Johnson Associates prevé que los bonos Wall Street suban un 15% en 2026 por el auge del trading

Los incentivos en Wall Street podrían dispararse hasta un 30% en algunas divisiones, según las previsiones de Johnson Associates. Un informe de Bloomberg Television detalla qué áreas brillan y cuál se queda rezagada.

Basta con leer los titulares para creer que Wall Street está sumido en la incertidumbre. Tensiones geopolíticas, estrés en el crédito privado, distribuciones mínimas en el capital riesgo y el fantasma de la inteligencia artificial acechando miles de puestos de trabajo. Pero los números cuentan una historia muy distinta. Según el último informe de Johnson Associates, difundido en Bloomberg Television, los bonos de los banqueros de inversión subirán de media un 15% al cierre de 2026, el mayor avance desde 2021.

El motor de la volatilidad dispara los ingresos de trading

La clave no es la brillantez de los operadores, sino el hecho de que las acciones y los activos suben y bajan sin descanso. Esa volatilidad constante ha sido una bendición para las mesas de trading. Los ingresos de las divisiones de renta variable y renta fija de los grandes bancos han aumentado entre un 50% y un 60% en lo que va de año. Incluso hay firmas de trading por cuenta propia que duplican facturación cada ejercicio. La banca de inversión está funcionando a pleno rendimiento, con reservas de negocio récord y un segundo semestre que los principales bancos califican de “excepcionalmente prometedor”.

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El crédito privado, el único lunar en las proyecciones

Mientras casi todos los segmentos celebran, el crédito privado se desinfla. Durante cinco años fue el producto estrella de la inversión alternativa, pero ahora sufre presiones de reembolso, tensiones de financiación y rentabilidades a la baja. Las gestoras monostratégicas que solo operan en este activo son las que más sufren; sus bonus probablemente caerán este año. Para los grandes fondos multiestrategia el impacto es limitado, pero el frenazo evidencia que el idilio con el crédito privado ha terminado, al menos por ahora.

Guerra de talento en hedge funds: fichajes como estrellas del deporte

El sector de los hedge funds ha registrado las mayores entradas trimestrales en dos décadas. Aunque la dispersión de rentabilidades es enorme, la historia de flujos es positiva. Muchos fondos han sabido surfear los máximos del mercado y beneficiarse de los picos de volatilidad. Como resultado, los gestores estrella están siendo cortejados con paquetes retributivos dignos de deportistas de élite: garantías, contratos plurianuales y una rotación de talento que recuerda al mercado de agentes libres en la NBA. Quien tenga un historial probado, ya sea como inversor o como captador de fondos, siempre encontrará comprador para su talento.

Los que permanezcan tendrán un pastel más grande para menos cabezas.

— Johnson Associates, en Bloomberg Television

La IA exprime las oficinas de apoyo, pero los que quedan ganan más

La inteligencia artificial está reconfigurando las plantillas de back office a toda velocidad. Las promociones de analistas junior son cada vez más reducidas, y las entidades se preguntan cómo formarán a la próxima generación de líderes si la vieja pirámide jerárquica se desmorona. La respuesta que traslada Johnson Associates es casi darwiniana: los que conserven su puesto disfrutarán de un pastel más grande para menos comensales. La remuneración media de los perfiles de apoyo subirá porque la tarta de ingresos se reparte entre menos cabezas. Aun así, los bancos aún no han encontrado la fórmula perfecta para comunicar estos ajustes sin generar ruido interno ni externo.

Aunque el optimismo es palpable, el momento actual no esta exento de riesgos. Standard Chartered, sin ir más lejos, tuvo que matizar unas declaraciones sobre la reducción de «capital humano de bajo valor» tras un aluvión de críticas. La gestión de la narrativa importa, y mucho, cuando los bonus de la cúpula alcanzan cotas nunca vistas.

Sueldos récord en la cúpula: los generales cobran más que nunca

En 2025, 40 millones de dólares al año era ya una referencia mínima para los altos ejecutivos de banca de inversión. Johnson Associates calcula que a finales de 2026 esa barrera quedará pulverizada, con incrementos de al menos el 15% en los incentivos de los CEO. La competencia entre bancos y con los grandes fondos alternativos dispara los salarios. Lejos de ser un freno, la concentración de poder retribuye cada vez más a la cima. El caso de JPMorgan es paradigmático: en una década ha aumentado su plantilla un 30% y hoy capitaliza más que Wells Fargo, Bank of America y Citi juntas. Invertir en talento no está reñido con el crecimiento del negocio.

Este baile de cifras anticipa además que 2026 podría coronarse como uno de los mejores ejercicios de la historia de la banca. Con las posibles OPV de OpenAI y Anthropic en el horizonte, las carteras de mandatos siguen engordando. El momentum es tan sólido que incluso si esas megaoperaciones se posponen a 2027, la tendencia positiva no se detendría.

Para el conjunto del sector, la subida salarial es un termómetro de confianza. Pero también obliga a afinar el discurso, sobre todo cuando los despidos por automatización contrastan con los bonus millonarios. La rotación voluntaria, sin embargo, está en mínimos. Quien tiene un asiento en una de estas firmas ganadoras, de momento, se siente afortunado.

Puedes ver el análisis completo de Bloomberg Television a continuación:


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