Alejandra Rubio ha puesto fin a los rumores y especulaciones que han circulado en los últimos días en torno a su relación con Carlo Costanzia, después de que salieran a la luz unas imágenes de ambos en un restaurante de Ibiza que fueron muy comentadas. Como muchas otras personalidades del panorama nacional e internacional, la hija de Terelu Campos ha elegido la isla Pitiusa como destino vacacional para disfrutar del verano junto a su pareja y su hijo recién nacido. Durante su estancia, han protagonizado algunos planes familiares que han llamado la atención de los paparazzis, como una sesión de fotos o una cena en pareja que ha generado todo tipo de opiniones.
Las polémicas imágenes de Carlo Costanzia

En uno de los últimos programas de televisión, el fotógrafo Sergio Garrido relató cómo transcurrió una de esas cenas, asegurando que la pareja apenas interactuó entre sí y que cada uno estaba absorto en su teléfono móvil. Según sus palabras, la escena fue fría y distante: “No hacían nada, no se hablaban, estaban picando, estaban muy como cada uno a lo suyo”. Garrido añadió además que tuvo la oportunidad de observarlos en dos ocasiones, una en la que sabían que había cámaras y otra en la que no eran conscientes de estar siendo grabados, y que el comportamiento entre ambos fue similar en ambas citas. Sus declaraciones provocaron una reacción inmediata por parte de Alejandra Rubio, que no ha dudado en defenderse públicamente.
Durante su intervención en el programa ‘Vamos a ver’, la nieta de María Teresa Campos se ha mostrado visiblemente molesta y ha negado rotundamente que existan problemas en su relación con Carlo. En su opinión, las críticas lanzadas por el paparazzi se deben a la frustración por no haber conseguido imágenes más comprometedoras durante su estancia en la isla. “Es lo más fuerte que he visto en mucho tiempo. Este señor, que debía estar un poco enfadadillo porque no nos pudo pillar todos los días, tiene que hacer algo para dar qué hablar”, ha dicho Alejandra en directo, desmontando la versión ofrecida por Garrido con un tono tajante.
Alejandra Rubio ha dado explicaciones

La joven ha explicado además el contexto de esa cena tan comentada, asegurando que no fue más que un malentendido provocado por un cambio de planes de última hora. Según ha relatado, tenían una reserva en un restaurante especializado en pasta, pero al llegar se encontraron con que estaba cerrado. Fueron trasladados entonces a otro local de la misma cadena, pero la carta no fue de su agrado, por lo que se pusieron a buscar otra alternativa desde sus móviles, sin cobertura y con prisa. “Solamente estuvimos 45 minutos”, ha precisado, restando importancia al momento. A pesar de las circunstancias, Alejandra ha confesado que durante esa noche ocurrió algo que prefiere mantener en privado: “Pasó algo muy especial que me guardo para mí. Es una tontería, pero Carlo y yo nos lo pasamos muy bien”, ha concluido, dejando claro que no hay crisis en la pareja.
Pese a esta cena aparentemente incómoda, Alejandra Rubio y Carlo Costanzia también han compartido momentos felices y muy distintos durante su estancia en Ibiza. Prueba de ello son las imágenes que ambos han publicado recientemente en sus redes sociales, donde se les puede ver disfrutando de uno de los locales más exclusivos de la isla: Monkey Club, ubicado en la calle Joan Boscá número 2, en San Antonio. Se trata de un restaurante de moda que ha sabido conquistar a los visitantes más exigentes gracias a su atmósfera bohemia, su cuidada decoración y sus espectaculares vistas al mar. Alejandra y Carlo no han dudado en presumir de su visita a este espacio, del que se destacan tanto su cocina mediterránea como su ambiente festivo y sofisticado.
La cita romántica de la pareja

Desde la web oficial del establecimiento se detalla que Monkey Club ofrece una experiencia sensorial única, con platos para compartir, sabores vibrantes y productos de proximidad. “Combina un ambiente festivo y cocina mediterránea, estás en el Monkey. Ofrece una sabrosa cocina para compartir en un ambiente bohemio y chic”, explican sus responsables. Además, el restaurante apuesta por ingredientes “ultrafrescos”, cultivados o producidos en la propia isla, lo que permite a sus chefs crear propuestas que se adaptan a cada estación. Las recetas están elaboradas con verduras bañadas por el sol, frutos secos, cítricos y hierbas aromáticas recién recogidas, que realzan los sabores tradicionales de la gastronomía ibicenca. “Aquí celebramos el producto, lo bueno, lo mejor y lo saboreamos todo junto al mar, frente al atardecer más hermoso de San Antonio”, concluyen, destacando el encanto del lugar.
Con esta escapada a Ibiza, Alejandra Rubio ha querido desconectar de la presión mediática y disfrutar del verano en familia, aunque las cámaras hayan vuelto a ponerla en el centro del foco. Lejos de dejarse afectar por las críticas, ha optado por responder con naturalidad y transparencia, dejando claro que la relación con Carlo Costanzia sigue sólida y que los momentos compartidos en la isla han sido, en su mayoría, positivos. Mientras los rumores siguen creciendo en torno a cada movimiento de la pareja, ella ha demostrado que prefiere vivir su historia sin dar más explicaciones de las necesarias, pero sin permitir que se tergiversen los hechos.







































































































