3Concentrar el calentamiento en las horas valle y reducirlo en las horas punta
De los tres tramos que fija la Circular 3/2020 de la CNMC para la tarifa 2.0TD —la que tienen casi todos los hogares con potencia igual o inferior a 15 kW—, las dos franjas punta (10:00-14:00 y 18:00-22:00 de lunes a viernes) coinciden justo con las horas en que la casa está habitada y hace frío. El paso al horario de invierno no mueve esos tramos, pero sí la rutina: anochece antes, la calefacción se enciende antes y su consumo se solapa con la caída de la fotovoltaica. Con las medias del PVPC del último invierno completo, el kWh salió a 0,146 € en punta y 0,076 € en valle, sin impuestos; en peajes y cargos la brecha es aún mayor, en torno a 0,092 frente a 0,003 €/kWh. Por eso este ajuste encabeza la lista: en un equipo de calefacción, mover el termostato en el tiempo altera la factura más que bajar un grado la consigna.
La forma práctica de aplicarlo es un termostato programable semanal: calentar de más a primera hora de la tarde (14:00-18:00, tramo llano) para que la inercia aguante el arranque de la noche, y dejar caer la consigna dos o tres grados entre las 18:00 y las 22:00 en lugar de apagar y volver a encender a tope. Cada grado de más encarece el consumo entre un 7% y un 10%, y el IDAE sitúa el confort invernal entre 19 y 21 °C. La madrugada valle (0:00-8:00) solo compensa con acumuladores o suelos de gran inercia; con un radiador convencional el calor se disipa antes de que nadie lo aproveche. Sábados, domingos y festivos son valle las 24 horas, así que la misma hora de calefacción cuesta allí cerca de la mitad. La palanca se anula, eso sí, con una tarifa de precio fijo.



