El golpe de calor es una amenaza real cuando las temperaturas suben sin control. Saber hasta qué punto nuestro cuerpo puede soportar el calor es crucial para evitar riesgos graves para la salud. En este artículo, te explicamos cuál es la temperatura máxima que el cuerpo humano puede aguantar sin poner en peligro tu bienestar. Además, te ofrecemos consejos prácticos para prevenir el golpe de calor y protegerte en los días más calurosos del verano. ¡Sigue leyendo para descubrir cómo cuidar tu cuerpo ante el calor extremo!
Un golpe de calor es algo muy peligroso

El aumento de los episodios de calor extremo en España y otros países del sur de Europa está generando serias consecuencias para la salud pública. Uno de los problemas más graves es el incremento de las muertes causadas por un golpe de calor.
Según un estudio reciente del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), publicado en Nature Medicine, el verano de 2023 fue uno de los más mortales en Europa debido a las altas temperaturas, con un alarmante total de 47.690 fallecimientos atribuidos al calor extremo por golpe de calor. Este fenómeno pone de manifiesto la urgente necesidad de conocer los límites de nuestro cuerpo para evitar situaciones de estrés térmico que puedan llevar al colapso.
¿Cuál es la temperatura máxima que el cuerpo puede soportar?

El cuerpo humano tiene mecanismos naturales de regulación de la temperatura, como la sudoración, que ayudan a mantener una temperatura interna segura, generalmente alrededor de los 36-37 °C. Sin embargo, cuando la temperatura ambiental excede los 40 °C y se acompaña de una alta humedad, el cuerpo pierde la capacidad de enfriarse de manera efectiva, lo que puede llevar a una condición conocida como «estrés térmico».
El estrés térmico se produce cuando el cuerpo no puede disipar el calor de manera adecuada y la temperatura interna comienza a aumentar peligrosamente. A partir de los 40 °C, los órganos vitales empiezan a sufrir daños y, si no se toma ninguna medida, puede sobrevenir un golpe de calor. Este estado crítico, en el que la temperatura interna puede superar los 41 °C, puede provocar fallos en el sistema nervioso central, colapso circulatorio, daños en los órganos y, en casos graves, la muerte.
El impacto del calor extremo en España y Europa

Durante el verano de 2023, el sur de Europa, incluyendo a España, enfrentó algunos de los episodios más intensos de calor extremo, con temperaturas que superaron los 45 °C en algunas zonas. Estos eventos, exacerbados por el cambio climático, no solo están afectando a la población más vulnerable, como personas mayores, mujeres y niños, sino que están provocando una creciente crisis de salud pública.
A pesar de las mejoras en infraestructuras y políticas de prevención, las cifras del estudio de ISGlobal muestran que, entre mayo y octubre de 2023, los países del Mediterráneo sufrieron las tasas de mortalidad más altas debido al calor extremo.
¿Cómo protegerse del estrés térmico y evitar el golpe de calor?

Para prevenir un golpe de calor es esencial evitar la exposición prolongada a temperaturas elevadas, especialmente durante las horas más calurosas del día. Algunas medidas incluyen mantenerse hidratado, usar ropa ligera y de colores claros, y permanecer en lugares frescos y ventilados. Además, es vital prestar especial atención a los grupos más vulnerables, como los ancianos, niños y personas con enfermedades crónicas, ya que son los más propensos a sufrir los efectos del calor extremo.
En definitiva, el aumento de episodios de calor extremo, como los que hemos vivido en España, está poniendo en riesgo la vida de miles de personas. Conocer los límites de la temperatura que nuestro cuerpo puede soportar antes de entrar en «estrés térmico» es clave para evitar el golpe de calor y proteger nuestra salud ante el cambio climático.
Lo que ocurrió en 2023

El año 2023 será recordado como uno de los más calurosos y mortales en Europa, con los países del sur, como Grecia, Italia y España, registrando las tasas de mortalidad más altas debido al calor extremo. Según un estudio del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), el aumento de las temperaturas ha tenido consecuencias fatales, especialmente en las regiones mediterráneas, donde las olas de calor se han vuelto más intensas y prolongadas, poniendo en grave riesgo la salud pública.
¿Cuáles son los riesgos del calor extremo?

Las altas temperaturas no solo generan incomodidad, sino que pueden ser fatales para el cuerpo humano. A medida que los termómetros superan los 40 grados Celsius, el cuerpo comienza a luchar por regular su temperatura interna, y cuando esta capacidad se ve comprometida, los efectos pueden ser devastadores.
Entre los primeros síntomas del estrés térmico están los mareos, la fatiga extrema y los calambres. Sin embargo, en situaciones más graves, el cuerpo puede colapsar debido al fallo de órganos vitales como el corazón y los riñones.
El riesgo es aún mayor en áreas con alta humedad, ya que esta limita la capacidad del cuerpo para enfriarse mediante la sudoración. Esto crea una trampa peligrosa, donde el calor se acumula sin posibilidad de liberación, elevando la temperatura interna a niveles peligrosos. Los grupos más vulnerables, como los ancianos, niños y personas con condiciones de salud preexistentes, son los que más sufren las consecuencias de estos eventos extremos.
El cuerpo humano y su límite crítico frente al calor extremo

