Unos años antes, en 2013, la acción de KPN experimentó un desplome del 22% tras anunciar el recorte del dividendo y una ampliación de capital de 4.000 millones de euros para fortalecer su situación financiera. En los dos días posteriores perdió un 8% adicional hasta situar la acción en 1,9 euros. El título de la compañía holandesa ronda hoy los 4 euros.
Existen ejemplos similares en sectores distintos al de las telecomunicaciones. El plan estratégico que presentó Société Générale en septiembre de 2023 tampoco fue bien recibido por los mercados. El valor se dejó un 12% en la bolsa de París y cerró en 23,28€. Jefferies dijo en ese momento estar “negativamente sorprendido por la falta de crecimiento en ingresos, por la ampliación de capital, por el recorte del pay-out y el ROTE y por la escasez de detalles”. El pasado 7 de noviembre la acción del banco francés cerró en 55,8€ por acción, prácticamente un 140% más que hace dos años.
Decía Marc Murtra el pasado martes que él confía en los fundamentales de Telefónica. “Creemos que el mercado, cuando toque y de la manera que toque, nos seguirá”, explicó. El presidente de Telefónica hacía igualmente referencia a su paso por Indra. El mercado tampoco entendió los cambios de gobernanza implementados en junio de 2022 y la compañía perdió cerca de un 15% en una sola jornada. Si entonces cerró a un precio de 8,6 euros, el pasado viernes lo hizo a 48,6 euros, seis veces más. Habrá que confiar.
Hace cinco años, la acción de BT fue castigada en la bolsa de Londres cuando la compañía anunció la cancelación del dividendo para poder invertir en el despliegue del 5G y la fibra en Reino Unido. Fue el 7 de mayo de 2020 y las acciones cedieron esa jornada más de un 8%, hasta cerrar en 105 peniques por título. El pasado viernes cerraron a 179 peniques, lo que representa una revalorización del 70% en cinco años. La compañía británica, que presentó sus resultados semestrales el pasado jueves, aseguró estar “construyendo la columna vertebral digital del Reino Unido, conectando al país como nadie y acelerando nuestra transformación. La fibra de Openreach llega a más de 20 millones de hogares y empresas y nuestra premiada red EE ofrece cobertura 5G+ al 66% de la población”.
Unos años antes, en 2013, la acción de KPN experimentó un desplome del 22% tras anunciar el recorte del dividendo y una ampliación de capital de 4.000 millones de euros para fortalecer su situación financiera. En los dos días posteriores perdió un 8% adicional hasta situar la acción en 1,9 euros. El título de la compañía holandesa ronda hoy los 4 euros.
Existen ejemplos similares en sectores distintos al de las telecomunicaciones. El plan estratégico que presentó Société Générale en septiembre de 2023 tampoco fue bien recibido por los mercados. El valor se dejó un 12% en la bolsa de París y cerró en 23,28€. Jefferies dijo en ese momento estar “negativamente sorprendido por la falta de crecimiento en ingresos, por la ampliación de capital, por el recorte del pay-out y el ROTE y por la escasez de detalles”. El pasado 7 de noviembre la acción del banco francés cerró en 55,8€ por acción, prácticamente un 140% más que hace dos años.
Decía Marc Murtra el pasado martes que él confía en los fundamentales de Telefónica. “Creemos que el mercado, cuando toque y de la manera que toque, nos seguirá”, explicó. El presidente de Telefónica hacía igualmente referencia a su paso por Indra. El mercado tampoco entendió los cambios de gobernanza implementados en junio de 2022 y la compañía perdió cerca de un 15% en una sola jornada. Si entonces cerró a un precio de 8,6 euros, el pasado viernes lo hizo a 48,6 euros, seis veces más. Habrá que confiar.















































