Para los autónomos, eso supone acreditar al menos 15 años de cotización, de los cuales dos deben estar comprendidos en los 15 años inmediatamente anteriores al hecho causante. Sin esas cotizaciones, el derecho a la jubilación anticipada se desvanece, aunque cumplas con el resto de condiciones.
En resumen, la nueva lista facilitará el acceso a la jubilación a personas con discapacidades graves, pero la Seguridad Social mantiene una triple barrera: grado, patología reconocida y cotización.
La lista facilitará el acceso, pero la Seguridad Social mantiene una triple barrera: grado de discapacidad, patología reconocida y cotización.
Un paso hacia la equiparación con los asalariados
Con esta ampliación del listado, los autónomos se acercan a las condiciones que ya disfrutan los trabajadores por cuenta ajena en materia de jubilación anticipada por discapacidad. Hasta ahora, la posibilidad de jubilarse a los 56 estaba muy limitada a un catálogo cerrado de patologías; añadir once enfermedades supone un avance tangible, sobre todo para colectivos con enfermedades crónicas que deterioran la capacidad de trabajo pese a mantener la actividad.
Sin embargo, el texto de la Seguridad Social insiste en que la aplicación de la ampliación queda pendiente de la publicación oficial del anexo. Eso significa que, aunque la intención política está clara, ningún autónomo puede solicitar hoy esta jubilación anticipada si su patología no estaba ya incluida en el listado previo. Hasta que el BOE publique el anexo con las nuevas patologías, el acceso sigue restringido a las enfermedades recogidas en la normativa anterior.
Este tipo de medidas tienen un impacto directo en la planificación del retiro. Si padeces una enfermedad crónica que podría figurar en la futura lista, conviene que revises tu historial de cotización y el grado de discapacidad reconocido, porque la publicación del anexo podría abrirte una puerta que hasta ahora creías cerrada. Eso sí, los plazos burocráticos no son inmediatos: elaborar el listado, consensuario y tramitar la publicación puede llevar meses.
Guía rápida del trámite
📅 Plazos: Aún no confirmado. La lista no se ha publicado en el BOE y la medida no está en vigor.
✅ Requisitos clave: Grado de discapacidad igual o superior al 45%, vinculado a una patología del anexo oficial; periodo mínimo acreditado con ese grado; y cumplir los requisitos de cotización.
🌐 Dónde solicitarlo: Una vez aprobado el anexo, la solicitud se tramitará a través de la Seguridad Social, presumiblemente en su sede electrónica con Cl@ve o certificado digital.
💰 Importe o coste: No hay un coste directo del trámite; la pensión dependerá de tu base de cotización y de los años cotizados.
⚠️ Error a evitar: Pensar que basta con tener la enfermedad. También necesitas el 45% de discapacidad y que esté en la lista oficial, además de haber cotizado lo suficiente.
Cuando una startup cotiza a 82 millones de dólares y cinco años después malvende su negocio por 300.000 dólares, algo se rompió mucho antes del precio de venta. El caso de Jungo, la empresa israelí de monitorización de conductores, ilustra las trampas de una OPI prematura sin tracción comercial real. Vamos a desgranar la cronología, los errores de foco y lo que cualquier founder puede aprender para no repetir el mismo patrón.
De 82 millones a 300.000 dólares: la cronología del descalabro
Jungo Connectivity, que cotiza en la Bolsa de Tel Aviv, se remonta a la Jungo original, vendida en 2006 a NDS por 108 millones de dólares y más tarde absorbida por Cisco. La compañía renació y, en plena fiebre de las OPI tecnológicas, volvió al parqué en julio de 2021 con una valoración de 250 millones de séquels (82 millones de dólares). Pero el desenlace ha sido duro: el pasado 9 de julio de 2026, el accionista de control Ophir Herbst –que posee el 87,8% del capital– presentó una oferta para adquirir la totalidad del negocio operativo por apenas 300.000 dólares. Un comité independiente concluyó que la propuesta era justa, y la operación convertirá a Jungo en un cascarón bursátil: una cotizada sin actividad real, pero con aproximadamente 9,8 millones de dólares en caja.
La empresa desarrollaba software que, mediante cámaras en el interior del vehículo, monitoriza distracciones del conductor: uso del móvil, signos de fatiga o intoxicación. Sus dos plataformas estrella, VUDRIVER y CODRIVER, prometían ser el motor de crecimiento. Sin embargo, los números cuentan otra historia.
Cuando el producto estrella no generaba ingresos: el error de foco
Según los últimos estados financieros de Jungo, VUDRIVER y CODRIVER representaban solo el 7% de los ingresos totales. El 93% restante provenía de WINDRIVER, una herramienta de desarrollo de software más antigua que nada tiene que ver con la monitorización por cámara. En otras palabras, la tecnología en la que la empresa había depositado todas sus esperanzas comerciales nunca logró tracción significativa. A pesar de años de inversión, el product-market fit no llegó. Jungo arrastraba pérdidas netas de 2 millones de dólares en 2025, similares a las de 2024, y un patrimonio neto de unos 9,8 millones, casi todo en efectivo.
La cruda realidad es que el producto principal nunca había encontrado su mercado, y la empresa sobrevivía gracias a un legado tecnológico ajeno a la visión estratégica. El cash burn persistente y la ausencia de un modelo de negocio escalable condenaron cualquier ambición de crecimiento.
La OPI sin producto sólido no amplifica el valor; simplemente expone la falta de fundamentos a los ojos del mercado público.
📦 Caso de estudio: Jungo
El reto: Consolidar una tecnología de monitorización de conductores que justificase su valoración de 82 millones tras una OPI en plena burbuja.
La jugada: Apostar por dos plataformas de cámara (VUDRIVER y CODRIVER) que, en los años siguientes, apenas generaron el 7% de los ingresos, mientras el negocio se sostenía gracias a una herramienta de desarrollo heredada.
El resultado: Pérdidas de 2 millones anuales, venta del negocio operativo por 300.000 dólares al accionista de control y transformación en un cascarón bursátil con 9,8 millones en caja.
La lección: Salir a bolsa sin haber validado un modelo de negocio recurrente con fuerte tracción comercial puede depreciar el valor de la empresa hasta hacerla insalvable.
Herbst ha asegurado a los inversores que, tras la operación, el cash burn se reducirá y se podrá distribuir un dividendo sustancial. La compañía, ahora un vehículo sin operaciones, retendrá los 9,8 millones en caja y una cotización en bolsa que, presumiblemente, será utilizada por otro proyecto empresarial. Una jugada que, si bien puede beneficiar al accionista mayoritario, deja en evidencia que el proyecto original carecía de todo valor intrínseco.
El espejismo de la OPI fácil: lecciones para founders que buscan salir a bolsa
La historia de Jungo no es un caso aislado. Entre 2020 y 2021, decenas de startups tecnológicas –tanto en el Nasdaq como en mercados locales como la Bolsa de Tel Aviv– se precipitaron al parqué con valoraciones infladas y sin un product-market fit sólido. Muchas de ellas hoy arrastran cotizaciones por debajo de su precio de salida o, directamente, han desaparecido.
El founder que contempla una OPI debe hacerse la pregunta incómoda: ¿tiene mi producto tracción real o solo una historia bien contada? En el caso de Jungo, el 93% de los ingresos dependía de un producto antiguo que no reflejaba la propuesta de valor presentada a los inversores. Eso es una bandera roja que cualquier comité de salida a bolsa o inversor institucional debería detectar.
La venta por apenas 300.000 dólares, cuando la caja asciende a 9,8 millones, revela que el mercado valora el negocio operativo en cero. Es decir, la tecnología de monitorización de conductores, el corazón de la compañía, no tenía ningún comprador dispuesto a pagar más que una suma simbólica. Una depreciación empresarial fulminante. El mercado bursátil no es el lugar para experimentar; es el escaparate donde las carencias se magnifican.
Otra lección práctica es la importancia de alinear el gasto con ingresos recurrentes. Jungo quemó caja durante años con pérdidas constantes, confiando en que el mercado premiaría el crecimiento. Pero sin un unit economics positivo, el runway se reduce y la empresa se convierte en presa fácil de una venta de liquidación.
🚀 Hoja de Ruta para Emprender
Valida antes de cotizar: Asegura que tu producto tiene al menos un 30-40% de ingresos recurrentes y tracción demostrable en el mercado antes de dar el salto al parqué.
El legado tecnológico no es un plan de negocio: Si el 93% de tus ingresos depende de una herramienta que no está alineada con tu visión, tienes un problema de foco. Rediseña o pivota.
El cash no salva un modelo roto: Los 9,8 millones en caja solo sirvieron para devolver capital a los accionistas, no para revivir la compañía. Un runway largo sin producto es una ilusión.
Escucha al comité independiente: Cuando incluso un comité avala vender por 300.000 dólares porque es ‘justo’, es la señal definitiva de que el proyecto ya no vale más que sus activos líquidos.
El olor a pimentón y a patatas fritas se cuela por la rendija de la puerta del Abellá. Dentro, una pareja de estudiantes parte el lomo del cocodrilo mientras un jubilado apura el ribeiro. En Santiago de Compostela, el tapeo no es un mero aperitivo: es una institución que se mide en tazas de vino blanco, cachos de empanada y barras de formica. Y lo mejor de todo es que, en los bares adecuados, sale casi gratis.
A poco más de trescientos metros de la catedral, la ciudad despliega dos caras. Por un lado, la Rúa do Franco, engalanada para el peregrino que busca marisco, pulpo y raciones a precios de postal. Por otro, la Rúa da Raíña y sus aledaños, donde las tapas no se piden: las pone la casa con cada bebida, y los precios de las cañas apenas han notado la inflación. Esta es la ruta de los bares baratos de Santiago, la que siguen los estudiantes compostelanos y los vecinos que saben que la mejor cocina gallega no entiende de manteles largos.