Un estudio dirigido por el profesor Lewis Halsey de la Universidad de Roehampton en Londres ha explorado en profundidad los límites de tolerancia del cuerpo humano ante el calor extremo. Los hallazgos revelan que el cuerpo tiene un «límite crítico de temperatura» que oscila entre los 40 y 50 grados Celsius. Superar este umbral pone al organismo en una situación de peligro extremo, donde los mecanismos naturales de enfriamiento comienzan a fallar y los órganos vitales empiezan a sufrir daños irreparables.
Halsey explica que, aunque algunas personas pueden soportar temperaturas más altas durante breves periodos, en especial en climas secos, la mayoría de la población entra en un estado de peligro crítico a partir de los 44 grados. A esta temperatura, el cuerpo experimenta lo que los científicos denominan «estrés térmico». Este estado ocurre cuando la sudoración y la dilatación de los vasos sanguíneos ya no son suficientes para enfriar el cuerpo, lo que puede provocar un fallo multisistémico, con el cerebro, el corazón y los riñones entre los más afectados.
La realidad del sur de Europa
El verano de 2023 demostró los efectos devastadores del cambio climático en países como Grecia, Italia y España, donde las olas de calor se hicieron más frecuentes y peligrosas. Las elevadas temperaturas, combinadas con la humedad en ciertas zonas, provocaron miles de muertes en el sur de Europa. A pesar de los esfuerzos por mitigar estos efectos, como la mejora de las infraestructuras y las políticas públicas de salud, la creciente vulnerabilidad de la población continúa siendo un desafío para las autoridades.
Medidas para evitar los riesgos

Para evitar los efectos letales del calor extremo, es fundamental tomar medidas preventivas. Mantenerse hidratado, evitar la exposición prolongada al sol y usar ropa adecuada son algunos de los consejos clave. Además, es importante que las autoridades implementen estrategias eficaces de alerta y prevención para proteger a los grupos más vulnerables, quienes están en mayor riesgo ante estos episodios de calor extremo.
Un golpe de calor es una condición médica grave que puede desarrollarse rápidamente cuando el cuerpo se expone a temperaturas extremas durante un periodo prolongado. Con el aumento de las olas de calor debido al cambio climático, es crucial conocer los síntomas y las medidas de prevención para evitar riesgos mayores.
Síntomas del golpe de calor

El golpe de calor es una emergencia médica que se manifiesta en varias etapas. Los primeros síntomas incluyen sudoración excesiva, fatiga extrema, mareos y náuseas. A medida que la condición empeora, la piel puede enrojecerse y sentirse caliente al tacto, lo que indica que el cuerpo ya no es capaz de regular su temperatura de manera efectiva. En esta fase, la persona puede experimentar confusión, vómitos y, en los casos más graves, pérdida de conciencia o convulsiones. Si no se trata de inmediato, el golpe de calor puede ser fatal, ya que el cuerpo entra en un estado crítico de fallo multisistémico, afectando al corazón, cerebro y otros órganos vitales.
¿Cómo prevenir el golpe de calor?
Para evitar los riesgos del golpe de calor, los expertos recomiendan adoptar medidas preventivas clave:
- Mantenerse bien hidratado: beber agua regularmente, incluso si no se tiene sed, es fundamental para evitar la deshidratación, que puede ocurrir rápidamente en condiciones de calor extremo. Evita las bebidas alcohólicas o con cafeína, ya que estas pueden aumentar la deshidratación.
- Evitar la exposición directa al sol: es crucial evitar estar al aire libre durante las horas más calurosas del día, generalmente entre las 12:00 y las 16:00 horas, cuando los rayos solares son más intensos y peligrosos.
- Usar ropa adecuada: optar por ropa ligera, de colores claros y hecha de materiales transpirables, así como sombreros de ala ancha, ayuda a protegerse de la radiación solar directa.
- Buscar lugares frescos: siempre que sea posible, refúgiate en áreas con sombra o aire acondicionado para mantener el cuerpo fresco. Si trabajas o pasas tiempo al aire libre, es importante tomar descansos frecuentes en lugares frescos para regular la temperatura corporal.
- Conocer los límites del cuerpo: según el profesor Lewis Halsey, la mayoría de las personas experimentan graves problemas a partir de los 44 grados Celsius. En estos casos, el cuerpo entra en una fase de “estrés térmico”, y si no se toman medidas inmediatas, el riesgo de colapso es alto.
¿Qué hacer ante los síntomas de golpe de calor?
Si una persona comienza a mostrar signos de golpe de calor, es esencial actuar con rapidez:
- Busca un lugar fresco de inmediato.
- Aplica paños húmedos o envuelve a la persona en toallas húmedas para ayudar a reducir la temperatura corporal.
- Proporciona agua fresca (pero no fría) para que la persona beba poco a poco.
- Si los síntomas no mejoran rápidamente, o si la persona pierde la conciencia, busca atención médica urgente.
El futuro del calor extremo y su impacto en la salud

El cambio climático está haciendo que las olas de calor sean más frecuentes e intensas, lo que aumenta el riesgo de golpes de calor en muchas regiones del mundo. Adaptarse a estas nuevas condiciones climáticas es esencial para proteger la salud pública. Siguiendo las medidas preventivas y siendo conscientes de los síntomas de un golpe de calor, es posible reducir significativamente el riesgo y mantenerse seguro durante los episodios de calor extremo.
Protegerse del golpe de calor no solo es una cuestión de comodidad, sino de supervivencia, especialmente en los veranos que se están volviendo más peligrosos con el paso de los años.









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