Alemania (RWE) manda gas a Marruecos mientras obliga a Europa a reducir el consumo

La política y los negocios crean curiosos compañeros de cama y si, como es el caso que nos ocupa, hay una alianza militar de por medio, las uniones no entienden de fronteras. La compañía eléctrica alemana RWE ha a acudido al rescate del Gobierno de Marruecos, garantizando el suministro de gas a los hogares y las industrias del reino alauí, un lujo del que no pueden disfrutar los ciudadanos europeos, que se preparan para afrontar racionamientos el próximo invierno.

De hecho el Ejecutivo alemán ya recomienda a las familias que limiten el uso de energía ante el temor a que no se recupere el suministro de gas ruso. Unas restricciones que se podrían extender al resto de Europa si sale adelante la propuesta de Bruselas para reducir el consumo un 15% de forma obligatoria en el Viejo Continente.

ALEMANIA AL RESCATE… DE MARRUECOS

La explicación de esta operación de rescate se encuentra en las dificultades que está teniendo el país africano para realizar los trámites necesarios que permitan que una de sus compañías energéticas obtenga la certificación para ejercer la labor de comercializadora.

Es el paso previo indispensable para poder adquirir el Gas Natural Licuado (GNL) en los mercados internacionales, que sería tratado en las plantas regasificadoras españolas y enviado a Marruecos a través del gasoducto del Magreb, que ahora opera en sentido inverso.

Tal como avanzó MERCA2, la Oficina Nacional de Electricidad y Agua Potable de Marruecos (ONEE) contactó hace unas semanas con las autoridades españolas porque tenía dudas sobre si debía crear una comercializadora nueva en España o firmar acuerdos con alguna empresa existente. Tras estas conversaciones la ONEE decidió iniciar los trámites para ser autosuficiente y no depender de terceros, pero como dice el refranero español «las cosas de palacio van despacio» y, hasta que concluya los trámites, Marruecos ha logrado el apoyo del gigante alemán RWE.

la onee marroquí ha encargado a una firma de las ‘bif four’ un estudio para registrar una comercializadora en españa

Fuentes del sector energético conocedoras de todo este proceso indican a este diario que la agencia estatal marroquí ha encargado un análisis a una firma de servicios profesionales (una de las conocidas como Big Four) para que le asesore desde el punto de vista fiscal, mercantil y aduanero. El presupuesto está encima de la mesa de la ONEE pero todavía no le ha dado el visto bueno y, mientras tanto, la eléctrica alemana RWE es quien está usando su licencia de comercializadora para llevar el preciado gas al país alauí.

DESDE EL 28 DE JUNIO

El flujo de gas de España a Marruecos por el gasoducto del Magreb comenzó el pasado 28 de junio, compensando la pérdida de suministro provocada por la negativa de Argelia a seguir llevando el hidrocarburo a España por esa infraestructura.

Este gasoducto tiene 1.400 kilómetros de longitud, de los cuales una tercera parte están en suelo marroquí. Rabat estaba obligada a pagar un canon a Argel mediante un contrato, cuyo vencimiento se produjo el pasado 31 de octubre y no fue renovado. Y ahora España ha pactado con el reino alauí abrirlo en sentido contrario: de norte a sur.

Esta intervención de RWE rescatando a la industria, los hogares y al sector público marroquí ha generado estupefacción y cierta indignación en Alemania, ya que en estos momentos el Gobierno del país germano ha elevado el nivel de alarma de su plan de emergencia, dando inicio a la segunda fase del mismo ante la posibilidad de que Gazprom no retome el flujo de gas a través de Nord Stream 1.

sorpresa en alemania: «es inaudito que se diga a familias y empresas que se preparen para racionamientos mientras se asegura el suministro a un país de fuera de la otan»

“Es inaudito que se esté diciendo a las empresas y las familias que se preparen para racionamientos mientras se asegura el suministro de un país no europeo que ni siquiera está en la OTAN”, señalan fuentes diplomáticas que atribuyen a presiones de la alianza Atlántica esta operación de salvamento en la que está implica la compañía alemana.

BRUSELAS EXIGE REDUCIR EL CONSUMO UN 15%

Y todo ello se produce a las puertas de que los ministros de Energía estudien la propuesta de la Comisión Europea –en el marco del programa RePower EU– para establecer «racionamientos solidarios», de forma que los países que tengan garantizado el suministro de gas se verán obligados a ceder una parte para salvar a los que tengan problemas.

«En esta situación lo que debería hacer Alemania es usar su capacidad política y empresarial para llenar sus tanques de almacenamiento en lugar de ayudar a Marruecos», apuntan las mismas fuentes.

Bruselas quiere obligar a los gobiernos europeos a reducir el consumo de gas un 15% mediante un plan de contingencia diseñado para salvar a Alemania de las consecuencias de la falta de suministro durante el próximo invierno. Una operación de rescate a la que se opone la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, mientras ayuda a RWE a llevar el preciado hidrocarburo al vecino marroquí.

EL RESCATE DE RWE SERÁ PUNTUAL

Sin embargo, esta actuación de RWE será sólo puntual, al menos eso es lo que espera el Ministerio de Energía, Minas y Desarrollo Sostenible marroquí, que confía en que ONEE concluya el proceso de certificación para convertirse en comercializadora y así poder comprar directamente el GNL.

Es el operador español Enagás el que certifica que el gas que se manda por el tubo del Magreb ha sido comprado en los mercados internacionales, porque Argelia ha amenazo con cortar a España el suministro (que realiza a través de Medgaz) si descubre que se está vendiendo al régimen de Mohammed VI hidrocarburos argelinos.

Fuentes cercanas al Gobierno marroquí aseguran a MERCA2 que la ONEE ha iniciado negociaciones con varios proveedores para asegurar el envío del GNL en buques metaneros a largo plazo. El contrato será de diez años de duración y comenzará en enero de 2023. El objetivo prioritario del reino alauí es garantizar el funcionamiento de las principales centrales eléctricas que necesitan el gas para servir de combustible.