El Ibex 35 ante la crisis política: el índice esquiva el ruido y se consolida entre las mejores Bolsas de Europa

El selectivo español gana un 15,8% en 2026 y supera al DAX alemán y al S&P 500 pese al ruido político doméstico. La banca aporta más del 65% del avance y la diversificación exterior de las cotizadas hace el resto.

El Ibex 35 esquiva la crisis política y se consolida entre las mejores Bolsas de Europa con subida del 15,8% en 2026.

Un arranque de año que bate a Europa y a Wall Street

El dato no es flor de un día. En 2025 el selectivo se revalorizó casi un 50%, su segundo mejor ejercicio histórico, y en 2023 y 2024 sumó avances del 22,7% y del 15%, respectivamente. Este 2026, la subida del 15,8% supera con claridad al 8,5% del DAX alemán, al 3,1% del CAC francés, al 9% del FTSE 100 de Londres, al 11,4% del Dow Jones y al 12,9% del S&P 500. Sólo el Nasdaq, con un 17,4%, y la Bolsa italiana, con un 17,1%, quedan por delante.

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Javier Molina, analista de mercados de eToro, descarta que exista un único motor. En su lectura, España crece por encima de la eurozona y el Ibex tiene la composición adecuada para aprovechar el ciclo: mucho peso en banca, utilities e infraestructuras. La banca ha resultado decisiva, al explicar más del 65% de la subida acumulada gracias a unos tipos elevados, una fuerte rentabilidad y una retribución accionarial generosa. A partir de ahí, los dividendos y las recompras mantienen el atractivo para el inversor, mientras el ciclo inversor en redes, infraestructuras y electrificación ha ampliado la subida hacia otros sectores.

Javier Cabrera, analista de XTB, apunta al mismo factor: la ponderación bancaria del Ibex supera el 30%. Eso fue una losa durante años, con los tipos de interés en cero o negativos, y hoy actúa en sentido contrario. Banco Santander, BBVA, CaixaBank, Banco Sabadell, Bankinter y Unicaja han registrado revalorizaciones notables, con Banco Sabadell cerca del 500% en el último lustro.

El telón político está dominado por múltiples casos de corrupción que alcanzan al Gobierno de Pedro Sánchez y al Partido Socialista, pero la bolsa española ha dejado el ruido al margen. Los analistas recuerdan que las cotizadas españolas y europeas siguen negociando a múltiplos de valoración bajos frente a Estados Unidos, lo que ha canalizado flujos de dinero hacia el Ibex.

Hay, además, un elemento estructural que suele quedar fuera del foco: la empresa del Ibex es cada vez menos española y más internacional. La economista Judith Arnal, investigadora asociada de Fedea y consejera del Banco de España, documenta que en el primer semestre de 2026 las 28 compañías del índice que desglosan su negocio por geografías obtuvieron en el exterior cerca del 64% de su facturación, unos 160.700 millones de euros. A finales de los noventa, esa proporción rondaba el 20%.

Un índice que sube al 15,8% con una crisis política abierta no se explica solo por la banca: refleja la diversificación exterior de la cotizada.

La banca pesa más del 30% y explica más del 65% de la subida

El peso de la banca viene de lejos. Las entidades salieron de una década de tipos cero o negativos para encadenar resultados récord, ingresos inéditos y dividendos elevados. Ese cóctel ha disparado a todos los bancos y, por arrastre, al conjunto del selectivo. La dependencia bancaria del Ibex supera el 30% y los tres grandes grupos concentran buena parte del impulso.

Con todo, Cabrera subraya que el avance no es exclusivo de la banca. Indra se ha involucrado de lleno en el sector de defensa y su cotización se ha multiplicado por seis desde finales de 2022. ACS ha girado hacia la construcción de centros de datos y se ha multiplicado por cuatro en el mismo periodo. En 2026 se han sumado ArcelorMittal y Acerinox, dos valores que aportan una segunda línea de fortaleza.

Análisis E-E-A-T: el factor exterior y la rotación sectorial que sostienen el rally

La tesis tiene una vuelta menos evidente. Si la economía nacional explicara la bolsa española, el actual momento político debería pesar más en las valoraciones. No lo hace, y en parte es porque el perímetro de negocio de las cotizadas ya no coincide con el perímetro político del país. El 64% de facturación exterior documentado por Arnal actúa como un seguro implícito: los beneficios no dependen de la agenda doméstica, sino de la eurozona, de América Latina, de Estados Unidos y del crecimiento global. La bolsa española puede, por tanto, divorciarse del ciclo político interno.

A mi juicio, el consenso acierta al ser selectivo de cara al último trimestre. La banca no puede mantener indefinidamente la velocidad de los últimos años; la rotación hacia infraestructuras y energéticas —Iberdrola, Endesa, Naturgy— es la forma natural de que la subida sobreviva a un freno bancario. El riesgo no es menor: la guerra en Oriente Próximo puede volver a tensionar la inflación y enfriar la expectativa de tipos. No es un escenario base, pero está activo.

Subir en bolsa importa más allá del titular bursátil. Una mayor capitalización mejora el acceso a financiación, abarata las emisiones y refuerza la posición de la compañía en fusiones, adquisiciones y rondas de valoración. Cotizar, además, obliga a más transparencia y mejor gobierno corporativo. En la práctica, la capitalización actúa como un sello de calidad ante proveedores, clientes y mercados.

Veredicto Merca2

Cotización al cierre o apertura: El Ibex 35 acumula una ganancia del 15,8% en lo que va de 2026, la referencia que manejan los analistas consultados, mientras el cierre de la sesión del 30 de agosto queda por confirmar.

Clave técnica: La distancia frente al DAX es de 7,3 puntos porcentuales y el índice se mantiene en tendencia alcista de medio plazo, con la banca como primer motor tras aportar más del 65% del avance.

Apunte macro: Con una ponderación bancaria superior al 30% y una facturación exterior del 64%, la resistencia del Ibex 35 descansa en dos motores estructurales que no dependen del ciclo político español.


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