La geografía de los bares baratos: dos calles, dos mundos
El casco histórico de Compostela es un tablero en el que conviven dos maneras de entender el tapeo. La Rúa do Franco, que arranca junto a la Praza do Obradoiro, es la arteria del turismo gastronómico. Aquí los bares ofrecen bandejas de pinchos al estilo vasco, raciones de pulpo á feira y mariscadas que se pagan a precio de destino turístico de primer nivel. El escaparate es impecable y los camareros chapurrean varios idiomas, pero una ronda puede costar el doble que a cien metros de distancia.
Al otro lado del campanario, apenas se gira la esquina de Correos, la atmósfera cambia. La Rúa da Raíña y las callejuelas que la rodean forman el feudo de los bares baratos. Aquí no hay carteles en inglés ni fotos plastificadas de las tapas. La botella de ribeiro se abre con un chasquido, el vino cae en tazas blancas y la tapa llega sin preguntar: es la que manda la casa. Esta zona es el territorio de estudiantes, jubilados y peregrinos avispados que han entendido que la autenticidad se paga en monedas, no en billetes.
La tradición tapeadora de Santiago tiene una peculiaridad: cada establecimiento regala una tapa con la bebida, pero no deja elegir. A diferencia de otras ciudades gallegas como Lugo, donde uno puede señalar entre varias opciones, aquí cada local tiene su especialidad. El ritual es sencillo: pides una caña, una taza de ribeiro o un vino, y la tapa aparece sobre el mostrador como un obsequio. La clave para una cena completa sin gastar más de diez euros está en saltar de bar en bar y dejarse sorprender por la generosidad de cada cocina.
El Orense: donde el ribeiro cuesta cincuenta centimos
Al final de un pasaje que desemboca en una pequeña plaza, muy cerca de Correos, se esconde el bar que todo compostelano conoce. El Orense no presume de decoración ni de carta. Su mobiliario es de otra época y su clientela, mayoritariamente jubilada, mantiene conversaciones en gallego que se mezclan con el tintineo de las tazas. Pero el verdadero imán de este local es el precio: una taza de ribeiro blanco cuesta cincuenta céntimos. Cincuenta. En la era del café a dos euros y del menú del día a quince, El Orense resiste como una anomalía cronológica.
La tapa que acompaña al vino es tan austera como el precio: un trozo de pan con una loncha de queso y otra de salchichón. Simple, directa y suficiente para engañar al estómago mientras se apuran dos o tres tazas. Al frente de la barra atiende una señora gallega con delantal, una figura ya casi extinta en la hostelería urbana. Su presencia —calmada, profesional, con la mirada atenta al cliente de siempre— es uno de los mayores atractivos del lugar. «Esto ya no se ve en Galicia», comentan los parroquianos sin nostalgia, como quien constata un hecho. El Orense está a apenas cinco minutos a pie de la catedral, pero el salto temporal que ofrece es mucho mayor.
El Abellá y su cocodrilo crujiente
Si desde El Orense se tuerce a la izquierda y se avanza unos metros por la Rúa do Franco, aparece El Abellá. Este local, algo más amplio y con más trajín, eleva ligeramente el presupuesto pero mantiene la filosofía del tapeo generoso. La caña cuesta un euro con sesenta, y la tapa que la acompaña es siempre la misma: el cocodrilo. No, no se trata de reptil. El cocodrilo de El Abellá es un plato de patatas fritas caseras, cortadas con cierta rusticidad y fritas hasta quedar crujientes y algo grasientas, coronadas por un trozo de lomo de cerdo jugoso. Es una combinación tan contundente que muchos clientes le piden al camarero «otra, pero sin patatas», porque el plato casi completa la cena.
La barra de El Abellá es un hervidero a última hora de la tarde. Jóvenes que acaban de salir de la facultad, parejas de mediana edad y algún turista despistado que se ha saltado la frontera del Franco comparten el espacio sin protocolos. Las conversaciones suben de tono a medida que las cañas se suceden, y el aroma del aceite caliente se convierte en el perfume oficial del local. Quien espere refinamiento no lo encontrará aquí, pero quien busque un bocado honesto a un precio justo, difícilmente encontrará competidor en la misma calle.
El Orella, la oreja que divide opiniones
A veinte metros de El Orense, por un callejón que se abre a la izquierda, está El Orella. Su nombre ya anticipa la tapa, y la tapa es también su cruz y su gloria. Porque la especialidad de esta casa no es para todos los estómagos: oreja de cerdo cocida, aliñada con pimentón y un hilo de aceite, servida en pequeños cuencos de barro. La oreja está tierna, gelatinosa, con ese punto de cartílago que unos veneran y otros rehúyen. El pimentón pica lo justo y perfuma el bocado sin enmascararlo. Con la caña, que cuesta un euro con noventa, el conjunto se convierte en una de las experiencias más castizas del tapeo compostelano.
El Orella tiene un aire de taberna antigua, con paredes de piedra vista, luces tenues y una clientela que oscila entre los incondicionales de la oreja y los curiosos de primera visita. Los detractores del bar aseguran que la tapa es demasiado especializada y que cansa, pero la verdad es que los bocadillos de oreja, calientes y generosos, solucionan el problema del hambre con solvencia. Salir del Orella con la camisa manchada de pimentón es casi un carné de pertenencia al circuito tapeador.
El Trafalgar y los mejillones tigre
Saliendo del Orella hacia la derecha y doblando la esquina, en apenas veinte metros se llega al Trafalgar. Si El Orense es el abuelo de la ruta y El Abellá el hermano mayor, El Trafalgar es el adolescente revoltoso. La barra está casi siempre repleta, el volumen de la conversación es alto y al fondo trona la máquina de música. Por un euro, un ribeiro blanco con un mejillón tigre. Los tigres del Trafalgar son mejillones rellenos, gratinados con una bechamel ligeramente picante, que llegan a la mesa en una cazuelita de aluminio. No pican en exceso —menos incluso que el pimentón de la oreja—, pero sí lo suficiente para invitar a otro trago.
El Trafalgar es un bar democrático: caben los estudiantes que ponen rancheras en la gramola, los matrimonios que se han escapado del Franco, los peregrinos que exhiben las conchas sin complejos y esos parroquianos silenciosos que solo piden «un chato» y se enfrascan en la página de deportes. La comida, salvo los tigres, no pasa de correcta, pero nadie acude al Trafalgar por el recetario. Se viene por el ambiente festivo, por los precios y por la sensación de que en esta esquina el tiempo corre a otro ritmo.
De El Bigotes al Bar Coruña: la ruta se completa
Desde la puerta del Trafalgar, la Rúa da Raíña se despliega como un corredor de locales modestos. Avanzando unos metros por esta calle peatonal, a mano derecha, aparece El Bigotes. Es uno de esos bares que nunca están abarrotados y que los clientes habituales quisieran mantener en secreto. La caña cuesta un euro con setenta, y la tapa es una pequeña degustación variada: una cucharada de garbanzos guisados, un trozo de empanada de atún o de carne y un pinchito de salchichón. No hay florituras, pero todo sabe a cocina de casa. El Bigotes es la demostración de que no hace falta montar un espectáculo para ofrecer una tapa digna; basta con hacer bien las cosas y no mirar demasiado al vecino del Franco.
A pocos pasos, casi pegado a El Bigotes, está el Bar Coruña. Este establecimiento cambia el esquema: aquí la especialidad no es una tapa, sino los bocadillos. La carta incluye más de veinte combinaciones, desde el clásico de tortilla hasta el de calamares, pasando por opciones contundentes de lomo, queso y pimientos. Los precios se mantienen en la línea contenida del resto de la ruta, y la calidad es más que aceptable. Para el viajero que ha encadenado varias tazas de ribeiro sin haber masticado lo suficiente, el Bar Coruña es la parada de salvación. Un bocadillo grande, acompañado de otra caña (ya sin tapa, porque aquí el bocadillo cuenta como plato), cierra la noche sin sobresaltos en la cuenta.
Entre El Trafalgar y el Bar Coruña, toda la Rúa da Raíña es un hervidero de bares que se pasan el testigo de la clientela. Algunos son más nuevos, con letreros luminosos y precios ligeramente más altos, pero ninguno alcanza los importes de la calle del Franco. La mayoría recoge a la gente de Santiago, a los vecinos que bajan a la zona antigua a tomar algo y que saben dónde está la frontera entre lo auténtico y lo impostado. El tapeo aquí es una cuestión de barrio, casi de clan, y los forasteros que aciertan a entrar son bien recibidos, siempre que no pretendan pedir un gin-tonic en un bar de tazas de ribeiro.
Consejos prácticos para un tapeo sin sorpresas
Recorrer los bares baratos de Santiago no requiere guía impresa, pero sí ciertas advertencias que los veteranos comparten con los novatos. La primera: ojo con el precio de la caña. En la zona antigua, el mismo formato de bebida puede doblarse de un establecimiento a otro, sobre todo si uno cruza del territorio de la Rúa da Raíña al de la Rúa do Franco. Antes de pedir, basta con echar un vistazo a la pizarra de precios —si no la hay, conviene preguntar sin timidez— para evitar el susto de una cuenta inesperada. Los locales aquí descritos tienen tarifas estables: entre cincuenta céntimos y un euro con noventa la bebida, con la tapa incluida.
