Antonio Tejado vuelve a estar en el centro de la polémica judicial. El sobrino de María del Monte ha tomado una decisión clave tras las últimas acusaciones de la Fiscalía, que pide para él una pena de 30 años de prisión por su presunta implicación en el violento atraco al domicilio de su tía y su pareja, Inmaculada Casal, ocurrido en la madrugada del 25 de agosto de 2023. Un suceso que conmocionó a toda Andalucía y que, dos años después, sigue generando un enorme impacto mediático y emocional.
El robo en casa de María del Monte

El asalto, perpetrado en la vivienda que la cantante comparte con su esposa en Gines (Sevilla), se saldó con un botín valorado en cerca de un millón de euros. Las víctimas fueron amordazadas, agredidas y amenazadas de muerte, mientras los ladrones se llevaban una importante cantidad de dinero en efectivo, además de joyas de gran valor y una colección de relojes de alta gama.
Desde el primer momento, el caso despertó una enorme atención pública, especialmente cuando las investigaciones comenzaron a apuntar hacia alguien del entorno más cercano de la artista. En febrero de 2024, la Guardia Civil detenía a Antonio Tejado como presunto autor intelectual del atraco, bajo la sospecha de haber facilitado información clave sobre el interior de la vivienda y los hábitos de las víctimas. Según el Ministerio Público, Tejado habría retomado el contacto con su tía poco antes del robo con el objetivo de obtener datos precisos sobre el contenido de la casa y su sistema de seguridad. Tras pasar tres meses en prisión preventiva, el excolaborador televisivo fue puesto en libertad provisional con medidas cautelares, como la retirada del pasaporte y la obligación de firmar cada quince días en el juzgado, mientras avanza la instrucción del caso.
Sin embargo, las últimas semanas han marcado un nuevo punto de inflexión en el proceso. La Fiscalía ha presentado formalmente un escrito en el que solicita una pena de 30 años de cárcel para Antonio Tejado, acusándole de cinco delitos de robo y detención ilegal. El Ministerio Público considera acreditado que fue el encargado de suministrar la información logística que permitió a la banda criminal ejecutar el asalto con precisión, garantizando así su éxito y la huida posterior de los implicados. Por su parte, la acusación particular, representada por la abogada Emilia del Río en nombre de María del Monte, ha solicitado una pena ligeramente inferior, de 28 años y medio de prisión. En su escrito, Del Río respalda buena parte de los argumentos del fiscal, subrayando la especial crueldad y violencia con la que se desarrollaron los hechos, así como la traición emocional que supuso para la artista el hecho de que su propio sobrino pudiera estar involucrado.
La decisión de Antonio Tejado

A pesar de la gravedad de las acusaciones, Antonio Tejado ha decidido no presentar recurso de apelación. Su abogado, Fernando Fernández Velo, ha confirmado que no interpondrá ningún tipo de recurso ante la decisión judicial que ordena la apertura del juicio oral. Con ello, Tejado acepta sentarse en el banquillo de los acusados, dejando que el procedimiento siga su curso y mostrando, según su entorno, una actitud de resignación y serenidad ante lo que se avecina.
Esta decisión ha llamado la atención, ya que otros seis de los once acusados en la causa sí han presentado recurso. Entre ellos figura Arseny Garibyan, un ciudadano ruso señalado como uno de los supuestos cabecillas del grupo criminal que habría ejecutado el asalto. Garibyan mantiene, además, una estrecha relación con Tejado, lo que ha llevado a los investigadores a considerar que ambos compartían una conexión directa en la planificación del delito. Sin embargo, Tejado ha optado por no seguir esa estrategia, lo que para algunos expertos jurídicos podría interpretarse como un intento de acelerar el proceso o incluso de mostrar una actitud colaboradora con la justicia.
El Juzgado de Instrucción número 16 de Sevilla ha emitido una providencia confirmando la ausencia de recurso por parte de Tejado, lo que implica que el juicio se celebrará en los próximos meses. Será entonces cuando el sobrino de María del Monte tenga la oportunidad de defender su inocencia ante el tribunal, una ocasión que se perfila como uno de los momentos más tensos y mediáticos del año. Durante todo este tiempo, Tejado ha mantenido un perfil bajo, alejándose de los medios y evitando declaraciones públicas. Fuentes cercanas a su entorno aseguran que se encuentra centrado en su familia y en su defensa, intentando recomponer su vida personal después del fuerte impacto que ha supuesto verse implicado en una causa de tal magnitud. El silencio que mantiene contrasta con la actitud de María del Monte, quien ha preferido mantenerse al margen del foco mediático, aunque sus declaraciones iniciales al conocerse la detención de su sobrino dejaron entrever una profunda decepción y tristeza.
La cantante, uno de los rostros más queridos del panorama artístico andaluz, ha intentado recuperar la normalidad junto a su pareja, aunque el recuerdo de aquella noche sigue siendo imborrable. El trauma del asalto y la sospecha sobre un familiar directo continúan pesando sobre su entorno más cercano. La propia Inmaculada Casal, periodista y esposa de María del Monte, también ha manifestado en círculos privados la angustia emocional que les ha supuesto este proceso judicial.
Las novedades del caso

Mientras tanto, el avance del caso ha reabierto el debate sobre la seguridad de las figuras públicas y la vulnerabilidad ante personas del entorno íntimo, un tema que ha sido ampliamente discutido en programas de televisión y tertulias judiciales. La implicación de un personaje conocido como Antonio Tejado, que durante años fue habitual de los platós por su carisma y sus polémicas relaciones sentimentales, ha añadido un componente mediático ineludible.
La decisión de no recurrir puede interpretarse también como una estrategia legal calculada. Algunos expertos apuntan a que, al no prolongar la fase de instrucción, Tejado podría buscar una resolución más rápida que le permita exponer su versión cuanto antes y enfrentarse directamente a las pruebas que se presenten en su contra. No obstante, el peso de la acusación es considerable, y la petición de 30 años de prisión supone un desafío judicial sin precedentes en su vida.
De confirmarse la culpabilidad, la condena significaría un duro golpe personal y familiar, además de marcar un antes y un después en su trayectoria mediática. Si, por el contrario, logra demostrar su inocencia, el proceso podría transformarse en una reivindicación pública para el sobrino de la folclórica, que ha visto cómo su reputación se deterioraba de manera fulminante en los últimos meses.
A la espera del juicio, Antonio Tejado continúa bajo medidas cautelares y con el foco judicial cada vez más cerca. Lo que ocurra en los próximos meses determinará no solo su futuro, sino también el desenlace de uno de los casos más mediáticos de los últimos años en España, donde se mezclan familia, traición, dinero y violencia en una trama digna de un thriller judicial.































