8Los efectos secundarios: ¿actúa solo sobre células tumorales?
La clave está en que este interruptor no distingue células tumorales de sanas en el sentido clásico del término. RAC1 está presente en prácticamente todos los tejidos y gobierna funciones básicas —crecimiento, forma, división y movimiento celular—, de ahí que los propios responsables del estudio adviertan de que bloquear la proteína por completo no era una estrategia sencilla: afectaría también a las células normales. La selectividad que proponen no es celular, sino funcional. En lugar de atacar a RAC1 entera, el péptido TAT-PRASI interfiere solo en la SUMOilación, una modificación química que la proteína necesita para impulsar la invasión y la metástasis, pero que resulta prescindible para muchas de sus otras tareas en el organismo.
Los datos preclínicos apuntan en esa dirección. En varias líneas celulares de cáncer de mama, incluidos subtipos triple negativo y HER2+, el péptido frenó la migración y la invasión sin alterar la proliferación. Y en el modelo de ratón con la mutación RAC1K4R —que impide de forma fisiológica esa modificación—, la metástasis pulmonar se redujo de manera notable mientras el tumor primario y las señales AKT y ERK permanecían intactos. El trabajo, publicado en ‘Signal Transduction and Targeted Therapy’ y coordinado por Sonia Castillo-Lluva, de la Universidad Complutense de Madrid, sigue siendo experimental: la seguridad a largo plazo y el comportamiento en pacientes no están demostrados.