Segundo consejo: no espere elegir la tapa. En los bares mencionados, la tapa es la que el camarero decida, y suele ser la especialidad de la casa. No insista; el ritual consiste en aceptar el obsequio con una sonrisa y, si algo no gusta, pasar al siguiente bar donde la oferta será distinta. Tercero: si se quiere cenar seriamente, los bocadillos del Bar Coruña o los del Orella son la solución más económica. Y cuarto: para una experiencia más completa, conviene alojarse en el centro o desplazarse en transporte público; el tapeo se disfruta caminando y con tiempo por delante, sin prisa ni preocupación por los controles de alcoholemia.
Un apunte adicional: el mercado de abastos de Santiago permite comprar marisco fresco y que, en algunos locales cercanos, lo cuezan de manera gratuita pagando solo las bebidas. Esta opción no pertenece al circuito de los bares baratos, pero supone una alternativa para quien quiera darse un homenaje marino sin los precios de los restaurantes turísticos. Preguntando a cualquier compostelano, uno descubre rápido dónde está el horno amigo.
Y para los más bravos, queda el reto del París Dakar. No es ni barato ni bar; es una tradición que consiste en recorrer todos los bares de la Rúa do Franco —entre quince y veinte en apenas ciento cincuenta metros— desde O París hasta Dakar. Solo apto para quienes tengan el hígado bien entrenado y la intención de no madrugar al día siguiente. Los mismos que ponen música en el Trafalgar saben de qué va la cosa y suelen desaconsejarlo a los recién llegados con media sonrisa y un gesto de «ya verás».
La ruta de bares baratos que aquí se ha dibujado no es inmutable: los locales pueden cambiar de dueño, de precios o incluso desaparecer, como ocurre con cualquier tradición viva. Pero la esencia —ese tapeo sin pretensiones, con tapa gratis y vino a precio de coste— resiste en las calles de Compostela. Mientras haya jubilados que apuren su ribeiro en El Orense, estudiantes que mojen las patatas del cocodrilo en El Abellá y turistas que se pierdan por la Rúa da Raíña con los bolsillos ligeros, la ciudad seguirá sirviendo la mejor cocina gallega en tazas y platos de aluminio. Al salir de cualquiera de estos bares, con el eco de las conversaciones en gallego y el sabor del pimentón en los labios, uno comprende que el verdadero lujo de Santiago no está en los restaurantes con estrellas, sino en las barras ancladas en el tiempo donde un vaso de ribeiro cuesta lo mismo que un recuerdo.
La ya consolidada trayectoria de excelencia del Hospital Universitario Rey Juan Carlos -hospital público de la Comunidad de Madrid-, ha añadido un nuevo aval, al recibir el sello dorado de la Joint Commission International (JCI), la acreditación del ámbito sanitario más exigente del mundo que avala que toda la atención y procesos del hospital mostoleño están enfocados a la seguridad del paciente, la calidad asistencial y un proceso de mejora continua.
El sello, que el centro ha recibido tras una exhaustiva evaluación en junio en la que un equipo internacional de expertos de JCI analizó de forma transversal todos los ámbitos de la organización, y en la que participaron profesionales de todas las áreas asistenciales y no asistenciales, convierte al hospital en uno de los dos únicos de complejidad media de la Red del Servicio Madrileño de Salud (Sermas) en conseguir este hito, y confirma «nuestro firme compromiso con la calidad y la seguridad del paciente», afirma Marta del Olmo, gerente territorial del General de Villalba.
Se trata del reconocimiento sanitario más exigente y de mayor prestigio del mundo, que confirma el trabajo de todos los profesionales de nuestro hospital como referente a nivel internacional«, añade Del Olmo, incidiendo en que «tras este sello internacional está un equipo de profesionales, de personas, que han demostrado su pasión, profesionalidad y vocación por nuestra forma de hacer Medicina y, sobre todo, por cuidar a los pacientes.
Para nuestro hospital, su consecución «es un orgullo, un reconocimiento al trabajo diario y constancia de todos los trabajadores del centro y, además, refleja el compromiso que tienen con la excelencia asistencial y con nuestros valores, que implican colocar al paciente en el centro de nuestra actividad», indica por su parte el Dr. Jorge Short, gerente del hospital, quien considera que «este hito refuerza la confianza de los pacientes, familiares y sobre todo de los trabajadores, poniendo de manifiesto que los procesos del hospital están orientados a reforzar una atención segura, eficiente y humana, y refleja la madurez de la organización, que ha hecho de la calidad y la seguridad del paciente uno de sus leitmotiv, integrándolo en su cultura corporativa.
Y es que, como apunta Marta González Contreras, directora de Calidad, la evaluación, «en la que se han implicado de forma muy importante todos los profesionales del hospital, representa un paso más en nuestro compromiso con la excelencia, la seguridad del paciente y la mejora continua, con el objetivo de seguir ofreciendo una atención sanitaria de la máxima calidad»
Un hospital más seguro al servicio del paciente
De cara a los pacientes, principales beneficiados de este proceso, representa mayor seguridad, confianza, calidad, eficiencia y una atención centrada en la persona, alineada con los estándares internacionales más exigentes en este sentido.
Como indica la Dra. Raquel Barba, jefa del Servicio de Medicina Interna y responsable de Seguridad del Paciente del centro mostoleño, «gracias no solo al sello, sino al camino recorrido para obtenerlo, podemos garantizar a los pacientes que van a recibir la atención más adecuada y segura para su proceso, y que su salud está siendo atendida en un hospital que revisa permanentemente todos sus procedimientos para mejorarlos día a día, y en el que todos estamos implicados en conseguirlo, comprometidos en trabajar en la misma dirección para ello.
En la práctica, esto se traduce en aspectos tan concretos como el cumplimiento de las Metas Internacionales de Seguridad del Paciente establecidas por la JCI: la identificación inequívoca del paciente antes de cualquier procedimiento o tratamiento; la comunicación efectiva y estandarizada entre profesionales para evitar fallos en su transmisión; la mejora de la seguridad de los medicamentos de riesgo; la implementación de protocolos para asegurar una cirugía o procedimiento seguro; y una disminución del riesgo de infecciones asociadas a la atención sanitaria mediante la priorización del protocolo de higiene de manos.
Cultura profesional centrada en seguridad y calidad
En cuanto a los profesionales, la JCI es también una garantía de seguridad para ellos. «Someternos a una auditoría externa, internacional y objetiva ha sido un reto muy positivo -continua la Dra. Barba– porque nos ha permitido revisar y mejorar los protocolos y guías de actuación que orientan nuestra actuación; reflexionar sobre ello, sobre por qué hacemos las cosas como las hacemos y si es la forma más adecuada de hacerlas, o puede hacerse mejor aún; y aumentar nuestros niveles de exigencia para que el centro sea cada vez más seguro».
«Hemos adquirido una sistemática de trabajo y creado una cultura de seguridad que ha entrenado a toda la organización a mirar hacia dentro con ojos críticos, haciéndonos conscientes de que es una parte más de nuestro trabajo, una muy bonita que nos hace sentirnos más orgullosos de lo que hacemos», asevera la jefa del Servicio de Medicina Interna.
En su opinión, «ser rigurosos y exigentes ya forma parte de nuestra cultura, y hace que trabajar en un hospital seguro sea una garantía tanto para los pacientes como para los profesionales»; además de reducir la variabilidad, mejorar el trabajo multidisciplinar y la coordinación entre equipos, impulsar la comunicación entre servicios, optimizar procedimientos y medir resultados para orientar a la mejora continua.
Informe positivo con resultados excelentes
La valoración global del informe JCI, «reflejo de la implicación activa de todos los profesionales del hospital en la preparación, acompañamiento del equipo auditor y desarrollo de los distintos circuitos internos evaluados», es muy positiva y reconoce el elevado grado de cumplimiento de los estándares evaluados y la madurez del sistema de gestión de calidad y seguridad del paciente implantados», afirma González Contreras.
Concretamente, a lo largo de cuatro jornadas se revisaron numerosos aspectos clave del hospital, abarcando desde la atención directa al paciente hasta la gestión de la información, la seguridad, la gestión de los medicamentos o la mejora continua de la calidad, lo que pone de manifiesto el carácter transversal de esta evaluación, realizado conforme a estándares internacionales, con el objetivo de analizar de forma exhaustiva la calidad asistencial, la seguridad del paciente y el funcionamiento global de la organización.
Durante la auditoría -recuerda la directora de Calidad-, un equipo multidisciplinar de evaluadores compuesto por perfiles médicos, de enfermería y gestión ha analizado los procesos mediante distintas metodologías, incluyendo revisión documental, revisión de historias clínicas, observación directa y evaluación del cumplimiento de los estándares en situaciones reales. Asimismo, analizaron indicadores específicos mediante los denominados «elementos medibles», lo que permite objetivar el grado de cumplimiento y priorizar las áreas de mejora en función de su impacto en la seguridad del paciente.
Como resultado, su informe destaca el «sólido desarrollo organizativo y la implantación de sistemas estructurados de calidad», y pone en valor el trabajo realizado por los equipos asistenciales y no asistenciales del hospital; lo que ha llevado a la obtención de la acreditación internacional JCI en una evaluación inicial con una de las máximas puntuaciones posibles.
Un nuevo hito del Hospital Universitario Rey Juan Carlos que su gerente describe como una «motivación para poder seguir creciendo» y que la gerente territorial considera una «responsabilidad para afianzar los valores JCI en la cultura del centro con mayor solidez, si cabe, y aumentar aún más el grado de exigencia en la estrategia de mejora continua, con el objetivo de prestar siempre la mejor y más segura atención posible a nuestros pacientes». La obtención de este sello «no es un punto final», en palabras de González Contreras, sino lo que Del Olmo describe como el «inicio de una nueva etapa». Y es que, «a partir de ahora, cada día siempre será un día JCI en el que trabajemos por ser más seguros», concluye Barba.
