
El Tribunal de Cuentas cierra la revisión de las prestaciones extraordinarias de autónomos con 127 millones de euros cobrados de más por 105.916 beneficiarios.
Los números del cierre: quién cobró de más y cuánto ha vuelto
La nota complementaria al informe de fiscalización de 2023, aprobado por el Pleno el 20 de diciembre de ese año con el número 1.549, pone punto final al expediente sobre la prestación extraordinaria por cese de actividad de los trabajadores autónomos (PECATA), la ayuda que el Gobierno activó con el estado de alarma del 14 de marzo de 2020 para quien vio suspendida su actividad o perdió al menos el 75% de su facturación.
El primer informe ya advirtió de un problema de forma: la prestación se reconoció mediante resoluciones provisionales que, según el Real Decreto-ley 8/2020, de 17 de marzo, tenían que revisarse después. A 30 de junio de 2023, las entidades competentes ni siquiera habían arrancado ese procedimiento. De ahí la nota complementaria que ahora analiza la revisión ya efectuada.
Cerrada la revisión, el resultado es este: 1,4 millones de autónomos quedan como beneficiarios definitivos, el 97,35% de las resoluciones provisionales dictadas. El importe abonado asciende a 3.614 millones de euros y las prestaciones denegadas tras el proceso son 39.447.
A esa cifra hay que sumar otra que no es prestación, sino cuota: las exoneraciones de cotizaciones sociales asociadas a la PECATA sumaron 1.458 millones de euros. Es lo que el autónomo se ahorró en Seguridad Social mientras cobraba la ayuda.
El 97% de los expedientes provisionales se confirmaron. El problema no fue el número, sino el criterio con el que se decidió cada uno.
Lo que no ha ido tan fino es el retorno. La revisión ha generado una deuda de 127 millones de euros por prestaciones indebidamente abonadas a 105.916 personas beneficiarias. De esa cantidad, las mutuas colaboradoras han recuperado 71,3 millones de euros y la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS), 48,4 millones.
En paralelo, la TGSS ha reclamado las cotizaciones indebidamente exoneradas a 53.487 autónomos por un importe de 41,6 millones de euros, de los que ha ingresado 41,2. Aquí conviene no mezclar conceptos: no se devuelve una prestación, se paga una cuota que se dejó de ingresar en su día.
Las desigualdades que el informe no da por cerradas
El Tribunal reconoce que las Mutuas Colaboradoras con la Seguridad Social y la TGSS han cumplido sustancialmente las recomendaciones del informe anterior, y que la Dirección General de Ordenación de la Seguridad Social y el Instituto Social de la Marina las han cumplido del todo. Pero el trato al autónomo no fue homogéneo.

Las mutuas aplicaron criterios distintos al calcular la base reguladora de la prestación y al decidir si era compatible con otras del sistema. Traducido: dos autónomos con un expediente parecido podían acabar cobrando cantidades distintas por la misma contingencia.
A eso se suma la presunción de cumplimiento del requisito de reducción de facturación. El informe constata que esa presunción afectó de forma diferente según cuándo se resolvió la solicitud: las resueltas antes de su aplicación quedaron en peor posición. Y encima, las modificaciones normativas que se fueron introduciendo sobre la marcha en la regulación de la prestación.
Lo que esta fiscalización dice del paro de los autónomos
Hay un precedente que conviene tener a mano. El informe de 2023 ya avisó de que las resoluciones provisionales se acumulaban sin revisar y de que el control llegaba tarde. El resultado, tres años después, es una factura que se reclama a quien en su día creyó estar cobrando lo que le correspondía. La ayuda de emergencia se diseñó para pagar rápido. Se pagó rápido. El control se dejó para después, y ese después ha durado años.
Para quien no está en ese listado, el aviso es otro. La PECATA fue una prestación extraordinaria y está cerrada: no se puede solicitar. El paro de los autónomos que sigue vivo es el cese de actividad ordinario, con sus propios requisitos (acreditación del cese, periodo mínimo de cotización e informe de la mutua) y su propio procedimiento. Confundir las dos figuras lleva a presentar papeles donde no toca.
Si has recibido una liquidación para devolver la prestación del COVID, pide primero el desglose: qué periodo, qué base reguladora y por qué se considera incompatible. Después, comprueba si tu mutua aplicó el mismo criterio que a otro con un expediente similar. El informe del Tribunal de Cuentas es la constancia oficial de que esos criterios no fueron homogéneos.
Queda una pregunta abierta. Si el propio Tribunal admite que el trato dependió de la mutua que tocó, cabe discutir expedientes ya cerrados. La vía existe, pero se hace caso a caso. Toca mirar el detalle de cada liquidación y, si el cálculo no cuadra, ponerle números delante.
Guía rápida del trámite
- 📅 Plazos: el proceso de revisión de la PECATA está cerrado y no hay plazo abierto de solicitud; las reclamaciones de deuda las gestionan cada mutua y la TGSS.
- ✅ Requisitos clave: haber sido beneficiario de la PECATA con resolución provisional, acreditar una caída de facturación del 75% y no incurrir en incompatibilidad con otras prestaciones.
- 🌐 Dónde solicitarlo: no se solicita; la información del cese de actividad está en el portal Importass de la Seguridad Social y el informe completo, en la web del Tribunal de Cuentas.
- 💰 Importe o coste: 127 millones de euros a devolver entre 105.916 personas y 41,6 millones en cuotas reclamadas a 53.487 autónomos; el importe individual no se detalla en la fuente oficial.
- ⚠️ Error a evitar: confundir la PECATA con el cese de actividad ordinario o pagar una liquidación sin revisar antes el cálculo de la base reguladora.




