Salidas a Bolsa en 2026: las pymes españolas toman BME Growth

Las salidas a bolsa en BME Growth se aceleran en la segunda mitad de 2026 con expectativas de alcanzar niveles récord. La nueva regulación europea facilita el acceso al mercado para las pequeñas empresas tecnológicas y de ciencias de la vida.

El mercado de empresas en crecimiento en España se prepara para un aluvión de salidas a Bolsa en 2026. Tras un primer semestre discreto —solo dos estrenos en BME Growth, los de Andino y Treelogic—, las expectativas para el tramo final del año son las más optimistas en una década. Con la nueva regulación europea (Listing Act) ya activada y los asesores registrados con carteras llenas, los responsables del mercado esperan cerrar el ejercicio con niveles récord de debuts.

María Lago, directora general de Armanext, apunta que «entre las operaciones que tenemos en nuestra cartera y las que manejan otros asesores, creemos que este año podrían incorporarse entre diez y 12 compañías» a los mercados de BME Growth y Euronext Growth. Una horquilla que, de cumplirse, convertiría a 2026 en el mejor año para las OPV de pequeñas empresas desde la creación del segmento. Hasta junio, las ampliaciones de capital en las plataformas de crecimiento españolas ya habían captado 550 millones de euros, según datos de BME.

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Entre las firmas que han confirmado su intención de estrenarse están la brasileña Práctica y la mexicana Lidd AI. Eso sí, la competencia con Euronext es feroz: en los mercados de Oslo, Milán o París ya han debutado 21 empresas en lo que va de año, mientras que en el lado español de las plataformas paneuropeas solo una, en Euronext Access.

Un marco regulatorio a medida para las pymes

El impulso llega con viento regulatorio de cola. La primera fase de la Listing Act —el plan de Bruselas para revitalizar los mercados de capitales europeos— acaba de entrar en vigor, y su punto más relevante para las pequeñas cotizadas es la creación de un folleto específico para empresas de mercados de crecimiento. Un documento de un máximo de 75 páginas, frente a las hasta 300 que exige un mercado regulado, y que podrán utilizar tanto pymes ya cotizadas como no cotizadas que oferten hasta 50 millones de euros.

Guillaume Morelli, jefe de listing para Francia, Portugal y España en Euronext, destaca que el objetivo es «apoyar a las pymes en crecimiento facilitándoles un acceso eficiente a capital a largo plazo mediante un marco regulatorio simplificado». Una de las grandes novedades es que, transcurridos 18 meses seguidos en un mercado de pymes en expansión, la empresa podrá solicitar el salto a un mercado regulado con un folleto simplificado y en solo siete días hábiles.

Jesús González, director gerente de BME Growth y BME Scaleup, señala que los sectores más representados en la cartera de futuros estrenos son «lempresas en el ámbito de la digitalización, el diseño de software, la ciberseguridad y la inteligencia artificial, junto con las dedicadas a las ciencias de la vida, como biotech o servicios de salud». Una concentración que refleja hacia dónde se dirige la financiación alternativa para pymes.

BME Growth, que acumula cerca de 100 estrenos desde su creación (excluidas las socimis), se ha consolidado como la antesala para empresas que aspiran a dar el salto. Los casos de éxito no faltan: MásMóvil debutó en el MAB en 2012, ascendió al Mercado Continuo en 2017 y llegó al IBEX 35 antes de ser excluida tras la OPA de los fondos en 2020. Grenergy pasó a la Bolsa hace siete años, y Atrys Health hace cuatro y medio. Esta misma primavera, Arteche completó su subida desde BME Growth al Mercado Continuo en febrero, e Izertis lo había hecho en 2025.

Pero no todas las transiciones han sido lineales. El episodio de Carbures (hoy Airtificial), que protagonizó un proceso turbulento con suspensión de cotización incluida en 2014 antes de dar el salto en 2018, permanece como recordatorio de los riesgos que acechan a los inversores en este segmento.

BME Growth

El análisis: ¿salto cualitativo o huida del private equity?

La avalancha de salidas a Bolsa en 2026 no es solo un fenómeno regulatorio. Es, en buena medida, una respuesta del tejido empresarial español a la hegemonía del capital privado. En los últimos años, el número de cotizadas en la Bolsa española se ha hundido un 30%, hasta situarse en torno a las 130, según datos de la CNMV y BME. El apetito de gigantes como Blackstone y Apollo —con inversiones como Cirsa o el Atlético de Madrid— ha drenado empresas del parqué hacia manos privadas, elevando los múltiplos y cerrando la puerta a los inversores minoristas.

Ahora, los gestores de los mercados contraatacan con plataformas más ágiles y costes de entrada menores, mientras los empresarios ven en BME Growth una herramienta para financiar el crecimiento sin ceder el control que exige un fondo de private equity. «Los mercados para empresas en expansión se están consolidando como una alternativa para que las empresas financien su crecimiento sin tener que recurrir necesariamente a fondos de capital privado», resume Lago. Una ventaja nada desdeñable en un entorno donde preservar la capacidad de decisión sobre el proyecto puede ser tan valioso como el propio capital.

A mi juicio, la clave no estará solo en el número de OPV que se materialicen este otoño. El verdadero termómetro será cuántas de esas empresas logran, en los próximos tres años, el salto defi nitivo a la Bolsa principal. Los inversores minoristas que presten atención a este tramo del mercado harían bien en mirar más allá de los folletos de estreno y seguir la traza de los casos de éxito: los MásMóvil o Grenergy de la próxima década. Pero con la misma atención con la que se examina el último profit warning de una cotizada del Continuo.

En el horizonte, los estrenos de TSK y Digi en la Bolsa regulada, y los que preparan HIP, Ignis y Haizea, aportan una dosis extra de optimismo. Mientras tanto, en BME Growth, las expectativas de la recta final del año son muy elevadas.

Los casos de MásMóvil y Grenergy demuestran que el ascenso es viable, pero el fracaso de Carbures recuerda que no está exento de riesgos.

Veredicto Merca2

Cotización al cierre o apertura: El índice BME Growth acumula una revalorización del 8,5% en lo que va de 2026 y se sitúa en los 980 puntos, a las puertas del nivel psicológico de los 1.000 puntos.

Clave técnica: El RSI del índice se encuentra en zona neutra, en torno a los 55 puntos, sin señales de sobrecompra, lo que deja margen para nuevas alzas si la demanda institucional acompaña.

Apunte macro: La prima de riesgo española cotiza en 85 puntos básicos, por debajo de la media de 2025, lo que favorece la financiación de las pymes y eleva el atractivo de la renta variable de pequeña capitalización.


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