Mover cargas de trabajo entre nubes sigue siendo un infierno técnico y, sobre todo, financiero. La explosión de la inteligencia artificial ha convertido ese dolor en un problema universal, y SkyPilot acaba de levantar 20 millones de dólares en una ronda seed para resolverlo. ¿La lección práctica para cualquier founder? Que incluso un proyecto open source con años de código público y gratuito puede monetizarse cuando el mercado está maduro y el equipo adecuado lo capitaliza.
20 millones para abstraer la complejidad del cómputo en la nube
SkyPilot es la nueva criatura de Ion Stoica, cofundador de Databricks, y de Zongheng Yang, su CEO. La ronda está liderada por Lux Capital y cuenta con la participación de Coatue y Amplify Partners. El capital servirá para acelerar el desarrollo de una capa de software que permite a cualquier empresa ejecutar sus cargas de trabajo en múltiples proveedores de nube —AWS, Azure, Google Cloud, CoreWeave, Nebius— sin reescribir una sola línea de código.
Stoica conoce el problema de primera mano. Expandir Databricks de una nube a otra costó un año de esfuerzo de ingeniería. Hoy, con la IA absorbiendo cada GPU disponible, la pesadilla se multiplica: los laboratorios negocian con media docena de proveedores solo para conseguir la potencia que necesitan, y gestionar ese mosaico se come cualquier ventaja de coste. La respuesta de SkyPilot es sencilla de describir y difícil de ejecutar: una plataforma de cómputo multicloud que abstrae la infraestructura y exprime al máximo cada unidad de procesamiento.
El foco no está solo en cazar el precio más bajo. Yang lo resume con un dato demoledor: «Si gastas 100 millones de dólares al año en GPUs, SkyPilot suele ayudar a nuestros clientes a arañar más de un 10 % de utilización extra». Esa eficiencia se traduce en 10 millones de ahorro solo en rendimiento, sin cambiar de hardware. La hoja de ruta va más allá: la compañía apuesta por «inteligencia personalizada», entrenando modelos abiertos como GLM —que ya compiten con GPT y Claude en los rankings públicos— para que las empresas no dependan de alquilar modelos a terceros y recuperen el control de sus costes.
Del open source de GitHub a la startup que convence a Lux Capital
El código de SkyPilot lleva años disponible de forma gratuita en GitHub. Esa transparencia plantea una duda legítima: ¿qué impide a un cliente usarlo sin pagar? Brandon Reeves, socio de Lux Capital, da la respuesta que todo inversor en etapas tempranas busca: «Estamos probablemente al 1 % del producto que vamos a construir». La versión abierta actual es apenas un esqueleto de lo que viene, y la monetización llegará con funcionalidades empresariales, soporte y orquestación avanzada.
📦 Caso de estudio: SkyPilot
El reto: Empresas y laboratorios de IA necesitan decenas de miles de GPUs repartidas entre varios proveedores, y la gestión manual de ese inventario es un agujero negro de tiempo y dinero.
La jugada: Construir una capa de software neutral que unifica la experiencia de cómputo en cualquier nube, liberando primero el código y monetizando después la capa empresarial.
El resultado: Una ronda seed de 20 millones de dólares liderada por Lux Capital, con Coatue y Amplify, y una cartera de clientes que ya ahorran más del 10 % en utilización de GPU.
La lección: El open source puede ser el mejor embudo de adopción cuando la necesidad del mercado es tan grande que las empresas están dispuestas a pagar por la versión gestionada y el roadmap de producto justifica la prima.
Análisis E-E-A-T: por qué la neutralidad es el foso competitivo
La apuesta de SkyPilot no es única, pero el momento es casi perfecto. Nvidia compró Run:ai en 2024 por unos 700 millones de dólares para dominar un segmento parecido —la orquestación de GPUs— y decidió liberar el software. El mercado global de orquestación de IA está proyectado para pasar de 14.000 millones de dólares en 2026 a más de 60.000 millones en 2034, y la explosión de modelos de IA hace que cada laboratorio necesite de entrada cinco o diez proveedores cloud para reunir suficientes GPUs, y la complejidad de gestión las ahogan.
La verdadera ventaja de SkyPilot no está en un algoritmo secreto, sino en que no debe lealtad a ningún fabricante de chips ni a un solo proveedor de nube.
Esa independencia le permite integrarse con gigantes como CoreWeave o Nebius sin considerarlos rivales, un argumento que Lux Capital valora especialmente. A ello se suma el historial de Ion Stoica: su laboratorio en Berkeley ya alumbró Databricks y Anyscale, lo que atrae a los mejores doctorandos y, en última instancia, levanta la calidad del equipo técnico. Para un inversor, la combinación de neutralidad tecnológica, talento de primer nivel y un mercado en ebullición justifica una valoración de entrada que muchos podrían tachar de generosa para una seed.
Para el founder que mira desde España o Latinoamérica, la lección no es menor. SkyPilot demuestra que el camino del código abierto puede ser una palanca de credibilidad y adopción masiva antes de pedir capital. Cuando el producto resuelve un dolor de millones de dólares y el equipo fundador viene avalado por un historial de ejecución, la ronda es la consecuencia, no el objetivo.
🚀 Hoja de Ruta para Emprender
Valida con código abierto antes de pedir: Libera una versión mínima de tu solución, mide la tracción y usa la comunidad como prueba de producto antes de acudir a inversores.
Busca un dolor financiero cuantificable: Si tu cliente gasta 100 millones en infraestructura y tú le ahorras un 10 %, el argumento de venta se vende solo.
Construye neutralidad como barrera de entrada: No atarse a un solo proveedor te convierte en el aliado de todos, no en el rival de nadie.
El equipo fundador vende más que el producto: Un historial de éxitos previos (Databricks, Anyscale) reduce el riesgo percibido y acelera la decisión de los fondos.
El mercado español de fusiones y adquisiciones registró 1.485 operaciones por un importe agregado de 50.474 millones de euros durante el primer semestre de 2026, según los datos de TTR. Aunque la actividad se redujo un 15% respecto al mismo periodo del año anterior a nivel de número de operaciones, el volumen de las mismas se mantuvo prácticamente plano.
En todo caso, el semestre dejó varias operaciones de especial relevancia corporativa. Entre ellas destacan la adquisición de Iberdrola México por parte de Cox, la compra de Highland Baking por Europastry, la de Deutsche Börse sobre Allfunds y la adquisición de Adevinta España por EQT.
Entre las operaciones más relevantes del semestre figura la adquisición de Iberdrola México por parte de Cox. La compañía ha definido la transacción como un paso transformacional que refuerza su posicionamiento como utility integrada de agua y energía, incorporando una plataforma de generación y comercialización con una posición destacada en el mercado mexicano. La operación incrementa significativamente la escala del grupo, fortalece su capacidad de generación de caja y consolida a México como uno de los mercados estratégicos sobre los que se sustenta su plan de crecimiento a largo plazo.
La apuesta por el crecimiento internacional también está detrás de la adquisición de Highland Baking por parte de Europastry. La empresa española ha presentado la operación como un hito dentro de su estrategia en Norteamérica, uno de los mercados más relevantes para la industria global de la panadería. A través de esta integración, Europastry refuerza su presencia productiva y comercial en Estados Unidos, amplía su capacidad para desarrollar nuevas categorías de producto y avanza en su objetivo de construir una plataforma global de mayor dimensión en el sector.
Otra de las tendencias que ha quedado patente durante el semestre es la búsqueda de plataformas de liderazgo dentro de sectores especializados.
En este contexto se encuadra la oferta presentada por Deutsche Börse sobre Allfunds. La operación responde a la estrategia del grupo alemán de ampliar y reforzar su negocio de servicios para fondos de inversión mediante la integración de capacidades complementarias en distribución, tecnología y acceso a clientes institucionales. La transacción refleja el proceso de consolidación que atraviesa la industria financiera internacional y confirma el atractivo de compañías capaces de ocupar posiciones de liderazgo global en nichos de elevado valor añadido.
TECNOLOGÍA, DATOS Y PLATAFORMAS DIGITALES
La adquisición de Adevinta España por parte de EQT ofrece otra muestra de las tendencias que están definiendo el mercado actual. La operación incluye algunas de las plataformas digitales más conocidas del país, como InfoJobs, Milanuncios, Fotocasa o Coches.net, todas ellas líderes en sus respectivos segmentos.
En el anuncio de la adquisición, EQT puso el foco en el potencial de crecimiento de estos negocios a partir del fortalecimiento de sus capacidades tecnológicas, la mejora de la experiencia de usuario y el desarrollo de soluciones apoyadas en inteligencia artificial. La operación evidencia el atractivo que siguen despertando los activos digitales con una fuerte posición competitiva, marcas consolidadas y capacidad para generar crecimiento sostenible en el largo plazo.
Uno de cada doce autónomos en España compatibiliza su actividad por cuenta propia con un empleo asalariado. En cifras absolutas, son 281.700 personas, lo que representa el 8,1% del total de afiliados al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), según los últimos datos del Ministerio de Trabajo recogidos por la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA).
En el último año, este colectivo ha sumado 7.237 trabajadores más, un 2,6% de incremento, pero la tendencia a más largo plazo es aún más elocuente: la pluriactividad ha crecido un 56,6% en los últimos cinco años, pasando de unos 175.000 autónomos en 2020 a los casi 275.000 de junio de 2026. Un dato que, para UPTA, deja de ser anecdótico y confirma una realidad consolidada: muchas personas no emprenden por vocación, sino para llegar a fin de mes.
