5Qué dicen las autoridades: vigilancia veterinaria y entomológica, sin alerta sanitaria humana específica
La respuesta española se ha articulado hasta ahora en el plano veterinario. El Ministerio de Agricultura (MAPA) confirmó el 22 de septiembre los primeros focos —siete explotaciones de Córdoba y Toledo— y desde entonces el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete, laboratorio nacional de referencia, ha validado detecciones de Shamonda tipo 1 en Córdoba, Toledo, Ávila, Madrid y Girona (tres granjas de vacuno de leche el 20 de octubre) y de tipo 2 en Cantabria. El departamento de Luis Planas afirma que España está «en alerta» y a la vez pide calma: al no ser una enfermedad de declaración obligatoria ni estar listada en la UE, no se aplican restricciones de movimiento ni sacrificios, y el seguimiento se apoya en vigilancia pasiva a partir de las sospechas clínicas comunicadas por las granjas. Sin vacuna disponible, la prevención se reduce a repelentes, desinsectación y tratamiento sintomático.
En el ámbito humano no se ha activado ninguna alerta sanitaria específica. Sanidad calificó el caso francés como «evento inusual e inesperado» y habla de vigilancia epidemiológica «exhaustiva» desde el enfoque One Health, en coordinación con Sanidad Exterior, las comunidades y sus homólogos europeos; Francia notificó el caso por el sistema de alerta precoz de la UE y a la OMS, y el ECDC —que trabaja con la Comisión y la EFSA— sostiene que no se ha identificado riesgo para la población general. Sobre el terreno, el seguimiento entomológico presenta carencias: se desconoce qué especie de Culicoides picó al paciente y ANECPLA reclama mapas de vectores y coordinación entre sanidad ambiental, animal y pública. El ECDC impulsa serologías en veterinarios y ganaderos y recomienda reforzar la vigilancia en humanos y animales.



