5Por qué la DGT elige estas dos salidas: volumen de tráfico y siniestralidad en los accesos a Madrid
La A-3 y la A-6 son dos de las principales arterias que conectan Madrid con el Levante y con el noroeste peninsular, y por eso figuran siempre entre las vías con más desplazamientos de cada operación salida. La DGT activa estos dispositivos a las 15:00 del viernes porque es el arranque del grueso de los viajes de largo recorrido: Tráfico sitúa el pico de mayor intensidad entre las 16:00 y las 23:00 horas, con las salidas de la capital como punto crítico. En una de las últimas operaciones de verano, la Comunidad de Madrid concentraba cerca de 847.000 desplazamientos en un solo fin de semana, y la DGT incluía la A-3 (hacia Valencia) y la A-6 (hacia Valladolid) entre los corredores con mayor volumen de circulación. A ese tráfico de paso se suman los movimientos diarios de entrada y salida de la corona metropolitana.
El segundo criterio es la siniestralidad. Según los microdatos de accidentes de la DGT de 2023, la A-3 registró 115 siniestros interurbanos en la Comunidad de Madrid y la A-6, 102, ambas entre las diez vías con más accidentes de la región. Aunque dos de cada tres accidentes madrileños ocurren en vías urbanas, los interurbanos son más graves porque la velocidad del vehículo es superior. Los primeros kilómetros desde la salida son especialmente delicados: es el tramo donde desaparecen los embudos de incorporación, el tráfico se fluidifica y el conductor tiende a relajarse ante las rectas largas. De hecho, la A-3 mantiene vigilancia entre el kilómetro 16 y el 48, y en la A-6 hay controles fijos en los kilómetros 7,7, 16,7 y 18,2.