El perfil del autónomo pluriempleado: dónde y por qué crece
Las comunidades autónomas con más autónomos en pluriactividad son Cataluña (52.397), Madrid (49.590), Andalucía (39.752), la Comunidad Valenciana (29.085) y Galicia (16.239). Entre las cinco concentran casi dos tercios del total, en gran medida porque en ellas coinciden un mayor peso del empleo asalariado con una densidad elevada de actividades profesionales y de servicios. En el otro extremo, regiones como La Rioja (1.773) o Cantabria (3.033) registran volúmenes más contenidos, acordes a sus mercados laborales más reducidos.
Eduardo Abad, presidente de UPTA, vincula este auge al deterioro del poder adquisitivo. “Cuando un trabajo a jornada completa no garantiza ingresos suficientes para afrontar el coste de la vivienda, la alimentación o la energía, muchos trabajadores encuentran en el autoempleo una vía para completar sus rentas”, ha señalado. La pluriactividad, sostiene la organización, ya no es una excepción sino el reflejo de una realidad económica que las administraciones deben afrontar.
Cómo afecta la pluriactividad a tu cotización y cuota de autónomos
Estar en pluriactividad significa cotizar simultáneamente en dos regímenes: el Régimen General como asalariado y el RETA como autónomo. La Seguridad Social establece mecanismos para evitar un exceso de aportaciones: si la suma de las bases de cotización de ambos regímenes supera el tope máximo anual establecido, tienes derecho a una devolución del exceso de cuotas.
A partir de 2023, con el nuevo sistema de cotización por ingresos reales para autónomos, quienes están en pluriactividad también deben comunicar sus rendimientos netos. La cuota se calcula solo sobre la actividad por cuenta propia, pero la base se suma luego a la del empleo por cuenta ajena. Si el total sobrepasa el límite, Hacienda realiza la devolución de oficio o puedes solicitarla. Eso sí, el procedimiento no es automático en todos los casos: conviene revisar los datos en la Sede Electrónica de la Seguridad Social o a través de tu gestor.
Además, existe una cotización especial para pluriactivos: si abonas cuotas por ambas actividades y la suma de bases supera el límite, se aplica una reducción en la cuota del RETA durante el año siguiente, siempre que lo solicites. No hacerlo puede costarte varios cientos de euros al año en cotizaciones innecesarias, así que si estás en esta situación, activa el trámite cuanto antes.
La pluriactividad no es vocación: es una señal de alarma económica
El incremento del 56,6% en solo cinco años indica que el trabajo autónomo ha cambiado de piel. Ya no responde únicamente al emprendedor que monta su negocio por iniciativa, sino que cada vez más personas recurren a él para complementar unos ingresos asalariados que no cubren las necesidades básicas. La subida de la vivienda, la cesta de la compra y la energía ha empujado a miles de trabajadores a buscar un segundo ingreso sin soltar el primero.
281.700 personas están en pluriactividad hoy; en 2020 eran 175.000. El autoempleo ya no es un proyecto, es un salvavidas para muchos hogares.
UPTA reclama que las administraciones adapten el sistema de protección social a esta realidad y, sobre todo, que los salarios proporcionen condiciones de vida dignas para que no sea necesario un pluriempleo forzoso. Es un debate de fondo que trasciende a los datos y pone el foco en la calidad del empleo. Mientras tanto, la pluriactividad seguirá creciendo como una solución de emergencia para muchos.
Guía rápida: pluriactividad en autónomos
📅 Plazos: No existe un plazo único de alta o solicitud de reducción; debes tramitar cada régimen en el momento correspondiente. La devolución por exceso de cotización se puede pedir anualmente tras la regularización.
✅ Requisitos clave: Estar dado de alta en el Régimen General (o asimilado) y en el RETA simultáneamente, con actividades diferenciadas. La reducción por pluriactividad se solicita si la suma de bases excede el tope anual (actualmente 4.139,40 euros mensuales).
🌐 Dónde solicitarlo: En la Sede Electrónica de la Seguridad Social (sede.seg-social.gob.es) o a través del portal Import@ss. Puedes usar certificado digital, Cl@ve o acudir a una oficina de la TGSS.
💰 Importe o coste: La cuota de autónomos se calcula según tus rendimientos netos. Si estás en pluriactividad, la devolución del exceso de cotización puede suponer varios cientos de euros al año, siempre que la bases sumadas superen el tope.
⚠️ Error a evitar: No solicitar la reducción por pluriactividad o no revisar la suma de bases en el informe de vida laboral. El exceso de cotización no siempre se devuelve de oficio; si no lo reclamas, lo pierdes.
El gigante de los bocadillos Jersey Mike’s, con más de 3.000 locales en Estados Unidos y Canadá, acaba de iniciar el road show de su OPV con una valoración estimada de entre 21 y 25 dólares por acción. Más allá de los números de la salida a bolsa, la historia de esta cadena esconde una lección de protección financiera que cualquier founder puede aplicar, incluso si no vende bocadillos: la diversificación de sus 630 franquiciados actúa como un auténtico airbag frente a las insolvencias.
El artículo que tienes delante se escribe mientras los inversores institucionales escuchan la presentación de la compañía en Nueva York, donde Jersey Mike’s defenderá ante los fondos que su estructura de franquicia es un muro contra las crisis. La clave para nosotros no es si el ticker JMKE debutará el 30 de julio en la Bolsa de Nueva York; la pregunta que importa es cómo una red de operadores pequeños puede hacer más sólido un negocio que uno solo grande, y cómo copiar ese modelo en un proyecto de cualquier tamaño.
Los números de la salida a bolsa: de Mike’s Subs a unicornio de la comida rápida
La cadena, que nació en 1956 como un minúsculo local llamado Mike’s Subs en Point Pleasant (Nueva Jersey), ha recorrido siete décadas hasta convertirse en la primera cadena de restauración rápida según el American Customer Satisfaction Index. El dato grueso de la oferta pública de venta es que la compañía saca al mercado 43,4 millones de acciones de clase A, y que los títulos cotizarán en la NYSE con el símbolo JMKE. La horquilla de precio de 21 a 25 dólares por acción valora la operación en un rango que la situaría como una de las mayores salidas a bolsa del sector en 2026.
Vamos a los números. El fondo de capital riesgo Blackstone tomó una participación mayoritaria en 2024, convencido de que la cadena tenía todavía mucho recorrido de crecimiento. Jersey Mike’s ha sabido posicionarse en la franja del fast casual: ingredientes de mayor calidad, cocina a la vista y un público millennial y de la generación Z que prefiere pagar un poco más a cambio de transparencia. Esa promesa de marca, sin embargo, no basta para blindar el negocio cuando un franquiciado grande quiebra. Por eso la empresa ha puesto el foco en su base de operadores, no solo en la receta del bocadillo.
📦 Caso de estudio: Jersey Mike’s
El reto: Proteger una red de 3.000 locales del riesgo de impago y de la quiebra de franquiciados que operan decenas de restaurantes, como ha ocurrido con cadenas como Hardee’s o Carl’s Jr.
La jugada: Construir una base de 630 propietarios de franquicia altamente diversificada, donde más de 330 gestionan solo una o dos tiendas.
El resultado: La compañía declara en su S-1 que no depende de forma significativa de ningún operador en concreto, lo que la blinda ante la posible insolvencia de un franquiciado grande y protege la imagen de marca.
La lección: En lugar de concentrar el crecimiento en pocos socios que abran decenas de locales, repartir la operación entre muchos pequeños emprendedores reduce el riesgo sistémico y refuerza la resiliencia del negocio.
A la hora de vender su historia a los inversores, Jersey Mike’s no está contando solo que vende subs de calidad. Lo que está diciendo es que, a diferencia de otras cadenas que han visto cómo un gran franquiciado se declaraba en bancarrota y arrastraba decenas de tiendas al cierre, su red de 630 dueños diferentes funciona como un colchón: si uno falla, el impacto es minúsculo y la marca no se resiente. De los 630, 80 gestionan diez o más locales, pero más de la mitad apenas explotan uno o dos. Esa atomización es, en sí misma, una ventaja competitiva.
Cuando el socio que más factura se cae, no es la empresa la que se tambalea: es el modelo de concentración el que ya estaba roto.
La lección trasciende el mundo de las franquicias. Cualquier negocio que escala a base de socios, distribuidores, marketplaces o incluso grandes clientes corporativos puede blindarse siguiendo el mismo principio: nunca dejar que una sola fuente de ingresos o un solo colaborador concentre más del 20% del negocio. Es una regla de gestión de riesgos clásica que, aplicada con rigor, evita los disgustos que han sufrido cadenas como Hardee’s o Carl’s Jr., donde varios franquiciados grandes quebraron y dejaron decenas de establecimientos cerrados.
Diversificación de ingresos: el airbag que todo founder debería construir
La idea es simple pero potente. Si tu startup depende de un único cliente que aporta el 40% de la facturación, estás tan expuesto como una cadena de restauración cuyo mayor franquiciado opera 200 locales y se declara insolvente. Jersey Mike’s ha ido en la dirección contraria: ha crecido sumando muchos operadores pequeños en vez de unos pocos grandes. Esa estrategia no solo reduce el riesgo de impago, sino que también diluye el poder de negociación de cada franquiciado frente a la central y mantiene el control sobre la calidad.
¿Qué puede hacer un emprendedor español con esto? Mucho. Si montas una red de distribución para tu producto, busca acuerdos con muchos puntos de venta pequeños en vez de atar tu suerte a una gran cadena. Si tu negocio es una agencia de servicios, evita que un solo cliente suponga más del 25% de los ingresos. Y si estás diseñando un modelo de franquicia para tu restaurante o tu tienda, no entregues diez locales a un único inversor: reparte entre varios pequeños franquiciados que dependan de ti y que, además, cuiden más su única tienda.
