Así es el falso radar que causa accidentes en Madrid.
Banda para controlar el tráfico de Madrid y que los conductores confunden con un radar.

Una banda colocada en el asfalto de las calles de Madrid es la causante de múltiples accidentes en la capital. Los conductores creen que es un radar, aminoran la velocidad y se producen colisiones entre distintos vehículos. ¿La realidad? Un simple estudio del tráfico del Ayuntamiento de Madrid.

Asustan al conductor y distraen de la conducción. Los usuarios no conocen su ubicación y se las pueden encontrar en cualquier lugar de la capital. Con aspecto de radar sofisticado y sigiloso. Así son los medidores del tráfico del consistorio madrileño que han ocasionado varios accidentes en la ciudad.

Desde el coche, los conductores divisan una tira negra que cruza el asfalto, hasta llegar a la acera donde engancha con una especie de terminal metálico. Es precisamente esta caja la que levanta los recelos de los conductores y les hace frenar por temor a ser multados.

Madrid Central

Madrid Central arroja medias verdades en sus datos económicos

El Ayuntamiento de Madrid afirma que esta Navidad los madrileños han aumentado el gasto, tras la implantación de Madrid Central. Pero la realidad es...

Tras superar la goma negra, la vista del usuario se dirige de manera inmediata e intuitiva al indicador de velocidad. No hay cámaras, no hay flash, no hay agentes en la costa. Pero el ruido que produce el coche al pasar por encima de la banda hace temer a los conductores que circulan por encima de la velocidad máxima permitida en ciudad -50 kilómetros por hora-. “¿Habré pasado por uno de los diez radares que más multan en toda España?”, se preguntan.

Un temor que resulta ridículo, porque la realidad es que tanto los temerarios como los cautos, todos están a salvo. Porque lo que tiene aspecto de un radar camuflado, en un punto estratégico y en un momento del día adecuado es sólo un inofensivo registrador de datos, gestionado por el Ayuntamiento de Madrid.

La empresa que gestiona estos datos es la austriaca Kapsch y lo hace desde finales del año 2017, cuando el consistorio madrileño anunció su contratación. Con la adquisición de este servicio, Manuela Carmena, alcaldesa de la capital, pretende recopilar datos, monitorizar el transporte y aplicar cambios para mejorar la movilidad. Para ello, el Ayuntamiento de Madrid ha invertido 1,9 millones de euros, que es lo que ha costado implantar esta tecnología.

Kapsch TrafficCom es una compañía especializada en el desarrollo de sistemas de transporte inteligentes aplicados a la protección del tráfico, la movilidad inteligente urbana, la seguridad y, de cara al futuro, la combinación de todo esto con las posibilidades que ofrecerá el coche conectado.

Así es el falso radar que causa accidentes en Madrid.
Terminal de Kapsch para medir el tráfico de Madrid.

En virtud de este contrato, Kapsch se encarga de ampliar la red de recogida de datos en las calles de Madrid mediante la instalación de una red de 120 estaciones permanentes de aforos, equipadas con sensores inteligentes de visión artificial para el conteo del tráfico, así como otras 40 estaciones para peatones y ciclistas, con el fin de monitorizar de forma continua la movilidad en las calles de la capital.

Para el tratamiento de la información, el ayuntamiento instalará la plataforma de software EcoTrafiX de Kapsch, una herramienta diseñada para capturar, agregar, archivar y supervisar diversas fuentes de datos, ayudando a los técnicos municipales a obtener una vista agregada de los mismos para su posterior análisis.

La plataforma EcoTrafiX permite mejorar la actual gestión de datos de tráfico de la ciudad de Madrid, gracias a su capacidad para elaborar nuevos tipos de informes y datos objetivos, según afirma la propia empresa. La compañía y el Ayuntamiento de Madrid buscan una mejor gestión de los sistemas e infraestructuras de transporte, al mismo tiempo que se dispondrá de nuevas herramientas para una adecuada planificación de futuras actuaciones, encaminadas a reforzar las opciones que tendrán los ciudadanos para desplazarse.

El problema es que esta campaña de recogida de datos, que ya dura más de un año, no ha recibido la suficiente publicidad para que los usuarios confíen en no ser multados cuando rebasaban esta banda negra. Aunque la preocupación es otra para el Ayuntamiento de Madrid, a tenor de los últimos movimientos de la Administración.

NÚMEROS, DATOS, CIFRAS…¿PARA QUÉ?

A finales del pasado año, el consistorio entendió que desde la contratación de Kapsch tenía una gran base de datos, pero no sabía cómo utilizarlos. Por este motivo, tanto la empresa austriaca como el Ayuntamiento de Madrid solicitaron a la compañía Geographica que rediseñara el portal de datos donde volcaban de manera “poco usable” -según resalta la propia compañía- la información del tráfico.

“Nuestra especialización en datos geolocalizados era un valor primordial para afrontar este reto debido a la naturaleza del mismo. Este se debe a que la localización es uno de los factores claves a la hora de analizar cuestiones relacionadas con el tráfico y el sistema de transporte”, afirma esta tercera empresa implicada en el proyecto.

De esta transformación del portal de datos surgió ‘Informo’, la renovada web con toda la información del tráfico de Madrid, que lanzó el propio consistorio en noviembre del 2018. Construida con las últimas tecnologías de georreferenciación y representación de la información del proyecto Carto, esta nueva versión ofrece datos en tiempo real sobre el estado del tráfico. Además, detalla las incidencias detectadas, también las ocasionadas por las colisiones producidas por las propias bandas que recogen estos datos. La pescadilla que se muerde la cola.