Bitmine Immersion Technologies ha comprado 53.501 ether por 131 millones de dólares, su mayor adquisición desde junio. Con esta operación, la empresa cotizada en la bolsa de Nueva York controla ya el 4,9% del suministro circulante de Ethereum y se acerca a un objetivo que lleva meses persiguiendo: poseer el 5% de todas las unidades disponibles.
Las tenencias totales de Bitmine superan ya los 5,9 millones de ether, valorados en unos 14.800 millones de dólares al precio del domingo, cuando cada ETH cotizaba en torno a 2.511 dólares. La compañía acumula 65 semanas consecutivas comprando el activo, una racha que se ha mantenido incluso durante los meses de caída del mercado y que ahora, con la recuperación del precio, empieza a reflejarse con claridad en sus resultados.
Qué ha comprado Bitmine exactamente
La adquisición de 53.501 ether se realizó la semana pasada y, según la firma de análisis DropsTab, eleva las tenencias de Bitmine a 5,9 millones de unidades. Para ponerlo en contexto: el suministro circulante de la red Ethereum es de 120,7 millones de unidades, así que una sola empresa controla ya casi una de cada veinte monedas.
El coste total de la compra asciende a 131 millones de dólares, lo que sitúa el precio medio pagado por cada ether en el entorno de 2.450 dólares. La operación coincide con una recuperación del mercado: desde el 30 de junio, ether, bitcoin y solana han sido los activos con mejor comportamiento, según Bitmine, con ETH a la cabeza de las ganancias.
Dicho de otro modo, la empresa no solo ha seguido comprando durante el descenso, sino que ahora lo hace mientras el precio rebota. Eso refleja una convicción poco habitual entre las cotizadas, más acostumbradas a la aversión al riesgo que a las apuestas concentradas.
Bitmine no compra por impulso: acumula ether con la vista puesta en el 5% del suministro. Las pérdidas contables importan menos que la posición de largo plazo.
Tom Lee y la tesis institucional
El presidente de Bitmine, Tom Lee, ha defendido la estrategia con un argumento claro: ether, bitcoin y solana han sido los tres activos de mayor rendimiento desde el 30 de junio, con ETH a la cabeza. Su tesis es que este comportamiento superior debería allanar el camino para que más instituciones aumenten su exposición a los criptoactivos frente a otros activos macroeconómicos.
La estrategia de Bitmine encaja con una tendencia más amplia: las empresas que acumulan criptoactivos en su tesorería propia, en lugar de limitarse a intermediar o custodiar fondos de clientes. La firma ha comprado ether de forma ininterrumpida durante más de un año, un compromiso que pocas cotizadas han mantenido con tanta disciplina. Se parece, salvando las distancias, a lo que MicroStrategy ha venido haciendo con bitcoin, aunque en una escala menor y con un activo distinto.
El mercado tampoco ha pasado por alto esa apuesta. Las acciones de Bitmine (BMNR) subían un 1,3% el lunes hasta los 24,09 dólares y encaran el mes con un avance cercano al 40%. La recuperación del ether y el renovado interés institucional son, en parte, gasolina para ese rally bursátil.
El precedente y los riesgos de controlar el 5%
Bitmine no es el único jugador corporativo con ether en balance, pero su peso empieza a ser estructural. Hace apenas unos años, que una empresa cotizada comprase criptoactivos era noticia por lo excepcional. Hoy, firmas como Bitmine lo han convertido en una línea de tesorería habitual, con implicaciones directas para el inversor en Ethereum.
La cara menos visible de la estrategia son las pérdidas no realizadas. La empresa acumula cerca de 5.100 millones de dólares en minusvalías contables sobre sus posiciones, una cifra que refleja el descenso de los precios iniciado en el cuarto trimestre del año pasado. No se trata de pérdidas materializadas: Bitmine no ha vendido, pero el valor teórico de su cartera ha caído con el activo.
Aquí aparece la contradicción que conviene entender. Una cosa es apostar por ether con convicción y otra, hacerlo a costa de una exposición desproporcionada en el balance. Si el mercado volviera a caer con fuerza, la misma firma que hoy presiona al 4,9% podría verse obligada a vender para cubrir otras posiciones. El riesgo no es teórico.
Con todo, la lectura de fondo sigue siendo alcista para Ethereum. Que una empresa persiga deliberadamente el 5% de un activo con 120,7 millones de unidades en circulación es una señal de escasez y de convicción que trasciende la coyuntura. Si más tesorerías corporativas imitan el patrón, el suministro disponible en los intercambios se reduce y el precio del ether queda más expuesto a picos de demanda. Eso es, en última instancia, lo que cualquier tenedor de ether debería estar observando.