Diversificar no es solo una receta de inversor; es la forma de hacer que un negocio aguante en pie cuando el viento sopla de frente.
Lo que la OPV enseña sobre la madurez del modelo
Que un fondo como Blackstone apueste por Jersey Mike’s y la lleve a bolsa no es casualidad. El capital riesgo buscaba una historia de crecimiento con un riesgo controlado, y la diversificación de los franquiciados encajaba perfectamente en esa narrativa. La lección para founders que aspiran a levantar capital o a salir a bolsa es clara: los inversores institucionales compran previsibilidad. Una estructura de negocio donde el impago de cualquiera de las partes sea solo un rasguño, y no una hemorragia, vale más que cualquier previsión de crecimiento agresivo.
Pero ojo: la diversificación no es gratuita. Gestionar 630 dueños distintos es infinitamente más complejo que hacerlo con diez grandes socios. Hace falta un sistema de control de calidad sólido, un equipo de soporte al franquiciado y una marca fuerte que tire del carro. La empresa ha invertido años en crear esa maquinaria antes de pisar el parqué de la NYSE. Para el emprendedor que está en fases tempranas, la hoja de ruta pasa por crecer de manera controlada, sumando socios pequeños pero asegurándose de que los procesos están estandarizados.
No es magia, es gestión. Y la recompensa es un negocio que cotiza, literalmente, porque ha logrado que nadie sea demasiado grande para caer sin arrastrar a los demás. En un momento en que las insolvencias en el sector de la restauración rápida saltan cada trimestre, Jersey Mike’s se presenta como el alumno aventajado que ha gestionado el riesgo mucho antes de que fuera tarde.
🚀 Hoja de Ruta para Emprender
Reparte el riesgo como repartes el jersey: Ningún cliente, proveedor o franquiciado debe concentrar más del 20% de los ingresos o la capacidad de venta. Es una regla numérica, no una intuición.
Suma pequeños, no grandes elefantes: Si montas un modelo de franquicia o distribución, busca múltiples operadores con pocas unidades. Ganas control, diluyes el poder de negociación y reduces el impacto de una quiebra.
Cuida la operación antes de crecer: La diversificación exige estandarizar procesos y formar a los socios. Sin esa base, muchos pequeños propietarios se convierten en muchos pequeños problemas.
Si aspiras a inversión institucional, muéstrales el airbag: A los fondos no les interesa solo cuánto puedes crecer; también quieren saber qué pasa si algo tuerce. Una cartera de clientes o franquiciados atomizada es un argumento de venta sólido.
La Administración General del Estado ha lanzado esta mañana una nueva convocatoria de empleo público, aunque con una particularidad: no ha especificado todavía el número de plazas vacantes. El anuncio, publicado en la sede electrónica del Punto de Acceso General (administracion.gob.es), abre un proceso selectivo cuyo plazo de presentación comienza hoy, 22 de julio de 2026, y se mantendrá activo hasta el 18 de agosto.
Por qué ahora: el Punto de Acceso General centraliza los procesos de la AGE
El Punto de Acceso General funciona como el portal unificado de información y tramitación para las convocatorias de la Administración General del Estado. Las ofertas de empleo público que nacen sin cifras concretas no son extrañas: sirven para consolidar bolsas de candidatos o para preparar la cobertura de necesidades que se detallarán en las bases definitivas, una vez aprobada la relación de puestos de trabajo en los distintos ministerios. Esta fórmula da flexibilidad a la AGE para ajustar la oferta a la demanda real y a los presupuestos del ejercicio.
De hecho, muchas de las plazas que se publican posteriormente en el BOE proceden de estos anuncios iniciales en el Punto de Acceso General. Por eso, inscribirse cuanto antes puede resultar decisivo: en algunos procesos, el orden de registro condiciona la posición en el llamamiento.
Cómo consultar la convocatoria y las plazas disponibles
Para conocer los requisitos concretos y el número de plazas cuando se detallen, los aspirantes deben seguir estos pasos:
Dirigirse al apartado ‘Empleo público’ y seleccionar ‘Convocatorias de la Administración General del Estado’.
Filtrar por la palabra clave convocatoria administración general para localizar la oferta activa.
Leer con atención las bases reguladoras y los requisitos de titulación, nacionalidad y experiencia, que se publicarán de forma progresiva.
Una convocatoria sin cifras concretas no es una oferta vacía: los procesos selectivos de la AGE suelen consolidar puestos de diferentes escalas y son una puerta estable al empleo público.
Es importante tener en cuenta que el plazo de presentación tiene carácter indicativo y solo excluye los sábados, domingos y festivos de ámbito nacional, tal y como establece la Ley 39/2015. Por tanto, la fecha límite del 18 de agosto podría sufrir ligeras variaciones según el calendario laboral.
Análisis: ¿qué implica una convocatoria sin plazas concretas?
Desde el punto de vista del candidato, esta clase de procesos genera incertidumbre, pero también oportunidades. La ausencia de un número fijo de vacantes suele indicar que la Administración quiere evaluar la demanda antes de definir la oferta definitiva. Es frecuente en la creación de bolsas de interinos o en procesos de consolidación de empleo temporal, donde las plazas se adjudican conforme las necesidades se van materializando.
La reputación del Punto de Acceso General como plataforma fiable respalda la seriedad del proceso. Sin embargo, quienes se inscriban deben estar atentos al plazo de presentación y a las actualizaciones diarias. La AGE suele publicar modificaciones y requisitos adicionales durante las semanas que dura el proceso. Además, conviene revisar que el certificado digital o el sistema Cl@ve estén en vigor, ya que la mayoría de las inscripciones exigen identificación electrónica.
Una recomendación útil es preparar la documentación escaneada (DNI, titulaciones, méritos) y tener actualizado el currículum en formato PDF antes del 18 de agosto. Si se publican criterios de baremación, el orden de méritos será determinante.
📝 Cómo enviar el currículum
La inscripción se realiza íntegramente por vía telemática a través del Punto de Acceso General. No se aceptan solicitudes en papel.
Paso 1: Accede a la sede electrónica administracion.gob.es y selecciona ‘Empleo público’.
Paso 2: Dentro de ‘Convocatorias de la Administración General del Estado’, elige la convocatoria publicada el 22 de julio de 2026.
Paso 3: Pulsa en ‘Inscribirse’ e identifícate con certificado digital, DNI electrónico o Cl@ve.
Paso 4: Rellena el formulario con tus datos personales, formación y experiencia. Adjunta tu CV y los documentos justificativos en PDF.
Paso 5: Confirma la solicitud y descarga el justificante. Recibirás un correo de confirmación en un plazo de 48 horas hábiles.
Plazo de inscripción: Desde el 22 de julio hasta el 18 de agosto de 2026 (carácter indicativo). Requisito mínimo: Estar en posesión de la titulación oficial exigida, que se especificará en las bases de cada puesto.
La Comisión Europea ha sacado la artillería pesada contra las plataformas chinas de comercio electrónico, con multas que superan los 1.200 millones de dólares en apenas unos meses. La última sanción, cercana a los 900 millones de dólares a AliExpress por productos ilegales, se suma a los 325 millones impuestos a Temu a principios de año, mientras Shein permanece bajo la lupa regulatoria. La ofensiva de Bruselas, amparada por la Ley de Servicios Digitales, abre un interrogante directo para el consumidor: ¿subirán los precios de los pedidos o cambiarán las condiciones de devolución para absorber el coste de las sanciones?
Un aluvión de multas millonarias contra las plataformas asiáticas
La denuncia de la Comisión Europea contra AliExpress es la más elevada jamás impuesta a un marketplace por fallos en el control de productos peligrosos, falsos o ilegales. La compañía china ha recurrido la sanción por considerarla desproporcionada, pero Bruselas defiende que sus sistemas de detección no funcionaron correctamente y que artículos prohibidos siguieron en venta durante semanas tras ser señalados. Una investigación paralela reveló que el 65% de los cosméticos, el 63% de los complementos alimenticios y el 60% de los equipos de protección personal analizados en grandes plataformas no cumplían la normativa europea.
El reglamento también sirvió para sancionar a Temu con 325 millones de dólares a comienzos del ejercicio, por no evaluar los riesgos sistémicos de los productos ilegales y no seguros que se distribuían en la Unión. A estas dos multas se añade el foco sobre Shein, que en 2025 fue notificado por las autoridades europeas y australianas tras detectar en su web artículos de cubertería con temática infantil y otros bienes de dudosa seguridad. Aunque todavía no ha recibido una sanción económica de ese calibre, el cerco normativo se estrecha.
¿Subirán los precios o cambiarán las devoluciones?
El temor del comprador es lógico: si las plataformas ven incrementados sus costes por cumplir con la regulación o por el pago de multas, tenderán a repercutirlo en el ticket final. La multa a AliExpress, por ejemplo, apenas equivale al 1% de sus ventas globales, un porcentaje que la compañía puede absorber sin trasladarlo al consumidor de forma inmediata. Sin embargo, la suma de sanciones, la inversión forzosa en sistemas de control y la presión de inversores por mantener márgenes sí pueden propiciar cambios más visibles: precios de referencia ligeramente más altos o, lo que más duele, condiciones de devolución menos generosas.
En el caso de Shein y Temu, que han basado su atractivo en catálogos de bajo coste y envíos gratuitos o a precios simbólicos —y devoluciones sencillas—, cualquier recorte o subida de tarifas afecta directamente a su propuesta de valor. Ya se ha visto con otras plataformas: cuando la logística inversa se encarece, el plazo para devolver se acorta o se imponen tasas de gestión.
La multa de casi 900 millones a AliExpress representa apenas el 1% de su facturación anual, una cantidad que no fuerza un cambio de estrategia inmediato pero sí un encarecimiento progresivo de los envíos.
El precedente de las tecnológicas y el margen real de las sanciones
La Comisión Europea ya aplicó el año pasado una multa cercana a los 200 millones de dólares a X (antes Twitter) por irregularidades en el diseño engañoso de su sistema de verificación de cuentas. Antes, Meta estaba en el punto de mira por diseñar Facebook e Instagram de forma adictiva. Las plataformas de comercio electrónico heredan esa misma línea de escrutinio, y los expertos consultados por este medio coinciden en que, pese a las victorias regulatorias, eliminar por completo los productos no seguros sigue siendo un “juego del topo” —whack-a-mole—, como lo definió un portavoz de Bruselas.
Consumer Choice, la organización de consumidores australiana, estima que millones de artículos inseguros entran cada año en Australia a través de marketplaces como Amazon, eBay, AliExpress, Shein y Temu. Muchos de ellos —mecheros decorativos, cigarrillos de juguete o piercings de lengua— están directamente prohibidos, pero las plataformas carecen de guardianes eficaces. La UE intenta ahora que la Ley de Servicios Digitales actúe como ese cortafuegos, aunque los precedentes indican que el coste de cumplimiento no siempre se traduce en una mejora proporcional para el consumidor.
Para el comprador español, la realidad es doble: por un lado, la presión normativa debería mejorar la seguridad de los productos que llegan a casa; por otro, el mercado advierte que las marcas pueden trasladar el coste adicional a precios o a políticas de devolución más restrictivas. Hay quien apunta que, si las multas se convierten en gasto recurrente, los grandes players acabarán internalizándolo y los minoristas más pequeños sufrirán la competencia desleal.
📊 El impacto económico de un vistazo
Plataforma
Multa (USD)
% sobre ventas estimadas
AliExpress
~900 millones
1%
Temu
325 millones
≈0,5%
Shein
Sin multa firme
—
🛒 El Veredicto de Compra
Compara antes los precios finales: Si notas una subida generalizada en los artículos de Shein o Temu, revisa también los costes de envío y los plazos de devolución antes de dar por bueno el precio.
Revisa la política de devoluciones: Ante una posible modificación, confirma en la web si hay tasas de gestión o acortamiento del plazo de desistimiento; la normativa europea te da 14 días naturales, pero la plataforma puede ampliarlos por iniciativa propia.
No renuncies a la seguridad: Si recibes un producto que te parece peligroso o falsificado, puedes reclamar directamente al vendedor y, si no obtienes respuesta, ponerte en contacto con la OCU o la Oficina de Consumo de tu comunidad.
La Comisión Europea ha presentado este martes un Plan de Acción para la Electrificación con el que aspira a que el 46% del consumo final de energía sea eléctrico en 2040, un salto de once puntos porcentuales frente al nivel actual. La propuesta, la más ambiciosa jamás lanzada desde Bruselas, incluye una revisión del Régimen de Comercio de Derechos de Emisión (RCDE UE) para reforzar la descarbonización industrial y la movilización de 100.000 millones de euros para el nuevo Banco de Descarbonización Industrial.
Un plan con tres patas: electrificación, fiscalidad y financiación
El documento presentado por el Ejecutivo comunitario se articula en tres ejes. El primero, la reducción de cargas en la factura eléctrica. Bruselas propone trasladar parte de los costes fijos y las primas por renovables desde el recibo de la luz hacia los combustibles fósiles, de modo que el diferencial de precio entre la electricidad y el gas o el petróleo se reduzca. La medida busca corregir una anomalía crónica: durante años, los hogares y las empresas han pagado más impuestos indirectos sobre el kilovatio hora limpio que sobre el litro de diésel.
El segundo pilar es la revisión del RCDE, el mercado de emisiones que ya cubre la generación eléctrica y la gran industria. La Comisión quiere acelerar el ritmo de reducción de los derechos gratuitos para los sectores en riesgo de fuga de carbono, al tiempo que introduce la obligación de compensar las emisiones indirectas asociadas a la electricidad consumida. Fuentes próximas a la negociación explican que se baraja un incremento lineal del factor de reducción anual —hoy en el 4,3%— hasta situarlo por encima del 5% a partir de 2028, aunque la cifra no aparece cerrada en el texto.
El tercer vector es la creación del Banco de Descarbonización Industrial, que contará con una capacidad de movilización de cien mil millones de euros entre financiación directa, garantías y préstamos blandos. El instrumento está diseñado para acompañar inversiones en electrificación de procesos térmicos, bombas de calor de alta temperatura y hornos de arco eléctrico en sectores como el acero, el cemento o la química. La Comisión europea ha trazado además un calendario de despliegue gradual que debería ver las primeras convocatorias de ayudas a finales de 2027.
Qué cambia para las empresas y los consumidores
Para la industria electrointensiva, la propuesta contiene una novedad relevante: la posibilidad de acceder a contratos por diferencias (los llamados CfD, por sus siglas en inglés) vinculados al precio mayorista de la luz. Esto permitiría a una acería o una planta química firmar un acuerdo a largo plazo con un productor renovable y recibir una compensación si el precio de mercado supera un umbral, o devolverla si queda por debajo. El objetivo es dar certidumbre de precios en un contexto de alta volatilidad.
Los consumidores domésticos también notarán el plan. La rebaja de cargos en el recibo eléctrico que plantea Bruselas podría traducirse, según cálculos preliminares de la propia Comisión, en una caída media del 6% en la factura regulada de un hogar tipo en tres años. No es una cifra deslumbrante, pero sí un gesto en dirección contraria a la tendencia de la última década. De concretarse, amortiguaría en parte el coste de la electrificación del hogar —bomba de calor, vehículo eléctrico— que sigue siendo el principal escollo para millones de consumidores.
El plan de la UE es una apuesta estratégica que desplaza el riesgo del coste de la energía desde el consumidor hacia la industria, y de la industria hacia los presupuestos públicos.
El verdadero test: ejecución industrial y cohesión territorial
El plan de electrificación aterriza en un momento delicado para la industria europea. La desaceleración de la demanda de coches eléctricos, el retraso en la aprobación de proyectos de hidrógeno verde y la competencia china en paneles solares y baterías han sembrado dudas sobre la velocidad real de la transición. El texto de la Comisión reconoce de forma velada esa tensión al insistir en que la electrificación debe ser ‘económicamente viable’ y no puede imponerse por decreto.
La cifra de 46% de energía eléctrica en 2040 es un giro copernicano si se mira la historia reciente. En 2022, Europa consumió en torno al 23% de su energía final en forma de electricidad. España, que partía de una posición algo más avanzada gracias a la penetración renovable, se situó cerca del 25%. El plan exigiría duplicar prácticamente el peso de la electricidad en menos de dos décadas, una aceleración que no tiene precedentes en un continente con redes de distribución envejecidas y un parque de viviendas que, en países como Alemania o Francia, apenas ha iniciado la reconversión de las calderas de gas.
Uno de los puntos más controvertidos es la financiación del Banco de Descarbonización Industrial. Aunque Bruselas habla de movilizar cien mil millones, la cifra de fondos frescos públicos es muy inferior: una parte procede del presupuesto comunitario, otra de los ingresos del RCDE, y el resto se espera atraer del sector privado mediante garantías. La experiencia con el plan Next Generation EU enseña que la capacidad de absorber estos fondos depende de la calidad de los proyectos, de la agilidad burocrática y de la colaboración con los Estados miembros. Sin un flujo constante de proyectos industriales maduros, el dinero se quedará en el anuncio.
Otro riesgo silencioso es el impacto sobre la ocupación en determinadas comarcas. Una fábrica que sustituye un horno de gas por uno eléctrico reduce personal de mantenimiento de instalaciones térmicas y lo traslada a perfiles más técnicos. El plan no detalla ningún mecanismo de acompañamiento social ni de recualificación profesional. En las regiones mineras y de la automoción del este de Europa, donde la tensión social ya es elevada, esa omisión puede convertirse en un vector de rechazo político. La Comisión confía en que los fondos de cohesión ya existentes cubran ese vacío, pero el encaje no está garantizado.
Con todo, el Plan de Acción para la Electrificación representa un paso adelante en coherencia regulatoria. Hasta ahora, la política climática europea se había centrado en descarbonizar la generación eléctrica —con éxito—, pero apenas había tocado el uso final de la energía. Esta propuesta conecta por fin ambos mundos: dice a los Estados miembros que si quieren ver despegar los coches eléctricos y las bombas de calor, necesitan una fiscalidad que no castigue al kilovatio hora limpio. Y añade una herramienta industrial, el banco de descarbonización, que si funciona, será más transformadora que muchos paquetes de ayudas anteriores. El reto, como casi siempre en Europa, está en la letra pequeña y en la velocidad de ejecución.
Más que un encuentro académico, el II Congreso Internacional de Empleo Público marca una hoja de ruta para quienes opositan o trabajan en la Administración. Las ponencias, que reúnen a expertos en Función Pública de varios países, giran en torno a cómo la inteligencia artificial, la exigencia de integridad y la diversidad generacional están reescribiendo las reglas del acceso al sector público. Un debate que deja de ser teórico para el opositor español: las instituciones ya preparan cambios en sus sistemas de selección.
¿Por qué este congreso pone el foco en el futuro de las oposiciones?
El evento, impulsado por el Departamento Administrativo de la Función Pública colombiana, ha agrupado las intervenciones en siete ejes. Todos ellos convergen en una idea: el modelo clásico de examen memorístico pierde peso frente a un enfoque por competencias. La inclusión y la diversidad, según el programa, no son solo valores deseables; se convierten en criterios de selección cada vez más medibles.
Los organizadores insisten en que el mérito y la integridad siguen siendo el pilar. Sin embargo, la forma de acreditarlos evoluciona. En lugar de únicamente pruebas de conocimiento, se discuten dinámicas que evalúen razonamiento ético, resolución de problemas complejos o manejo de herramientas digitales. Algo que ya asoma en procesos piloto de comunidades autónomas españolas, como Cataluña y Andalucía, con pruebas situacionales.
Las futuras oposiciones no evaluarán solo almacenes de datos; medirán la capacidad de trabajar con ellos. El opositor que entienda esta transición hoy llegará mejor preparado a la convocatoria de pasado mañana.
Inclusión, IA y nuevas formas de trabajo: lo que el congreso anticipa para España
Uno de los paneles más aplaudidos se centró en inteligencia artificial aplicada a la selección. Los ponentes no hablaron de robots corrigiendo exámenes, sino de analítica de datos para detectar sesgos en los tribunales, automatizar la baremación de méritos o personalizar itinerarios formativos. La función pública española ya dispone de plataformas como Inap Digital, pero el salto cualitativo está en la interoperabilidad de los sistemas.
Otro bloque relevante es el de inclusión y diversidad. El congreso subraya que la Administración no puede permitirse perder talento por barreras de acceso no revisadas: turnos de discapacidad, conciliación real, lenguaje claro en los temarios. En España, la última Oferta de Empleo Público reservó el 10% de plazas para personas con discapacidad, pero la experiencia del congreso invita a ir más allá: eliminar las barreras no visibles que lastran la incorporación de perfiles diversos, de de distintos orígenes socioeconómicos o con responsabilidades de cuidados.
La transformación digital de la propia Administración genera, además, nuevos perfiles profesionales. Ya no basta con auxiliares administrativos que mecanografíen; se necesitan especialistas en ciberseguridad, en análisis de datos o en gestión de proyectos ágiles. Las futuras oposiciones previsiblemente incluirán pruebas específicas para estos cuerpos emergentes, como ya ocurre con la escala TIC de la Administración General del Estado.
Análisis: ¿cómo se traducen estas claves en la trastienda del opositor español?
Conviene no precipitarse. El Congreso Internacional de Empleo Público señala tendencias, no decretos de aplicación inmediata. El sistema español de oposición sigue anclado en la Ley del Estatuto Básico del Empleado Público, que prima el principio de mérito y capacidad y que no se reforma de un día para otro. Eso sí, la dirección es clara.
Quien prepara oposiciones hoy debería incorporar dos hábitos: familiarizarse con herramientas digitales de productividad y entender la soft skill más demandada en el sector público europeo: la adaptabilidad. Según los informes que se citaron en el congreso, aproximadamente el 70% de las tareas administrativas repetitivas serán automatizables en la próxima década. Eso no significa la desaparición del empleado público, sino su evolución hacia tareas de supervisión, atención ciudadana de calidad y control de la legalidad automatizada.
El riesgo para el opositor es quedarse en un temario petrificado mientras la realidad administrativa acelera. Frente a eso, la mejor estrategia es combinar la preparación clásica con formación en competencias digitales y en regulación de la inteligencia artificial, un nicho que ya cotiza al alza en las bolsas de interinos.
📝 Cómo enviar el currículum
El congreso no gestiona ofertas de empleo, pero sí admite inscripciones de profesionales interesados en seguir sus sesiones (en formato virtual o presencial desde Bogotá). Si deseas participar, estos son los pasos que sugiere la organización:
Paso 1: Accede al portal oficial de Función Pública de Colombia (funcionpublica.gov.co) y busca el apartado ‘Eventos’.
Paso 2: Localiza ‘II Congreso Internacional de Empleo Público’ y selecciona la modalidad de asistencia (virtual, preferentemente).
Paso 3: Cumplimenta el formulario con tu nombre, correo electrónico y entidad a la que perteneces (indica ‘opositor’ o ‘interesado’ si no trabajas en la Administración).
Paso 4: Revisa que los datos sean correctos y acepta la política de privacidad.
Paso 5: Confirma el registro. Recibirás en tu correo el enlace de acceso a las retransmisiones y los materiales posteriores al evento.
Plazo de inscripción: Permanece abierto hasta completar el aforo virtual, sin fecha de cierre anunciada. Requisito mínimo: No se exige titulación específica; basta con interés en la gestión pública.
El Hospital Universitario La Luz, del Grupo Quirónsalud, ha realizado con éxito la primera cirugía de prótesis total de rodilla asistida por el sistema robótico VELYS en la sanidad privada española, convirtiéndose en el primer centro privado del país en incorporar esta innovadora tecnología aplicada a la cirugía protésica de rodilla.
La intervención fue llevada a cabo por el equipo liderado por el Dr. Manuel Leyes, especialista en cirugía de rodilla y medicina deportiva, referente nacional en cirugía ortopédica avanzada y técnicas de preservación y reconstrucción articular, y jefe de Servicio de Traumatología del Hospital Universitario La Luz.
VELYS Robotic-Assisted Solution es una plataforma de cirugía robótica diseñada para asistir al cirujano durante los procedimientos de reemplazo de rodilla. Su principal objetivo es mejorar la precisión quirúrgica y personalizar la colocación de la prótesis en función de la anatomía, estabilidad y biomecánica de cada paciente.
A diferencia de otros sistemas robóticos, este procedimiento del hospital madrileño permite realizar ajustes dinámicos en tiempo real durante la intervención. El sistema recoge información anatómica intraoperatoria y ayuda al especialista a adaptar parámetros como la alineación de la extremidad, el balance ligamentoso y la posición exacta del implante.
Además, se trata de un sistema «imageless», es decir, no requiere TAC preoperatorio para planificar la cirugía, lo que simplifica el proceso y evita la exposición del paciente a radiación y a pruebas adicionales innecesarias.
«El robot VELYS actúa como una herramienta de asistencia quirúrgica que proporciona información precisa en tiempo real durante la intervención, permitiendo adaptar la prótesis a las características anatómicas de cada paciente y optimizar la alineación y el equilibrio de la rodilla», explica el Dr. Manuel Leyes.
La tecnología no sustituye la experiencia del traumatólogo, sino que la complementa mediante datos objetivos y asistencia robótica orientada a facilitar la toma de decisiones durante la cirugía.
Entre los beneficios potenciales de esta tecnología destacan una mayor precisión en los cortes óseos y en la colocación del implante, una planificación quirúrgica más personalizada, un mejor ajuste del equilibrio de los tejidos blandos y la posibilidad de optimizar la estabilidad funcional de la rodilla.
La cirugía se realizó utilizando además una prótesis de última generación diseñada para reproducir de forma más fisiológica el movimiento natural de la articulación, favoreciendo una sensación de estabilidad más natural y una mejor funcionalidad tras la intervención.
«La combinación entre la precisión del robot y una prótesis diseñada para respetar la biomecánica natural de la rodilla representa uno de los avances más importantes en cirugía protésica de los últimos años», destaca el Dr. Leyes.
La artrosis de rodilla es una de las patologías articulares más frecuentes, especialmente a partir de los 60 años, y representa una de las principales causas de dolor y limitación funcional. En los casos avanzados, la implantación de una prótesis total de rodilla constituye una de las soluciones más eficaces para recuperar movilidad y calidad de vida.
La incorporación de tecnologías robóticas como VELYS supone un nuevo paso hacia una cirugía más precisa, personalizada y mínimamente invasiva, orientada a mejorar la experiencia y recuperación del paciente.
El valor de la cirugía robótica
Quirónsalud lleva años consolidándose como referente en innovación tecnológica mediante una apuesta líder por la cirugía robótica, contando actualmente con más de 20 plataformas Da Vinci instaladas. Este compromiso con la vanguardia se refuerza con la incorporación de los primeros tres robots Da Vinci 5 en España, el sistema más sofisticado que existe de este modelo, que transforma los movimientos del cirujano en impulsos de máxima precisión, eliminando el temblor humano y ofreciendo una visión 3D de alta definición, lo que permite realizar procedimientos mínimamente invasivos que reducen el tiempo de hospitalización a la mitad en la mayoría de los casos.
Además, ya hay más de 100 profesionales en el Grupo acreditados para manejar esta plataforma robótica, que aporta beneficios en múltiples especialidades, teniendo una especial incidencia en patologías urológicas (sobre todo, próstata y riñón), del aparato digestivo, cáncer de pulmón o del ámbito ginecológico.
Por otro lado, en el área de traumatología el Grupo dispone de un total de 12 robots ROSA y CORI, especializados en cirugías de reemplazo articular de rodilla y cadera; un robot VELYS para cirugía de reemplazo de rodilla; y 2 Mazor X, especialmente diseñados para tratar patologías de la columna vertebral. Estos sistemas de asistencia robótica permiten realizar una planificación quirúrgica 3D personalizada según la anatomía de cada paciente, garantizando una colocación de prótesis exacta y un mayor respeto por los tejidos blandos, en cadera y rodilla, y un abordaje mínimamente invasivo con máxima precisión en las cirugías de la columna vertebral. Gracias a esta infraestructura de última generación, Quirónsalud potencia la precisión quirúrgica y optimiza la recuperación funcional y la seguridad de sus pacientes, situándose a la vanguardia de la medicina asistida por tecnología.